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lunes, 8 de septiembre de 2025

El renacimiento de Bodega Robinson. Vinos de Entre Ríos.

De la publicación de Vinómanos “ENTRE RÍOS, ENTRE VIÑAS”: DOS DÍAS PARA CELEBRAR LOS VINOS DE LA PROVINCIA. que fuera yá publicado en CEPAS ARGENTINAS destacamos de esta entrada la historia lamentable de producción, que tiene sus inicios en la época del entrerriano Urquiza, pero en tiempos de la presidencia de Agustín Pedro Justo (“el gordo masón” como lo llamaba despectivamente el Pedre Leonardo Castellani) se promulgan leyes que prohíben la vitinícultura en Entre Ríos y Buenos Aires favoreciendo la región de Cuyo.

La bodega BordeRío rinde homenaje a esta época con su vino "Injusto", cuyo nombre simboliza la injusticia y la adversidad que sufrió la industria vitivinícola entrerriana. 

"Los años fueron pasando, las vides madurando y esta región iba encontrando en ellas un camino hacia el progreso. Sin embargo, llegó la infame década del 30 y con ella, la crisis mundial que afectó a varios negocios locales. En este contexto, la prosperidad entrerriana se convirtió, lamentablemente, en una amenaza para el resto de las tierras dedicadas a esta floreciente industria.

Fue en ese entonces cuando comenzó una feroz cacería contra todas las bodegas de la provincia. Los inspectores llegaban en compañía de las fuerzas armadas y, sin mediar palabra, arrancaban las vides de raíz, incendiaban plantaciones enteras y perforaban los toneles, derramando de esta forma la producción y los sueños de cientos de entrerrianos.

Origen del vino Injusto.

En medio de esta injusticia, nació la historia del vino «Injusto». En 1934, un presidente llamado Agustín Pedro Justo, paradójicamente entrerriano, dictó la “Ley Nacional de Vinos” (Nº 52.137), prohibiendo la actividad vitivinícola en todo el país, excepto en la Región de Cuyo.

Esta ley marcó un período oscuro para los viticultores de Entre Ríos, quienes vieron cómo sus sueños se desmoronaban bajo el peso de la prohibición.

Pero la pasión por el vino y la resiliencia de los entrerrianos no podían ser sofocadas por una ley injusta.

Durante décadas, lucharon en silencio, esperando el día en que la justicia prevaleciera sobre la opresión. Y ese día se hizo esperar, pero al fin llegó. En el año 1993, otro político entrerriano, el senador Augusto Alasino, puso fin a esa injusta ley de Justo, convirtiéndola en tan solo un mal recuerdo. Esto significó el final de las prohibiciones y el comienzo de nuevos sueños y de nuevas ilusiones". BORDERÍO.



https://blog.borderio.com/historia-vino-injusto-una-odisea-de-resiliencia/

Bodega Robinson.

Bodega Robinson.


El renacimiento de Bodega Robinson.

En pleno auge vitivinícola en la Argentina, los hermanos Alberto y Horacio Robinson fundaron la bodega en 1890 en Villa Zorraquín. Tenía una extensión de más de 500 hectáreas y muy rápidamente se convirtió en líder de la provincia. 

En ese momento Entre Ríos cultivaba más cepas que Mendoza y San Juan, y Concordia era el tercer puerto de mayor movimiento de la Argentina. 

De hecho, Robinson contaba con 29 cubas hechas de algarrobo, de cinco mil litros cada una, y ocho ánforas de material revestidas interiormente con cerámica vitrificada para estacionar los vinos. 

Además del vino de mesa, producía blancos y rosados y grappa. En Buenos Aires había largas filas en las tiendas Harrods y Gath & Chaves para comprar su exclusivo vino “de postre”.

En 1936 se promulgó en Argentina la ley de zonificación de la producción. Hasta ese momento, Entre Ríos era una de las provincias más importantes del país en la elaboración de vinos, y contaba con casi 4000 hectáreas de viñedos registradas y más de 114 bodegas.

