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jueves, 11 de junio de 2026

5 razones para el desarrollo del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.


5 razones para el desarrollo del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.

El futuro del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.
Las cinco razones que brindan optimismo a sus protagonistas.

Factores favorables como la disponibilidad de agua, el clima, la positiva incidencia del cambio climático, la existencia de infraestructura y tradición vitivinícola, hacen pensar que la zona del Alto Valle de Río Negro y Neuquén puede volver a ser atractiva para el desarrollo de la vitivinicultura Argentina en los próximos años.

1. El agua.

A diferencia de lo que sucede en la mayor parte de las regiones andinas, este valle no se encuentra pegado a la cordillera recibiendo el recurso del agua limitado a las cuencas cercanas de los mismos. El Alto Valle se encuentra alejado tantos kilómetros que las imponentes montañas ni siquiera llegan a verse. Podría decirse que se encuentra por completo metido en la estepa patagónica. Sin embargo ha sido bendecido por el cruce de uno de los ríos más caudalosos de la Patagonia.

Se trata del Río Negro, formado por la confluencia de los Ríos Neuquén y Limay, los cuales a su vez son formados por el aporte de otros varios ríos y arroyos que descienden desde un nutrido grupo de lugares de la cordillera sur, siendo colectores de abundante agua de las zonas de deshielo proveniente de latitudes más extremas y, por lo tanto, donde la cantidad de nieve en la cordillera es superior a las zonas ubicadas mas al norte.

En relación a este tema, la otra ventaja no ha sido natural sino creada por el hombre: el caudal de estos ríos solía ser muy variable pero gracias a la construcción de una serie de represas con el objetivo de generar energía hidroeléctrica, se ha logrado regular el caudal y evitar las consecuencias indeseadas de las inundaciones que antiguamente se producían, regularizando la disponibilidad de agua para riego a lo largo del año de acuerdo a las reales necesidades. Por ello, la disponibilidad de agua que azota e impide el desarrollo de otras regiones vitivinícolas no es un problema acentuado en esta zona, donde incluso algunas bodegas se dan el "lujo" de defenderse de las heladas con riego por aspersión.

La calidad del agua también es destacada por los protagonistas, un agua de origen mineral que aporta todos los nutrientes y sales de que los suelos desérticos de la zona carecen.

2. El clima.

Esta zona se caracteriza por tener vientos fuertes que producen sequedad en el ambiente, lo cual evita la aparición de enfermedades criptogámicas. Debido al clima frío de la región, las uvas y mostos presentan características diferentes de las zonas andinas, mayor contenido de acidez y regular tenor azucarino.

Los días son templados y luminosos y las noches frescas, con una apreciable amplitud térmica. Las bajas temperaturas permiten que las uvas maduren conservando la acidez natural, factor clave para los vinos finos y que favorece a variedades como el Merlot y Pinot Noir, que en esta región se destacan.

Una de las razones más escuchadas que dan los protagonistas de la viticultura de la zona es la sanidad del clima. La muy baja presencia de precipitaciones es coincidente con las que ocurren en otros lugares del corredor corredor vitícola andino, pero en esta zona esa falta de humedad tiene un agregado, se trata de los vientos que atraviesan el valle en forma permanente.

En principio esto podría ser una desventaja, dado que cuando los mismos son muy fuertes pueden dañar a los viñedos, sin embargo nuevamente la mano del hombre aprendió a domesticarlos a través de la plantación de elementos arbóreos, principalmente álamos, formando cuadros de plantaciones que se encuentran protegidas por los mismos.

Alamedas.

De esta manera no se evita el efecto de los vientos pero se lo limita a la parte beneficiosa: el secado rápido de la humedad de las lluvias cuando estas son intensas con la consecuente falta de hongos y prevención de enfermedades en los viñedos. Hans Vinding Diers de Bodega Noemía define al clima como "placido y armonioso". Además, esta condición favorece la posibilidad de elaborar vinos orgánicos, sin uso de agroquímicos en el cultivo de vid, la categoría de vinos de mayor crecimiento en el mundo.

3. El cambio climático.

Las heladas tardías y tempranas, que perjudican especialmente a las variedades de ciclo vegetativo largo, pueden ser combatidas con prevención pasiva y activa y la región cuenta con buena disponibilidad de agua para realizar riego por manto o aspersión ayudando a la defensa de heladas.

