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lunes, 12 de septiembre de 2022

MARLÓ DULCE, DE BODEGAS BIANCHI, AHORA EN SU NUEVA LATA.

 

Por VINÓMANOS.

Llega el formato renovado del vino perfecto, el que propone disfrutar en la medida justa. Descubrí esta opción ideal y práctica para acompañar tus mejores momentos.

La primavera está a la vuelta de la esquina, y trae mucho más que verde y flores: propuestas de vinos jóvenes y frescos que van cobrando cada vez más protagonismo. Y como el foco es pasarla bien, bienvenidas las opciones que nos hacen la vida más fácil y placentera.

Acorde con las nuevas tendencias que marcan un consumo más casual, individual y espontáneo, Bodegas Bianchi lanzó Marló Dulce en lata de 269 ml, un vino pensado y creado para todos aquellos que disfrutan de juntarse con amigos o darse un gusto después de un largo día. 

Con un envase más práctico, fácil de transportar, que se enfría más rápido y es adaptable a distintos momentos del día, Marló Dulce se suma a la creciente oferta de vino en lata que viene acompañando el pulso del mercado.

Marló está elaborado como un corte de uvas Torrontés y Sauvignon Blanc. Producido en San Rafael, Mendoza, es un vino con un dulzor amable y aromas frutales y florales de gran intensidad, típicos de los varietales que lo componen. Su equilibrada acidez y su sabor dulce lo convierten en una alternativa única. 

Marló dulce en lata.

Año tras año, el consumo de bebidas en lata sigue creciendo en la Argentina. Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), durante el 2021 la lata tuvo un aumento de un 77% en la categoría de envases, siendo el de mayor crecimiento, al tiempo que la venta de vino en este formato sumó 2.539.000 litros el año pasado.

Lucía Bacigalupo, Brand Manager de Marló Dulce, analiza esta tendencia: “Se trata de un envase nuevo, que ha sido bien aceptado por el público joven y que tiene un gran potencial”. 

La ejecutiva agrega: “Pasamos a este formato para seguir innovando y expandiendo nuestra línea de productos, dado que la lata es una gran alternativa en este segmento para el consumo individual. Esto no es nuevo para nosotros, ya que contamos con New Age en lata desde 2020 y los resultados de ventas han sido excelentes. Esperamos continuar ese éxito con Marló”.

En el país, el vino en lata continúa su ascenso y el motor de este cambio tiene que ver con los hábitos de consumo de las nuevas generaciones: la lata es más liviana que el vidrio, tarda menos en enfriarse, resiste mejor los golpes y es fácil de transportar, lo que asegura un consumo más espontáneo.

El resultado es conveniente, ya que por un monto significativamente menor a una botella se puede disfrutar de un momento personal junto a una copa. Ya no hay que preocuparse por cómo conservar el vino restante porque la lata es un contenedor de tamaño único, listo para servir.

Marló Dulce en lata busca reflejar esas ocasiones en que las personas se desconectan de la rutina y disfrutan de un vino, a solas o con amigos. Pensado para consumidores urbanos, activos e informales, Marló Dulce en lata llegó para ser una excelente opción para todos aquellos que buscaban un vino blanco dulce, liviano y sutil.


Imágenes pertenecen a VINÓMANOS.

domingo, 8 de mayo de 2022

El 60% de los vinos que se venden en el mercado interno se envasa en botellas.


¿Cómo se vende el vino: el predominio de la botella y la caída del tetra? 

Un informe del INV relevó las ventas durante el año pasado y especificó los números para cada envase. Cuál es el porcentaje de venta en botella y cuál es el envase favorito entre los vinos de mesa.

Un nuevo informe del Instituto Nacional Vitivinícola relevó la totalidad de las ventas registradas durante el año pasado, lo que servirá para echar luz, entre otras cosas, sobre los formatos de envases en los que los consumidores adquieren vino.

Se observa que en el año 2021 se comercializó un 60% del volumen total en botellas, lo que demuestra el predominio que conserva este formato. El 36% se vendió en el clásico tetra-brik y 3,8% en damajuanas. El resto, ocupando un lugar muy marginal en el consumo, se distribuye entre la lata, el bag in box y otros más impopulares como el sachet y el bidón.

La tendencia indica que las ventas de vino en botella van en aumento respecto a otros envases. En el año 2004 la preferencia estaba dirigida al envase tetra-brik, mientras que desde hace más de 10 años la mayor cantidad de vino se vende en botellas.

Distintos vinos, distintos envases.

En total, durante el año 2021 se enviaron al mercado interno poco más de 838 millones de litros de vino, una caída del 11% con respecto al 2020. Este dato tiene en cuenta la totalidad del vino vendido. Por ende, es conveniente separar la cantidad total de la venta en dos grandes grupos como son el vino de mesa (sin mención de varietal) y los vinos finos que mencionan el varietal con el que se produce.

De los primeros se vendieron 5.484.818 hl, lo que representa un total del 65% del vino vendido. Para los vinos varietales se reservó el 30% de la venta anual (2.504.087). Mientras que el 5% restante se distribuye entre los espumosos y otros tipos de vino especiales y en cócteles.

Vinos finos.

Si la botella es el formato más vendido a nivel general, lógicamente cuando hablamos de vinos finos la diferencia se hace aún mayor. El 95% de estos vinos se envasan en botellas.

