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lunes, 23 de septiembre de 2019

Finca Quara de Salta de Familia Lavaque. Bodega Lavaque de Mendoza de Familia Lavaque.

A fines del Siglo XIX, José Fortunato Lavaque arribó a Buenos Aires procedente del Líbano, y enseguida comenzó a buscar el que sería su destino definitivo. Fue entonces cuando, seducido por el singular paisaje del valle, se instaló en Cafayate, que era el pueblo más próspero de la provincia de Salta. Y al poco tiempo comenzó a operar su propia bodega, produciendo cerca de 1500 hectolitros anuales de vino.
El negocio familiar siguió funcionando durante todo el Siglo siguiente. Así fue que en la década del ’80, Rodolfo Lavaque, de la cuarta generación, se ubicó al frente de la bodega.
Unos años más tarde, la familia Lavaque adquirió la Finca El Recreo, que durante los Siglos XVII y XVIII había pertenecido a la familia Peñalva Frías y, por aquellos años, era de los Michel Torino. Rodolfo Lavaque inauguró allí Finca Quara. Motivado por su empuje y su espíritu avasallante, se convirtió en uno de los principales actores de la reactivación vitivinícola del Norte Argentino que tuvo lugar durante la década del ’90 y los años posteriores.
En la actualidad, los descendientes de Rodolfo y quinta generación vitivinícola, continúan en el camino de excelencia productiva, inspirados por el ejemplo de su padre; elaborando vinos destacados a nivel local y mundial.

La Finca.

La Finca Quara se encuentra en el corazón del Valle Calchaquí, estratégicamente ubicada entre los distintos viñedos de Cabra Corral, El Buen Retiro, San Miguel, La Esperanza, San José, El Bordo. La casona lindante a la bodega, ubicada al pie de los cerros, es un auténtico monumento arquitectónico inspirado en el estilo renacentista tan característico que Andrea Palladio impuso en el Cinquecento; una de las construcciones más antiguas y mejor conservadas de la región. Actualmente muchos son los visitantes que se acercan a conocerla y disfrutar del armonioso paisaje, el aire puro de la montaña y el ritmo tranquilo del pueblo.

En la década del ’80, Rodolfo Lavaque, de la cuarta generación familiar dedicada al vino, se ubicó al frente del negocio y, unos años más tarde, adquirió la Finca El Recreo, que durante los siglos XVII y XVIII había pertenecido a la familia Peñalva Frías y, por aquellos años, era de los Michel Torino. Allí se inauguró Finca Quara, liderando la reactivación vitivinícola del Norte Argentino que tuvo lugar durante la década del ’90 y los años posteriores.
En la actualidad, Finca Quara continúa en el camino de excelencia productiva, inspirándose en el ejemplo de Rodolfo, y elaborando vinos destacados a nivel local y mundial.
Qué es Quara: “La de la llamita”.
La quara es un tipo de llama de pelo corto. La especie fue creada por los pueblos andinos nativos a partir de guanacos salvajes que fueron domesticados. El Imperio Inca le daba múltiples y muy importantes usos; fundamentalmente como animal de carga, debido a su capacidad para transportar cargas pesadas en terrenos escarpados. El Valle de Cafayate fue durante siglos su principal morada, al punto tal de ser sinécdoque de la región. Por eso le rendimos tributo al Valle usando el nombre de la protagonista de su fauna.
Terroir: altitud: entre 1600 y 2000 msnm
Con unas imponentes alturas que van de los 1.600 a los 2.000 metros sobre el nivel del mar, el Valle Calchaquí es uno de los terroirs más altos del Mundo. El clima seco y soleado, le dan a la uva un sabor contundente. El otro factor clave es la enorme amplitud térmica que impera en esas latitudes, la cual permite la elaboración de vinos de alta calidad, capaces de transmitir en su color, aroma y paladar toda la personalidad única que el Valle posee.

La Finca, en el Valle de Cafayate
Finca Quara se encuentra en el corazón del Valle Calchaquí, estratégicamente ubicada entre los distintos viñedos de Cabra Corral, El Buen Retiro, San Miguel, La Esperanza, San José, El Bordo. La casona lindante a la bodega, ubicada al pie de los cerros, es un auténtico monumento arquitectónico inspirado en el estilo renacentista tan característico que Andrea Palladio impuso en el Cinquecento; una de las construcciones más antiguas y mejor conservadas de la región. Actualmente muchos son los visitantes que se acercan a conocerla y disfrutar del armonioso paisaje, el aire puro de la montaña y el ritmo tranquilo del pueblo.

