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jueves, 1 de junio de 2023

Estate 1909, la nueva era de Humberto Canale.

 Estate 1909, la nueva era de Humberto Canale.

En 2022 la empresa vitivinícola valletana presentó la nueva imagen de sus reconocidos productos Humberto Canale Estate.

El progreso y crecimiento resulta imposible sin aventurarse y animarse a cambiar. Y esa siempre fue la base y filosofía de trabajo de la bodega Humberto Canale. Desde la pionera idea de los vinos patagónicos, la empresa vitivinícola regional estuvo ligada a la evolución, innovación y excelencia de sus vinos.

Por eso, la nueva identidad de Humberto Canale Estate 1909 es un homenaje y recuerdo a la visión y sueño del oasis de vides en la Patagonia que comenzó en un pequeño y humilde solar de campo que hacía las veces de estancia, fábrica y bodega. Ahí nació hace más de 114 años la historia de esta reconocida familia de vinos patagónicos.

Elaborados con una cuidada selección de uvas de las chacras del Alto Valle de Río Negro, cada uno de ellos representa y expresa fielmente el carácter y personalidad de un terroir único en el mundo.

El estilo y distinción de la colección Humberto Canale Estate 1909 se mantienen intactos pero con un renovado packaging que trasmite, con calidez y elegancia, los valores que guían la filosofía implementada por la empresa para la elaboración de sus vinos.

Detalles de elaboración de Humberto Canale Estate 1909.


• Varietales 100%

Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Malbec, Merlot, Pinot Noir, Sauvignon Blanc.

• Viñedos: Chacra 1909, Alto Valle del Río Negro.

• Cosecha: Manual, primera semana de abril en pequeños bins.

• Crianza: 25% en barricas de roble francés y americano.

• Estiba: Ocho meses a un año en la cava de bodega.

• Potencial: Siete años.

• Enólogo: Horacio Bibiloni.

Publicado en Diario "Río Negro", 01/06/2023.

sábado, 10 de diciembre de 2022

Lamento bodeguero en Río Negro: pocos racimos tras las heladas y temor por el vino.

Foto Andrés Maripe.

Lamento bodeguero en Río Negro: pocos racimos tras las heladas y temor por el vino.

El daño está a la vista en los viñedos de Río Negro. Hubo rebrotes, pero traen poca uva. Viñateros, funcionarios y técnicos describen el escenario que vendrá.

Los viñedos de la región lucen hoy con brotes largos, de un verde muy vivo. Pero a los viñateros no los entusiasma esa imagen. Todo lo contrario. Al correr las hojas con sus manos, los racimos no aparecen, desaparecieron con las heladas tardías. Los pocos que se ven surgieron por los rebrotes. Se habla de pérdidas del 70 al 100% y el gran interrogante es si escaseará el vino, ya que el daño abarcó a todas las provincias productoras. No habrá dónde ir a buscar uvas para compensar lo que falte.

“En Río Negro hay 33 bodegas y la pérdida en el volumen de vinos la vamos a ver a en julio del 2023”, indicó Carlos Banacloy, ministro de Producción. “Al tener un daño tan grande en la región, ya no habrá alternativa de ir a buscar uvas a Neuquén o a San Juan, por ejemplo, porque allá el castigo fue similar o mayor”, añadió el funcionario. 

Río Negro tiene 1.551 hectáreas de vid distribuidas en 237 viñedos, según los datos de la secretaría de Vitivinicultura. Solo el 5% tienen sistemas de defensa contra heladas. La mayoría de las bodegas son medianas y chicas y la única grande equivale a una pequeña de Mendoza.

Un productor chico de la provincia, que genera 10.000 botellas anuales, caería el próximo año a 2.000 con estas estimaciones de daños. Con ese capital tiene que sostener la producción. Y tras el impacto de la helada, debe seguir con las tareas culturales, con los desbrotes, poniéndole más costos a la vid.

