Los Caminos del Vino de Río Negro y 5 grandes bodegas para
vivir una experiencia diferente.
El recorrido turístico por las bodegas rionegrinas nació con
la idea de proponer visitas guiadas por los diferentes viñedos, ofrecer la
posibilidad de degustar los más variados vinos y conocer las chacras.
General Roca, la Bodega Humberto Canale es un referente en
la región.
En las bodegas de Río Negro las plantas perdieron sus hojas
y se toman su siesta de invierno. Entre álamos desabrigados ofrecen la
oportunidad de degustar vinos excepcionales y de vivir experiencias únicas en
entornos naturales y culturales inigualables. Los Caminos del Vino te llevarán
hacia una serie de propuestas que fusionan la increíble naturaleza del
territorio y distintas actividades que ponen en foco las bebidas elaboradas en
los establecimientos.
Inmersa en el corazón productivo de General Roca, la Bodega
Humberto Canale es un referente en la región. Ofrece una experiencia única que
combina visitas y degustaciones de vinos los miércoles y jueves.
Además, su propuesta gastronómica es variada: los viernes,
los visitantes pueden disfrutar de empanadas maridadas con vinos locales; los
sábados, deleitarse con pastas, y los domingos, saborear un increíble menú
patagónico que incluye carnes asadas. Para todas las actividades es necesario
realizar una reserva previa a través de su sitio web:
humberto-canale.meitre.com.
A escasos kilómetros de Viedma, la Bodega Wapisa ofrece una
inmersión completa en el mundo del vino. Esta experiencia permite conocer en
profundidad la elaboración del vino y sentir el terroir del Valle Inferior
rionegrino.
La visita incluye un paseo por la finca «Los Acantilados»,
un recorrido por los viñedos y una degustación de productos propios, acompañada
por una tabla de quesos o comida japonesa. Para consultas y reservas, los
interesados pueden comunicarse al 2920 30-9386 o al correo
turismowapisa@gmail.com.
Bodega y Viñedos San Sebastián, un establecimiento boutique
familiar en Cervantes, en plena Estepa Rionegrina, invita a conocer su historia
y sus vinos a través de visitas y catas.
Los visitantes pueden degustar un vino joven, cuatro de
reserva y un espumante, complementados con un tapeo de delicatessen y la
posibilidad de probar cuatro vinos adicionales. Las reservas pueden hacerse
llamando al 2984 406555.
En la localidad de Cervantes, del Alto Valle, la Antigua
Bodega Patagónica abre sus puertas los sábados y domingos para recorridos por
sus instalaciones, donde se elaboran y se degustan distintos varietales. Las
visitas requieren reserva anticipada, la cual puede gestionarse a través de su
Instagram @antiguabodegapatagonica o por WhatsApp al 2984 164895.
Tanques de acero de 55 hl integran el equipamiento para
elaboración que hoy tiene la Antigua Bodega Patagónica.
A orillas del río Colorado, en la ciudad homónima, Trina
presenta una propuesta enológica diversa. Los viernes al atardecer, ofrece una
degustación de malbec en tres etapas distintas de su elaboración, acompañada de
un recorrido por la bodega con una narración histórica de sus orígenes.
Paula y Ezequiel Naumiec en el deck de una de las suites de
la bodega Trina, en Río Colorado. Con copa en mano, el atardecer en esta
naturaleza es una experiencia enriquecedora.
Durante toda la semana, excepto los sábados, se puede
disfrutar de almuerzo, merienda y cena, destacándose la cena de pasos nocturna,
donde se maridan los vinos producidos allí con cada uno de los platos servidos.
Para más información, contactar al 2931 411915.
Ezequiel Naumic, emprendedor y empresario, quien desde hace décadas apuesta por producir en Río Colorado.
La posición estratégica como puerta de entrada a la Patagonia, el capital humano y la producción son las claves para pensar un futuro con desarrollo, enfatiza el empresario Ezequiel Naumic.
Ezequiel Naumic es el creador de una de las principales bodegas boutique de la Patagonia, Trina, donde elabora vinos de alta gama. En sus viñedos, acá en Río Colorado a la vera del río, también incorporó al emprendimiento un restaurante gourmet y un hotel.