Líneas y productos
El objetivo de Finca Quara es elaborar vinos para todos los segmentos de consumo, manteniendo altos estándares de calidad cada una de sus líneas.

QUARA SINGLE VINEYARD
(MALBEC 2011 “Viña Cabra Corral”  / CABERNET SAUVIGNON 2011 “Viña San José” / TANNAT 2011 “Viña El Recreo” / TORRONTES 2012 “Viña La Esperanza”)
Los Single Vineyard destacan por su identidad propia, derivada de su cualidad de “viñedo único”. Como tope de línea para la marca Quara, buscan mostrar lo mejor que se puede lograr dentro de la finca, resaltando las características de cada variedad.
ALPACA  (BRUT NATURE)
Alpaca es, ante todo, una sorpresa. Por muchas razones: es un espumante del norte, que no abundan; es un brut nature, que no abundan; y además está hecho con método champenoise, lo cual le da un toque especial. Por eso es tan atractivo y distinto.
QUARA RESERVA (MALBEC / CABERNET SAUVIGNON / BONARDA / TORRONTES / SAUVIGNON BLANC / CHARDONNAY)
A la forma de ser descontracturada que tiene Quara, se le suma un período de maduración que se refleja tanto en el envase como en su contenido, mucho más conciso y equilibrado, con una excelente relación calidad precio.
Precio Sugerido (x bot.) $89,90.-
Tintos: Malbec – Cabernet Sauvignon -Bonarda / Blanco: Torrontés – Chardonnay – Sauvignon Blanc
QUARA  (MALBEC / CABERNET SAUVIGNON / MERLOT / TANNAT / SYRAH / TORRONTES / TORRONTES COSECHA TARDIA)
Famoso por su diseño colorido e irreverente. Quara es conocida por la llamita de su etiqueta. Se trata de un vino típicamente salteño, fiel exponente de Cafayate:lugar alto y seco. El resultado es un vino joven pero con carácter, ideal para cualquier momento.
PECADO RESERVA  (MALBEC / CABERNET SAUVIGNON / TORRONTES)
La línea Pecado se completa con sus ediciones de Reserva, que mantienen las bondades de los varietales y, producto de su paso por madera, suman complejidad en sus sabores y aromas.
Además, la estructura también se complejiza: son vinos con mayor cuerpo, que avanzan sobre el paladar y allí permanencen.

DOLCE PECADO (TINTO DULCE / ROSADO DULCE / BLANCO DULCE)
Respondiendo a una nueva tendencia mundial y al igual que los varietales de Pecado representa, dentro del mercado local, la transgresión de las formas.
Como su nombre lo indica, son vinos dulces, gratos a los sentidos; ideales para cualquier momento.
PECADO  (MALBEC / CABERNET SAUVIGNON / SYRAH / TORRONTES /  COSECHA TARDIA DULCE NATURAL)
Pecado es un nuevo concepto. Así como la palabra pecado significa la transgresión voluntaria de un precepto considerado bueno, este vino simboliza una nueva forma de hacer y disfrutar el vino, desafiando los dogmas tan tradicionales de la industria. Esta línea carga con el gen norteño pero en su forma más suave.
Fuente de información e imagen del sitio http://fincaquara.com/

Un legado de sueños tejidos por cinco generaciones

En 1970 José Fortunato Lávaque, un inmigrante de origen libanés, plantó las primeras vides nobles en Cafayate, inspirado en las artes del continente europeo.
En 1889 su hijo, Félix Lávaque, tomó la posta y elaboró el primer vino de alta calidad en los Valles Calchaquíes.
En 1930, Gilberto Lávaque, el menor de los hijos de Félix, llevó la tradición familiar a la provincia de Mendoza, donde fundó Bodegas Lávaque San Rafael.
En 1993 Rodolfo Lávaque, hijo de Gilberto, adquirió Michel Torino -con las bodegas La Rosa y El Recreo incluidas- y marcó de esa forma el reencuentro del legado vitivinícola familiar en las tierras donde su bisabuelo había plantado los primeros viñedos nobles a fines del siglo XIX.
Junto con su socio, Freddy Mattei y su hijo Francisco, un joven enólogo recibido en California (Estados Unidos) en 2003, Rodolfo Lávaque llevó a El Recreo a su máximo crecimiento y expansión. Francisco, quien encarna a la quinta generación familiar, dirige desde hace un tiempo la tradicional bodega de Cafayate, que ganó presencia en la plaza interna y los mercados internacionales con más de un vino de excelencia. Félix y Quara son dos de esos buenos varietales que cobraron vida en los últimos tiempos.