Esta ley prohibió la producción de vinos en suelo entrerriano y recién en 1998, cuando fue derogada, ese escenario se revirtió.

La bodega siguió funcionando hasta los años ´50, aunque en la clandestinidad. Y recién hace tres décadas volvió a tomar vida cuando Emilio Negri la compró y la fue restaurando poco a poco, con ayuda de su hijo Agustín, respetando lo que había quedado (la inconmovible estructura original, las ánforas y las cubas) e incorporando cosas que fue comprando sin saber qué destino les daría. 

Vinos de Entre Ríos.

Hoy, Entre Ríos cuenta con unas 80 hectáreas implantadas y más de 60 productores. El top bodegas de la provincia está compuesto por Bodega Vulliez Sermet y Champagnera (Colón), Los Aromitos (Colonia Ensayo, Paraná), ⁠Las Magnolias y champagnera (Gualeguaychú) y BordeRío (Victoria)Además hay unas 20 bodegas de elaboración casera y artesanal. 

Las cinco cepas más plantadas en la provincia son Marselán, Malbec, Merlot, Tannat y Chardonnay. 

Algo curioso es que casi un 80% del viñedo entrerriano está plantado con el sistema de conducción espaldero. El 20% restante está plantado en lira ya que en regiones más húmedas, como las tierras de la provincia, este sistema sirve para potenciar el desarrollo de la planta y evitando a la vez el exceso de humedad.



Publicado en Vinómanos.
Destacado color Vinómanos.

Entrada publicada de interés:

domingo, 7 de septiembre de 2025

“Entre Ríos, Entre Viñas”: dos días para celebrar los vinos de la provincia.

 


“ENTRE RÍOS, ENTRE VIÑAS”: DOS DÍAS PARA CELEBRAR LOS VINOS DE LA PROVINCIA.

El 12 y 13 de septiembre se desarrollará en Bodega Robinson, Concordia, un encuentro de productores con degustaciones, charlas, música en vivo, stands de emprendedores y food trucks.

Publicado en Vinómanos. 05/09/2025.

Para revalorizar y honrar la historia vitivinícola de Entre Ríos, los próximos 12 y 13 de septiembre se desarrollará en la provincia un viaje de aromas, sabores y sentidos: llega la 5º Edición de “Entre Ríos, Entre Viñas”, encuentro que se celebrará en Bodega Robinson, Concordia.

Degustaciones, charlas y otras actividades

Allí, los visitantes podrán degustar vinos de Bodega Vulliez SermetBodega los Aromitos,  Bodega Alonso Saénz,  Bodega Cinco Ceibos, Bodega Los pioneros, Finca Los BayosBodega Altos del PalmarEcovert CampagneCabañas del viñedoFisolo Viñedo y Bodega BoutiqueViñas entrerrianasFamilia Lugea CouraultColinas de Baco y Pampa Azul, entre otros proyectos de la provincia. 

Durante los dos días del encuentro, se ofrecerán charlas para que los asistentes puedan conocer más sobre el enoturismo en la provincia, el patrimonio histórico vitivinícola de Entre Ríos, el uso de ⁠levaduras autóctonas y el potencial exportador de las bodegas locales.

También habrá visitas guiadas por Bodega Robinson, música en vivo, stands de emprendedores con productos de la ruta del vino y un salón con food trucks.

Las entradas para “Entre Ríos, Entre Viñas” están disponibles a través de Passline (link de entradas para el viernes / link de entradas para el sábado) a un valor de $20.000 + costo de servicio. El acceso a la feria incluye un copón de regalo. 

Bodega Robinson.


El renacimiento de Bodega Robinson.

En pleno auge vitivinícola en la Argentina, los hermanos Alberto y Horacio Robinson fundaron la bodega en 1890 en Villa Zorraquín. Tenía una extensión de más de 500 hectáreas y muy rápidamente se convirtió en líder de la provincia. 