La helada es tiempo y temperatura. Vos podés poner la mano en el freezer y no pasa nada. Ahora, si la dejás un rato, se te congela”. Horacio Bibiloni, enólogo de bodega Canale.

“Fue catastrófico lo de la helada de la noche del 31 de octubre”, explica Ricardo Tello, de la bodega San Sebastián, ubicada en la barda norte de Cervantes. No hubo leña para quemar que les alcanzará para cubrirse de una helada que arrancó a la medianoche, llegó hasta los -6° y se sostuvo durante 8 horas. El daño fue casi total porque todas las variedades estaban brotadas y florecidas.

En San Sebastián esperan salvar algo con el rebrote, pero Tello ya estima un incremento en el valor del vino por la merma en las cosechas. “Sumále la inflación, suba de insumos como corchos, botellas, cajas. Y en la cosecha, el costo será más elevado porque al trabajador no le rinde con pocos racimos, tiene que andar mucho más”.

El daño en viñedos del Valle Medio.


El impacto fue más leve para algunos viñateros del Valle Medio. Gerardo Costaguta, de la bodega Enclave Sur, formada por cinco socios, habló de pérdidas del 30 al 40%. Vio “mucho corrimiento” en Malbec y poco grano en el racimo, aunque no tanto en Cabernet Franc y Pinot. “No sabemos qué va a pasar con la calidad”, alertó.

Enclave Sur elabora 12.000 litros anuales en 45 hectáreas. A otros productores de la isla la helada los dañó más fuerte.

Canale, con más espalda.

Distinto es el caso de las bodegas con espaldas más anchas, como es el caso de establecimiento Humberto Canale, que tienen stock técnico para afrontar coyunturas críticas. La bodega elabora 1.600.000 litros anuales, un 60% se destina al mercado interno y el 40% se exporta.

Horacio Bibiloni, enólogo del establecimiento, dijo que todavía es muy difícil estimar qué volumen van a perder porque el daño no es lineal, no depende de la superficie afectada sino de la evolución que muestre la planta y lo que pase con cada variedad.

En los viñedos de Canale trabajó un plantel de 80 trabajadores en la noche de la helada fatal, que duró ocho horas. Hay pérdidas pero esperan todo lo que puedan traer los rebrotes. 

“Hay algunas que reaccionan mejor y los brotes vuelven con racimo, es el caso del Pinot, pero otras vuelven sin nada”, aclaró.

Sobre fines de enero tendrán una proyección más clara de cuánto ha sido la merma en cada variedad.

La mayor producción de Canale es en Malbec y luego sigue el Merlot. Todos sus viñedos nuevos son en Pinot Noir, que es su apuesta para los próximos años.

Babiloni dijo que se abastecen también con un 30% de uva que compran a productores locales, que igual fueron dañados.

Todas las bodegas, en condiciones similares por el daño.


“Vamos a estar todas las bodegas medianamente iguales, entonces, salir a compensar la disminución de cosecha captando uva que entraba a otras bodegas no es la mejor estrategia porque va a generar distorsiones en los precios, movimientos en el mercado que no son los deseados. Y en la medida en que Canale tenga stock técnico, el abastecimiento del vino para el año que viene lo tiene asegurado”.

El enólogo de bodega Canale consideró que ante el escenario de daños hay que ser cuidadosos con las especulaciones, porque “en algunas variedades no habrá nivel de uva pero esto no es directó, automático y significará que en mayo del próximo año no habrá vinos para vender”.

Viñedos 1.551. Las héctareas destinadas a la vitivinicultura en Río Negro, con mayoría de bodegas chicas y medianas.

Dijo que el daño está, existe y es general. “Cuando se trata de granizo, el daño es puntual. Algún viñedo o cuadro se ha visto afectado, entonces podés salir a compensar con viñedos propios o comprando a terceros. Pero ahora, como el daño helada se dio en toda en toda la provincia, salir hoy a querer comprar uva es distorsionar el mercado y eso no favorece a nadie”.