Fuente: El Tribuno
BODEGA LAVAQUE DE SAN RAFAEL DE MENDOZA.
De remoto origen libanés, y con sus raíces de expertos vitivinicultores en Cafayate, la familia Lavaque creó Bodegas Lavaque en San Rafael, Mendoza, luego de su unión con los Paolucci, antiguos fundadores de Bodegas Rodas.
Gilberto Lavaque, tras su casamiento con Malena Paolucci, estableció su nombre en dicha región, transformándose en un pionero en la elaboración de vinos finos con el establecimiento de la marca en el sur mendocino, adquiriendo viñedos y bodega propios a partir de la década del ´70.
Su hijo, Rodolfo F. Lavaque, dio continuidad y nuevos horizontes a la bodega, transformándola en una de las líderes del mercado argentino, e iniciando el camino de la inserción internacional. Su visión empresarial logró una producción de alta calidad, tanto en partidas limitadas como en producción a gran escala, y a todos los niveles de precios. Desde la década de 1990 Lavaque alcanzó la plena adaptación a un consumidor que buscaba vinos de alta gama, asociados a un estilo de vida refinado, a través de cambios tecnológicos, culturales y prácticos, e introduciendo nuevas técnicas y tecnologías tanto en la bodega como en los viñedos. Así, de acuerdo a la concepción de Rodolfo, se lograron vinos para cada tipo de consumidor y para cada una de las ocasiones de consumo.
Hoy, la familia Lavaque continúa la misma pasión de producir los mejores vinos para la Argentina y el mundo.
Algunas marcas que comecializan:
Della Natura, Gamela, La Mendocina, Lavaque, Nee-An-Doo, Pampa, Región 1, Vieja Barrica, Tero.

Fuente de información e imagenes: http://lavaque.com/

lunes, 24 de septiembre de 2018

Vinos para coleccionar: de Don Valentín Lacrado a lo largo de su historia: 1960 – 1970 – 1990.


Vinos para coleccionar: de Don Valentín Lacrado a lo largo de su historia: 1960 – 1970 – 1990.

Corría el año 1965 cuando Don Enzo Bianchi, ícono de la enología argentina, lanza "Don Valentín Lacrado", un vino de calidad superior en honor a su padre Don Valentín Bianchi fundador de esta bodega mendocina.
El legado de Valentín Bianchi continuó con su hijo Enzo Bianchi y Valentín “Tincho” Bianchi, su nieto; reconocidos enólogos que continuaron la labor de este establecimiento familiar que lleva cuatro generaciones y 90º años creando trabajo y riqueza en la Argentina.
En el marco de los festejos de su 90º aniversario, Bodega Bianchi presenta una edición coleccionable de su vino ícono "Don Valentín Lacrado", un clásico que forma parte de la mesa de los argentinos desde hace cinco décadas.
Para celebrarlos se tomaron tres etiquetas representativas de "Don Valentín Lacrado" a lo largo de su historia: 1960 – 1970 – 1990 y se ilustró una copia fiel de las mismas manteniendo aquellos elementos que se destacaban de cada década: color de la etiqueta, diseño y tipografía.

miércoles, 11 de abril de 2018

Murió el conocido bodeguero del sur Enzo Bianchi.

En 1965 lanzó Don Valentín Lacrado, el vino más vendido de la bodega. La semana que viene inaugurarán una Bodega que llevará su nombre.

Ayer murió el reconocido bodeguero Enzo Bianchi (92), hijo de Don Valentín, el fundador de Bodegas Bianchi, y padre de Martín, Raúl y Sylvia, tres de los actuales accionistas de las firma.
El empresario nació en San Rafael el 1° de enero de 1926. Bodeguero visionario y creador de nuevos estilos y tendencias en vinos para la vitivinicultura argentina, egresó de la Escuela Nacional de Enología San Juan Bosco de Rodeo del Medio en el año 1945.
Su búsqueda de conocimiento lo llevó a realizar numerosos viajes de estudio acompañado de su profesor y amigo, el reverendo Francisco Oreglia.
Entre sus grandes logros, en 1965, Enzo Bianchi, lanzó Don Valentín Lacrado, un vino de calidad superior en honor a su padre y fundador de la bodega. Así nació un clásico argentino, en la actualidad, el vino más vendido de la bodega.
Además, “Don Enzo” fue uno de los artífices del cambio de calidad que logró la bodega. Según relata una crónica de Los Andes de 1997, cuando se inauguró la bodega del paraje “Alto de Las Paredes”, en San Rafael,  Bianchi señaló que su gran pasión era la elaboración de vinos finos.
Al tiempo que, el empresario vitivinícola, también mostraba inquietudes por temas como el ganadero, forestal, entre otros. En esa misma pieza periodística se destaca que "Don Enzo", fue el encargado de introducir cambios tanto en los viñedos como en la bodega.
También desarrolló los espumantes y bajo su conducción se lanzó un vino frizzante, “New Age”, que inauguró una de las categorías más novedosas de la industria en los últimos 20 años.  La semana que viene se inaugurará la bodega de Valle de Uco que llevará su nombre.

