Mostrando entradas con la etiqueta Novedades.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novedades.. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de agosto de 2026

El enólogo que puso a la Patagonia en una botella: creó una sidra de hielo, un espumante de pétalos de tulipán y prepara uno de frambuesas.

Ingeniero agrónomo y enólogo
Darío González Maldonado.

El enólogo que puso a la Patagonia en una botella: creó una sidra de hielo, un espumante de pétalos de tulipán y prepara uno de frambuesas para una chocolatería top de Bariloche.

El enólogo Darío González Maldonado hizo de la Patagonia su territorio de experimentación. Desde Chubut y con proyectos que llegan hasta Ushuaia, desarrolla vinos de alta gama, sidras, espumantes de frambuesa y una elaboración inédita a partir de pétalos de tulipán. Pequeñas producciones, materias primas regionales y nuevos desafíos marcan el camino de un profesional que sigue buscando hasta dónde puede llegar la producción en el sur.

El ingeniero agrónomo y enólogo Darío González Maldonado llegó a Chubut en el año 2000 para quedarse por cinco años, ya pasaron 26. Hoy trabaja en distintos puntos de la Patagonia, desde la Línea Sur de Río Negro hasta Ushuaia. Vinos premium, sidras de alta gama, sidra de hielo, espumantes de frambuesa y el inédito espumante de pétalos de tulipán forman parte de una búsqueda incansable de nuevos productos que también tiene nuevos capítulos en Tierra del Fuego.

La historia del enólogo con la Patagonia comenzó el 11 de enero de 2000. Nacido en Angaco, un pequeño pueblo rural de San Juan, en un ambiente familiar ligado a los parrales cuyanos y al viñedo, estudió Ingeniería Agronómica en Mendoza, mientras trabajaba y realizaba una beca rentada en el INTA de Luján de Cuyo.

Cuando estaba cerca de recibirse apareció una propuesta que cambiaría definitivamente su recorrido profesional: una bodega buscaba profesionales para trasladarse a Chubut y desarrollar

González Maldonado aceptó. La idea inicial era permanecer cinco años, adquirir experiencia y regresar a Mendoza para realizar una maestría en viticultura y enología mediante un convenio con la Escuela de Viticultura de Montpellier, Francia.

Pero ese regreso nunca ocurrió. “Me vine al sur para hacer cinco años de experiencia laboral y después volver para hacer la maestría, nunca volví. Hace 26 años que estoy acá”, cuenta a Río Negro Rural.

Primeros desafíos.

Lo que encontró fue un territorio con condiciones completamente diferentes a las que conocía. El desafío inicial consistió en adaptar conocimientos y técnicas de otras regiones vitivinícolas a un clima mucho más riguroso.


González Maldonado disfruta los desafíos, y su profesión es la excusa perfecta para buscar nuevos productos.

Los primeros años fueron una combinación de ensayo, observación y correcciones permanentes. Los sistemas de conducción de la vid fueron modificándose y también aparecieron problemas sanitarios que obligaron a investigar qué estaba ocurriendo en las plantas.

Una de las primeras dificultades fue la mortandad de plantas. El análisis fitopatológico permitió determinar que el problema estaba relacionado con hongos xilófagos y no directamente con las condiciones climáticas.

Durante los primeros años, mientras todavía no existía una bodega en origen, las cosechas de 2003, 2004 y 2005 fueron enviadas a Mendoza para realizar microvinificaciones. Los resultados fueron determinantes. “Dio que era apta la zona para vinos de alta gama y ahí se decide construir la bodega”, explica el enólogo.

“Siempre estamos hablando de vinos de alta gama. No apuntamos al volumen, sino a pequeñas cantidades de calidad premium, por ende, de un valor agregado mucho más alto”. Darío González Maldonado, enólogo.

En abril de 2006 se elaboró el primer vino en origen en Chubut, en Patagonia Wines. A partir de allí comenzó una etapa de desarrollo que buscó demostrar que los valles cordilleranos podían producir vinos de calidad y con características propias.

González Maldonado trabajó inicialmente con el respaldo técnico de Roberto de la Mota y posteriormente con Pedro Rosell en el desarrollo de espumantes.