“Río Colorado está en un momento extraordinario para los que tenemos vocaciones de crear y hacer. El espíritu pionero de los tiempos de la fundación y la capacidad innovadora de los últimos años convergen en desarrollo y crecimiento local y regional”, comenta el empresario a RÍO NEGRO a propósito del nuevo aniversario que vive la ciudad que lo adoptó y él eligió que fuera así.
“Estratégicamente, Río Colorado tiene todas las cualidades para un crecimiento sostenido en todos los sentidos, incluído el poblacional. En este punto vale resaltar varias cuestiones. Una, hoy las comunidades chicas o de tamaño mediano, con buena escala humana, son atractivas para quienes buscan un cambio de vida, sobre todo luego de la pandemia. Dos, ya son muchos los que buscan radicarse o bien tener una segunda residencia en lugares con espacios libres y naturales de fácil accesibilidad. Tres, acá tenemos una “excusa y un recurso natural extraordinario”, el río. No hay tantos pueblos que estén atravesados por un río. Un río que es limpio, que tiene excelentes balnearios. Esto la gente de afuera lo está viendo y es por eso que les resulta atractivo mirar y crear expectitvas en Río Colorado”.
En plena cosecha en los viñedos de la bodega Trina, a la vera del río Colorado, en Río Negro.
Cada vez más comunicados e interconectados.
Como si esto fuera poco, Naumic refuerza con otro dato las ventajas y fortalezas de esta comunidad. “Estamos a 180 kms de Bahía Blanca, a 200 de Santa Rosa, en La Pampa. A 300 del Alto Valle, bien cerca de Choele Choel. Estamos conectados con todas estas ciudades y regiones y somos corredor y conector muy transitado. Esto es fabuloso”.
Muchos años atrás “parecía que estábamos alejados de todo; hoy nada de eso ocurre. Es todo lo contrario”.
Ser parte del puerta de entrada a la Patagonia es una idea que Naumic repite desde siempre. “Es un valor agregado que crea oportunidades”.
La vitivinicultura es uno de los puntos fuertes de la producción de Río Colorado.
Esto de no ser más un lugar de paso sino de destino -tanto para el descanso, un stop o lugar para invertir- ha hecho que la hotelería y la gastronomía, por ejemplo, mejorara y se esmerara en ofrecer servicios de calidad y acorde a tendencias y exigencias de consumo actual, remarca el bodeguero.
“Esto incide en la cadena productiva. Un sector necesita de otro y así sucesivamente la rueda gira. Somos un pueblo destinado a la producción, enhorabuena”, razona.
La belleza natural juega un rol decisivo a la hora de aprovechar las oportunidades turísticas en Río Colorado.
“La ruta del vino está funcionando muy bien acá. Esto, desde Trina, creo que lo hemos entendido muy bien. Por eso vivimos estudiando, investigando, experimentando y planificando”, comenta.
El futuro no es algo que nos puede pasar, dice Naumic, sino es “una realidad que se construye y vive en el presente”.
Con este postura, el entrevistado concluye que “el capital humano de Río Colorado es decisivo y fundamental para soñar y crear todo lo que está por venir”.
Publicado en Diario Río Negro.
29/03/2023.
Edición Aniversario Ciudad Río Colorado (provincia de Río Negro, Argentina).
La escasez de lluvias, sequía, granizo y heladas tardías en distintos puntos del país golpearon duro a la vendimia. El Instituto Nacional Vitivinícola (INV) anunció la previsión de cosecha más baja de los últimos 50 años. En la región se adelantó con mermas muy importantes para la mayoría y hubo pocos pudieron sostener los volúmenes gracias a sus sistemas de defensa. “Estamos con desafíos climáticos a nivel global, intensos y hay que prepararse”, es la expresión común de los bodegueros de Río Negro y con Neuquén.
A fines de octubre de 2022 una helada tardía golpeó a los productores de uva de todo el país. En nuestros valles fueron 7 horas de mucho frío y ni los establecimientos con tecnología para hacer defensa pudieron frenarla.
