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viernes, 10 de marzo de 2023

La vendimia más chica de la historia: bodegas de la región ante los desafíos del cambio climático.

 

La escasez de lluvias, sequía, granizo y heladas tardías en distintos puntos del país golpearon duro a la vendimia. El Instituto Nacional Vitivinícola (INV) anunció la previsión de cosecha más baja de los últimos 50 años. En la región se adelantó con mermas muy importantes para la mayoría y hubo pocos pudieron sostener los volúmenes gracias a sus sistemas de defensa. “Estamos con desafíos climáticos a nivel global, intensos y hay que prepararse”, es la expresión común de los bodegueros de Río Negro y con Neuquén.

A fines de octubre de 2022 una helada tardía golpeó a los productores de uva de todo el país. En nuestros valles fueron 7 horas de mucho frío y ni los establecimientos con tecnología para hacer defensa pudieron frenarla.

En febrero, con la cosecha lista para levantar, otra noche fría afectó los viñedos. En el valle de Uco, Mendoza, ocurrió algo inédito: los productores tuvieron que prender los calefactores para salvas las uvas. (Ver recuadro)


La mitad de los viñedos se dañaron.


El INV anunció una reducción del 52% para la producción de uvas para el sur del país los datos obtenidos, luego del trabajo de campo realizado hasta el 15 de febrero, y muestran una estimación de producción de uvas para el sur del país, con una reducción del 52%. Esto se calculó sobre los 170.688 quintales que se cosecharon el año pasado y los 81.700 quintales que se espera cosechar esta temporada.

El presidente del INV, Martín Hinojosa, explicó que las contingencias climáticas, “nos llevarán a tener una de las vendimias más bajas de los últimos años; el clima nos está castigando cada vez con más frecuencia y frente a ello deberemos comenzar a trabajar en defensas efectivas y modernas que nos permitan darle lucha y seguir produciendo”.

Desde San Patricio del Chañar, Julio Viola uno de los propietarios de la bodega Malma relató que en su caso, la vendimia se adelantó unas dos semanas por cuestiones climáticas y terminaron rápido por la poca uva. “Es algo atípico pero para la calidad de los vinos la uva es excelente, sana, equilibrada”, dijo. Y agregó que tienen sectores con defensa de helada y pudieron proteger parcialmente el campo, aunque tuvieron pérdidas.

El viñedo de Malma es uno de los más fríos de El Chañar, por eso se adaptaron e invirtieron en defensas, pero asegura que “no es común que las bodegas de acá tengan, siempre fue una zona libre de heladas. Pero en los últimos años vemos que se pone más extremo el clima. Hay días más calurosos y días más fríos. Desde el ‘85 creo que no pasaba una helada en febrero y ahora se dio”.


El testimonio de los bodegueros más dañados.


En Fernández Oro, Cervantes y en Valle Medio, muchas bodegas chicas perdieron casi toda su cosecha. Es el caso de Gaspar Ratrilla, de Bodega Aonikenk, que busca contra reloj la manera de cosechar las pocas uvas que quedaron. “Estamos arrancando la cosecha y por más que tengamos muy poco nos cuesta conseguir cosechadores. El daño de la helada de primavera fue muy grande. Ahora, con la uva, lista heló de nuevo. Tenemos muy pocos kilos y lo que queda lo cuidamos porque se lo están comiendo las palomas, no podemos levantarla todavía”, dijo.

La falta de personal para los trabajos en campo también es un factor que afecta a todo el país, con hileras raleadas y más diferencias entre los racimos , la cosecha se vuelve compleja y más costosa.

Por eso en Valle Medio, algunos productores que salvaron algo de uva, piden 150 pesos por kilo pero la cosecha la debe hacer al bodeguero. (Ver recuadro)

Las bodegas más grandes de la región incorporaron la cosecha mecanizada hace algunos años.


Una cosecha más corta por la uva escasa.


El enólogo Horacio Bibiloni de bodega Canale, de General Roca explicó que en su caso empezaron la cosecha el 22 de febrero y para fines de marzo terminarán. Será una cosecha corta, hay menos uvas y la madurez se adelantó por las altas temperaturas .

“Se comprime la cosecha, en condiciones normales hubiésemos tenido un parate entre variedad y variedad y terminábamos en abril. Estamos con un 50% de un volumen normal de cosecha. Fue grande la merma. Cuanto más al sur, más merma pero afectó a todo el país”, sostuvo.

La elaboración de vinos será menor, pero normalmente las bodegas trabajan con stock técnico. Al tener volumen de vino en guarda, por más que haya menos elaboración, si la próxima cosecha es buena recuperarán el stock, no se quedarán sin vino.

Viñedos

1.551
Las hectáreas en producción en Río Negro. Sólo el 5 por ciento cuenta con sistema de defensa de heladas,

“La disminución no se ve inmediatamente y juega también en la ecuación, los volúmenes de venta y la exportación que se pueda concretar”, explicó Bibiloni.

En Río Colorado, la Bodega Trina, adelantó la cosecha pero “con una fruta increíble”, dice Ezequiel Naumiec, el propietario. Dice que tuvieron mucha suerte porque no los agarró la helada, ni la piedra que cayó allí.

“Un muy pequeño porcentaje de los bodegueros de la Patagonia tienen defensa de helada. La defensa por aspersión es lo único que sirve, yo prendí fuego y no defendimos nada. Las heladas nos vienen castigando hace un montón, pero lo que pasó es que esta fue muy larga, duró 6 o 7 horas. Ese paredón frío no lo parás con nada”, aseguró.

Suma también que el verano fue difícil. Hizo mucho calor tuvieron 40 grados en la chacra, eso genera deshidratación. Ezequiel Naumiec, hizo una lectura sobre el cambio climático y como afecta a sus negocios.

“Hay que entender que se vive del medio ambiente y tenemos que empezar a cuidarnos. Hacemos vinos orgánicos, con una mirada ecológica y nos hace seguir a fondo con esto: nos debemos al 100 por a la naturaleza”, concluyó.