En 2019 Patagonia Wines fue vendida y Darío decidió dejar la conducción de la bodega. Para entonces ya tenía varios asesoramientos en marcha y optó por profundizar una actividad que se ajustaba mejor a su perfil. “Yo soy un bicho que no le gusta estar 44 horas semanales en un mismo lugar, me aburre”, reflexiona.

Producción de vides en Ushuaia para elaborar el primer espumante de ese origen, el gran proyecto de Darío González Maldonado.

Su campo de trabajo se extiende actualmente desde Valcheta, Bariloche y distintos puntos de la Línea Sur de Río Negro hasta Ushuaia. También tiene proyectos en Chubut y Santa Cruz.

Ese recorrido le permite trabajar con diferentes ambientes y materias primas, pero también comparar las posibilidades productivas de cada territorio. El objetivo, explica, no es producir grandes volúmenes. “Siempre estamos hablando de vinos de alta gama. No apuntamos al volumen, sino a pequeñas cantidades de calidad premium, por ende, de un valor agregado mucho más alto”.

Diversificación.

La diversificación es una de las características más marcadas de su trabajo. A la producción de vinos sumó asesoramientos y desarrollos de sidras de alta gama, además de productos experimentales que buscan ocupar nichos específicos.

Entre plantas de vid, el universo profesional de
Darío González Maldonado.

Uno de ellos nació después de un viaje a Asturias, España, en 2017. Allí se capacitó en la elaboración de sidras y conoció la denominada sidra de hielo.

La experiencia le abrió una nueva posibilidad. En 2018 comenzó a elaborar sidras para Laberinto Patagonia, buscando desarrollar un producto diferente de las sidras tradicionales que se consumen en Argentina. “Yo voy a hacer sidra, pero que no parezca sidra”, pensó en aquel momento.

El proyecto evolucionó hacia diferentes estilos: sidra elaborada mediante método tradicional, sidra charmat y, especialmente, sidra de hielo.

La sidra de hielo.

La elaboración de sidra de hielo requiere condiciones específicas. Se utilizan variedades de manzana de maduración tardía y se priorizan la acidez, la complejidad aromática y determinados niveles de taninos. La fruta se cosecha después de varios días de heladas intensas, cuando las manzanas están completamente congeladas.

Sidra de hielo, elaborada en El Hoyo, Chubut.

“En esas condiciones se muelen y se prensan. El rendimiento es muy bajo: de un kilo de manzana se obtienen aproximadamente entre 100 y 120 centímetros cúbicos de mosto altamente concentrado”, cuenta Darío.

La fermentación es parcial y las propias características del proceso generan una bebida con un elevado nivel de azúcar residual.

El resultado es un producto de elaboración limitada y de alto valor agregado. “Este año vamos a hacer apenas 1.000 botellas de medio litro de esa sidra de hielo”.

De una flor a un espumante.

La innovación más llamativa de los últimos años nació en Trevelin, a partir del vínculo con Juan Carlos Ledesma, productor de bulbos de tulipán.

Las botellas de espumante de pétalos de tulipán saldrán en octubre al mercado.

El crecimiento del turismo alrededor de los campos de tulipanes llevó a buscar nuevas formas de agregar valor a esa actividad. De allí surgió la idea de utilizar los pétalos descartados durante la cosecha.

“Le dije: ‘Me gustaría hacer un producto con los pétalos de tulipán, ¿me podés enviar cuando cosechen?’ Me los pudo mandar y ahí comenzó todo”.

González Maldonado comenzó entonces una investigación prácticamente desde cero. Buscó antecedentes y encontró que no existían referencias de fermentos elaborados a partir de pétalos de tulipán. “Busqué y no hay nada a nivel mundial. No hay ningún fermento a partir de pétalos de tulipán”.

“Busqué y no hay nada a nivel mundial. No hay ningún fermento a partir de pétalos de tulipán”. Darío González Maldonado, enólogo.

A partir de allí desarrolló su propia receta. El producto se elabora en una pequeña bodega de El Hoyo, Ayestarán Allard, de unos 190 metros cuadrados, que reúne el área industrial, la atención al turismo y los espacios destinados a cava y elaboración de espumosos.