En ese momento Entre Ríos cultivaba más cepas que Mendoza y San Juan, y Concordia era el tercer puerto de mayor movimiento de la Argentina. 

De hecho, Robinson contaba con 29 cubas hechas de algarrobo, de cinco mil litros cada una, y ocho ánforas de material revestidas interiormente con cerámica vitrificada para estacionar los vinos. 

Además del vino de mesa, producía blancos y rosados y grappa. En Buenos Aires había largas filas en las tiendas Harrods y Gath & Chaves para comprar su exclusivo vino “de postre”.

En 1936 se promulgó en Argentina la ley de zonificación de la producción. Hasta ese momento, Entre Ríos era una de las provincias más importantes del país en la elaboración de vinos, y contaba con casi 4000 hectáreas de viñedos registradas y más de 114 bodegas.

Esta ley prohibió la producción de vinos en suelo entrerriano y recién en 1998, cuando fue derogada, ese escenario se revirtió.

La bodega siguió funcionando hasta los años ´50, aunque en la clandestinidad. Y recién hace tres décadas volvió a tomar vida cuando Emilio Negri la compró y la fue restaurando poco a poco, con ayuda de su hijo Agustín, respetando lo que había quedado (la inconmovible estructura original, las ánforas y las cubas) e incorporando cosas que fue comprando sin saber qué destino les daría. 

Vinos de Entre Ríos.

Hoy, Entre Ríos cuenta con unas 80 hectáreas implantadas y más de 60 productores. El top bodegas de la provincia está compuesto por Bodega Vulliez Sermet y Champagnera (Colón), Los Aromitos (Colonia Ensayo, Paraná), ⁠Las Magnolias y champagnera (Gualeguaychú) y BordeRío (Victoria)Además hay unas 20 bodegas de elaboración casera y artesanal. 

Las cinco cepas más plantadas en la provincia son Marselán, Malbec, Merlot, Tannat y Chardonnay. 

Algo curioso es que casi un 80% del viñedo entrerriano está plantado con el sistema de conducción espaldero. El 20% restante está plantado en lira ya que en regiones más húmedas, como las tierras de la provincia, este sistema sirve para potenciar el desarrollo de la planta y evitando a la vez el exceso de humedad.

Capacitación y cooperación

Los productores de la provincia están nucleados en la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER), que fomenta la capacitación técnica y la cooperación entre los bodegueros y el estado. 

Asimismo, la entidad impulsa actividades formativas y contribuye a la mejora de calidad de vida en zonas rurales. Por otro lado, aboga por la sostenibilidad ambiental y paisajística del cultivo de la vid y propicia la conservación de cultivos tradicionales, aunque invita a la permanente modernización.

Ahora, AVER organiza “Entre Ríos, Entre Viñas” junto con el municipio de Concordia y la Secretaría de Turismo provincial.

GPS

Entre Viñas, Entre Ríos

12 y 13 de septiembre de 2025

Bodega Robinson, Gualeguay 4500, Concordia, Entre Ríos.

Link a entradas para el viernes 12/09

Link a entradas para el sábado 13/09

Autor: Vinómanos.


Publicado en Vinómanos.
Destacado color Vinómanos.

domingo, 28 de agosto de 2022

Con sello de origen: los últimos distritos aprobados.

En el país fueron reconocidas Vistalba (Mendoza), Balcarce (Buenos Aires) y Victoria (Entre Ríos) como terruños donde surge el vino. Repasamos sus propuestas.

Por Joaquín HIDALGO.

Desde el viernes 26 de Agosto pasado Vistalba es una nueva Indicación Geográfica (IG) en el vino argentino. En pocas palabras, uno de los distritos más famosos en la elaboración de Malbec perteneciente a Luján de Cuyo, Mendoza, con una larga historia en la producción de vinos, es finalmente reconocido como un origen oficial. Desde ahora puede figurar con toda claridad en las etiquetas.