Ante el escenario muy complejo y con una cosecha difícil de estimar, los bodegueros rionegrinos están expectantes con lo que pueda suceder en el 2023.

La voz de un bodeguero dañado.


Ricardo Tello tiene 39 años, la misma edad de la chacra que compraron en la barda norte de Cervantes para producir uvas y desde hace 20 años elaborar vinos.

Es el enólogo de Viñedos San Sebastián y ante la consulta de este diario por el impacto de las heladas tardías se ataja con un “fue catastrófico”.

Dice no tener recuerdos de una helada tan fuerte y prolongada.

Sin sistema de defensa activo, lo que hacen es rastrear y riego en cuadros cuando hay pronóstico malo, al que suman en su momento fuego con leña.

“Íbamos para una cosecha record, viña en plena producción, cuatro heladas superadas… Pero ese día, el 30 de octubre, ya tenímos -1,5° . Pasamos toda la noche combatiendo. A las 3 ya teníamos -6°”, cuenta Ricardo. No hubo leña que alcance ni modo de frenarla.

El daño fue tan grave que están armando de vuelta la planta.

“Acá me tenés, ajustando las ramas de los rebrotes -explica a Río Negro con voz pausada desde el celular- para ver cuánto es lo que salvamos”.

Apuesta a los rebrotes porque la planta “nunca te deja en banda”.

Banacloy: «El daño lo veremos en julio del 2023»


Carlos Banacloy, ministro de Producción de Río Negro, indicó que por el daño que dejaron las heladas tardías habrá menor producción de vinos regionales, un cuadro que los bodegueros no podrán revertir con la compra de uva a terceros, ya que todas las provincias productoras fueron afectadas.

Calificó de graves a a los daños, del orden del 70 a 100%.

“Por un lado tendremos esta nueva coyuntura con uva escasa y a productores que tendrán menores ingresos; y por otro todo, lo que originará a nivel comercial el no disponer de las materias primas para abastecer a los mercados”.

En cuanto a la pérdida en el volumen de vinos, sostuvo que la incidencia va a ser alta y que “la vamos a notar a partir de julio del 2023, que es cuando se liberan los vinos de la cosecha que viene. Pero al ser un daño tan grande el que tuvo la región, ya no habrá alternativa de ir a buscar uva a Neuquén o San Juan, por ejemplo, porque allí las pérdidas fueron similares o mayores. No hay forma de reemplazar”.

El ministro explicó que hoy se está consumiendo el stock de vinos de temporadas pasadas, principalmente de la liberación de vinos del 2020/22, que ocurrió en junio pasado.

Se mostró optimista por el comportamiento que viene mostrando el sector y destacó que este año se sumaron 100 hectáreas nuevas a las 1.600 existente, un número no se daba desde hace 20 años. Para apuntalar el proceso, advirtió que “no nos podemos permitir seguir perdiendo cosechas con las heladas. Hay que preservar lo que tenemos sumando sistemas de defensa y mejorando la tasa de reposición de viñedos viejos”.

P – ¿Cómo es la radiografía de los daños en Río Negro?

R – La helada no golpeó tanto en algunos lugares del Valle Medio y el centro del Alto Valle, que tiene un microclima, una zona más defendida de lo que es la barda norte. El sector en general tiene muy poca defensa. Por eso es importante seguir con las políticas de mitigación. Desde la Provincia se está acompañando con financiamiento muy blando para todo el sector productivo, pero ante este cuadro, hay que buscar herramientas más blandas que las preexistentes. Es muy distinto un financiamiento para un consumo en fresco (cerezas en caja de exportación) que para un producto que va a la industria, como pasa con la uva, que debe ser procesada, molida.

P – Describa al sector vitivinícola en la provincia.