Crece la compra de uvas: de 150 a 250 pesos el kilo.


Ante un escenario con poca uva para vinificar -y con pocos lugares para conseguirla porque las heladas golpearon a todos por igual- el productor que tenga es tentado en estos días por los bodegueros.

Los precios varían según la variedad y la escasez los tira hacia arriba

Algunos productores chicos del Valle Medio piden 150 pesos por el kilo de uva , pero el comprador debe hacerse cargo de levantarla.

Es que el costo de cosecha será esta vez más caro, porque el trabajador tendrá que esforzarse mucho más, con hileras raleadas y menos racimos en la planta.

Otros productores estiman que por el kilo de la variedad Malbec, la más búscada, se pagarán 250 pesos.

En Mendoza, algunos lotes ya se vendieron a $ 300 y escasean las uvas blancas.

De todos modos, vale aclarar que el precio cambia según la variedad.


Inédito: calefactores encendidos en febrero.


El cambio climático produce fenómenos inéditos y que asustan: en Mendoza encendieron los calefactores en pleno febrero para defender a los viñedos de las heladas.

Alcides Llorente es ingeniero agrónomo, un referente de la vitivinicultura regional y se muestra sorprendido por las variaciones abruptas del clima.

“En 50 años que llevo en esta actividad no he registrado accidentes climáticos, extemporáneos, como las heladas de octubre, heladas tempranas ( por la evolución vegetativa de la planta) y heladas tardías o tempranas en el año, que provocaron importantes daños en la producción”, explicó a Río Negro.

Indicó que “las heladas primaverales encuentran al brote en pleno crecimiento y racimos con pequeños granos. Las de finales del verano u otoño dañan a la vegetación y secan al racimo”.

Llorente dijo que la vid es muy susceptible a la helada. “En pleno crecimiento, octubre y noviembre, con un grado bajo cero por al menos dos horas, queman brotes y racimos”.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

10/03/2023.

https://www.rionegro.com.ar/economia/la-vendimia-mas-chica-de-la-historia-golpea-a-las-bodegas-de-neuquen-y-rio-negro-2787214/

jueves, 22 de diciembre de 2022

Los nombres del vino, una curiosa historia mendocina.

 Por Victoria Bibiloni Abbona.

Los inmigrantes que llegaron a Mendoza y comenzaron a hacer sus propios vinos provenían desde diferentes lugares del mundo. Italianos y españoles eran el grupo más numeroso. La tierra mendocina era un ámbito propicio para los emprendimientos vitivinícolas. Por eso, miles de extranjeros vieron aquí la oportunidad de subsistir a través de la industria y la cultura del vino. Cada uno de aquellos inmigrantes le dio a su emprendimiento un nombre en particular, uno que le diera a cada vino una identidad única. Algunos de esos nombres eran homenajes al lugar de origen de los productores, otros, buscaban sintetizar la idea de progreso que les inspiraba la Argentina. Algunos, se encomendaron a su religión y sus creencias para nombrar a sus bodegas mientras que otros inventaron nombres de fantasía. En esta nota te contamos cuáles son esos nombres que hicieron de los vinos mendocinos productos únicos en el país.

El uso de etiquetas para el vino.

Fue a principios del siglo XX cuando en el país se comenzó a normalizar el uso de etiquetas en el vino. El objetivo de que tenían eran poder diferenciar un vino del otro y todas tenían más o menos los mismos datos. Sobre un círculo que se colocaba sobre la cara superior de los barriles se mencionaban tres datos fundamentales: el nombre de dueño, el de la bodega y el de la marca. A veces estaban esos tres datos, a veces solamente uno. En el medio, también solían tener dibujos alusivos a la identidad del vino o a la cosecha.

La etiqueta del vino producido en La Udinesa, la colonia friulana de General Alvear, Mendoza.

Los nombres en honor a Cuyo, una forma de indicar la procedencia del vino.

Con el objetivo de dar cuenta de dónde venían sus vinos una vez que estos entraban en el circuito comercial, varios inmigrantes los denominaron alusivos a diferentes lugares de Cuyo, especialmente, a aquellos donde tenían sus bodegas. Fue así que Bernardo Martínez desarrolló la marca “Chacras de Coria” y los hermanos Emilio y Mario Videla “El Algarrobal” y “Panquegua”. Mientras tanto, en Guaymallén, los hermanos Tomba nombraron a una de sus vinos”El Sauce” y los hermanos Dutto le dieron a uno de los suyos el nombre de “Buena Nueva”.

Algo similar ocurrió en San Rafael, cuando la familia francesa Cornú nombró a una de sus marcas como el departamento sureño y en San Juan donde la familia Graffigna comercializaba el vino “Colón” homenajeando a un departamento de dicha provincia.

El homenaje de los inmigrantes a sus lugares de origen.

Fueron muchos los inmigrantes que nombraron tanto a sus vinos como a sus bodegas haciendo alusión a sus lugares de origen. Otra vez, el primer caso que recordamos es el de Bautista Gargantini y Juan Giol dueños de “Colina de Oro” nombrada así en honor a Collina d’Oro, el pueblo suizo del que provenía Gargantini. Mientras tanto, los hermanos Wiedenbrug nombraron a su bodega “La Germania”. Los inmigrantes de origen trentino también hicieron lo propio con sus establecimientos. Por un lado, Alejandro Sartori nombró a su bodega “La Trentina” mientas que Luis Baldini y Francisco Gabrielli registraron la suya como “Trento”. Otros italianos, pero provenientes de Véneto, los hermanos, Juan y Jesús Citón denominaron “La Veneziana” y comercializaron la marca “La Adriática”. Mientras tanto, en el sur provincial, los inmigrantes friulanos llamaron “La Udinesa” a su marca de vino.