Los nostálgicos de la damajuana sostienen el segundo lugar de este envase que representa el 3% de este vino. El bag in box suma el 1% y el 1% restante está destinado al tetra-brick, la lata y otros.

Vinos de mesa.

En cambio, cuando se habla de vino de mesa, el tetra-brick sigue siendo el formato preferido acaparando el 54,4% del total de este tipo de venta, a pesar de una caída del 12% con respecto al 2020.

La botella, por su parte, vivió una caída aún mayor por lo que no pudo aspirar a arrebatarle este trono. El 41% del vino se vendió en este formato.

La damajuana, que desde hace tiempo viene cayendo en la prioridad, sufrió una baja similar al tetra-brick y acumuló el 4,4% del total de las ventas.

PUBLICADO EN GUARDA 14 DEL DIARIO LOS ANDES DE MENDOZA. Imagen Diario Los Andes.

https://www.guarda14.com/noticias/como-se-vende-el-vino-el-predominio-de-la-botella-y-la-caida-del-tetra/


sábado, 28 de agosto de 2021

Al boom del vino en lata, ahora se suma el primer espumante del país. Mosquita Muerta Wines acaba de lanzar el primer champán en lata de la Argentina. Este año, se triplicarían las ventas de vino en este envase.

 


La venta de vino en lata continúa en plena expansión, generando nuevas ocasiones de consumo y acercando a la bebida nacional a más consumidores. El auge y su potencial futuro es tal que, por primera vez, una bodega acaba de lanzar un espumante en ese envase de aluminio, algo inédito hasta ahora en la vitivinicultura argentina.

Se trata de la bodega mendocina Mosquita Muerta Wines, de la Familia Millán -dueña también de Los Toneles y Fuego Blanco Wines-, que acaba de lanzar el primer espumante argentino en lata, para impulsar el consumo de la bebida burbujeante, que durante 2020 sufrió una caída del 14%, como consecuencia de que quedaron suspendidos los encuentros sociales y momentos de celebraciones, principales momentos de su consumo. Pero, de a poco, este mes los pedidos de los canales comienzan a recuperarse.

Mientras el consumo de vino en general cayó un 12,1% en el primer semestre, en lata creció un 25,3%, según datos del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura). Pero sólo en junio, los despachos de vino en lata se duplicaron frente a igual mes de 2020, al aumentar un 103,2%, frente a una baja de 11,3% en general. Si bien su base es aún chica, apenas 0,3% del total, su potencial, enorme.

Desde el lanzamiento de los primeros vinos en lata, de la mano de Santa Julia (Familia Zuccardi) y New Age (Bodegas Bianchi), a fines de 2019, se sumaron más marcas, a tal punto que ya hay 19 etiquetas de nueve empresas diferentes: a esas dos, se agregaron el Grupo Peñaflor, con Dadá; Fecovita, con Dilema; AmBev (Quilmes), con Blasfemia; Viniterra (Grupo Cepas), con Omnium; Bodegas López, con Traful, y Viña Las Perdices, con Chac Chac.

Ahora, es el turno de Familia Millán, que además de lanzar su espumante en dos versiones, en Extra Brut y Extra Brut Rosé, a $ 250 al público, también presenta un vino malbec, a $ 240, todos con la marca Mosquita Muerta.

Si bien al inicio se trataba de vinos dulces, ahora las opciones incluyen tradicionales malbec, vinos blancos o rosados.

Y otros más se están sumando a la tendencia. "Estamos trabajando con cinco bodegas más, que preparan el lanzamiento de 10 productos nuevos próximamente", anticipa Andrés Agnello, gerente Comercial de Ball Corporation, empresa dedicada a la producción de latas de aluminio para bebidas, entre otros productos. "El potencial es muy grande. Estimamos que este año podría triplicarse la venta de vino en lata", proyecta Agnello.

El lanzamiento de un espumante no es tan sencillo: a diferencia del vino, los espumantes deben envasarse sí o sí en la champañera. "Un espumante siempre debe fraccionarse cerca del tanque de la champañera; por reglamentación del INV, no puede trasladarse, a diferencia del vino. Por eso, tras varias pruebas, hace tres meses importamos una máquina fraccionadora de latas de Italia. Somos la única que hicimos esa inversión, y ya producimos una primera partida de 85.000 latas de espumantes, que ahora están en distribución y, en los próximos días, llegarán al público", comenta Felipe Stahlschmidt, enólogo de Familia Millán.

Los dos espumantes son elaborados bajo el método charmat, en su champañera, con la misma bebida burbujeante que la bodega vende en botella: Mosquita Muerta Extra Brut (un blend de uvas blancas chenin blanc, sauvignon blanc, chardonnay y Pedro Ximénez, provenientes de Mendoza y San Juan) y un Extra Brut Rosé (chenin blanc, chardonnay, bonarda y merlot).

"Veíamos que crecía mucho el consumo en lata, pero había muchos vinos y cócteles, no espumantes. La innovación es uno de los pilares de la bodega; teníamos la champañera, pero nos faltaba la línea de fraccionamiento en lata, por eso la compramos en Italia, fue una gran inversión. Pero, además, requiere del know how para operarla", comenta Stahlschmidt. 