La producción inicial es muy limitada: alrededor de 150 botellas. A diferencia de la uva, el pétalo no aporta por sí mismo el volumen líquido necesario para elaborar el espumante. Por eso, la base se obtiene a partir de una infusión de los pétalos en agua de pozo, proveniente de una perforación de unos 80 metros de profundidad.

Experimentación permanente, una de las características del trabajo que realiza Darío González Maldonado.

Los pétalos permanecen en infusión durante aproximadamente 24 horas. Luego se extrae el líquido, sin prensar el material vegetal. A partir de allí se ajusta la acidez, se lleva el pH a aproximadamente 3,4 y se incorpora azúcar de caña hasta alcanzar unos 20 grados Brix.

La primera fermentación se realiza con levaduras especiales importadas de la región de Champagne. Después llega la segunda fermentación en botella, siguiendo el método tradicional.


Pétalos de tulipán, la materia prima del espumante que elaboran en El Hoyo, Chubut.

El enólogo guarda parte de la receta como un secreto profesional, especialmente los ajustes que realiza durante la elaboración y el licor de expedición utilizado para conseguir el equilibrio final.

El resultado, según su propia descripción, tiene aromas muy sutiles, un color entre rojo rubí y piel de cebolla y una burbuja pequeña y persistente. “Es un producto sedoso, con un equilibrio perfecto entre el alcohol y la acidez”. Cuando tiene que definirlo en dos palabras, no duda: “Elegante y revelador”.

Otro espumante: 100% frambuesa para Rapanui.

El catálogo de productos experimentales no termina con el tulipán. González Maldonado también está desarrollando para la familia Fenoglio, vinculada a Rapanui, un espumante elaborado íntegramente con frambuesas. La bebida utiliza nuevamente el método tradicional y está prevista para llegar al mercado entre octubre y noviembre.

Producción de vides en Ushuaia, un gran proyecto que avanza a paso firme.

Pero el proyecto que probablemente más sintetiza el espíritu experimental de González Maldonado está en el extremo sur.

En Ushuaia trabaja sobre pequeños ensayos vitivinícolas y otros cultivos. En el predio del hotel Tolkeyén se experimenta con vides, manzanas, sidra, olivos, berries y ruibarbo. También participa de un proyecto de incorporación de variedades híbridas de vid, conocidas como Piwi.

“Si llego a producir una botella de espumante en Ushuaia, ya no quiero más, me jubilo”. Darío González Maldonado, enólogo.

Pero hay una meta que sobresale sobre las demás: conseguir elaborar un espumante con uvas producidas en Ushuaia. “Si llego a producir una botella de espumante en Ushuaia, ya no quiero más, me jubilo”.

La frase tiene algo de humor, pero también resume el desafío profesional que lo mantiene activo: encontrar nuevos límites para una actividad que, en la Patagonia, todavía tiene mucho territorio por explorar.

Publicado en RURAL del Diario Río Negro.

Domingo 23 de agosto del 2026.

https://www.rionegro.com.ar/rural/el-enologo-que-puso-a-la-patagonia-en-una-botella-creo-una-sidra-de-hielo-un-espumante-de-petalos-de-tulipan-y-prepara-uno-de-frambuesas-para-una-chocolateria-top-de-bariloche/

Enlace recomendado:

https://cepasargentina.blogspot.com/2026/07/de-la-patagonia-al-mundo-llega-el.html

viernes, 31 de julio de 2026

De la Patagonia al mundo, llega el primer espumante de pétalos de tulipán.


De la Patagonia al mundo, llega el primer espumante de pétalos de tulipán.

El enólogo Darío González Maldonado desarrolló vinos, sidras y espumantes en la Patagonia. Los desafíos y su creatividad abarcan terruños desde Río Negro, Chubut, Santa cruz y hasta en Ushuaia. Ahora, lanza un espumante de tulipanes. Y se prepara como jurado de Argentina Spirits Awards 2026.


El ingeniero agrónomo y enólogo Darío González Maldonado supera los desafíos del clima patagónico y sus propias metas: lanza el primer espumante de pétalos de tulipanes rojos que coronan sus casi treinta años de trabajo desarrollando vinos y espumantes de toda la región. Además,  la semana pasada fue elegido para integrar el jurado de los premios Argentina Spirits Awards 2026.  