Colina de Oro era una localidad del cantón suizo de Ticino. El logo de vino Toro está inspirado en el cantón de Uri, cuya bandera tenía una cabeza de toro. “3030 R Linda Color S.A. Genève Solothurn Bern Uri Aargau Glarus Schaffhausen Neuchatel Luzern Geneve Zug Unterwalden Ticino Appenzell Thurgau Fribourg Schwyz Basel Zürich St. Gallen Valais Vaud Graubünden 27.VII.1976.” by Morton1905 is licensed under CC BY-NC-SA 2.0

En el nombre del padre, del hijo y de los hermanos.

Una de las formas más comunes de nombrar a las bodegas era utilizar el apellido de su creador. Si la elaboración era en el marco de una empresa familiar, lo usual era que el vino se nombrara con el apellido de los creadores y al lado se añadiera el grado de parentesco existente entre ellos. Pascual Toso y sus hermanos crearon el establecimiento “Toso hermanos” y algo similar había sucedido con los Tomba y los Arbillaga. Mientras tanto, también surgían bodegas como “Bodegas y Viñedos Antonio Campi e Hijos” o “Agustín Piccione e Hijos”. Otras empresas, también, utilizaban el nombre completo de su propietario, como en el caso de Honorio Barraquero, Justo Pellegrina y Miguel Escorihuela, entre otros. Muchos de esos productores se fueron asociando entre sí y le dieron origen a nuevas bodegas, como en el caso de Gargantini y Giol que crearon “Colina de Oro”.

Los nombres de animales.

Si pensamos en vinos nombrados con base en diferentes especies de animales, el primero que nos llega a la mente es el Vino Toro, creación de Bautista Gargantini y Juan Giol. Hasta hoy, inclusive, hay quienes creen que entre sus ingredientes incluía sangre de toro para darle más cuerpo y su característico color bordó. Gargantini y Giol no fueron los únicos que pensaron en animales de gran porte y potencia a la hora de fabricar sus vinos. También en Maipú, Angelo Furlotti, otro italiano, nombró a su vino comercialmente “León” mientras que Bernardo Martínez, un español, llamó al suyo “El Elefante”. En Guaymallén, mientras tanto, otra bodega de capitales italianos, la de Rópolo, Serra y Franceschini nombró a su vino “Tres leones de oro” y Virgilio Santini denominó al suyo “El Camello”.

Religión versus progreso científico.

Una de las formas más comunes de nombrar a los vinos era en relación a santos o a la idea de progreso. En este grupo había muchos emprendimientos comandados por inmigrantes quienes se encomendaban tanto a la religión como a la ciencia. Fue así que Luis Tirasso, pionero en la elaboración de espumantes en la provincia nombró a su bodega “Santa Ana”. Mientras tanto, el español Agustín Mercader denominó a su bodega “El Purgatorio” y el ruso Arón Pavlovsky fundó “La Purísima”. Como contracara, los creyentes en la idea del progreso con base en la tecnología, denominaron a sus emprendimientos con nombres asociados a la expansión territorial. En este grupo, los principales exponentes eran el italiano Arturo Dácomo, propietario de “El Progreso” y los hermanos Wiedenbrug, dueños de “El Globo”, que inicialmente se había llamado “La Germania”. ¿Conocías las historias detrás de estos nombres? Contanos en los comentarios.

Autor imagen de portada: “T O R O” by Walimai.photo is licensed under CC BY-NC-ND 2.0.

Publicado en

https://mendoza.italiani.it/los-nombres-del-vino-una-curiosa-historia-mendocina/

Imágenes:

https://mendoza.italiani.it/los-nombres-del-vino-una-curiosa-historia-mendocina/

sábado, 12 de noviembre de 2022

Heladas: ¿cuáles son las claves para el manejo de viñedos afectados?

 Desde el INTA recomiendan no podar los viñedos ni eliminar los brotes helados. Además, señalan que es necesario realizar una fertilización con nitrogenados. Apícolas piden ser incluidos en la emergencia.

En estos días, la preocupación de los productores ante el daño provocado por unas heladas que se extendieron durante varias horas, cuando muchas plantas estaban en un momento de alta susceptibilidad, encontraron como respuesta el anuncio de diversas medidas de asistencia, pero que recién comenzarán a implementarse el mes próximo. Por lo pronto, deben enfocarse en qué labores realizar -y cuáles no- en los cultivos.

Desde el Centro Regional Mendoza San Juan del INTA hicieron una serie de recomendaciones de manejo en los cultivos afectados por las heladas tardías. En el caso de los viñedos, señalaron que las plantas van a rebrotar a partir de yemas no afectadas por el frío, ya sean contrayemas, yemas francas no brotadas, yemas casqueras o yemas de la madera vieja.

Por eso, plantean que no se debe podar ni eliminar los brotes helados, sino esperar unos 15 a 20 días y darle tiempo a la planta para que los brotes y las yemas que no han sido dañadas retomen el crecimiento vegetativo. También señalaron que es importante no descuidar los tratamientos fitosanitarios preventivos para que los brotes y las plantas se mantengan sanos.

Luego de que la vid haya rebrotado, se recomienda realizar un desbrote, eliminar los “chupones” que hayan surgido en el tronco (“deschuponado”) y favorecer el crecimiento de los brotes con racimos que se hayan salvado -si la afectación por la helada fue parcial- y los que pudieran surgir con el rebrote (los que nacen de las contrayemas, o de las yemas ciegas, pueden ser fértiles y producir algo de uva, según las variedades).

Desde el INTA detallaron que, si bien se debe asegurar al cultivo una adecuada provisión de agua, el consumo de la planta depende de la cantidad de hojas que tenga y no del mes calendario. Lo que se aconseja es aplicar los riegos más distanciados en fincas o cuarteles que están iniciando nuevamente la brotación y más frecuentes en los que tienen brotes más grandes.

Y si no se fertilizó antes de la helada, es conveniente utilizar fertilizantes nitrogenados y fosfatados de liberación rápida, para estimular el buen crecimiento y desarrollo de los nuevos brotes y raíces. También se puede realizar una fertilización foliar nitrogenada complementaria, para que la acción del nitrógeno sea más rápida en el crecimiento y desarrollo de los nuevos brotes.