"El objetivo es captar a consumidores diferentes, tanto a los tradicionales como a otros que no compran botellas, por su tamaño, e impulsar, así, nuevos momentos de consumo. La lata es más fácil de trasladar, sin el riesgo de que se rompa, como la botella de vidrio, y para un consumo individual, tanto en una mesa, si cada uno quiere disfrutar de una bebida distinta, o también para tomar en una pileta o en la playa. Se enfría mucho más rápido que una botella", agrega. Además, es un envase atractivo para bares y restaurantes, y es "una opción también para la coctelería", explica.

"El precio es más competitivo que el de la botella; cada lata tiene 310 ml; tres de ellas equivalen a casi una botella y su precio es menor. Cada una equivale a dos copas llenas o tres de 100 ml. Y en un contexto donde además faltan envases de vidrio, es una opción más. El costo de stockerase es también menor al de un pallet de espumantes", explica Marisel Millán, responsable Comercial de la bodega.

Si bien recién están llegando al público, en un primer momento en supermercados y vinotecas, pero luego también a locales gastronómicos, ya notan su éxito entre los canales de distribución. "La primera producción de los dos espumantes voló. Ya estamos pensando en volver a elaborar, en función de la demanda. La idea es hacerlo una vez por mes para no quebrar stock. Al tener una línea propia de fraccionamiento, tenemos flexibilidad", cuenta Millán.

Si bien en la Argentina el consumidor de vino y espumante es muy conservador, en los últimos años se fueron ampliando las propuestas para diferentes ocasiones de consumo con éxito. En Mosquita Muerta apuestan a que también se animen a beber espumante en lata, que, a diferencia de la botella, no provee el rito del descorche. "El espumante está pensado para eventos o festejos; pero la lata le quita formalidad y la adapta a más momentos descontracturados. Creemos que el público joven es el que más va a elegirla, un consumidor más desestructurado, no tan acartonado; y permite que el espumante pueda estar presente en más momentos de consumo", dice Stahlschmidt. 

 "Sin el descorche, damos al consumidor más opciones de consumo, para que sea más fácil de beber. Si las bodegas contamos con envases similares a la cerveza o gaseosa, al que le gusta el vino o espumante los va a elegir. La lata conserva la calidad, en aromas y sabores, de modo excelente", agrega

A la hora de disfrutarlo, el enólogo aconseja que cada quien lo beba como lo prefiera. "Puede servirse en copa o beberse directamente de la lata. Si vas a un pic nic, no necesitás llevarte una copa", aclara.

Pero el auge del vino en lata no sólo se da en la Argentina. "Para los próximos años se espera un crecimiento continuo en el país y la región, con latas de diferentes volúmenes, etiquetas cada vez más creativas y nuevos players ingresando al mercado. Para los productores vitivinícolas se abre un abanico de posibilidades junto a la lata, permitiéndoles explorar en las tendencias mundiales que giran en torno a las graduaciones alcohólicas, sabores más dulces, variación de las burbujas y mezclas de uvas. Para 2027, se espera un crecimiento global del mercado de vinos enlatados, alcanzando los u$s 155.100 millones", precisa Agnello. "No sólo le acercamos al consumidor nuevas opciones para diferentes ocasiones de consumo; también, aportan al cuidado del medio ambiente", agrega.

Familia Millán es una empresa familiar con varias unidades de negocios. Cuenta con cuatro bodegas: Mosquita Muerta Wines (Perdriel, Luján de Cuyo), Los Toneles y Abrasado (Guaymallén), las tres en Mendoza, y Fuego Blanco Wines (Valle de Pedernal), en San Juan. Además, cuentan con la champañera en Junín. Tiene más de 1000 hectáreas de viñedos.

Además, es propietaria de la olivícola Laur, reconocida en 2020 como la tercera mejor del mundo y número uno del país por Evoo World Ranking, y la acetaia Millán (aceto balsámico), ambas en Maipú, Mendoza. La familia también es dueña de la destilería Casa Tapaus, de la cadena de supermercados Átomo, con más de 120 sucursales, el restaurante Abrasado y Carnes Millán, entre otras. 

EL CRONISTA.

https://www.cronista.com/apertura-negocio/empresas/al-boom-del-vino-en-lata-ahora-se-suma-el-primer-espumante-del-pais/

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Innovaciones en el vino y su packaging para sumar nuevos consumidores.

 


Innovaciones en el vino y su packaging para sumar nuevos consumidores.

En lata, Bag-in-Box y botellones: ninguna bodega quiere quedarse atrás.


El vino en lata, el Bag-in-Box y los botellones, entre otras innovaciones para la comercialización en la industria vitivinícola, ganan terreno en el mercado con el apoyo de los nuevos consumidores.

"Para conquistar a nuevos consumidores, una de las revoluciones del vino en el mercado interno se tiene que dar a través de los empaques", sostiene el informe "Situación competitiva del vino argentino en el mercado interno" elaborado por la Consultora W de Guillermo Oliveto para la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).

El estudio expresa las necesidades de la actividad para sostener e incrementar sus mercados y traza líneas de acción en pos del crecimiento con inclusión de todos los actores de la vitivinicultura argentina.

Y destaca que "el consumidor argentino está abierto, captan su atención y ve con expectativas favorables las innovaciones que se están dando y se pueden dar en el vino y su packaging en pos de ganar nuevos consumidores".