“Es un producto inédito a nivel mundial. Es el 1º que se hace, ni siquiera en Holanda lo han elaborado espumantes a partir de pétalos de tulipán. En este caso, son de tulipán rojo”, cuenta a Tiempo desde su casa en El Hoyo sobre la Ruta Nacional 40 en Chubut, zona a dónde recaló de su San Juan Natal en el año 2000.

Formado en la Universidad Nacional de Cuyo y ahora con 54 años, el enólogo sigue creando, desarrollando y estudiando lo que selló su destino en sus primeros pasos en la región de los valles chubutenses donde conoció por primera vez la vitivinicultura de clima frío. Su experiencia comenzó como director apoderado de Patagonia Wines, una de las primeras bodegas en la región que hoy llega a exportar a unos 30 países. 

“No tengo bodega propia, soy asesor, consultor y asesor técnico”, explica pero se sabe que recorre, estudia y analiza cada porción de territorio desde hace 26 años en los que pasó por El Hoyo y toda la zona sur de Rionegro.  Aprendió a adaptar sus conocimientos a estos terruños y a las condiciones agroclimáticas para alcanzar el desafío de producir vinos de calidad en una de las regiones más australes del mundo. En dos décadas se convirtió en una de las experiencias más novedosas del país y su nombre siempre relacionado al desarrollo y crecimiento del enoturismo al pie de la cordillera.  

Aroma embriagador.

Alguna vez al probar el licor de violetas de Toulouse (Francia) y combinar unas gotas con un espumante, el resultado a la vista fue de un color subyugante, lavanda violáceo y al hablar en una reunión, flotaba en el aire un aroma suave a violetas. ¿Será así el espumante de tulipanes? Le consulta Tiempo al experto quien suelta una sonrisa como respuesta.

Lo del espumante de pétalos es cosa. Y muy curioso el producto. “En el proceso, se recolectan los tulipanes, las cabecitas, se produce una deshidratación parcial. Después se hace un control de calidad, se van eliminando todas las partes verdes, todas las partes que son indeseadas,  se revisa pétalo por pétalo”, explicó González Maldonado. 

 Después, “se hace una maceración, se obtiene un líquido, al que se le hacen correcciones a nivel de azúcares y acidez, y unas cositas que son secretos del enólogo, y se provoca una 1º fermentación para obtener un producto base, y luego se provoca una 2º fermentación ya en botella, y, una vez terminada la fermentación alcohólica en botella, se lleva pupitres (estanterías inclinadas) para que las borras se muevan hacia el pico la botella”, contó. 

Además, la botella se pone parcialmente inclinada hacia abajo, en pupitres y, se lo deja ahí de uno a cinco para que evolucione. “Luego de ese proceso viene el degüelle, se congela el pico de la botella donde está depositada toda la borra (levaduras muertas), se destapa, el mismo gas que produjo naturalmente empuja ese tapón de espumante congelado con las borras, y se coloca el corcho, el bozal, se fagina la botella, se etiqueta y sale a mercado”. Impecable.

Un clásico hecho tulipán.

Ese método de elaboración es el tradicional “champenoise”. Explica Maldonado: “A ninguno de los productos, ya sea espumantes a partir de uva, manzana, frambuesa o, en este caso, tulipanes, le agrego licor de expedición. Así que salen con el estilo brut; brut nature o nature, que es el que realmente representa una zona o te marca la identidad de una zona o un terroir”.

La presentación oficial del espumante está prevista para el Día de la Madre en Tulipanes de la Patagonia (el campo de Trevelin De Juan Carlos Ledesma). Darío González Maldonado manda fotos donde se lo ve en Ushuaia plantando. “Ya tuvimos los primeros racimos, dio muy bien los azúcares, pero no dio para elaborar. Esta nueva temporada que viene (el próximo otoño), seguramente vamos a producir bastante uva en Ushuaia. Todos esos productos raros, como lo espumantes de pétalo de tulipán, de frambuesa, lo estoy elaborando en bodega Ayestarán Allard”, dice y se refiere a la bodega y viñedos ubicados en la localidad de El Hoyo, Capital de la Fruta Fina, Chubut.