Publicado en Diario “Los Andes” de Mendoza, 11 de abril de 2018.

De lo publicado en Diario "Uno" de Mendoza, martes 10 de abril de 2018.

A lo largo de sus más de 50 años de gestión al frente de Bodegas Bianchi, Don Enzo dio impulso y reconocimiento internacional a la vitivinicultura de Mendoza. Lideró procesos de cambio en la elaboración y el estilo de los vinos ganándose hasta hoy la aceptación y reconocimiento del mercado argentino e internacional.
En 1995 creó una bodega de espumante modelo con tecnología europea, la cual recibe más de 100 mil turistas por año, siendo una de las bodegas más visitada del país. En sus instalaciones se ofrecen diversos conciertos, exposiciones y foros realizados con artistas locales e internacionales, actividad que ha permitido el impulso y reconocimiento de artistas sanrafaelinos.
Don Enzo Bianchi lideró diversas acciones solidarias, entre ellas la caravana de los Reyes Magos y la fiesta del día de San Valentín - nombrada de interés provincial -. Apoyó a escuelas, comedores infantiles, hospitales e instituciones intermedias de San Rafael colaborando con sus actividades benéficas.
En el año 2007 el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de San Rafael le otorgó a Don Enzo Bianchi la "Mención de Honor al Mérito" por su destacada labor empresarial, social y cultural en beneficio de San Rafael. El mismo año, la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores - WAWWJ – lo distinguió como "Empresario bodeguero del siglo XX", reconocimiento que comparte con el Reverendo Francisco Oreglia como "Educador del siglo XX."
Don Enzo segunda generación, formó una familia que tiene orgullo de su trayectoria en Argentina y es por ello que sus vinos y fincas llevan sus nombres en honor a ellos, un homenaje que rinde una generación a otra, con 90 años de historia.
Enzo Bianchi, el vino Icono de la bodega, un vino elaborado de acuerdo a los más altos estándares de calidad, es un reconocimiento de sus hijos al gran enólogo. Continuando con esta tradición, la nueva bodega de Valle de Uco lleva su nombre por ser un gran referente de la familia, que llena de orgullo a 3° y 4° generaciones que hoy continúan su legado.
Un perfil de Enzo Bianchi.
Nació en San Rafael el 1° de enero de 1926. Bodeguero visionario y creador de nuevos estilos y tendencias en vinos para la vitivinicultura argentina. Egresó de la Escuela Nacional de Enología San Juan Bosco de Rodeo del Medio en el año 1945. Su búsqueda de conocimiento lo llevó a realizar numerosos viajes de estudio acompañado de su profesor y amigo, el Reverendo Francisco Oreglia, Decano y creador de dicha facultad.
En 1970 es nombrado por la Universidad de Ciencias Agrarias Juan Agustín Maza "Miembro Benefactor de la Facultad Tecnológica de Enología y de la Industria Frutihortícola" por su colaboración técnico- científica material y personal.

domingo, 1 de abril de 2018

Bianchi: la bodega del “poeta” que se convirtió en un ícono del vino argentino.

Bianchi: la bodega del “poeta” que se convirtió en un ícono del vino argentino.