El consumidor argentino siempre está abierto a las nuevas propuestas, recalca la industria vitivinícola nacional, que hoy está enfocado en ganar a los jóvenes, especialmente a las mujeres.

Según datos del Instituto Nacional de la Vitivinicultura (INV), el crecimiento del "share" (porción de mercado) de estos envases demuestra la buena recepción que tienen para el público en general.

El botellón de hasta 1,5 litros tuvo un crecimiento de 50,6% en la comercialización total de vino entre agosto de 2018 y 2019, y de 23,8% entre agosto de 2019 y 2020.

El Bag-in-box también tuvo importantes crecimientos en ambos periodos: 77,8% entre agosto 2018-agosto 2019, y 37,6% para el mismo periodo entre 2019 y 2020.

Por su parte, la lata -que se comenzó a medir este año- representó más de 77.000 litros de la comercialización total de vino en agosto de 2020.

"Confiamos en que el consumo de latas continuará creciendo, impulsado además por las últimas tendencias y ventajas del envase, como la practicidad, la seguridad y la posibilidad de enfriarse más rápido", afirmó Andrés Agnello, gerente comercial para Argentina y Uruguay de Ball Envases de Aluminio.

Para Agnello, "la orientación de los consumidores hacia envases que sean amigables con el medioambiente marcará el rumbo de la innovación y transformación del sector".

"A un año del debut de la lata en la categoría de vinos llevamos lanzadas 10 etiquetas; vinos de calidad, en latas de aluminio con desarrollos distinguidos y volúmenes muy importantes que superaron ampliamente las proyecciones más optimistas", completó.

Según Oliveto, pese a dudas que circundan en el imaginario de algunos consumidores habituales, "el vino en lata tiene muy buena aceptación"; a 57% de los consumidores de bebidas con alcohol les parece muy o bastante interesante la propuesta porque es una novedad que transmite modernidad, juventud y permite otras ocasiones de consumo.

Según los encuestados, los aportes de la lata a la imagen del vino radican en una estética moderna y cuidada; además, para vinos refrescantes, como espumantes o blancos, el aluminio enfría bien y brinda practicidad; y aporta una medida justa e individual a la hora del consumo personal.

Asimismo, se relaciona a este empaque con propuestas más jóvenes y modernas, abriendo oportunidades en diversas escenas como previas, picnics o camping, permitiendo a su vez variedad en reuniones con amigos y fiestas.

Otra de las variables de empaque que destaca el informe, como una innovación que requiere ser bien explicada y comprendida para tener impacto, es el "Bag in Box", alternativa innovadora del vino en caja que, en la Argentina, debe luchar con los prejuicios que existen sobre la calidad de los vinos en este tipo de envases.

No obstante, según Oliveto, "al conocer cuales son sus propiedades, mejora la percepción en base a tres atributos: practicidad, conservación y accesibilidad".

En cifras, a 68% de los consumidores de bebidas con alcohol, les pareció "muy o bastante interesante", en oposición con la opción del "vino en sachet", que a 75% les pareció "poco o nada Interesante".

Por último, aparece otra propuesta que desde hace tiempo se presenta como una opción de consumo en mayor cantidad: los vinos en botellón de 1,5 o 1,25 litros.

Según el estudio, esta opción está aprobada por 62% de los consumidores de bebidas con alcohol y lidera el ranking de las innovaciones más atractivas.

"A través de las innovaciones en el producto en sí, pero también a través del empaque, la comunicación y la estrategia de comercialización, la industria vitivinícola se va adaptando a las nuevas necesidades de los consumidores, ampliando su alcance y contribuyendo a generar nuevas ocasiones de consumo", concluye la Consultora W.

Publicado en "YO COMO" del Diario "Río Negro, 30 de noviembre del 2020. Imágenes del mismo medio.

https://www.rionegro.com.ar/innovaciones-en-el-vino-y-su-packaging-para-sumar-nuevos-consumidores-1590803/

lunes, 2 de noviembre de 2020

Vino en lata: en 2020 ya se despacharon más de un millón de litros.

Vino en lata: en 2020 ya se despacharon más de un millón de litros.

Aunque aún representan una porción minoritaria del mercado, las cifras publicadas por el INV muestran una consolidación. Más bodegas están interesadas en sumarse a esta ola de consumo.

En la búsqueda de ampliar el espectro de sus consumidores, la industria vitivinícola continúa apostando por la diversificación de su oferta. Así como desde hace algunas semanas comenzó a hablarse de la posibilidad de elaborar vino desalcoholizado o con menos graduación alcohólica, en este 2020 ha comenzado a consolidarse la opción de vino en lata.

Este envase, que ya era utilizado por las gaseosas, cervezas, y otras bebidas alcohólicas, continúa ganando terreno consolidándose como el cuarto envase más utilizado en 2020 en Argentina y cada vez más bodegas comienzan a plantearse seriamente utilizarla para ampliar el espectro de sus consumidores.

Según las cifras dadas a conocer por el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en los primeros nueve meses del año se despacharon al mercado interno 1.135.660 litros fraccionados en lata. Esta cifra no tiene comparativa interanual, pero si se toma referencia respecto de otros envases, la lata ya superó con creces la performance en este mismo período de 2019 del bag in box y lo duplica en la representación total con un 0,2% de participación. Aún está lejos de los 25.840.090 de la damajuana, que ocupa el tercer lugar en la participación con 3,7%. En este sentido, las botellas de vidrio siguen dominando la escena con el 58,9% del total de todos los envases y un crecimiento interanual del 16,3%.