Para los frutales, recomendaron no intervenir en la planta y mantener un buen estado hídrico y nutricional, para estimular brote para la próxima temporada. En los nogales, donde brotes y flores fueron dañados, se aconseja esperar el rebrote y obtener una segunda floración. Asimismo, indicaron que no se deben descuidar los tratamientos fitosanitarios preventivos para mantener una correcta sanidad de las plantas.

en el caso de las hortalizas, plantearon que es importante determinar en cada finca la intensidad con la que se afectaron las plantas, y evaluar, luego de pasados algunos días, si es posible continuar con el cultivo o realizar una resiembra o trasplante según corresponda.

El ingeniero agrónomo Javier Chaar, de la Agencia de Extensión Rural del INTA Guaymallén, señaló que cada especie y variedad tiene sus particularidades en cuanto a susceptibilidad frente a las heladas tardías. De ahí que el daño dependa del estado fenológico en el que se encontraba la planta: aquellas con frutos más grandes, al tener mayor contenido de sólidos solubles, tienen un punto más bajo de congelación.

Los brotes, en cambio, tienen mucha agua, que se congela y los daña cuando la temperatura cae unas décimas por debajo de cero. De ahí que la vid, que recién estaba brotando, haya sido el cultivo más afectado. Por otra parte, las plantas que tienen más follaje cuentan con mayor protección que aquellas que recién están brotando.

Chaar indicó que, en el caso de los frutales, habrá que ser muy cuidadoso, unos días después, con el raleo de los frutos que puedan haber quedado, para evitar que su distribución sea despareja, en general en la parte alta de la planta. En cuanto a la vid, indicó que está la posibilidad de que brote una segunda yema, aunque de menor capacidad productiva.

Diferentes estimaciones.

Las heladas más tardías de las que se tiene registro en la Dirección de Contingencias Climáticas ocurrieron un 1 de diciembre. De ahí que las de las noches del 31 de octubre y el 1 de noviembre puedan considerarse dentro de lo normal. Sin embargo, el estadio fenológico de los cultivos, sobre todo la vid, y el hecho de que hubiera varias horas de frío, produjo daños considerables en distintas zonas de la provincia.

En cuanto a la cantidad de hectáreas afectadas, hay diferencias considerables en las estimaciones que realizaron la DCC y el INTA, aunque desde ambos organismos resaltan que son números preliminares. La Dirección de Contingencias Climáticas realizó una estimación probabilística -basada en fenómenos similares en esta época del año- y calculó que debe haber unas 40 mil hectáreas afectadas, de las que 10.549 de vid y unas 13.746 de frutales tendrían daños del 100%.

El titular de la DCC, Julio Eluani, resaltó que la ley 9083 establece que, en el caso de viñedos y frutales, se deben esperar 20 días desde ocurrida la contingencia para abrir el registro de denuncias por parte de los productores. Esto, porque es conveniente aguardar para que se produzca la floración y el cuaje definitivo, que permite saber si hubo pérdida en la producción y cuantificarla. De lo contrario, se puede sobreestimar o subestimar el daño.

En tanto, desde el INTA estimaron, en base a la información suministrada por técnicos de las diferentes Estaciones Experimentales y sus Agencias de Extensión, un 40% al 60% de pérdidas en uvas de vinificar en la provincia. Aunque aclaran que se deben esperar la floración y cuaje, ya que podría producirse un gran corrimiento del racimo que puede incrementar estos porcentajes.

Sólo de vid, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria calcula que habría unas 154.400 hectáreas con diversos porcentajes de afectación, mientas que 67.895 hectáreas tendrían un 100% de daño; es decir, pérdidas totales.

Daños por sectores y zonas.

José Luis Navarro, presidente de la Asociación de Productores y Empacadores de Fruta Fresca, indicó que los mayores daños en frutales se concentraron en el Valle de Uco, no tanto en el Este, pero que hay afectación en nectarines (pelón), durazno, pera y manzana, que no sólo se debe a las heladas del 31 de octubre y 1 de noviembre, sino en las anteriores.

Y sumó que, en la zona de Agua Amarga y Los Árboles, entre Tunuyán y Tupungato, hubo una granizada muy fuerte hace unos 20 días, que también perjudicó a algunos productores. Navarro lanzó que a los daños climáticos se suman los costos altos y los precios bajos, y adelantó que no va a haber mucha fruta mendocina.

Mauro Sosa, gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, indicó que, a la severa helada, que ha ido secando las plantas, se sumó una incipiente pero notable ola de calor, que también las está deshidratando. Cuando los viñedos están vigorosos, acotó, tienden a recuperarse casi inmediatamente, pero eso no está sucediendo ahora.

Si bien señaló que es importante esperar esos 20 días que plantea la ley para poder realizar la denuncia, también para poder ver si habrá un nuevo brote, otra floración, planteó que la helada fue muy fuerte, con quemaduras visibles y racimos que se caen al piso. Pero también indicó que la escasez hídrica y la falta de fertilizaciones, por la dificultad que tienen los productores para realizar las labores culturales, han provocado que las plantas no tengan el vigor necesario.

Mario Leiva, presidente de la Sociedad Rural del Valle de Uco, señaló que las pérdidas en vid en esa zona son totales, con mucha afectación de Malbec y desaparición de uvas blancas. También hubo casi 80% de daño en nogales y muy marcada en durazno. Es que, como la helada se prolongó por 6 horas, fue muy difícil sostener la defensa activa. Añadió que hay vecinos que han quemado y les quedó apenas 30% de la producción, y en esos casos se complica conseguir personas que quieran cosechar.

PIDEN QUE EL SECTOR APÍCOLA SEA INCLUIDO EN LA EMERGENCIA.