En febrero, con la cosecha lista para levantar, otra noche fría afectó los viñedos. En el valle de Uco, Mendoza, ocurrió algo inédito: los productores tuvieron que prender los calefactores para salvas las uvas. (Ver recuadro)
La mitad de los viñedos se dañaron.
El INV anunció una reducción del 52% para la producción de uvas para el sur del país los datos obtenidos, luego del trabajo de campo realizado hasta el 15 de febrero, y muestran una estimación de producción de uvas para el sur del país, con una reducción del 52%. Esto se calculó sobre los 170.688 quintales que se cosecharon el año pasado y los 81.700 quintales que se espera cosechar esta temporada.
El presidente del INV, Martín Hinojosa, explicó que las contingencias climáticas, “nos llevarán a tener una de las vendimias más bajas de los últimos años; el clima nos está castigando cada vez con más frecuencia y frente a ello deberemos comenzar a trabajar en defensas efectivas y modernas que nos permitan darle lucha y seguir produciendo”.
Desde San Patricio del Chañar, Julio Viola uno de los propietarios de la bodega Malma relató que en su caso, la vendimia se adelantó unas dos semanas por cuestiones climáticas y terminaron rápido por la poca uva. “Es algo atípico pero para la calidad de los vinos la uva es excelente, sana, equilibrada”, dijo. Y agregó que tienen sectores con defensa de helada y pudieron proteger parcialmente el campo, aunque tuvieron pérdidas.
El viñedo de Malma es uno de los más fríos de El Chañar, por eso se adaptaron e invirtieron en defensas, pero asegura que “no es común que las bodegas de acá tengan, siempre fue una zona libre de heladas. Pero en los últimos años vemos que se pone más extremo el clima. Hay días más calurosos y días más fríos. Desde el ‘85 creo que no pasaba una helada en febrero y ahora se dio”.
El testimonio de los bodegueros más dañados.
En Fernández Oro, Cervantes y en Valle Medio, muchas bodegas chicas perdieron casi toda su cosecha. Es el caso de Gaspar Ratrilla, de Bodega Aonikenk, que busca contra reloj la manera de cosechar las pocas uvas que quedaron. “Estamos arrancando la cosecha y por más que tengamos muy poco nos cuesta conseguir cosechadores. El daño de la helada de primavera fue muy grande. Ahora, con la uva, lista heló de nuevo. Tenemos muy pocos kilos y lo que queda lo cuidamos porque se lo están comiendo las palomas, no podemos levantarla todavía”, dijo.
La falta de personal para los trabajos en campo también es un factor que afecta a todo el país, con hileras raleadas y más diferencias entre los racimos , la cosecha se vuelve compleja y más costosa.
Por eso en Valle Medio, algunos productores que salvaron algo de uva, piden 150 pesos por kilo pero la cosecha la debe hacer al bodeguero. (Ver recuadro)
Las bodegas más grandes de la región incorporaron la cosecha mecanizada hace algunos años.
Una cosecha más corta por la uva escasa.
El enólogo Horacio Bibiloni de bodega Canale, de General Roca explicó que en su caso empezaron la cosecha el 22 de febrero y para fines de marzo terminarán. Será una cosecha corta, hay menos uvas y la madurez se adelantó por las altas temperaturas .
“Se comprime la cosecha, en condiciones normales hubiésemos tenido un parate entre variedad y variedad y terminábamos en abril. Estamos con un 50% de un volumen normal de cosecha. Fue grande la merma. Cuanto más al sur, más merma pero afectó a todo el país”, sostuvo.
La elaboración de vinos será menor, pero normalmente las bodegas trabajan con stock técnico. Al tener volumen de vino en guarda, por más que haya menos elaboración, si la próxima cosecha es buena recuperarán el stock, no se quedarán sin vino.
Viñedos
1.551
Las hectáreas en producción en Río Negro. Sólo el 5 por ciento cuenta con sistema de defensa de heladas,
“La disminución no se ve inmediatamente y juega también en la ecuación, los volúmenes de venta y la exportación que se pueda concretar”, explicó Bibiloni.