Estos datos se enmarcan en un 2020 positivo que nos ha dejado hasta setiembre que, pese a la pandemia de coronavirus y todas las restricciones que ha traído aparejadas, en Argentina se han consumido 50 millones de litros de vino más que el mismo período pero del año pasado.

Las perspectivas para este envase son muy buenas, más si se tiene en cuenta que muchas bodegas están pensando lanzar sus líneas de vino en lata en corto plazo y que esta nueva presentación les ha permitido llegar a un nuevo público.

Eduardo Sancho, presidente de Fecovita, consideró que “es difícil prever cuánto puede crecer” pero, según sus estimaciones, “puede llegar a estar en 2% o 3% del total en un mediano plazo”. “Esto va a depender de cómo se instale el consumo y si más bodegas se inclinan por la lata. A medida que otras marcas se sumen a la utilización de este tipo de envase, se va a producir un aumento del consumo”, dijo.

“Indudablemente el consumo en lata está aumentando. Como es un producto nuevo, tiene algo de distinto, pero también de desconocimiento. Por lo tanto, nosotros creemos que va a ir aumentando más. Por supuesto no va a llegar a volúmenes muy importantes porque es para una situación de consumo, pero creemos que dentro de los productos que está ofreciendo la vitivinicultura, va a ser un mercado interesante”, opinó Sancho.

Actualmente, Fecovita tiene en el mercado Dilema, de Bodega Estancia Mendoza, una línea de vino blanco y rosado en latas de 269 ml. pero, para el año próximo, planean el lanzamiento de una nueva alternativa que incluirá un tinto. “Vamos a continuar con Dilema, que es un vino más bien de baja graduación y en lata chica. Tenemos previsto para mediados de 2021 el lanzamiento de un nuevo vino, más económico, con una marca distinta. Seguiríamos con Dilema y sumaríamos ésta a uno nuevo a menor precio. La idea es que sea en tinto y blanco”, contó el presidente de Fecovita.

Bodegas Bianchi, Fecovita, Santa Julia, Peñaflor, Bodegas López, Viniterra y Blasfemia (de la cervecería Quilmes), son algunas de las que ya cuentan en el mercado con una alternativa en lata.

Sin embargo, no son los únicos. Por caso, Leandro Funes, enólogo de Bodega A16 anticipó que se están preparando para lanzar muy pronto una nueva línea de vinos en lata. A diferencia de los que ya han apostado por este envase, la propuesta del establecimiento lujanino apunta a un vino seco.

La experiencia de Bodegas López.

Desde hace seis meses, uno de los establecimientos mendocinos que apostó por lanzar su vino en lata fue Bodegas López. En su participación en la charla “Entre enólogos”, el ciclo organizado por Guarda14, Juan Pablo Díaz aseguró que se trata de un envase con muchas ventajas que “viene a crear nuevos momentos de consumo en el vino”.

El Traful de Bodegas López es un blend de Moscatel, Torrontés y Semillón. “Es un vino muy aromático, muy fresco. Tanto el Moscatel como el Torrontés se elaboran como un dulce natural y el Semillón es un vino seco sin azúcar”, comentó. Su conservación es de 12 meses y está pensado para el consumo rápido.

“Es algo nuevo para todos. Cuando empezamos a estudiar esto no había mucha información. Lo único que sabíamos era que en Estados Unidos funcionaba muy bien. que está desde 2000. Es otro mercado y había que capacitar al consumidor de lo que se trata”, aseguró el experto que desde hace 14 años trabaja en López.

Para Juan Pablo “lo importante es la devolución del consumidor” y resaltó algunas de sus ventajas: “La lata es fácil de abrir, no necesitás un destapador; no necesitás estar preparado para ir a tomar un vino. Es muy fácil de enfriar, tiene un envase muy liviano y cómodo de trasladar. Otra virtud es que resiste a los golpes. Además te permite un consumo individual. También te da la ventaja de que, si no tenés copa, lo podés consumir directamente desde la lata teniendo la precaución de lavarla bien antes”.

Este vino ha sido creado para un consumo descontracturado y para todo público. “No creo que venga a competir de manera directa con ningún otro producto, sí indirectamente. La conclusión que he sacado sobre la lata es que crea otro momento para disfrutar el vino que no existía. Tenés la opción individual. No tenés que abrir una botella si no querés tomar tanto”. dijo Díaz.

“En la relación precio calidad es muy barato. Nos falta tiempo a los comunicadores del vino para dar a conocer que lo que se van a encontrar dentro de la lata es de la misma calidad que lo que van a encontrar en botella. Hay que sacarse el prejuicio de que la lata es de peor calidad”, afirmó.

Hasta el momento, Bodegas López sólo ha presentado su vino blanco dulce, pero no descarta expandirse hacia otros varietales. “Esto tiende a abrir muchas ramas. Creo que nos falta tiempo de comunicación con el consumidor para que entienda esto. Siempre digo que la lata no ha venido a remplazar ningún envase”, declaró Díaz, a lo que sumó: “Seguimos analizando cómo se comporta el mercado con este vino dulce. Ojalá que los clientes pidan y saquemos un rosado y un tinto”.

