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miércoles, 3 de junio de 2020

Vinos. ¿Qué son los Pet Nat que llegaron a las góndolas locales y las muchas razones para tomarlos?

Vinos. ¿Qué son los Pet Nat que llegaron a las góndolas locales y las muchas razones para tomarlos?

La botella es turbia debido a las borras y, vista de cerca, le confiere un curioso carácter lechoso, sea blanco o rosado. Pero la extrañeza recién comienza : vienen cerrados con tapa corona que, al destaparse, si no están muy fríos, rápido ganan efervescencia y en cuestión de segundos se derraman. ¿Para qué someterse a una cosa así habiendo montón de ricos espumantes? Buena pregunta.
Hay muchas razones para beber un Pet Nat. La más importante es lo que representa en el mundo del vino actual: Pet, de petillant, es decir espumoso, y Nat de naturel, precisamente porque son uva fermentada y embotellada, sin sulfitos ni otros agregados . Jugo de uva y levaduras propias de la uva.
Para un grupo de bebedores ese anzuelo es más que suficiente para descorchar una de las tendencias que más rápido crece en el mundo del vino y que desde el 3 de junio, ganará momentum en nuestro país con el lanzamiento al mercado de 5000 botellas de los nuevos Cruzat Pét Nat.

La vuelta.

Sí, escribo vuelta. ¿Pero cómo, no es que estaban llegando? Las dos cosas. Vuelta, porque se trata de rescatar las primeras técnicas con las que se desarrollaron los vinos espumosos en la Francia de los siglos XVII y XVIII , una suerte de método champenoise primitivo. Llegada, porque en el mundo de las segmentaciones hoy representan una novedad que agita las góndolas de Europa y que ahora desemboca en nuestro país.
En pocas palabras, para hacer un Pét Nat hay que embotellar un vino en fermentación y que las levaduras terminen su labor dentro de la botella . Así, conservan una cuota de gas -menos que un espumoso hecho y derecho- a la vez que las levaduras quedan dentro y generan las borras. Con un doble propósito: una vez muertas sumarán a la textura y aportarán a la conservación del producto capturando todo oxígeno que pudiera quedar disuelto en el vino. Ese es también el riesgo de falla, pero lo veremos más adelante.
Así, pueden ser embotellados sin sulfitos -el conservante que no es de síntesis que se emplea en los vinos desde tiempos griegos- y no persiguen otro carácter que cierta autenticidad-rusticidad que gusta mucho a los consumidores a la caza de productos menos intervenidos. Toda una tendencia en sí misma dentro del mundo del vino.

Los argentinos.

Los nuevos ejemplares de Cruzat, un Pinot Noir y un Chardonnay (2020, $650) , vienen a darle momentum a un grupo pequeño de productores que venía agitando una pionera bandera de los Pet Nat. Por ejemplo, Stella Crinita que explora la vertiente natural y cero intervención en toda sus variantes, y cuyos Pet Nat se venden bajo la marca Omaggio ($800), Cabernet Franc y Viognier; y Chakana que desarrolla un trabajo parecido para su línea Sobrenatural Frisante Tannat Rosé ($578) . También, aunque no se vendieron como Pét Nat, Colonia Las Liebres Brusca ($760), un espumoso de Bonarda elaborado con la misma técnica.
Además, entre los productores que agitarán el escenario Pet Nat, está Pintom, que este año pega un salto a siete mil botellas de su Pino Noir Pet Nat ($800). Y próximamente This is not another lovely Rose Pet Nat, de Matías Riccitelli. Ambos llegarán en primavera.
No deja de ser todo un dato de tendencia que Cruzat, una clásica champagnera especialista en método tradicional, se vuelque a elaborar Pet Nat. Con uvas de Valle de Uco para el Chardonnay y de Perdriel para el Pinot Noir, son buenos ejemplares de esta tendencia de vinos que conviene destapar bien fríos ya que son muy efervescentes.
Sucede que en nuestro mercado no existe legalmente la categoría Pet Nat, por lo que aún se inscriben como frisantes naturales . Tienen menos de 4 atmósferas de presión (el límite para convertirse en espumantes) y una graduación alcohólica relativamente baja, en torno a los 11,5%.
El asunto es que no son vinos sencillos de hacer, porque todo el proceso no admite correcciones. Sale bien, perfecto. Sale mal, no hay nada que pueda hacerse por recuperarlo. Y la mayoría de las veces son las mismas borras las que juegan un rol definitivo: al capturar todo el oxígeno suelen desviar los vinos hacia aromas reducidos, es decir, de encierro. Agitándolos se pierde ese trazo.
En todo caso, una cosa es segura: si estás buscando vinos para despeinarte, en los Pet Nat encontrarás esa chispa refrescante que te revuelva un poco la cabeza. Aunque no sea para estar en el curva de la tendencia.
Por: Joaquín Hidalgo. 