En Río Colorado, la Bodega Trina, adelantó la cosecha pero “con una fruta increíble”, dice Ezequiel Naumiec, el propietario. Dice que tuvieron mucha suerte porque no los agarró la helada, ni la piedra que cayó allí.
“Un muy pequeño porcentaje de los bodegueros de la Patagonia tienen defensa de helada. La defensa por aspersión es lo único que sirve, yo prendí fuego y no defendimos nada. Las heladas nos vienen castigando hace un montón, pero lo que pasó es que esta fue muy larga, duró 6 o 7 horas. Ese paredón frío no lo parás con nada”, aseguró.
Suma también que el verano fue difícil. Hizo mucho calor tuvieron 40 grados en la chacra, eso genera deshidratación. Ezequiel Naumiec, hizo una lectura sobre el cambio climático y como afecta a sus negocios.
“Hay que entender que se vive del medio ambiente y tenemos que empezar a cuidarnos. Hacemos vinos orgánicos, con una mirada ecológica y nos hace seguir a fondo con esto: nos debemos al 100 por a la naturaleza”, concluyó.
Crece la compra de uvas: de 150 a 250 pesos el kilo.
Ante un escenario con poca uva para vinificar -y con pocos lugares para conseguirla porque las heladas golpearon a todos por igual- el productor que tenga es tentado en estos días por los bodegueros.
Los precios varían según la variedad y la escasez los tira hacia arriba
Algunos productores chicos del Valle Medio piden 150 pesos por el kilo de uva , pero el comprador debe hacerse cargo de levantarla.
Es que el costo de cosecha será esta vez más caro, porque el trabajador tendrá que esforzarse mucho más, con hileras raleadas y menos racimos en la planta.
Otros productores estiman que por el kilo de la variedad Malbec, la más búscada, se pagarán 250 pesos.
En Mendoza, algunos lotes ya se vendieron a $ 300 y escasean las uvas blancas.
De todos modos, vale aclarar que el precio cambia según la variedad.
Inédito: calefactores encendidos en febrero.
El cambio climático produce fenómenos inéditos y que asustan: en Mendoza encendieron los calefactores en pleno febrero para defender a los viñedos de las heladas.
Alcides Llorente es ingeniero agrónomo, un referente de la vitivinicultura regional y se muestra sorprendido por las variaciones abruptas del clima.
“En 50 años que llevo en esta actividad no he registrado accidentes climáticos, extemporáneos, como las heladas de octubre, heladas tempranas ( por la evolución vegetativa de la planta) y heladas tardías o tempranas en el año, que provocaron importantes daños en la producción”, explicó a Río Negro.
Indicó que “las heladas primaverales encuentran al brote en pleno crecimiento y racimos con pequeños granos. Las de finales del verano u otoño dañan a la vegetación y secan al racimo”.
Llorente dijo que la vid es muy susceptible a la helada. “En pleno crecimiento, octubre y noviembre, con un grado bajo cero por al menos dos horas, queman brotes y racimos”.
Ezequiel Naumiec (48) es el propietario de una pequeña porción del planeta increíblemente bella por su naturaleza e intervención de la mano del hombre en la colonia Juliá y Echarren, a la vera del río Colorado, en Río Colorado.
Es allí donde tiene viñedos y una de las bodegas boutiques más nuevas y lindas de la región, Trina. Acercarse a este lugar, conocer a Ezequiel y su familia, recorrer los cultivos, probar los vinos y comer en el restaurante de la bodega es una experiencia inolvidable. Y hacerlo desde la media tarde hasta el anochecer, todo en más glorioso todavía.
“Mi inserción en el mundo del vino fue causal de la vida misma, la misma que te lleva cuando te movés con pasión. Comencé en la vitivinicultura desde el sector comercial, como licenciado en Comercio Exterior. Entre los varios productos que promocionaba en los mercados exteriores, varias bodegas de Mendoza y San Juan eran parte de mi porfolio. Rondaban los comienzos del 2000 y al servir cada copa de vino en las degustaciones en las distintas ferias internacionales supe en ese momento que no era sólo una bebida, que era mucho más. Fue entonces que entendí su complejidad y las apasionantes historias de sus productores me atraparon para nunca más salir de ellas”, comenta el protagonista a “Río Negro”.