Pero ahora se suma que el calentamiento global, generado por el cambio climático mundial, en términos generales favorece a la región principalmente por la disminución de la frecuencia e intensidad de las heladas, que son el principal factor limitante para el cultivo de la vid. 

4. Infraestructura y tradición vitícola.

Si bien la trayectoria vitivinícola de la región no es comparable a la de Cuyo, la zona cuenta con amplia disponibilidad de mano de obra acostumbrada a las tareas rurales. El crecimiento demográfico en la zona ha sido muy importante en los últimos años, en especial en la ciudad de Neuquén, debido a la potencia de la industria petrolera lo cual asimismo ha generado un desarrollo industrial y comercial y mayor disponibilidad de insumos de todo tipo para la zona, algo que hace 50 años no existía y fue una limitante para la implantación de grandes grupos Vitivinícolas (con el ejemplo de Chandon, que pese a haber elegido esta zona en primer lugar, terminó radicándose en Mendoza).

Historia.

La zona posee además varias instituciones y universidades relacionadas a la viticultura que pueden dar apoyo técnico, como delegaciones locales del INTI y del INTA, el Centro PyME-ADENEU, el Centro de Desarrollo Vitícola Patagonia Norte (CDV), el Centro de Formación Profesional Agropecuario N°2 y las Universidades del Comahue y de Rio Negro, con carreras terciarias y universitarias en enología y agronomía.

Por otra parte, la región contó en el pasado con un fuerte desarrollo vitícola, que fue incluso 10 veces superior al actual, lo cual no deja de ser una ventaja a la hora de conocer el comportamiento de las distintas cepas en este suelo y clima, recuperar viñedos y material genético y hasta instalaciones físicas de las viejas bodegas abandonadas.

Los números lo demuestran: entre 1920 y 1960 la región llegó a tener 160 bodegas que elaboraban vinos de calidad y hasta 18.000 hectáreas plantadas. Pero, vencidos los pequeños productores por el modelo de volumen y baja calidad que reinó a partir de los años 60, Río Negro fue la región vitivinícola que mayor descenso en superficie plantada sufrió en la Argentina, pasando actualmente al séptimo lugar entre las provincias; con una reducción a 1.659 ha según datos del INV (datos que incluyen las viñas el Valle Medio del Río Negro y el Alto Valle y Valle Medio del Río Colorado) y hoy cuenta apenas con 31 bodegas inscriptas, de las cuales solo 24 son elaboradoras.

Variedades.

Un punto cualitativo a destacar es que Río Negro registra una diversidad de variedades mayor al resto de las provincias vitícolas del país, son 38 variedades las que concentran el 98% del total y los viejos agricultores conocen perfectamente cuáles eran las que mejor se adaptan, incluso algunos de los productores actuales aprovechan la calidad de esos viejos viñedos para obtener productos de primer nivel y reconocidos internacionalmente.


5. Inversiones.

Quizá la principal razón por la cual la viticultura en esa región no solo no creció, sino que se redujo, haya sido lo desfavorable del contexto económico para la actividad, en la que la competencia contra otras producciones (peras y manzanas) y regiones que fueron designadas como "especialistas para la vid" como la región cuyana, hayan derivado las decisiones de inversión fuera del Alto Valle de Río Negro, con la excepción de lo sucedido en el particular desarrollo en la zona de San Patricio de Chañar que contó con un fuerte impulso brindado por la provincia de Neuquén.

Actualmente, la suma de las condiciones antes enunciadas podría ser el origen de un incipiente cambio de tendencia. Al ya concretado interés de pequeños productores para la elaboración de vinos de alta gama, se sumó recientemente la llegada del Grupo Peñaflor (que es uno de los grupos vitícolas más importantes del mundo) con la adquisición de Bodega Patritti en Neuquén. Catena Zapata hizo lo propio hace algunos años en la zona cercana de Casa de Piedra, en La Pampa. Esto ha generado cierta esperanza entre los que luchan por esta causa. Según apuntó Graciela Viola (Bodega Malma) «es un espaldarazo importante que un grupo de esa magnitud se interese por la Patagonia».

En nuestra opinión está todo dado para que la viticultura continúe creciendo y recuperando espacio: los vinos de alta gama ya alcanzan niveles de calidad muy altos (han habido casos de 100 puntos Parker o ganadores de concursos internacionales), la región es claramente apta para sobresalientes Pinot Noir, Merlot, Malbec y espumantes y en las líneas de precios medios los vinos no fallan.