Publicado en Diario "Los Andes", domingo 1º de Noviembre del 2020.

https://www.losandes.com.ar/economia/vino-en-lata-en-2020-ya-se-despacharon-mas-de-un-millon-de-litros/

jueves, 20 de febrero de 2020

Quilmes compró la bodega Dante Robino.

Quilmes compró la bodega Dante Robino.

Así la multinacional desembarca en Mendoza con una bodega con capacidad para producir 11,5 millones de litros de vino.

Cervecería y Maltería Quilmes compró bodega Dante Robino. La operación incluye todos sus productos y los viñedos ubicados en el distrito de Perdriel, departamento de Luján de Cuyo, Mendoza. 

Así la multinacional se mete de lleno en el negocio del vino. 

Su portafolio incluye vinos y espumantes de media y alta gama entre los que se encuentran las líneas: Dante, Capriccio, Novecento, Atelier y otras de exportación. La misma cuenta con 11,5 millones de litros de capacidad de producción y 74 empleados, quienes continuarán trabajando para la empresa en su totalidad.

“Somos una compañía con 130 años de historia en el país. Tenemos una visión de largo plazo y compromiso con la Argentina. A pesar del duro contexto económico del país y de afrontar dos años de significativa caída de volumen en nuestro negocio, nosotros no especulamos, sino que tomamos riesgos y apostamos a invertir, a producir y a generar empleo de calidad en todo el país”, señaló Martín Ticinese presidente de Cervecería y Maltería Quilmes

Esta adquisición se da en el marco de la decisión estratégica de Quilmes de continuar con el crecimiento y complemento del portafolio de marcas de la compañía. Esta inversión se suma a los lanzamientos de las marcas de vino “Blasfemia” (vino en lata) y “Root” (botella de 375 mililitros) que desde hace unos meses se comercializan como prueba piloto en 600 comercios de Ciudad de Buenos Aires.

“En Cervecería y Maltería Quilmes el consumidor está en nuestro centro. Buscamos satisfacer las demandas que detectamos en ellos y ofrecerles nuevas experiencias. Como parte de nuestra estrategia de crecimiento y diversificación hemos analizado distintas alternativas en el segmento del vino y la inversión en la bodega Dante Robino es el resultado”, finalizó Ticinese.

Por su parte, Ignacio Squassini, actual director ejecutivo de Bodega Dante Robino afirmó que “La industria vitivinícola argentina es de primer nivel en el mundo. Que una empresa como Cervecería y Maltería Quilmes se haya interesado por nuestros productos e instalaciones nos llena de orgullo y habla de la calidad de nuestros vinos y espumantes y de nuestra tecnología de punta. Ser parte de esta gran empresa es una oportunidad para aprender y nutrirnos de su liderazgo y capacidad comercial y así poder seguir creciendo y llegar cada vez a más personas.”

Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, 17 de febrero de 2020.-

domingo, 22 de diciembre de 2019

Los vinos en lata llegan con todo este verano para competir contra la cerveza.

Los vinos en lata llegan con todo este verano para competir contra la cerveza.

Son de alta calidad a precios accesibles. Un formato para atraer a los jóvenes.

La industria vitivinícola argentina tiene grandes expectativas en la "revolución de la lata para el vino" y así varias bodegas están lanzando algunos de sus productos en este tipo de envase.
"Entender lo que significó para la cerveza este envase entre 2015 y 2018 es abrir una oportunidad de ganar mercado para el vino", aseguraron desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).
Según datos de Kantar Worldpanel, 43% del volumen de cerveza que se vende hoy en el país es en lata, 37% más que en 2015; este año la venta de cerveza en lata creció 35% en relación a 2018 y ya tres de cada 10 consumidores de cerveza sólo lo hacen en lata.
Para la Coviar, "la lata le aporta diversidad al vino, por la oportunidad de llegar con una mayor variedad de productos a distintos y nuevos consumidores, practicidad, para abrir nuevas instancias de consumo, en especial para los blancos y rosados".
Además, brinda la posibilidad de "llegar con precios más bajos por producto, ya que se fracciona la cantidad vendida, para ampliar el abanico de opciones comerciales y de promociones a lo ya existente".
Según el ejecutivo, además de ofrecer nuevos momentos de consumo, "el vino en lata es un producto de alta calidad que mantiene el sabor intacto de la bebida en un envase práctico, innovador y cómodo".
Asimismo, Agnello remarcó que "la lata es un envase sumamente sostenible, debido a que es 100% e infinitamente reciclable, ahorra energía y emisiones de gases".
Publicado en Diario "Río Negro", 20 de diciembre de 2019.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Quilmes se mete en el negocio del vino y lanza una “botellita”.

Quilmes se mete en el negocio del vino y lanza una “botellita”.

Llegará con tapa a rosca en 375 ml. Se venderá solo en CABA en 400 puntos. Desarrollan prueba piloto con “vino tirado¨.