*** Publicado en Diario "La Nación", 3 de junio del 2020. Imágenes de la misma publicación.
https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/vinos-que-son-pet-nat-llegaron-gondolas-nid2372720

lunes, 2 de marzo de 2020

Vino en barril: nueva tendencia para tomar por copa. Marcelo Marteau, es el dueño de Gérôme Marteau, la bodega rionegrina que incursionó en la comercialización de vino en barril.

Este rionegrino considera que el sistema de vino en barril se dio principalmente como forma de buscar un paliativo a la baja en el consumo  y como herramienta para llegar sectores que a los que no se podían llegar con las botellas.
El sistema de vino tirado es similar al que se usa en el mercado de la cerveza. Son barriles de acero inoxidable que preservan el vino gracias a un ambiente inertizado (no hay oxígeno).
El vino se sirve con una canilla y puede servirse por copa. Una vez “pinchado” el barril, el vino dura como mínimo tres meses y, sin abrir, más de dos años.
Bodega Gérôme Marteau ya lleva instaladas más de 11 canillas de vino en barril en diferentes lugares de la Patagonia, tanto de la Cordillera como de la Costa.
En Europa este sistema de vino en barril  funciona desde hace más de 10 años.  “Somos los primeros en utilizar este sistema en toda Patagonia”, enfatizan desde la Bodega.
Ofrecen distintas variedades de vino en barril de sus variedades jóvenes y también de la línea Reserva.

Fuente de información e imágenes: https://www.minutoneuquen.com/con-estilo/2020/2/21/vino-en-barril-nueva-tendencia-para-tomar-por-copa-189663.html

domingo, 1 de marzo de 2020

La "blendización" del vino: más bodegas se suben a la tendencia de alumbrar cortes.

www.iprofesional.com

La "blendización" del vino: más bodegas se suben a la tendencia de alumbrar cortes.

Si bien los blends siempre estuvieron presentes en la alta gama, ahora se expandió la oferta en los segmentos medios de precios.
Hasta hace poco tiempo los blends parecían responde a la lógica de los extremos: había muchos y muy buenos en la alta gama y mucha oferta también en la base de la pirámide.


Sin embargo, en los últimos dos años al menos, esa tendencia se fue modificando considerablemente, al punto que actualmente cualquier nueva línea de vinos que llega al mercado, además de estar conformada por los varietales clásicos (Malbec, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, etc.) es común que también sume un corte.



Proyectos como el del enólogo Eduardo Vidal, que creó la familia de vinos El Espía con el único objetivo de jugar con blends "secretos"; establecimientos más tradicionales como Goyenechea, que alumbró su nueva etiqueta Euforia, un corte de Merlot y Malbec a precio ultra competitivo; o propuestas innovadoras, como la de Bodega Funckenhausen, que acaba de presentar un blend de Malbec, Bonarda y Syrah en botella de litro, son algunos de los tantos ejemplos que protagonizan esta oleada.



¿Regreso a las fuentes?
Esta "blendización" de la vitivinicultura argentina es una suerte de regreso a las fuentes. Décadas atrás, los vinos de corte reinaban en la Argentina. Incluso hoy, en los estantes inferiores de las góndolas de los supermercados es posible ver botellas con etiquetas que son un resabio de esa era, cuando el estilo francés, al elaborar y comercializar un vino, era lo que imperaba.



"Históricamente esta ha sido la forma de hacer vinos. La identificación de variedades y la moda varietal son hechos relativamente nuevos en la historia del vino. Anteriormente, la identificación de los vinos y su personalidad, tenía más relación con la zona geográfica de origen y no con las variedades de uva utilizadas", explica Carlos Navarro, autor del libro Secretos del Vino.



"En Argentina la historia nos cuenta que también prevalecieron los vinos genéricos y aquellos que tengan memoria y años suficientes, recordarán que en tiempos anteriores no existía el amplio abanico de vinos varietales de la actualidad", agrega el experto.



"La moda varietal se debe principalmente a Estados Unidos, que rompió con el esquema europeo de privilegiar la región sobre la variedad. Los países del Nuevo Mundo siguieron todos este esquema, sobre todo para atacar el mercado de exportación", completa Navarro.