R – Río Negro casi no tiene bodegas grandes. Lo que es una bodega grande aquí, equivale a una pequeña en Mendoza. Nuestra máxima categoría es una bodega de 1.500.000, 2.000.000 de litros anuales. La mayoría son medianas a pequeñas. Hay 33 bodegas en la provincia, 18 son elaboradores artesanales. Gran parte del sector está integrado. No tenemos bodegas sin uvas. La mayoría son productores y además le compran algo más a otros. Independientes hay muy pocos.

P – ¿Cómo es el perfil del productor?

R- En Río Negro los proyectos vitivinícolas son de productores, a diferencia de otras provincias en que los desarrollan inversores. Hoy en el país ves a empresarios vinculados al petróleo, comercio, medios de comunicación y ex futbolistas que tienen sus bodegas. Aquí, cuando uno recorre las bodegas, ve que están atendidas por sus dueños, en familia. Uno elabora, otro maneja el autoelevador, está quien comercializa, gestiona el marketing y las redes sociales. Río Negro es la única provincia centenenaria de la Patagonia en elaboración de vinos.

P – ¿Qué lugar ocupan los vinos de Río Negro en el mercado?

R – Hay un buen posicionamiento de marcas. Es la provincia con el valor FOB promedio más alto del país y con exportaciones por encima de la media nacional.

Los sistemas de defensa.


Una de las voces autorizadas en vitivinicultura en la región, el enólogo Alcides Llorente, explicó la necesidad de un buen funcionamiento de los sistemas de defensa contra las heladas.

Dijo que más allá de la helada extraordinaria de fines de octubre que generó el daño, ocurrió que “muchos viñedos presentaban el suelo sucio, seco y sin desmalezar a nivel del interfilar. No es la solución, pero uno o dos grados levantan”.


Llorente sostuvo que las heladas tardías son un fenómeno que ocurre “cada tres o cuatro años” y recordó las que se dieron en noviembre en 1981 y 1982, que generaron un gran daño al sector.


«Son heladas tardías en todo sentido -aclaró- y se dan octubre y los primeros días de noviembre, cuando el brote está más sensible, está en pleno crecimiento y floración».

Los dos sistemas:

Activo: por calentamiento con el uso de calefactores, quema de leña, y con el riego por aspersión (cuesta 3.000 dólares por hectárea). Puede ir por arriba del viñedo para formar hielo, o subarbóreo, por debajo de la copa, para generar un ambiente de humedad. El subarbóreo es para heladas menos intensas. Otra defensa activa es con ventiladores, para bajar la capa de frío.

Pasivo: Se debe tener el suelo limpio, bien trabajado y húmedo. Libre de malezas debajo de la planta y en el interfilar. Durante el día, el poco calor que llega de la atmósfera lo toma el suelo. La helada se produce por una inversión técnica. Abajo hay mucho más frío que en las capas más altas.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

10/12/2022.

https://www.rionegro.com.ar/economia/lamento-bodeguero-en-rio-negro-pocos-racimos-tras-las-heladas-y-temor-por-el-vino-2637038/

Imagen: Diario Río Negro. 10/12/2022.

sábado, 18 de diciembre de 2021

Bodegas rionegrinas tienen un envase ideal para el vino en copa. Utilizan una máquina gestionada por Provincia para vender el mismo vino de sus botellas en un envase que lo conserva por más tiempo.

 

La forma de envasar y fraccionar el producto tiene gran peso en las estrategias y los resultados de cualquier fabricante. Se pueden abrir mercados y llegar a nuevos consumidores si se incorporan formas de envasado novedosas, ofreciendo el mismo producto. Siguiendo ese principio, las bodegas rionegrinas comenzaron a envasar sus vinos en bolsas plásticas dentro de una caja con un grifo plástico para abastecer, esencialmente, al sector gastronómico.