El gigante de la cerveza pone un pie en la industria del vino. El rumor corría desde hace unos meses, pero nada hacía suponer que lo haría desembarcando en segmento de consumo “personal” y con un tinto y otro blanco en botella 375ml. A lo que también le sumarán el desarrollo la categoría de “vino tirado”.
“Root” es la marca con la que la empresa saldrá al mercado. Serán dos vinos: uno malbec- syrah y  el otro chenin, en envase de 375ml y con tapa a rosca.
Además, también extenderán en algunos puntos el concepto de “vino tirado”, es decir, que al igual que se hace con la cerveza, harán punta con este concepto que hasta la semana pasada, era exclusivo de la cerveza. 
Fuentes cercanas a la empresa confirmaron que se trata de una prueba piloto pequeña que realizarán sólo para CABA en 400 puntos de ventas. Explicaron que encontraron que el consumidor argentino, en el segmento de vino, tenía muy pocas ocasiones de consumo “personal” y así surgió parte del proyecto.
Hasta el momento sólo comercializarán 85 mil botellas en esta primera etapa, pero si el proyecto funciona la idea es comenzar a trabajar para agrandar este espacio.
De hecho, a pesar de que Quilmes tiene una de las distribuciones de bebidas más grandes de la región, con la que llega diariamente a 300 mil puntos de venta, lo cierto es que es que este proyecto contará con un tercero. En este caso, la empresa Conyntra, especializada en la distribución de productos gastronómicos premium -en su mayoría importados- será la encargada de colocar en producto en Capital Federal.
La “botellita”, que contiene dos copas (375ml), se venderá a $ 100 tanto el tinto como el blanco. Este producto es elaborado en Mendoza, bajo una sociedad estratégica con el grupo Origin Wine, que en nuestra provincia controla Mendoza Vineyards y Finca La Anita.
Cabe recordar que Cervecería y Maltería Quilmes es una de las compañías de bebida más grande de América Latina, y que si bien, se la asocia a las cervezas, lo cierto es que, produce, elabora, distribuye y comercializa también, gaseosas, aguas minerales, jugos e isotónicos, en alianza con PepsiCo y Nestlé.

Un espacio que crece.
Hasta hace unos meses, la ocasión de consumo llamado “personal” para la industria del vino era, prácticamente, un espacio desconocido.

Así lo muestran los números del INV, que advierten que en el caso del envase en botella, las de hasta 650 cm, tienen menos del 1% del total del share del mercado del vino. Y el vino en lata, para el mercado interno todavía no aparece en desagrado del organismo.
Sin embargo, en las últimas tres semanas, Bodega Estancia Mendoza, Bianchi, Zuccardi y Peñaflor, decidieron sacar al mercado vino en lata. Nada mal para una industria que es acusada sistemáticamente de no innovar al ritmo que lo hace su competidora más cercana, la cerveza.
Los últimos números dados a conocer por el INV, muestran que los despachos al mercado interno mostraron un aumento para el período enero - setiembre del 2,3%.
Esa suba en el volumen está dada por la suba de las ventas en tetra brik, en botellas de 1,125 litros y en bag in box, que en último tiempo volvió a crecer.
La suba de la venta en tetra está dada por los precios relativos y el hecho, de que el vino hoy se ubica, en precio debajo de la cerveza. En tanto, el “botellón” creció 34,5%, impulsado principalmente por una bodega de la zona Este. En tanto, el bag in box, creció 59%.

Publicado en Guarda 14 del Diario "Los Andes" de Mendoza, lunes 28 de octubre de 2019.

viernes, 18 de octubre de 2019

Para captar al público joven, cuatro bodegas argentinas lanzan vino en lata. Las latas serán de 269 y 330 ml. Dilema, New Age y Santa Julia, entre otras, las marcas que se ofrecerán en ese envase.

Cuatro bodegas lanzarán vino en lata en el mercado argentino durante noviembre próximo, un envase ya instalado en el mundo y que apunta sobre todo al público joven, según informaron los establecimientos involucrados en la iniciativa.
El sector cooperativo, de la mano de Fecovita, tiene proyectado lanzar en el mercado interno Dilema, elaborado por Bodega Estancia Mendoza.
Según Fecovita, se proyecta comercializar un millón de latas, con un fraccionamiento de 269 ml, para las variedades Dilema Sparkly Pink, y Dilema Sparkly Blanco.
Franco Lubrano, gerente de Bodega Estancia Mendoza, explicó: "Con este lanzamiento apuntamos a liderar un nuevo segmento asociado a la innovación.
Para este desarrollo la bodega estableció un convenio específico con la empresa Ball dedicada al envasado de bebidas en lata.
En tanto, Bodega Santa Julia, de Familia Zuccardi, pondrá a la venta el próximo mes sus primeros vinos en lata en el mercado doméstico.
A principios de año había lanzado en el mercado de Estados Unidos sus primeros tres productos de vino en lata, fraccionados en ese país.
Ana Amitrano, gerenta comercial de Familia Zuccardi, informó que “en Argentina vamos a lanzar un Chenin Dulce Natural, en latas de 330 cm3”.
Por su parte, Bodega Bianchi saldrá al mercado con New Age, su vino gasificado de menor graduación alcohólica, con este formato.
Adrián Cura, gerente de marketing de la bodega, dijo a Télam que “la lata permite mayor frecuencia (de consumo) y penetración".
En tanto, el Grupo Peñaflor estudia lanzar sus vinos gasificados Frizzé y alguna etiqueta de la sanjuanina Finca Las Moras.
En Estados Unidos, la venta de este formato creció 59,5% en el último año y aunque sólo representa 0,2% del total, es el envase que más crece entre todos los alternativos al vidrio, según un estudio de la consultora Nielsen.
Fuente de información e imagen:
https://www.lavoz.com.ar/negocios/para-captar-al-publico-joven-cuatro-bodegas-argentinas-lanzan-vino-en-lata

jueves, 21 de marzo de 2019

Basta de dar la lata con la lata Por Alejandro Maglione.