Alberto García Carbajo, presidente del Consejo Asesor Apícola provincial, señaló que, cuando las flores de queman por las heladas, las abejas no se pueden alimentar del néctar y el polen que segregan las plantas. Y que se vieron afectados tanto los montes frutales que son polinizados por las abejas, como la vegetación de las áreas de secano, por lo que solicitan que la emergencia agropecuaria se extienda al sector apícola.

García Carbajo recordó que ya en 2017 debieron pedir una declaración de emergencia para la apicultura, porque la actividad no es incluida en un primer momento, pese a que han presentado un proyecto para que así sea. Y sumó que, cuando las abejas se quedan sin el alimento de las flores, los apicultores deben utilizar bolsas de azúcar para preparar un jarabe y suplir el néctar, además de darles multivitamínicos y realizar curaciones para evitar que se mueran. Es que la falta de una nutrición adecuada favorece la aparición de enfermedades bacterianas y/o víricas, pero sobre todo del parásito varroa destructor.

Los productores, detalló, se enfrentan a una situación compleja, porque el precio de la miel se mantiene desde 2020 en torno a los $300 a $330 el kilo a granel, mientras que la bolsa de 50 kilos de azúcar hoy cuesta $8.000 y dos años atrás costaba $2.800. También han aumentado los multivitamínicos, tortas proteicas y antiparasitarios, entre otros insumos.

En un petitorio que presentaron al director de Ganadería de la provincia, Damián Carbó, resaltan que, si no pueden realizar estas labores de suplementación y de cuidado, se pueden perder colmenas que fueron preparadas durante el otoño. García Carbajo recordó que más del 50% del alimento que produce la humanidad depende de las abejas y que, por eso, en 2019 fue declarado el animal más importante del planeta. Esto, además de que es una actividad productiva que tiene un impacto claramente positivo en el ambiente.

RECLAMO DE LOS CONTRATISTAS.

Mientras se esperaba la llegada de Sergio Massa a la provincia, el lunes pasado, un grupo de contratistas se reunió en el nudo vial y de ahí partió hacia la Legislatura, marchando por las calles del centro, con el objetivo de reclamar su inclusión en las medidas de asistencia por las heladas.

Edgardo Lera, titular del Sindicato Único de Trabajadores Contratistas de Viñas y Frutales, explicó que la mayoría de las acciones se enfocan en los productores, por lo que los contratistas quedan sin acompañamiento ante estas situaciones, ya que no pueden acceder a un crédito. Esto, pese a que los que se vieron afectados por las heladas recién van a poder cosechar en 2024.

Lera detalló que el contratista trabaja la tierra con los elementos e insumos que aporta el propietario, y cobra por ello una mensualidad y el 18% del producto cuando cosecha; algo que no podrán hacer los que tuvieron daños totales. Por otra parte, la mensualidad asciende a $32 mil de bolsillo para quien trabaja 10 hectáreas. De ahí que también estén pidiendo un nuevo aumento, para poder equiparar el 100% de inflación (hoy apenas superan el 50% de ajuste).

ASISTENCIA PROVINCIAL.

El gobierno provincial declaró el estado de emergencia o desastre agropecuario para las propiedades rurales ubicadas en zonas bajo riego de 135 distritos, distribuidos en 15 departamentos de la provincia, entre el 1 de diciembre de 2022 y el 31 de marzo de 2024. Esto implica que los productores que hayan sufrido un daño del 50% al 79% en sus cultivos serán enmarcados en emergencia, y los que hayan tenido afectación del 80% o más serán considerados en situación de desastre. En ambos casos, podrán acceder a los beneficios previstos en la ley 9083.

El artículo 11 enumera los beneficios para quienes estén en emergencia (e inscriptos en el Registro del Uso de la Tierra), como: la eximición del pago del impuesto inmobiliario y del 50% del canon de riego (superficial y subterráneo); bonificación del 25% en las facturas de energía eléctrica utilizada para riego agrícola (presentando el certificado a la distribuidora); prórroga en los vencimientos de créditos otorgados por organismos financieros oficiales o mixtos provinciales, sin recargos, intereses ni actualización monetaria; y suspensión de juicios por deudas del Inmobiliario, Irrigación y tarifa de riego por hasta 90 días hábiles después de terminado el período de emergencia; entre otros.

El artículo 21 detalla los beneficios que recibirán los productores en situación de desastre agropecuario: la eximición del pago del impuesto inmobiliario y del canon de riego (superficial y subterráneo); bonificación del 50% en las facturas de energía eléctrica utilizada para riego agrícola (presentando el certificado a la distribuidora); prórroga en los vencimientos de créditos otorgados por organismos financieros oficiales o mixtos provinciales, sin recargos, intereses ni actualización monetaria; y suspensión de juicios por deudas del Inmobiliario, Irrigación y tarifa de riego por hasta 180 días hábiles después de terminado el período de desastre; entre otros.

El subsecretario de Agricultura y Ganadería de la provincia, Sergio Moralejo, detalló que, además, los productores vitivinícolas y frutícolas que estén adheridos al seguro agrícola y hayan sufrido un 100% de daño recibirán $72 mil por hectárea. Mientras que a los hortícolas con daños totales se les otorgará $14.000 por hectárea con daños totales.

Por otra parte, el Gobierno provincial ya envió a Nación el pedido de declaratoria de emergencia nacional, que suma a estos beneficios otros, como la prórroga en los pagos de AFIP y al Banco Nación.

Asimismo, detalló que habrá una línea de crédito de Mendoza Fiduciaria para pequeños productores, por $2 mil millones, y que se otorgará una parte a través del Fondo para la Transformación y el Crecimiento, y otra a través de un fideicomiso de emergencia agropecuaria para quienes no se pueden bancarizar. En principio, serían préstamos a 21 meses, con 12 de gracia y una tasa del 24,9%.

Y en el marco del programa Mendoza Activa 4 se incluyó un sistema de sostenimiento de empleo, denominado Recuperagro, con un financiamiento de $833 millones. La directora general de Empleo y Capacitación, Emilce Vega Espinoza, detalló que los pequeños y medianos productores de hasta 20 hectáreas declaradas en el RUT, al igual que los contratistas, podrán elaborar un proyecto para incluir hasta 4 personas.