“Siempre tuve en mente tener mi propia bodega para plasmar el 100% mis ideas. Durante tantos años en la industria soñé cada detalle del proyecto. Recuerdo de las críticas con cariño que familiares y amigos me decían sobre lo “acumulador” de objetos antiguos y atípicos que era, y yo prefería reír antes que tener que explicar la gran cantidad de ideas que daban vueltas en mi cabeza”, agrega.
Hasta que un día encontró este lugar acá en Río Negro, un paraíso de viñas detenido en el tiempo, un polo vitivinícola olvidado en el pasado. Un lugar con más de 17 bodegas abandonadas le permitió aunar tres palabras que siempre le sonaban como un mantra: Patagonia, historia y Malbec. “Era un tridente que no podía fallar. A eso le sumé lo orgánico; vivimos del medioambiente, entonces, cómo no cuidarlo, ¿no?”.
Así fue concibiendo esta nueva bodega rionegrina con un perfil turístico en paralelo con la cuestión productiva. Acá se planificó la bodega en función de la actividad turística, elemento que le da una característica especial a este emprendimiento. Tiene un restaurante abierto al público con un menú estable con productos regionales y de estación.
Nace el proyecto.
Tenía claro que el proyecto arquitectónico debía basarse en tres pilares importantes: los pájaros y su trinar (no hay buenas uvas sin ellos) y su estrecha relación con la vid; las atrae su color para que llevar su semilla lejos y así la especie continúa. Por ese motivo la bodega es un ala de un pájaro reposando sobre la costa del río Colorado. Uno cuando entra a los viñedos y empieza a ver a lo lejos esta forma sorprende y emociona.
El segundo pilar es la historia, detenida en los años 50. “Era fundamental reescribirla ya que de ahí nace la mezcla de lo antiguo y lo moderno, que conviven en cada detalle del proyecto, tal como lo refleja la etiqueta de Trina. Durante varios años junté puertas antiguas, hierros, mármoles de carrara que Luigi (el bisabuelo italiano de Paula, mi mujer) que había obtenido en un cierre de un sauna en La Boca, así como muebles antiguos de la vieja casona de Paternal”, comenta Ezequiel.Y el tercer pilar es lo moderno, líneas rectas, lo actual, el hoy y ahora con todo lo que la tecnología logró por la industria vitivinícola.
Los vinos que producen en Trina, viñedos y bodegas ubicados en Río Colorado.
¿Vamos bien con la línea del tiempo? 2010 conocen Río Colorado; 2013 compra con su mujer estas tierras y empieza a viajar todo el tiempo entre Río Negro y Mendoza todo el tiempo. “Llegué a manejar 50.000 kms por año en auto”, cuenta. En el 2018 se desvincula la bodega de San Rafael para enfocarse en un 100% en Trina. Y en el 2020, apenas iniciada la cuarentena se traslada con toda su familia a vivir en Río Colorado.
Este momento de la bodega: “Creo que en la vitivinicultura hay que hacer una división entre las grandes corporaciones, que son fábricas de vino y la de vinos de terroir o bodegas boutiques que buscan calidad sobre el volumen de elaboración. Río Negro va de la mano de la segunda clasificación y es ahí donde podemos centrarnos en hacer sentir al consumidor que viva una experiencia y no solo la venta de un producto”, teoriza.
La nueva ruralidad en Río Negro.