La historia de Valentín, el maestro amante de la opera que llegó de Italia, construyó una bodega familiar que hoy cumple 90 años y que aún sigue en manos de esta, sin perder el designio de su fundador, la calidad.
¿Porque a veces la vida se empecina en darnos aquellas cosas que ni si quiera hemos soñado? ¿Hasta dónde la fortuna y nuestras acciones pueden marcar el rumbo de aquello que pretendimos ser y en aquello en que nos convertimos? Esas son preguntas que seguramente rondaron en la cabeza y en los pensamientos trasnochados de aquel profesor italiano que llego a principios del siglo XX a San Rafael y que, casi 20 años después, de esa llegada comenzó a gestar una de las bodegas más emblemáticas de América, Bodegas Bianchi.
Es que Valentín, el joven culto de Fasano, en la región de Puglia, Italia, recibido de maestro en Bari no dudo un segundo en venir a estas tierras allá por 1910. 
Eran momentos difíciles en Europa y la decisión apremiaba, como así también la vida misma. El “gringo de la letra bonita” como lo apodaron en estos “nuevos” pagos encontró aquí un papel en blanco, pero un papel listo para ser labrado, plantado, cosechado y hecho vino.  Pero debía esperar, el amor por la tierra había sido a primera vista, pero recién después de unos años la vida lo iba a poner en el lugar que le tenía preparado.  Se desempeñó como empleado del ferrocarril, oficinista, y hasta concejal del H.C.D. de San Rafael, sin dejar de reunirse con los intelectuales y poetas de la zona, como Rodolfo Bufano y Rafael Mauleon Castillo, para disfrutar de la música lírica y las letras. Hombre de ideas inquietas,  empezó a diseñar lo que en un futuro seria su proyecto de vida: fundar una bodega y exportar sus vinos al mundo. Se casó con Elsa Pilati y tuvo seis hijos: Ana, Nino, Enzo, Silvia, Eugenio y Mario.
“La calidad”, pensaba Valentín, “la calidad”, volvía a pensar, esa característica común en cada cosa que hacía. Los comienzos fueron muy difíciles y con dificultades económicas, ¿pero para quién no lo fueron en ese entonces?
En aquella primera etapa Bianchi inició la bodega en sociedad con su cuñado Hugo y la llamó “El Chiche” pero al poco tiempo continuaría solo.
Siempre se enfocó en hacer vinos de calidad es por eso que en 1934, en un  certamen de vinos organizado por el gobierno de Mendoza,  en el que participó con tres vinos, obtuvo dos primeros puestos. Esto causó sensación en la ciudad y por supuesto  la curiosidad de saber cuál era esa bodega ganadora del sur, de allá lejos, y más aún quien era este “gringo” del que todos hablaban y al que muy pocos conocían. Y… “el gringo” se hizo conocer, porque no solo este premio le permitió cancelar la construcción de su bodega al lado de su casa en pleno centro sanrafaelino,  sino que le dio el impulso para salir desde San Rafael al país y luego al mundo.
“La pequeña bodega de los grandes vinos“, empezaba su carrera histórica, recibió honores y los vinos empezaron a gozaron de prestigio por su calidad. Esa que lo llevó a representar al país con los vinos en muchas embajadas argentinas en el mundo.
Un dato no menor, uno de los vinos de aquel ya lejano concurso era un malbec. ¿Es que acaso el visionario enólogo autodidacta ya pronosticaba lo que iba a acontecer con la cepa insignia argentina? Ocho décadas más tarde Bodegas Bianchi gana, en 2014,  en el concurso de Vinalies Internationales,  en Francia, el premio a “Mejor Vino Tinto del Mundo”, un galardón que hasta ese momento no había ganado ninguna bodega  no francesa.
“Evidentemente nuestro nono era un gran visionario. Un amigo de Valentín me contaba en una oportunidad, que se hacía hacer cajones de madera para sus vinos. Él decía que el futuro de Mendoza eran los vinos de alta calidad. Está visto que no se equivocó”, cuenta Raúl Bianchi, tercera generación familiar y parte del directorio.
No cabe dudas que Don Valentín marcó un camino desde sus inicios: La Excelencia. Inspiración, que le dicen algunos, sabiduría, otros. El mismo hizo pintar en su bodega una frase que no solo lo marcó a él sino que sigue marcando a las generaciones que lo sucedieron.
“La bodega habla: “ si Dios me da vida hare hacer gloria de mi sangre” (se mi dà vita iddio farò diventi gloria essere sangue mio), una  frase de Giuseppe Giacossa (libretista de la opera La Boheme). “La sangre de una bodega es el vino y para hacer gloria de una bodega  hay que hacer vinos de calidad o de gloria”. La síntesis perfecta de los que fue su vida.