Negocio en crecimiento
En la actualidad se estima que un 80% del mercado de vinos tintos de alta gama está conformado por vinos con denominación varietal y un 20% por blends.



En diálogo con Vinos & Bodegas, Dolores Lavaque, directora de la consultora especializada Stg, destaca que "hasta hace poco, encontrábamos blends en los extremos, es decir, en la alta gama y en la gama entry level, donde se venden vinos tintos y blancos sin diferenciación".



"Ahora, lo que se está poblando con red blends es la gama media, la que en general ocupan los varietales o varietales reserva", acota.



Según la experta, "a partir del 2015 se han lanzado varios red blends y se ha ido dejando de lado la denominación mal llamada de bi-varietales".



"Es una tendencia que se veía venir, era el próximo paso obligado, posterior al boom de los varietales. Y la novedad es que estos vinos de corte se identifican más con un perfil joven, fresco y frutado", recalca.



Causas de la "blendización" de la oferta
A la hora de indagar en las causas que impulsan a más bodegas a ampliar su portfolio, el reconocido sommelier Alejandro Barrientos destaca dos factores preponderantes: por un lado, los consumidores se han ido cansando de tomar siempre varietales y están en busca de otras experiencias. La otra razón es que los vinos de corte amplían el horizonte de la experimentación, y este es un desafío que tienta cada vez más a los enólogos.



Alfredo Sáenz, director de la distribuidora Umami y de la cadena de vinotecas EnoGarage, confirma que "este 2015 ha sido tremendamente dinámico en la industria del vino en la Argentina, con un perfil muy innovador y un protagonismo clave de las nuevas camadas de enólogos", que se aventuran a experimentar.



Lavaque, en tanto, coincide en tomar a la inquietud de los consumidores como el motor clave que explica la expansión de este segmento.



"Hay un poco de cansancio por el monótono consumo de varietales. Si bien varía de región en región, hay una búsqueda de algo más sencillo y a la vez versátil, más desestructurado y todo terreno, para hombres y mujeres indistintamente, jóvenes y adultos", señala.



En tanto, Sáenz agrega que "el blend es, por elección, el vino que más le gusta hacer al enólogo porque es donde encuentra ese equilibrio perfecto que muchas veces un varietal no se lo da. Este es el gran motivo que permite entender la mayor oferta de este tipo de vinos a lo largo de este 2015".



Desconocimiento, la gran barrera
Hay un punto clave en la expansión de la oferta de este tipo de vinos y es que todavía generan cierta confusión palabras como "corte" o "blend".



De acuerdo con la "Radiografía le Consumidor de Vino Argentino de Alta Gama 2015", elaborada por la consultora Stg en base a 1.000 casos, no son muchos los consumidores que distinguen correctamente de qué se trata un varietal y un blend, su diferencia y su clasificación.



Según el sondeo, ante la consulta sobre si conocían lo que era un vino de corte, el 74% de los encuestados respondió en forma negativa.



"De hecho, una de las conclusiones es que todavía no piensan gastar más por blends que por los varietales", afirma Lavaque.



Según Barrientos, "el consumidor que no está entrenado se confunde un poco porque una vez le dicen blend, otra assemblage y a veces vino de corte. Para muchos, si tiene dos cepas, es más fácil decir bivarietal. Si bien esto de a poco está cambiando".



Sobre este punto, Lavaque afirmó que "denominar a un vino como bivarietal es una contradicción, porque es un error utilizar la palabra ´varietal´en lo que corresponde a un corte. Si bien puede sonar a purismo, debemos reconocer que ése es un término ambiguo".



El futuro de los blends
De cara a los próximos años, Barrientos afirmó que todavía hay mucho camino por recorrer, pero será cada vez más usual ver cortes tintos en el mercado.



"Si bien hay muchos varietales que se están dando magníficamente bien en la Argentina, me parece que casi todos los enólogos disfrutan elaborando blend, y la percepción del consumidor de estos vinos es de vinos de calidad", afirma.



En tanto, Lavaque coincide en que "seguramente habrá espacio para más blends. Esto, sumado al tema del terroir, o sea de regionalidad, es el futuro de la vitivincultura argentina".



Bajo la mirada de Sáenz, "mientras la industria siga siendo tan dinámica y se siga reinventando permanentemente, las posibilidades que ofrecen los blends van a permitir que esta categoría siga creciendo y diversificándose".



© Por Juan Diego Wasilevsky
Editor Vinos & Bodegas iProfesional 
Mail: vinosybodegas@iprofesional.com

Publicado en Area del vino.
Foto: Web.