Su  trayectoria y su perfil de pionero en una de las zonas más australes del planeta le significaron otra alegría: la de ser elegido para integrar el jurado de Argentina Spirits Awards 2026 que se realizan en octubre en Mendoza con jurados nacionales e internacionales y espirituosas de todo el mundo.

Publicado en Diario Tiempo Argentino.


23/07/2026.















































sábado, 12 de noviembre de 2022

Lanzaron un nuevo varietal.

 

Bodegas Bianchi acaba de presentar un nuevo varietal dentro de su línea Famiglia Bianchi de vinos de alta gama. Se trata de la Criolla Chica, una cepa de las llamadas "uvas patrimoniales". "La Criolla es, en definitiva, símbolo de la argentinidad. Y en esa búsqueda de las raíces, se han recuperado vides antiguas en fincas con gran peso histórico, en pos de dar vida a vinos patrimoniales que reflejan nuestros orígenes'', señala la empresa.­

Para elaborar esta Criolla, conocida como Listán Prieto, la bodega informó que su equipo enológico "buscó reflejar la riqueza del terruño sanrafaelino, creando un vino amable, equilibrado, pero a la vez con cierta rusticidad propia del varietal''.­

"Esta tendencia a revalorizar las uvas patrimoniales es regional, en Chile se la llama Uva País y Mission Grapes en EE.UU y así como en Argentina, se están vinificando con un nuevo criterio, con una visión de terroir y de origen, y sobre todo con otro entendimiento de la uva que le permite expresar toda su potencialidad en estos vinos," expresó Rafael Calderón, gerente general del grupo de bodegas.­

Famiglia Bianchi Criolla se destaca por su color rojo rubí medianamente intenso. Aromas frescos con cierta madurez, con sutiles notas a frutos rojos frescos, cereza, frutilla y dejos florales y un final terroso característico de esta variedad. De entrada dulce en boca, es un vino de estructura ligera, equilibrado, fresco, con taninos sutiles, fácil de beber, con un final de boca en donde se conjugan los aromas y su frescura.­

PUBLICADO EN DIARIO LA PRENSA.

https://www.laprensa.com.ar/522445-Lanzaron-un-nuevo-varietal.note.aspx

lunes, 27 de abril de 2020

FLORES BLANCAS, EL NUEVO VINO BLANCO DE BODEGA SANTA JULIA.

Santa Julia Flores Blancas es el nuevo vino de la bodega mendocina, que desde 1996 es sinónimo de innovación, y que viene a sumarse a Flores Negras, tinto lanzado con éxito en diciembre pasado.
Desde el trabajo en el viñedo y en cada una de las etapas de elaboración, Bodega Santa Julia tiene un claro compromiso con la producción sustentable mediante la aplicación de procesos que reducen el impacto en el medio ambiente y potencian el desarrollo de la comunidad. De este modo, la bodega también se ha convertido en referente de la vitivinicultura orgánica en el país.
La búsqueda de estilos únicos para sus vinos a partir de la diversidad que ofrecen los suelos mendocinos llevó a elegir al Viognier del Valle de Uco como la cepa ideal para Santa Julia Flores Blancas. Así nació esta nueva propuesta para aquellos consumidores que eligen vinos frescos y delicados.
Característica del Valle del Ródano, Francia, la cepa Viognier fue introducida en la Argentina en 1993 y desde entonces da lugar a vinos equilibrados en acidez y frescura, con un notable caudal floral en nariz. Por sus particularidades, esta cepa ofrece una interesante adaptación a los climas secos y soleados de montaña, condición que da cuenta de un importante potencial para la uva en Mendoza.
“Elegimos Viognier para Santa Julia Flores Blancas ya que es una de las variedades más elegantes en el mundo de la enología y creemos que encuentra su mejor expresión en el Valle de Uco. Sin dudas, es la compañera ideal para Flores Negras Pinot Noir”, dice Rubén Ruffo, Gerente de Enología de Bodega Santa Julia.
Publicado en Vinómanos, 8 de abril del 2020.
Fuente de información e imagen de sitio Vinómanos.