Basta de dar la lata con la lata

Por Alejandro Maglione.


Tato Bores en sus inolvidables monólogos para la televisión solía repetir que los argentinos “siempre estamos unos figurines atrasados”. Sucedió con la autorización de envasar vinos en envases de acero inoxidable y el puntapié inicial en hacerlo, es un figurín que nos llegó con mucho retraso.

Le explico: tengo en mi cocina una lata de vino que retuve en un tren de alta velocidad en Francia. Venía con la vianda que daban a bordo. De esto, calculo, pasaron unos 8 años.
La pregunta del millón es: ¿por qué la demora en autorizarlo? Si se trata de envases de  fabricados con acero inoxidable, que muy bien conocen nuestros vinos porque su paso por tanques de este material ya lleva mucho tiempo en la industria, ¿cuál es la explicación para que se autorice recién ahora a investigar este envase que puede modificar la curva de descenso en el consumo?
No puedo apoyarme siempre en la explicación de que la caída del consumo tiene como principal culpable al aumento del consumo de cerveza. Se han concentrado en remarcar las virtudes del producto que les compite, en lugar de buscar el camino para frenar el crecimiento de esa competencia y aumentar el del propio producto.
El extremo es que uno de los enólogos estrella del país ahora produce y vende su propia cerveza, en su propio restaurante (¿alguien se puede imaginar a Paul Hobs produciendo y vendiendo gaseosas?). ¿Qué sentiría usted si yendo en un avión a hélice advierte que están fallando los motores y ve pasar al capitán hacia la puerta de popa con el paracaídas puesto….?
La lata individual debe apuntar a un público que se ubica en el denominado “entry-level”. Dirigirse al joven que se quiere iniciar en beber vino. Le debo ofrecer un buen producto, un precio más que competitivo y un envase que le resulte cómodo, familiar y hasta canchero.
Los argentinos, por lo general, seguimos prefiriendo acompañar un plato de carne con un vaso de vino, ¿no es cierto? Y sí es así: ¿por qué comemos una hamburguesa de carne vacuna con una bebida cola o una cerveza? Mi respuesta es: porque nadie les propuso un vino “hamburguesero”, a buen precio y con un tenor alcohólico en general más moderado que el habitual, que además se tome en un envase que les resulte cómodo.
Otro tanto preguntaría en el caso de la pizza: si nuestros antepasados al emigrar a comienzos del siglo XX  trajeron la pizza con moscato ¿por qué dejamos que el vino ceda paso a la gaseosa o la cerveza? Porque la industria del vino no se sintió convocada a proponer un “vino pizzero”.  Suena un poco loco, pero el peor intento es el que no se ha hecho.
Por ahora picaron en punta los Zuccardi –¡cuando nó!- con un rico Tintillo pero, siempre hay un pero, por ahora lo mandaran a USA, donde el vino en lata viene haciendo furor. Mi sospecha –o información- es que en varias bodegas se elaboran varias estrategias para que el 2019 sea un año de propuestas novedosas. Ojalá.
Si no empezamos por enamorar a los jóvenes con el consumo de una bebida tan noble como el vino desde su primera aproximación al beber bebidas con alcohol, ¿cómo imaginamos que algún día compraran vinos de $1000 para gratificarse? “Entry level”, por si alguno no lo sabe, quiere decir “nivel de entrada” y nadie entra a un edificio por el último piso…aunque haya algunos  bodegueros que sigan pensando lo contrario. Así les va. Así nos va…

jueves, 21 de febrero de 2019

¿Te animás a probar el vino en lata? Las empresas vitivinicultoras argentinas ofrecen sus productos con envases renovados, para abrir el mercado entre jóvenes y para enfrentar los costos actuales.

Una nueva apuesta surge en el mundo de los amantes del vino, con el propósito de que sea accesible a una mayor cantidad de la población y con menores costos para los consumidores. Así, la bodega Santa Julia se animó a probar con esta opción y mostró algunos de sus productos enlatados, aunque se estima que en el corto plazo no será la única firma innovadora.
“Este novedoso envase conserva los estándares de calidad del vino y ya se encuentra disponible en Estados Unidos. ¡Esto certifica una vez más nuestra innovación constante!”, celebraron desde la empresa a través de redes sociales. Y este es sólo un ejemplo de una industria que busca abrirse a nuevos mercados y llegar al público más joven, que en la mayoría de los casos se vuelca a elegir otras bebidas.
Lo cierto es que esta iniciativa ya se había anunciado, cuando el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) aprobó el fraccionamiento y comercialización de vino en recipientes de acero inoxidable. Eso genera otra opción de venta también para los comercios gastronómicos, con la oferta del vino por copa y no ya en botellas.
Sin embargo, esta no es la primera oportunidad en que se genera este emprendimiento; sino que hace más de una década una empresa de la Argentina exportó vinos en lata a diferentes mercados bajo la marca Iron Wine, luego discontinuada. Y mucho antes existieron otros antecedentes, ya que en la década del ‘90 el INV había aprobado este tipo de envases.
Publicado en Diario "Río Negro", 21 de Febrero de 2019.