Podrán ser quienes actualmente trabajan con ellos o quienes quieran capacitarse en labores agrícolas. Los beneficiarios recibirán un incentivo de $37.400 durante 6 meses (estiman que será de diciembre a mayo) y deberán hacer una contraprestación de 20 horas semanales, propuesta por el productor. En el caso de las fincas en las que el daño no sea total, podrán dedicarse a estas tareas, pero quienes estén desocupados podrán capacitarse en poda, raleo, cosecha, etc.

ANUNCIOS DESDE NACIÓN.

Como las heladas no sólo afectaron a los productores mendocinos, sino que se extendieron hacia el norte y el sur, el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, eligió Mendoza para anunciar medidas para todo el país. Sin embargo, varias propuestas fueron criticadas desde distintos sectores, por plantear que se han diseñado sin conocer la realidad de las economías regionales.

Una de las más polémicas fue el anuncio de un dólar agro, similar al de la soja, que estará vigente por 40 días -desde el 20 noviembre al 30 de diciembre- y será un tipo de cambio diferencial, cuyo importe no explicitó para los casos en que exista un contrato entre exportadores y productores, y los integrantes deben participar del programa Precios Justos, para garantizar abastecimiento al mercado interno.

También planteó que se destinarán $1.500 millones para financiar la recuperación productiva con subsidios y créditos; préstamos para inversión que dispondrán el BICE y el Banco de la Nación Argentina, con un monto de hasta $5 millones por productor, a devolver en 60 meses, con 18 meses de gracia y una tasa del 49%; créditos de hasta $500 mil para pequeños productores con 18 meses de gracia y tasa 0.

Por otra parte, adelantó que se homologarán las declaraciones de emergencia agropecuaria de las provincias, con lo que la AFIP dispondrá una prórroga de los compromisos fiscales y previsionales, y el Banco de la Nación Argentina otorgará otra de los compromisos crediticios.

NOTICIA PUBLICADA EN DIARIO LOS ANDES DE MENDOZA.

https://www.losandes.com.ar/fincas/heladas-cuales-son-las-claves-para-el-manejo-de-vinedos-afectados/



sábado, 7 de mayo de 2022

Equipo renovado: ¿cuales son las figuras del fútbol que ahora hacen vino?

 

Equipo renovado: ¿cuales son las figuras del fútbol que ahora hacen vino?
En las últimas semanas, importantes figuras del ambiente futbolero dieron a conocer en sociedad sus proyectos vitivinícolas de la provincia de Mendoza.

El fútbol y el vino son dos elementos que podríamos decir que forman parte del ADN de los argentinos. La unión y la pasión que generan son un denominador común, es por eso que no sorprende que decenas de figuras del deporte elijan desarrollar su propia etiqueta luego de su retiro. En Los Andes ya hemos hablado del “11 ideal” del mundo vitivinícola, pero en las últimas semanas se han dado varias e importantes incorporaciones que nos permitirían renovar el equipo.

Entre los meses de abril y mayo se presentaron los nuevos vinos de emblemas de la Selección Argentina como Mario Alberto Kempes o los campeones del ‘86, pero por fuera de la línea de cal también ha refuerzos, ya que esta semana fue Daniel Angelici, ex presidente de Boca Juniors y ex dirigente de AFA quien debutó en el negocio vitivinícola.

Las nuevas incorporaciones del equipo del vino

El primero de los fichajes de este 2022 fue el del Matador” Kempes. Campeón del mundo en el ‘78, el cordobés presentó su línea de vinos que lanzó en la provincia de Mendoza junto al equipo de Andes Growers.

El vino siempre formó parte en las reuniones familiares, con amigos y en todos los momentos más importantes de mi vida. Fue y será siempre una costumbre sana y saludable”, dijo Mario Alberto Kempes durante la presentación que hizo en Luján de Cuyo.

La novedad está en la línea Gran Reserva con tres vinos que tendrá una partida total de tres mil botellas, mientras que las líneas Reserva contarán con 10 mil botellas cada una.

Siguiendo hombres importantes con la albiceleste, el equipo que capitaneó Diego Armando Maradona en México ‘86 volvió a reunirse para hacer sus propios vinos. Oscar Ruggeri, Jorge Burruchaga, Héctor “El Negro” Enrique, Sergio “El Checho” Batista, Ricardo Giusti, Oscar Garré y Carlos “El Chino” Tapia estuvieron en Mendoza presentando La Final Malbec y Héroes Blend.

Elaborado de la mano de Mendoza Vineyards con la enóloga Denis Vicino, los ex jugadores eligieron un Malbec 100% y un blend que se transformó en su vino ícono, un assamblage de uvas tintas conformado por 50% Cabernet Franc 40% Cabernet Sauvignon y 10% Petit Verdot con uvas 100% de la finca que tiene Origin Group en Agrelo.

Los vinos salieron a la venta en estos los primeros días de mayo y tienen un precio sugerido en vinotecas de $2.200 para La Final y Héroes a $4.800.

La más flamante incorporación se concretó el pasado martes, cuando Daniel Angelici presentó en Buenos Aires Cupra, una etiqueta que elabora junto a sus tres hijos y que rinde homenaje a Remo Angelici, su padre.

Se trata de un blend compuesto por un 65% Malbec, 20% Cabernet Franc y 15% Merlot que elabora la enóloga Estela Perinetti. En la primera añada, la 2020, la producción fue de 8.000 botellas que ya están todas agotadas, pero la idea del ex presidente xeneize es seguir creciendo y llegar a 20.000 con la cosecha 2022.

Por el momento, todas las uvas son compradas de distintas fincas del Valle de Uco, de distintos lugares como Gualtallary, La Consulta y Tupungato.