El sistema, conocido como Bag in Box (bolsa en caja, en inglés), tiene ventajas logísticas, permite mantener las condiciones del vino durante más tiempo una vez abierto el envase y genera menor impacto ambiental que el envasado en vidrio. Se utiliza una máquina especial, que fue comprada por el Ministerio de Producción y Agroindustria, que la puso a disposición de la Asociación Civil Ruta del Vino.

El objetivo es ofrecer un consumo de vino alternativo gracias a este formato otorgado en comodato, para que puedan ofrecer ese servicio a las bodegas.

“Estamos haciendo el primer fraccionamiento de vino en un envase nuevo para nosotros, que nos da la opción de ofrecer algo diferente y además nos da la oportunidad de llegar a más clientes en un entorno diferente”, expresó el enólogo de la bodega Humberto Canale, Horacio Bibiloni.

El director de Vitivinicultura de Río Negro, Marcelo Miras, contó sobre la iniciativa: “La propuesta se basó en el concepto de apoyar todos los emprendimientos que conlleven el desarrollo de la vitivinicultura provincial y la optimización de los recursos disponibles, siendo necesario aportar en las etapas finales de la producción y sobre todo en aquello que nos permitan, en tiempo y forma, colaborar asociativamente”.

El sistema de envasado bag in box es una solución para locales gastronómicos y el sector hotelero, por caso, ya que les permite ofrecer vino en copa sin la urgencia de tener que vaciar la botella antes de que el producto se eche a perder. También hay presentaciones pensadas para quienes consumen vino a diario en su casa, pero están lejos de tomar una botella entera.

La enóloga de Bodega Aniello, Eugenia Herrera, comentó que “es nuestra primera experiencia con esta máquina que se incorporó por medio del Ministerio de Producción. Es una alternativa a la que estamos apostando mucho, debido a la gran crisis de desabastecimiento de envases existente. No estaba en los planes hacer Bag in Box en la empresa, pero a partir de la ayuda del Gobierno vimos esta propuesta como una gran alternativa”.

¿Qué es la Bag in Box?

El envase contiene cajas de vino (adaptable a diferentes formatos), un grifo de plástico y una bolsa interna de polietileno. Este sistema, permite servir el “vino por copa” conservando sus propiedades organolépticas en el tiempo

Este formato es ideal para servicios de hostería, ya que se adapta al consumidor en cuanto a capacidad. Se pueden encontrar cajas desde 1,5 litros hasta 15 litros. También, es una buena opción para los consumidores diarios de vino, por la relación calidad-precio, sobre todo en relación a vinos jóvenes.

La innovación tecnológica que se ha dado en los últimos tiempos, propone formas de consumo conscientes con el medio ambiente. Bag In Box, posee un carácter ecológico, por su formato en cuanto a reutilización y evitar el uso de vidrio. Al ser más fácil y más ligero de transportar, el impacto ambiental de la producción de vino bag-in-box es muy inferior a la de las botellas tradicionales. Además todos los materiales que lo componen son reciclables. Además, el vino se conserva óptimo después de 30 días abierto.

Esta propuesta está enmarcada por una gestión, cuya línea integral es transversal en cada tipo de producción, y propone el agregado de valor, la sustentabilidad, y el desarrollo a partir de la aplicación de distintos tipos de tecnologías. Además, del acompañamiento a los productores y productoras de Río Negro, por medio de financiamientos y este tipo de propuestas, que ofrecen la posibilidad de llevar a otro nivel la producción local.

PUBLICADO EN LA MAÑANA DE CIPOLLETTI.

https://www.lmcipolletti.com/bodegas-rionegrinas-tienen-un-envase-ideal-el-vino-copa-n869697

jueves, 2 de diciembre de 2021

Dos bodegas, una rionegrina y otra mendocina, se unieron para crear un vino exclusivo. Humberto Canale y Lagarde en modo alianza, una estrategia que ponen en valor y acción para potenciar la creatividad.