En este contexto, Ezequiel forma parte de una camada de profesionales y emprendedores que le dan rostro a la nueva ruralidad, ese espacio que vincula a la ciudad con la chacra y el campo de un modo distinto a lo que veníamos viendo. Cómo: él mismo lo explica así. “Hoy la manera de consumir vino cambió. No solo se vende una botella de vino sino también la historia detrás que hay detrás de toda la cadena productiva. Para la industria regional es fundamental lograr la unión de la vitivinicultura, la gastronomía y el turismo, justamente por que conforma una experiencia. La vitivinicultura de Río Negro está compuesta en su mayoría por bodegas boutiques, lo que hace que tengamos la posibilidad y la gran ventaja de que los propios hacedores de vino, como protagonistas de la película, puedan contar en primera persona sus experiencias vividas en cada copa servida. Y si a eso le sumamos el maridaje donde el chef explica el puente entre el plato y la copa servida, logramos un receta única y hacemos sentir esa experiencia única. Por eso, si logramos afianzar la unión gastronómica y la vitivinicultura tendremos un producto único y no tendremos que competir con otras provincias en el plano productivo porque tenemos un valor, un producto y una experiencia única y diferente”.
Su idea central en este tramo de su vida pasa por lograr que Trina sea la punta de lanza para poner nuevamente la historia vitivinícola de Río Colorado en primera plana y que el pueblo vuelva a ser el maravilloso polo vitivinícola que fue.
La alianza con el turismo y la gastronomía.
Días atrás, la colonia Juliá y Echarren de Río Colorado fue sede de un mega encuentro gastronómico, turístico y cultural organizado por Enbhiga, entidad que viene concretando encuentros entre cocineros, agentes turísticos y productos para poner en valor las economías locales y regionales.
En esta última edición, la bodega Trina fue uno de los escenarios de las intervenciones gastronómicas por el convencimientoque tiene su dueño, Ezequiel Naumiec, que alianza de este tipo debieran ser las habituales para crear sinergia productiva.
“La tendencia a lo natural y la poca intervención del hombre hace que esta ciudad y la región estén en un momento único que tenemos que saber aprovechar. Por ello es fundamental trabajar en equipo, tanto el sector privado como estatal, compartiendo experiencias y sabidurías para poder avanzar con éxito. Mucha gente de ciudad como es mi caso se está mudado a zonas rurales y traemos el conocimiento de lo que las grandes mercados demandan. Al combinarlo con el conocimiento de trabajo que hay en la zona rural es altamente probable que logremos alcanzar un posicionamiento de excelencia. Si a esto le sumamos la coyuntura que nos deja la pandemia, donde la gente busca productos saludables sobre lo industrializados, el turismo rural se posiciona como una oportunidad plena, tanto en lo cultural como económico, social y productivo. Este nuevo paradigma hace que la región tenga la oportunidad de poder satisfacer estas nuevas necesidades”.
¿Cuántos Ezequieles más hacen falta para crear el futuro que todos deseamos? Hay muchos como él, menos mal.
PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO", 12 de noviembre del 2021. Las imágenes pertenecen a la publicación del Diario "Río Negro".
El camino está flanquedo por álamos amarillos que se funden en el morado de los ciruelos y el celeste de un cielo sin sol. El auto zigzaguea por las calles, en un tiempo de pandemia difícil, en el que la belleza de las chacras entrega un respiro. Por las ventanillas sucias que dejó la lluvia días atrás se ven las viñas alineadas que se abrazan al alambre. Como el resto de las plantas perdieron sus hojas y se preparan para su siesta de invierno. Gaspar Rastrilla abre la tranquera y pide que lo sigan a la bodega en la que cada día le saca el jugo a este sur.
Es joven y está lleno de proyectos. Estudió enología en Mendoza, se recibió hace 8 años y trabajó en Mendoza, Nueva Zelanda, en Estados Unidos, hasta que decidió volver a Aonikenk, la primer bodega de su vida, la de Domingo su papá. Cuenta que se llama así porque buscó algo que represente a la zona, y un homenaje a los tehuelches le pareció justo. Por eso, Pincén es el nombre de sus vinos, en honor al gran cacique de esos primeros habitantes de estas tierras.
“Cuando pensé que estudiar, ya existía el proyecto. Estaba la viña, pero no la bodega. Papá hacía algo de vino casero, pero para él. Cuando empezó con la elaboración, se inscribió como bodega. Hacemos tintos en las tres variedades que tenemos: malbec, merlot y cabernet sauvignon, las tres se dan muy bien en la zona y elaboramos varietal y un blend que tuvo muy buena reputación”, dice Gaspar.