PUBLICADO EN GUARDA 14 DEL DIARIO LOS ANDE DE MENDOZA. Imágenes de la misma publicación.

https://www.guarda14.com/noticias/equipo-renovado-cuales-son-las-figuras-del-futbol-que-ahora-hacen-vino/

miércoles, 4 de marzo de 2020

Viñedos: se perdieron más de 3.000 hectáreas de uva. La superficie implantada cayó en el último año, pero se observa que las propiedades son cada vez más grandes.


El informe anual de superficie del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reveló que en 2019 se perdieron 3.064 hectáreas de viñedos con respecto al año anterior. Para los referentes del sector, esta situación es consecuencia de la falta de políticas de Estado y deficiencias de infraestructura, entre otros aspectos sectoriales.
En detalle, los datos de la Subgerencia de Estadísticas y Asuntos Técnicos Internacionales del organismo vitivinícola indican que la superficie de vid de la República Argentina pasó de 218.233 hectáreas en 2018 a 215.169 hectáreas al 31 de diciembre de 2019.
Si se mira a largo plazo, se observa una situación diferente, ya que la superficie con viñedos creció 7% en el país desde el año 2.000, aunque la cantidad de viñedos es menor. Actualmente hay un total de 23.668 inscriptos en todo el país, 263 viñedos menos que en 2018 y 1.512 menos que en el año 2000. Entonces, la tendencia indica que cada vez hay menos propiedades, pero más grandes. El tamaño medio del viñedo en el año 1990 era de 5,8 hectáreas, en el año 2000 de 8  has y en el año 2019 de 9,1 has.
Mendoza con el 70% del total.
El tamaño medio de los viñedos en el país es de 9,1 ha., y dentro de las siete principales provincias vitícolas el viñedo medio más extenso corresponde a la provincia de Neuquén (18,8 ha), seguido por Salta (12 ha.), Mendoza (9,9 ha) y San Juan (9,3 ha), siendo Catamarca la que tiene los viñedos menos extensos (2,1 ha. Promedio).
No obstante, en superficie total, Mendoza ostenta la mayor cantidad de hectáreas (151.490), con el 70% de la superficie cultivada a nivel país, y con 15.302 viñedos inscriptos (64,7% del total).
Mendoza marca la media de lo que sucede en el país, ya que la disminución de hectáreas de la provincia supera el 50% de lo perdido a nivel nacional (1.539 hectáreas, respecto a lo registrado en el año 2018). Sin embargo, la superficie del último año en la provincia 7,4% superior a la registrada en el 2000.
Al igual que a nivel nacional, a pesar de que la superficie es mayor a la del inicio del milenio, la cantidad de viñedos es menor, y lo que ha crecido es el tamaño de las propiedades. Es que en el año 1990 el promedio era de 7,3 hectáreas, para 2000 era de 8,8 hectáreas, y a la fecha, el promedio alcanza las 9,9 hectáreas en Mendoza.
Producción por departamento.
Hacia el interior de la provincia, el departamento con mayor superficie cultivada es San Martín (18,6% del total), le sigue Luján de Cuyo (10,2%), Rivadavia (10%), Lavalle (8,7%), San Rafael (8,6%), Maipú (7,5%), y Junín (7,5%).
El comportamiento de cada municipio ha sido muy diferente en los últimos años. Desde 2010 hasta hoy, algunos departamentos registran aumentos considerables, como Luján de Cuyo (ganó 1.940 hectáreas), Tupungato (1.496 has de crecimiento) y San Carlos (1.202 hectáreas). Los departamentos que registran mayor disminución de superficie en este período son: San Martín (-2.272 has), Maipú (-2.147 has) y San Rafael (-1.374 has).
Desde el 2000 se han implantado en Mendoza 73.168 hectáreas, lo que implica una renovación de la superficie de vid en Mendoza. Como resultado el 53,3% de la superficie tiene una edad menor a los 20 años. En tanto, un 16,8% de la superficie tiene de 21 a 40 años, 20,4% entre 41 a 60 años, 7,2% entre 61 y 80 años. El restante 2,2% tiene más de 80 años de edad.
También ha cambiado el sistema de conducción, Mientras que al comienzo del milenio la mayor superficie de vid estaba conducida en parral, hoy la espaldera representa el 57,3% del total (un aumento del 33,9% desde el inicio del milenio), y el 42% corresponde al parral. Existe un 0,7% con otros sistemas de conducción. Hay un aumento de 21.964 has. de espaldera y una disminución de
Igualmente, el Malbec es la variedad que más ha aumentado su presencia en los cultivos locales, pasando de 14.338 has. en el año 2000 a las actuales 37.754 has. Le siguen en importancia por su crecimiento en superficie, aunque con bastante diferencia cuantitativa: Syrah (3.392 has. nuevas), Aspirant Bousquet (3.379 has), Bonarda (2.444 has) y Ancellotta (1.730 has). Esta última variedad es la que más ha crecido en términos relativos, ya que en 2000 solo habían plantadas 2 has de Ancellotta en Mendoza.
Por el contrario, las variedades que más disminuyeron superficie en este período son: Criolla Grande (perdió 10.612 has), Moscatel Rosado (-5.108 has), Pedro Giménez (-4.238 has) y Cereza (-3.314 has).
Es válido destacar además que de las 25 variedades más cultivadas en Mendoza, hay 24 que tienen aptitud para elaboración y solo una variedad es apta para consumo en fresco, Red Globe.
Rosadas y blancas.
La disminución de hectáreas en Mendoza durante el último año responde especialmente a una reducción en variedades rosadas y blancas aptas para elaboración, que explican 1.287 y 781 respectivamente, de las 1.539 hectáreas perdidas en total.
Por su parte, la superficie de variedades aptas para consumo en fresco aumentó 25 hectáreas y las uvas aptas para pasas disminuyeron 32 hectáreas en el último año.
Concentración de la actividad.
De acuerdo con Mauro Sosa, titular del Centro de Bodegueros y Viñateros del Este, la vitivinicultura no escapa al fenómeno de profundización de concentración de la tierra en Argentina, lo que tiene que ver con el abandono de viñedos y su posterior venta. “Eso va directamente a aumentar la concentración de la propiedad de dichos establecimientos. Parece que estamos yendo hacia una vitivinicultura sin agricultores, y en nuestro caso sin productores ni elaboradores”, comentó.
Para el bodeguero, resulta necesario que el Gobierno y el sector privado se ocupen seriamente de este fenómeno. “La baja rentabilidad influye: el productor abandona sus viñedos y las bodegas cierran sus lagares. En los últimos tres o cuatro años los precios se han mentenido en el orden de los $ 8 para el vino tinto (precio sostenido) cuando la inflación ha llegado a superar el 50%. No hay capital que resista eso”, agregó.
“A su vez, tenemos del otro lado un mercado recesivo que aporta su problemática desde el punto de vista del consumo. No hay mucho secreto en esto y si no hacemos algo cuanto antes, y empezamos a discutir profundamente estas situaciones, vamos a terminar en un modelo de 12 litros per cápita, cinco bodegas exportadoras, y cinco abasteciendo el mercado interno de vinos. Los demás se repartirán las migajas de un mercado cada vez más chico, tanto en oferta como en demanda”, cerró.
Para el titular de Coninagro, Carlos Iannizzotto, la pérdida de 3.000 hectáreas viene siendo arrastrada por varios años hacia atrás. “En el país hay un descenso de las explotaciones agrícolas, por falta de políticas de Estado, infraestructura vial, hídrica y energética”, comentó.
La falta de conectividad es otro factor que, según Iannizzotto, desalienta a las actividades rurales y favorece el abandono. “Poco a poco los productores dejan de realizar tareas. No cierran y lo anuncian como una fábrica, pero cae la producción y la rentabilidad. Tenemos caídas en bodegas y en establecimientos productivos, lo que termina en una concentración industrial porque cuando el productor no puede defender su precio, los pocos que lo compran, lo definen”, apuntó.
Para el referente del sector, la falta de créditos a tasas accesibles contribuyó a agravar la situación, especialmente para los pequeños productores sin posibilidades de autofinanciarse. En este marco, la propuesta de Coninagro es “promover el asociativismo, el desarrollo rural por medio de la conectividad, y una fuerte apuesta al mercado externo para que, en forma conjunta con el Estado, el empresario pueda solucionar los problemas de sobrestock”.
Sin largo plazo.
Para Nicolás Vicchi, subgerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas de Argentina (Acovi), se requiere una lectura a diez años para entender cómo las altas y bajas en los precios afectaron a los pequeños productores.
“Estamos viendo una caída de más de 2.500 hectáreas de un ciclo a otro, pero cerca del 97% de las mermas corresponden a superficies de menos de diez hectáreas. Son los pequeños productores los que han caído”, explicó.
Para Vicchi, un análisis de una década permite ver cómo no solo la vitivinicultura se vio afectada, sino que la falta de desarrollo de políticas para mantener a la gente en el ámbito rural generó, como efecto colateral, una caída en el PBG rural de los departamentos.