En el últimos año y medio, otras IG’s fueron también aprobadas, en rincones insospechados del país: Balcarce en Provincia de Buenos Aires (2021) y Victoria en Entre Ríos (2021). Con ellas, a la fecha la Argentina tiene 106 orígenes de vino registrados para usar en sus etiquetas, muchas de las cuáles fueron aprobadas de oficio en 2002.

Las nuevas IG’s se inscriben en medio de un proceso largo en el que Argentina y los productores de vino buscan proteger y promover aquellos terruños que ofrecen cualidades distintivas y reconocibles para sus vinos. Es, para decirlo llanamente, darle un estatus especial, tanto para que ganen distinción en las etiquetas como para protegerlas de usos indebidos. Desde 2002 en que se reconocieron de hecho las primeras IG’s, a la fecha, algunas fueron muy discutidas, otras aprobadas sin más y un puñado incluso siguen en disputa. En todo caso, una cosa es segura: en la medida en que los vinos tienen un sabor atribuible a un lugar determinado es importante darle validez. Eso es exactamente lo que está sucediendo.

La esperada Vistalba.

El caso de la flamante IG Vistalba es ilustrativo del valor que supone una Indicación Geográfica. Vistalba es un distrito político de Luján de Cuyo, Mendoza, donde a lo largo del siglo XIX y XX se establecieron algunos de los viñedos más prestigiosos de Malbec y Cabernet. En el pasadso, el lugar específico del que proviniera un vinonera menos importante y a ninguna bodega se le ocurrió regístralo como marca.

Sin embargo, en 2003 se lanzó la bodega Vistalba, quienes registraron a su vez la marca comercial. En los años que siguieron, muchos de los viñedos ubicados en ese rincón alto, con suelos aluviales de Luján, no podía tener otra identificación que los genéricos Luján de Cuyo o Mendoza.

Sin embargo, fue la propia Bodega Vistalba la que decidió inscribir su marca como IG y liberarla para el uso común. El trámite se inició en mayo de este año y desde el 26 de agosto pasado se convirtió en una denominativo que compartirán los viñedos que aún quedan en la zona. Los Malbec son particularmente vistoso en Vistalba: maduros y con buen cuerpo, taninos voluminosos y finos, ofrecen una nota de ciruela y pimienta blanca.

El dato final es que, ahora que la Denominación de Origen Luján de Cuyo se relanza al mercado, Vistalba es finalmente un distrito que los productores pueden usar. En el corto plazo veremos Malbec Vistalba en las etiquetas.

Balcarce.

Distinto es el caso de esta IG ubicada en el corazón de la provincia de Buenos Aires. Tramitada por la bodega Puerta del Abra, enclavada en las serranías del sistema de Tandilia, desde 2013 cultivan unas 12 hectáreas plantadas, entre otras variedades, Pinot Noir, Chardonnay, Alabriño y Riesling. Vinos que embotellan y comercializan a cuentagotas. Los blancos son muy interesantes.

Como no es una zona en donde nadie hubiese operado uvas antes, pero la marca Balcarce ya estaba registrada en otros rubros, desde un comienzo decidieron establecerla como una Indicación Geográfica. La IG fue reconocida en Marzo de este año.

Victoria, Entre Ríos.

El año pasado fue aprobada Victoria, Entre Ríos. Por raro que parezca a los ojos de hoy, Entre Ríos fue una zona vitícola de relativa importancia hasta 1930 en que se prohibió la plantación de vides fuera de las áreas del oeste. Así, la provincia languideció como una zona vitícola. Hasta que, derogada la prohibición, algunos productores volvieron a la elaboración de vinos. Así, en 2021 la bodega Borderío solicitó la inscripción de la IG.

Promulgada en mayo del año pasado, protege finalmente todo el departamento de Victoria en la provincia de Entre Río, donde está ubicada la bodega. Los vinos tintos, con Malbec, Syrah y Merlot a la cabeza, son vinos potentes e sabrosos.