Neuquén posee espacio suficiente aún para recibir bodegas y plantar grandes superficies (hay aun muchas hectáreas incultas en la zona) y en Río Negro la apuesta va más hacia la recuperación de viñedos antiguos o de su material genético, para realizar nuevas plantaciones en sectores lejanos a los que están sometidos a la presión inmobiliaria de los centros urbanizados. En ambos casos aplica la suma de los factores favorables enunciados. Esperemos que la realidad de la siempre agitada economía argentina lo permita.

Lee también El vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén

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https://angelyvino.blogspot.com/2021/10/5-razones-para-el-desarrollo-del-vino.html

Publicado en Ángel y vino.

El ángel del vino. Blog de vinosVino argentino y del mundo, tipos, regiones, historia, bodegas, recomendaciones.

https://angelyvino.blogspot.com/

lunes, 19 de junio de 2023

Vitivinicultura: evalúan clones de Pinot Noir en la Patagonia Argentina.

 Vitivinicultura: evalúan clones de Pinot Noir en la Patagonia Argentina.

En el INTA Alto Valle cultivaron cuatro clones para conocer su comportamiento y aportar información a los productores de la región para la toma de decisiones.

Evaluación de clones. Se hizo con el objetivo de obtener información
sobre el comportamiento de cada uno en la Norpatagonia.


El Pinot Noir es una variedad que se da muy bien en la Norpatagonia en donde predominan las noches frescas y debido a una lenta maduración que le permite desarrollar todo su esplendor. A pesar de sus múltiples atributos, se considera una variedad con cierta dificultad para cultivar y vinificar. Por esa razón, se evaluaron cuatro variedades de clones franceses e italianos de Pinot noir en parcelas del INTA Alto Valle con el objetivo de obtener información sobre el comportamiento de cada uno en la Norpatagonia.

“El trabajo realizado tiene carácter exploratorio e inédito en la región. Nos propusimos describir el manejo a campo, la vinificación a escala piloto y los análisis fisicoquímicos y sensoriales de los vinos obtenidos con esta cepa”, señaló Mario Gallina – profesional del área de Viticultura del INTA Alto Valle–.

Para el estudio se seleccionaron los clones R4, 667, 777 y 115, por sus características y disponibilidad. La evaluación se realizó desde 2014 hasta 2019 en la Estación Experimental Alto Valle del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en conjunto con técnicos de ese organismo y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) con la finalidad de brindar al sector información clave para la toma de decisiones.

Dato

52%
Porcentaje de los vinos varietales elaborados con Pinot Noir que se comercializó en el mercado interno en 2021.

“Si bien la variedad ha sido cultivada históricamente en el norte de la Patagonia, en los últimos años la industria ha aumentado el volumen de vinos de elevada calidad con esta cepa, de la mano de un consumidor que lo elige cada vez más como alternativa”, señalaron los profesionales a cargo de las evaluaciones, y describieron: “es posible obtener vinos de gran calidad aromática y complejos en la región, con predominio de descriptores que recuerdan a frutillas y frambuesas”.
Según un informe publicado en 2022 por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), este varietal está presente en la mayoría de las provincias vitivinícolas de Argentina. En el año 2021 se registró un total de 1.996 ha cultivadas (que representan el 0.9% del total de vid del país) con 1.463 ha cultivadas en Mendoza, le siguen en importancia Neuquén y Río Negro con 239 ha y 126 ha respectivamente.

"En los últimos años la industria ha aumentado el volumen de vinos de elevada calidad con esta cepa, de la mano de un consumidor que lo elige cada vez más como alternativa".

Profesionales del INTA.


De acuerdo con el INV la cantidad de hectáreas de Pinot Noir aumentó en un 10.8% entre 2010/2021 en todo el país. En las principales provincias productoras ese aumento significó un crecimiento del 12.3% en Mendoza, 6,3% para Neuquén y 5% en Rio Negro.

Para los clones evaluados realizaron una descripción del manejo a campo, la vinificación a escala piloto y los análisis fisicoquímicos y sensoriales de los vinos obtenidos con esta cepa. “En lo que respecta a su comportamiento, cultivo y su manejo sanitario, presentan una dificultad media. Los racimos dan bayas de tamaño medio a pequeño y racimos pequeños y compactos, lo que se traduce en una productividad media”, indicaron.

Dato

48%
Porcentaje de los vinos varietales elaborados con Pinot Noir que se exportó en 2021.