Valentín Bianchi  reunía condiciones que hoy en día muchas veces son tomadas a la ligera y que en definitiva son las que hacen grande a un país o, por qué no, a una empresa: cultura del trabajo, capacitación en busca de la excelencia, y valores, las claves para salir adelante. 
Las nuevas generaciones generadoras.
Con el tiempo se incorpora a la bodega el hijo de Don Valentín,  Enzo, con la misma filosofía del cuidado de la calidad en los vinos y con el afán de seguir superándose en ese ítem. Nace uno de los vinos iconos de la empresa Don Valentín Lacrado, el vino más vendido de la empresa. Y en una etapa posterior se suma Valentin, el hijo de Enzo, enólogo recibido, cuando ya había nacido la enología a nivel universitario. A partir de aquí comienza una gran trasformación de la empresa. Ya en 1997 se inaugura la champanera, que era el sueño de Enzo Bianchi, que mientras tanto ya iba produciendo la bebida de las burbujas pero para la familia. Enzo dejó una perla para la bodega,  el desarrollo de un champagne de Cabernet Sauvignon, único en el mundo. En 2010, el espumante Stradivarius Extra Brut Cabernet Sauvignon 1998, Casa Bianchi quedó el top ten mundial al quedarse con máximo galardón en el Concurso Internacional de los mejores Espumantes del Mundo (Effervescents du Monde), en París.
Este legado continuador de  Enzo Bianchi y Valentín “Tincho” Bianchi le valió a la bodega transformarse en una de las  de mayor prestigio en el país y el mundo. Ambos fueron reconocidos enólogos que continuaron la labor del fundador con la misma vocación.
“Donde hoy se encuentra las instalaciones de Bodegas Bianchi, no es casualidad dice Sylvia Bianchi, hija de Enzo Bianchi, y presidente de la Fundación Valentín Bianchi. Y agrega: “Era un lugar muy anhelado por Enzo, en la zona del Alto Las Paredes, un terreno con una elevación natural que le permitió realizar las cavas de manera subterránea, que era lo ideal para él. Atrás de ese lugar ya se encontraba las fincas de Las Paredes. Él decía que quería hacer vino y champagne en un lugar que se luciera”.
Fue una idea muy importante porque San Rafael fue creciendo y la primera bodega, la construida por Don Valentín,  quedo “atrapada” en la ciudad.
Hoy todo es elaborado en esta  planta que fue pionera en la trasformación tecnológica en la manera de hacer vinos. En aquella oportunidad Enzo y Valentín recorrieron el mundo antes de construir esta nueva bodega. “Fuimos pioneros en la trasformación tecnológica de la vitivinicultura y aun lo somos”, apunta Sylvia.
La transformación tecnológica de la empresa viene acompañada con la creación de nuevas líneas de vinos súper premiun como  Famiglia,  Particular, María Carmen, y el icono de la empresa,  Enzo Bianchi,  homenaje de Valentín ( tercer generación a su padre Enzo). Además de la presencia de  asesores externos  como Paul Hobbs y Bob Pepi en vinos y Corinne Lateyron,  enológa de Francia en la bodega  de champagne. En la innovación  y mejora continua hoy, Bodegas Bianchi, cuanta con un equipo consolidado con los enólogos Silvio Alberto y Sergio Pomar en la renovación permanente de objetivos. Y la inauguración de la nueva bodega Enzo Bianchi en Valle de Uco. Un dato curiosos, después de 90 años de vida, la bodega un sigue elaborando y comercializando el Chablis y el Borgoña, como lo hacía don Valentín.
Radiografía de Bodegas Bianchi hoy.
Bodegas Bianchi es una bodega familiar de cuarta generación. Ubicada en Mendoza, también es conocida como “Valentín Bianchi” en honor a su fundador, que en 1928 comenzó lo que hoy es una de las principales bodegas en el muy competitivo mercado del vino argentino en el mundo. Estratégicamente situada en dos terroirs destacados de la provincia -San Rafael y Valle de Uco- su portfolio se basa en diversas marcas muy reconocidas que ofrecen en todos los casos alta calidad, prestigio y valor. Las principales etiquetas de la bodega son Enzo Bianchi, María Carmen, Bianchi Particular, Famiglia Bianchi, Elsa Bianchi y los espumantes de Bianchi Premium Extra Brut, Bianchi Extra Brut Rosé, método tradicional. Su marca New Age de vinos frizzantes,  favoritos de los Millennials, y los vinos tradicionales Don Valentín se destacan también entre sus marcas. Después de casi un siglo de trabajo, éxito y renombre, Bodegas Bianchi sigue respetando el legado de la familia, manteniendo viva la pasión por el vino, cruzando fronteras y explorando constantemente nuevos horizontes.
PUBLICADO EN GUARDA 14 DEL DIARIO LOS ANDES DE MENDOZA.