DoluptaLas IG definen un área geográfica donde se produce vid cuyo sabor está indisociablemente vinculado a la geografía del lugar. Las IG son el paso previo a las Denominaciones de Origen (DOC), que combina las condiciones propias de un origen con las de un estilo determinado, que se somete a un comité que juzga la cualidad o pertinencia de un tipo de vino a lo que dicta la norma.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 28 de agosto del 2022.

https://www.lmneuquen.com/con-sello-origen-los-ultimos-distritos-aprobados-n941887

sábado, 27 de marzo de 2021

El INV inició el proceso para crear la IG de Victoria, Entre Ríos: cómo es este terroir. A partir del pedido impulsado por Bodega BordeRío, el Instituto Nacional de Vitivinicultura comenzó con el procedimiento legal para otorgar el estatus de Indicación Geográfica a esta región.

 

La diversificación de la vitivinicultura argentina podría dar un paso más con el reconocimiento de una nueva IG en el país. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) presentó el pasado viernes el aviso legal en el Boletín Oficial, iniciando así el proceso para reconocer a Victoria, Entre Ríos, como una nueva Indicación Geográfica.

Por pedido de Bodega BordeRío, se solicitó el “reconocimiento, protección, registro y derecho a uso de una Indicación Geográfica de la República Argentina, conforme a los términos de la Ley N° 25.163”.

El área geográfica abarca por completo al departamento de Victoria de acuerdo y los límites considerados son “al oeste, con el Departamento Diamante; al norte, con el Departamento Nogoyá; al sur, con la provincia de Santa Fe; y al este, con el Departamento Gualeguay”.

Siguiendo el marco de la Ley N° 25.163, “toda persona física o jurídica que justifique un interés legítimo, que estimara que alguno de los requisitos establecidos no han sido debidamente cumplidos, podrá formular oposición a su registro, por escrito fundado”, dentro de un plazo de 30 días que rige desde el pasado 19 de marzo.

Luego de esa fecha, la IG de Victoria podría convertirse en la primera de la provincia de Entre Ríos y aunque hablemos de una nueva zona, la tradición vitivinícola en la región es bien antigua, aunque por un tiempo fue interrumpida y ahora está recobrando fuerzas con una nueva impronta.

La historia de vitivinicultura en Victoria.

Para poder comprender la tradición vitivinícola de Victoria primero tenemos que hacer un breve repaso por la historia. Y hablamos de tradición porque hace menos de 100 años, la provincia de Entre Ríos era la cuarta productora de vino a nivel nacional. Muchos se preguntarán qué pasó en el medio y cómo llegó a desaparecer todo rastro vitícola en todo el territorio mesopotámico hasta este resurgir

La respuesta está en la Década Infame y una decisión presidencial que benefició a Mendoza y San Juan a posicionarse como las más influyentes en la industria del vino en Argentina, pero entorpeció el desarrollo de otras regiones.

En el año 1934, el entonces presidente Agustín P. Justo dictó la Ley 12.137. En ella se prohibió toda actividad vitivinícola en el país, salvo en la región de Cuyo. Así, algunos terroir como los de Entre Ríos quedaron reducidos a cenizas, ya que muchos viñedos fueron quemados y otros arrancados, mientras que los tanques de las bodegas que allí funcionaban fueron destruidos y su contenido dilapidado.

A partir de los ’90 esta normativa fue revocada y así volvieron a aparecer “nuevas regiones vitivinícolas”, aunque en realidad no era más que el resurgir de una tradición que había sido extinguida por la fuerza de la ley.

La identidad de Victoria.

El reconocimiento de Victoria como una nueva IG se explica en el espíritu de la zona de retomar la vitivinicultura. Además de BordeRío, la bodega impulsora de la iniciativa, en ese departamento se desarrollan alrededor de siete proyectos que por ahora son pequeños y considerados artesanales.