El Alto Valle rionegrino antes estaba plagado de bodegas gigantes que fueron desapareciendo, algunas permanecen y de a poco otras vuelven a surgir. Las nuevas son más chicas, pero sus vinos más perfectos. La gente se contacta por Instagram, Facebook, y en ellas se organizan visitas. Un día entre las viñas y llevar unos buenos vinos, motivan el interés de todos los turistas.
Matías Piermarini, referente técnico del Ministerio de Turismo, explica que las bodegas del Alto Valle (ver abajo) son tradicionales y familiares. “Es algo importante para destacar del enoturismo aquí. Esa es la gran característica de los caminos del vino de Río Negro. Cada propietario es el que hace todas las labores: atienden al público, están arriba del tractor, se encargan del riego, cuidan de la helada, del granizo. Cuando los turistas llegan a estos lugares sienten como viven estos productores”, cuenta.
En Fernández Oro, Gaspar muestra los tanques de acero inoxidable, explica que el proceso de cosecha es el que más trabajo lleva, y que en esos días, el tiempo no alcanza para nada, por lo que el turismo queda en segundo plano. Pero en esta época está más tranquilo y se hacen visitas guiadas con reserva previa. Recorre las instalaciones y se mete en los salones que está construyendo para instalar una nueva cava y un salón para recibir a los turistas.
“En las bodegas de Mendoza o Neuquén, los atenderá un guía, acá los productores. Son monumentos vivos, de la historia productiva regional”.
Matías Piermarini, Ministerio de Turismo.
El producto de lo que se cosechó en el verano, está en los tanques que enmarcan todo el salón de la bodega. Luego pasará un par de años hasta llegar a la botella. “En nuestra zona la vid es muy noble. Es una zona con mucha amplitud térmica, que es importante para las uvas al vinificar”, dice y aclara que son orgánicos, aunque todavía no hicieron la certificación no usan ningún insecticida. “El viento de la Patagonia, que a algunos les parece molesto, hacen que el viñedo tenga sanidad por sí solo”, explica.
Mucho para conocer.
Cerca de Aonikenk, Osvaldo Gennari llega al bodega que lleva el apellido de su familia como bandera. Cuenta el papá llegó desde Colonia Rusa, la mamá desde Mainqué y se instalaron en esas tierras a hacer dehidratado de peras, luego de ciruelas, duraznos y manzanas.
“Hoy se estila mucho que tal vino se toma a tanta temperatura. Lo que digo siempre es que cada uno tiene que elegir y decidir cómo tomarlo. Si querés ponerle hielo, si querés ponele soda. Tomalo como quieras, pero tomalo. Un vino bueno, es ese que pasa derecho de la boca, que no cuesta tragarlo. Mi forma de catarlo es ver cuando pongo la botella en la mesa, si baja en seguida es bueno”, concluye Osvaldo.
Bodegas para visitar cuando se pueda pasear.
Bodega Agrestis.
Ofrece visita a bodega y viñedos con degustación. Almuerzos con reserva previa y Salón de eventos. Teléfonos: 0299 - 154293284 / +54 9 298 – 4641269, turismo@bodegaagrestis.com.ar, www.bodegaagrestis.com.ar. Dirección: Gobernador Castello 1539, Gral. Roca.
Establecimiento Humberto Canale.
Bodega emblema de la Patagonia. 109 años de trayectoria. Certificada en Calidad Turística Nacional. Teléfono: 2984430882, turismo@bodegahcanale.com, www.bodegahcanale.com, whatsApp 02984 54 9396, Direccción: Chacra 186, Gral. Roca
Para poder hacer una visita guiada hay que coordinar previamente para conocer días, horarios y protocolos.
Ministerio de turismo.
Bodega Museo La Falda
Conociendo la historia de la Familia Herzig se puede recrear el desarrollo vitivinícola del Alto Valle, iniciado a fines del siglo XIX por inmigrantes europeos. Actualmente cerrada. Teléfono: 0299 – 4773168, bodegamuseolafalda@gmail.com, Dirección: Maestro Espinoza 2608, Cipolletti.