 Humberto Canale y Bodega Lagarde se unen nuevamente para dar vida a Dos Cielos, un blend de uvas tintas que nació en 2004 y fue pionero en fusionar uvas de terroirs tan extremos como Cuyo y Patagonia. Hoy, ambas bodegas anuncian la salida al mercado de la segunda añada de esta creación, que ya está disponible en vinotecas de todo el país.

Bodega Lagarde cuenta con 124 años desde su fundación y se encuentra en Mendoza, mientras que Humberto Canale es una bodega con 112 años de historia, ubicada en Río Negro. Ambas son bodegas familiares, que elaboran vinos con uvas propias, provenientes de viñedos antiguos, trabajados siguiendo un fuerte compromiso con el medio ambiente y la sustentabilidad.

Lagarde pertenece a la familia Pescarmona, es una de las primeras bodegas fundadas en Mendoza por aquellos visionarios que llevaron la vitivinicultura a la región de Cuyo y posee viñedos que datan de 1906. En tanto que Humberto Canale es propiedad de la familia Barzi Canale, pionera en la producción de vinos en la Patagonia, que cuenta con viñedos de 1937.

“Dos Cielos se juntan, dos terruños se fusionan y un vino resulta de esa ceremonia perfecta”, así definen a este vino sus ideadores Sofía Pescarmona (CEO de Lagarde) y Guillo Barzi Canale (Director y propietario de Humberto Canale), quienes son tercera y cuarta generación de viticultores, respectivamente. Fue juntos que, a principios de este siglo, se embarcaron en una idea que por entonces era poco común: producir un blend con uvas de diferentes provincias vitivinícolas. El resultado fue un vino elegante e inolvidable para quienes tuvieron la oportunidad de probarlo.

«Este vino me emociona porque es un proyecto que hermana a dos familias que comparten valores, una pasión indiscutida por el vino y el hecho de siempre estar emprendiendo, aún en los tiempos difíciles. Dos Cielos es hermanar a dos terruños muy diferentes, pero que comparten a una misma madre: la cordillera de los Andes», explicó Sofía Pescarmona, CEO y copropietaria de Lagarde.

“Dos familias argentinas unidas por la amistad y la pasión por elaborar vinos inolvidables funden nuevamente diferentes varietales de sus regiones vitivinícolas para dar vida a una nueva añada de Dos Cielos, un corte caracterizado por un delicado equilibrio, que augura un notable potencial de guarda”, agregó Guillermo Barzi Canale.

La añada 2019 está compuesta principalmente por Malbec. La elaboración de este vino fue tradicional, se utilizaron levaduras indígenas y tuvo una crianza de 18 meses en barriles de roble francés. Solo 6.000 botellas forman esta exclusiva partida, que se comercializará en estuches de madera de tres unidades.


Dos Cielos 2019.

A la vista, Dos Cielos 2019 es de color rojo rubí oscuro, limpio y brillante. Es aromáticamente intenso y muy complejo, con notas a frutas rojas y negras maduras así como en confitura. En boca es un vino de taninos finos y buena acidez, que le aportan una estructura firme. Es persistente y de final largo, augurando un gran potencial de guarda.

«En la elaboración de este vino nos planteamos como objetivo que el mismo tuviera una identidad propia. En él conviven en armonía las expresiones de dos terruños diferentes, esto lo convierte en un vino único», explicó Horacio Bibiloni, enólogo de Humberto Canale. Por su parte, Juan Roby, enólogo de Lagarde, agregó: “Cumplimos la meta planteada al lograr un vino muy intenso y expresivo, que para mí se define por su complejidad y su estructura fina y elegante”.

La etiqueta está inspirada en el arte Madí, lenguaje estético que se expresa con mínimos elementos y pureza de formas. Está simbolizado por dos planos puros, representando los cielos de Mendoza y de la Patagonia, que terminan fusionados en uno.

PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO".

https://www.rionegro.com.ar/dos-bodegas-una-rionegrina-y-otra-mendocina-se-unieron-para-crear-un-vino-exclusivo-2060470/