“Se trata de una zona que también se está definiendo vitivinícolamente. Esto es un trabajo conjunto de varias bodegas, pero nosotros tomamos un poco la responsabilidad de ser los que marcan la tendencia por ser la bodega más grande de la zona”, comentó en diálogo con Los Andes Mariela Ardito, enóloga de Bodega BordeRío.

Aunque ella es de Mendoza, la también ingeniera agrónoma se ha ocupado desde el comienzo del proyecto. Y si bien aún se encuentran en un periodo en el que van probando distintas variedades al suelo que tienen a orillas del río Paraná, hay algo que tienen claro y es que quieren tener su propia identidad, despegándose de lo que sucede en la misma provincia a orillas del río Uruguay. “Entre Ríos es una provincia muy diversa de un lado y del otro de los ríos. Si nos vamos al otro extremo, ahí se dan muy variedades como el Tannat o el Syrah y hay algunas bodegas importantes. Pero es otra cosa por el tipo de suelo y es muy parecido al estilo uruguayo de vinos. Nosotros siempre quisimos despegarnos de ese concepto”, consideró Ardito.

La bodega en la que trabaja la enóloga mendocina funciona desde el 2015. “Arrancamos con 1.000 botellas con una uva que compramos a un productor de Victoria y en estos años hemos crecido en volumen y elaboramos con nuestras propias uvas. Tiene una capacidad de 80.000 litros en tanques de acero inoxidable y cuatro huevos de concreto”, sostuvo.

BordeRío nació de la mano del matrimonio de Guillermo y Verónica, dos rosarinos amantes del vino que encontraron a 70 kilómetros de su ciudad, en Victoria, un paisaje que les recordó sus viajes por la Toscana italiana y otras regiones vitivinícolas de Europa y el mundo. Así, comenzaron las investigaciones y se encontraron con toda la historia vitícola del lugar, lo que los animó a iniciar el proyecto.

“Lo primero que se hizo fue una plantación con un mix de variedades. Algunas se dieron mejor y otras peor, el gran desafío fue entender las plantas. Una de las ideas que había era que no había que regar, pero nos dimos cuenta que sí hacía falta porque justamente llovía cuando no lo necesitaba. También se puso malla antigranizo, un poco por la probabilidad de piedra y otro porque hay mucha diversidad de pájaros en la zona y eso ayuda a proteger los racimos. El manejo es muy similar al que se hace en Mendoza”, detalló la profesional que trabaja con ellos.

BordeRío ha elaborado Malbec, Syrah y Merlot, y según Mariela “la expresión es distinta” a la que podemos encontrar en el oeste, “pero es muy difícil compararlos con los vinos de Mendoza porque en Victoria hay una cuestión de inconstancia con la amplitud térmica, que no siempre se da. Hay veranos con noches muy cálidas y otros con noches frescas como ha sido este”.

Para esta añada, decidieron apostar dos variedades italianas: lanzelotta y sangiovese. “Si bien nuestro Malbec está bueno y sale bastante bien, por ahí te diría que la característica de estos vinos es el calcáreo. Es una apreciación mía y nos gustaría más adelante poder hacer estudios de suelos que nos ayude a determinar mejor la composición”, explicó la enóloga.

“Lo bueno de los vinos es que no son vinos amargos, como sospechábamos por lo que habíamos probado de algunos productores. De todos los descriptores que tiene una variedad -los que yo llamo dulces, pero que en realidad no son dulces porque tengan azúcar sino porque son florales, avainillados o ahumados-, todos aparecen. Son vinos que quedan muy prolijos y que van muy bien con la madera, porque los complementa y le termina de dar la definición”, completó.

Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, martes 23 de marzo del 2021.

Destacado amarillo de la misma publicación.

https://www.losandes.com.ar/guarda14/el-inv-inicio-el-proceso-para-crear-la-ig-de-victoria-entre-rios-como-es-este-terroir/