Bodega Gennari
Bodega familiar fundada en la década del ‘60 en la localidad de Gral. Fernández Oro.
Pequeña bodega familiar dedicada a la elaboración de vinos de jerarquía, a partir de uvas seleccionadas de añosos viñedos. Teléfono: 0299 – 4110408, turismo@bodegamiras.com.ar, www.bodegamiras.com.ar,
Instagram: Bodega Miras, Dirección: Ruta Nacional 22, Km 1208, Gral. Fernández Oro.
Bodega Aniello
Emplazada en una bodega que data de 1927 en la localidad de Mainqué. Hoy están suspendidas las visitas. Teléfono: 298 477-1120, info@bodegaaniello.com.ar / www.bodegaaniello.com.ar, Facebook: Bodega Aniello, Dirección: Chacra 341, Mainqué.
Bodega Favretto
Empresa familiar que este año 2018 cumple 70 años de antigüedad, ubicada en la ciudad de Villa Regina. Famosos por sus vinos en damajuana que se ofrecen hasta el día de hoy. Teléfono: 02984-4 61090, consultas@bodegafavretto.com, gustavocapital@hotmail.com, www.bodegafavretto.com. Dirección: Chacra 104, Lote 4, Villa Regina.
Viñedos San Sebastián
Una bodega boutique que se encuentra en el margen norte del Alto Valle de Río Negro, en la localidad de Cervantes. Cel.: +54 9 298 4406555, vsspatagonia@gmail.com, Facebook: Viñedos San Sebastian, Instagram-Twitter: @vsspatagonia, Dirección: Chacra 297, Cervantes.
Bodega y Viñedos Chacra Moschini
Luego de tres décadas dedicados a la producción frutícola, en el año 2000 comenzaron la producción de uvas vinificables. Cel.: 298-437-8910, chacramoschini@gmail.com, Facebook: Chacra Moschini, Instagram: @chacramoschini, Dirección: Chacra 433, Lote 6, Ingeniero Huergo.
Bodega Aonikenk
Bodega familiar ubicada en la localidad de Gral. Fernández Oro, de desarrollo incipiente generando vinos de carácter singular. Teléfonos: 299-4165263 // 299-4562516, bodegaaonikenk@gmail.com / domingorastrilla@gmail.com / gasparrastrilla@gmail.com, Facebook: Bodega Aonikenk, Instagram: @bodegaaonikenk, Direción: Calle Las Uvas s/n, Gral. Fernández Oro
Bodega De Bernardi
Ubicada en la subida al cerro Piltriquitrón en la ciudad de El Bolsón, sus viñedos contrastan el hermoso paisaje haciendo un lugar único. Cel: 2945 468170
m.me/bodegadebernardi, Facebook, Dirección: Acceso al Cerro Piltriquitrón s/n.
Bodega Videla Dorna
Pequeña bodega familiar que se encuentra en una isla de Luis Beltrán en el valle medio. Facebook: Bodega Videla Dorna, bodegavideladorna.com.ar, Celular: 11 4971 0324 / +54 11 4740 2947, info@bodegavideladorna.com.ar, Instagram: @bodegavideladorna, Isla La Esmeralda, Luis Beltrán, R.N.
Bodega Trina
Establecimiento recientemente inaugurado. Se encuentra ubicada en Colonia Reig, en la comarca del valle del río Colorado. Instagram: @bodegatrina, bodegatrina@gmail.com, Cel.: 2931 411915, Dirección: Calle Benini s/n Colonia Reig, Río Colorado, Provincia de Río Negro.
Enoturismo en la Región Atlántica Rionegrina y Cava Submarina.
Producto de desarrollo incipiente, que cuenta con el aeropuerto de Viedma, dos viñedos de la Bodega Fincas Patagonica S.A. del valle inferior y la cava submarina de Las Grutas, única en Sudamérica. Contacto: Claudio Barbieri: 2920523957, e-mail: barracasbuceo@gmail.com
Publicado en Diario "Río Negro", 7 de junio del 2021.