De lo publicado en Diario “Los Andes” de Mendoza, sábado 29 de febrero de 2020.

viernes, 28 de febrero de 2020

Viñateros de Mendoza salen a defender el precio de la uva.


Viñateros de Mendoza salen a defender el precio de la uva.

Desde la Asociación de Viñateros de Mendoza exhibieron públicamente los valores de referencia a los productores.

La entidad, presidida por Eduardo Córdoba, salió el cruce de lo que ellos sostienen es un intento de desestabilización de la actividad vitivinícola en detrimento de los productores. "Vemos con profundo desagrado las operaciones mediáticas que se realizan con el objetivo de tirar abajo el precio de la uva y el vino. Es de público conocimiento que el momento marca un incipiente crecimiento en el consumo de vinos, un aumento notable de las exportaciones, además de observarse una cosecha entre el 20 y 25 por ciento menor", aseguró Córdoba.
Según expresó, "no van a ceder a las presiones mediáticas de nadie que pretenda expoliar al productor sin ningún tipo de relación con lo que sucede en el mercado. Evitaremos que ahoguen el bolsillo del productor e intenten poner en duda el accionar de COVIAR, atribuyéndose la representatividad de todas las bodegas, cuando no la tienen. Así lo han manifestado muchas de las bodegas asociadas".
La Asociación de Viñateros de Mendoza tiene, según fuentes consultadas, la certeza de que COVIAR no solo ofrece un ámbito de diálogo, sino que también permite, junto al gobierno, gestionar soluciones a los productores como créditos de cosecha y acarreo, eliminación de impuestos y asesoramiento técnico, entre otras muchas demandas más.
Esta semana salieron al tapete de los medios y la movilización social porque creen que la sociedad mendocina toda debe saber que se ha puesto en juego el modelo vitivinícola. Según AVM, no dejarán que ajenos a la realidad de miles de familias vitivinícolas mendocinas deseen llevarse el poder de decisión a Buenos Aires y concentrarlo ahí, para aplastar a quienes levantan las cosechas y hacen los vinos que ellos revenden. Aseguran que la Asociación estará y defenderá la cultura del trabajo.
"Nuestra obligación es decirles a los productores que no cedan a las presiones, que hagan valer el precio de su uva. Sabemos que las condiciones internas y externas son mejores que años anteriores y no vamos a pauperizar a quienes trabajan año a año y soportan inclemencias climáticas para ver reflejado su sueño propio y el de sus familias. Hoy estamos trabajando a pérdida, por eso creemos oportuno defender nuestros precios", finalizó Eduardo Córdoba, actual referente de los productores mendocinos.
Valores de referencia (precios por kilogramo)
Bonarda: de 10 a 11 pesos
Mezcla para mostos: de 8 a 9 pesos
Malbec: de 18 a 22 pesos según la zona
Tempranillo: de 10 a 11 pesos
Syrah: de 12 a 13 pesos
Pedro Giménez: de 9 a 10 pesos
Chardonnay: de 13 a 14 pesos.

Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, sábado 22 de febrero de 2020.