Los clones de Pinot Noir elegidos fueron el clon R4 originario de Venezia Giulia, Italia caracterizado por su vigor, con peso de racimos y productividad medios y bayas pequeñas para la producción de vinos típicos, ricos en color y estructura, adecuados también para base de vinos espumosos.

El clon 777 seleccionado en Borgoña – Francia– reconocido como de fertilidad media, pertenece al grupo A de producción media a baja y brinda una tipicidad varietal con expresión del terruño. Es descripto como un clon cualitativo que produce vinos de muy buena calidad, aptos para guarda.

Este varietal está presente en la mayoría de las provincias vitivinícolas de Argentina.

También el clon 115 y el 667 seleccionados en Borgoña – Francia–, ambos con fertilidad media y peso de racimo medio. Pertenecen al grupo B que se caracterizan por tener producción media a elevada, que cuando es limitada da vinos de buen nivel cualitativo y reúne una tipicidad varietal con expresión del terruño.

Todos fueron cultivados en un suelo franco limoso y profundo. La conducción se realizó en espaldera, con un marco de plantación de 2,5 m entre hileras y 1,2 m entre plantas, con una fila con 90 plantas de cada clon.

El Pinot Noir es una variedad que se da muy bien en la Norpatagonia en donde predominan las noches frescas y debido a una lenta maduración que le permite desarrollar todo su esplendor.

Basados en los datos obtenidos en la zona, los profesionales compararon los ensayos con las descripciones arrojadas en 1995 por ENTAV-INRA conformada por el Instituto Francés de la Viña (IFV) y el Instituto Nacional de Investigación Agronómica (INRA). Por lo tanto, se determinó que los clones 777 y 115 serían los clones más aptos para producir vinos de guarda. Este último puede guardarse siempre que se controle el nivel productivo. Por otro lado, el clon 667 tuvo menor performance que lo reportado por ENTAV.

El comportamiento en cada temporada y el análisis de componentes principales y parámetros fisicoquímicos y sensoriales de los clones pueden consultarse en un documento elaborado por los profesionales de carácter público y acceso gratuito que puede solicitarse en el INTA Alto Valle.

Por INTA.

Publicado en Diario "Río Negro". 

19/06/2023.

https://www.rionegro.com.ar/economia/vitivinicultura-evaluan-clones-de-pinot-noir-en-la-patagonia-argentina

viernes, 16 de octubre de 2020

Más valor agregado y calidad en la producción de vinos riojanos.

 

Más valor agregado y calidad en la producción de vinos riojanos.

Junto al gobierno de la provincia y productores viñateros, el INTI acordó trabajar en conjunto para mejorar la calidad de los vinos caseros y artesanales. La idea es optimizar la producción y alcanzar mercados más competitivos.

Con el objetivo de agregar valor a la producción de vinos caseros y artesanales, el INTI cedió en comodato a la Asociación de Productores Viñateros y Elaboradores de Vinos Caseros Cordón de Velazco (ACOVE) de La Rioja una fraccionadora de vino semiautomática, una etiquetadora encapsuladora de botellas y una unidad de micro-filtrado de última tecnología.

El proyecto que se inicia tiene por objeto acompañar y asistir en un período determinado a productores de vinos caseros y artesanales para fortalecer el agregado valor a sus productos, y mejorar la industrialización de su proceso. Para ello, el INTI transfiere tecnología a los productores con el fin de obtener un producto de características y presentación similar al de las grandes bodegas.

La fraccionadora tiene una capacidad de producción de 400 botellas de 3/4 litros por hora, lo cual equivale a una producción promedio de 300 litros / hora. La etiquetadora, que acompaña al equipo,  es de origen italiano. La asistencia técnica que brinda el INTI al sector vitivinícola local completa un trabajo que se inició en el marco del proyecto Mejoras de las Economías Regionales, firmado entre INTI y la Unión Europea en el año 2011. El proyecto hizo foco en las regiones de NOA y NEA, y posibilitó la adquisición de la fraccionadora para el sector vitivinícola y otros equipos de laboratorios para el sector olivícola.

El objetivo del INTI es asistir por un período determinado a productores de vinos caseros y artesanales para fortalecer el agregado valor a sus productos y mejorar la industrialización de sus procesos productivos 

Desde ese momento, se realizó un trabajo constante y consensuado con los productores de vinos artesanales, sus asociaciones, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y con el gobierno de la provincia para encontrar la mejor solución a la problemática local y se llegó a la conclusión que los productores de vinos se encontraban limitados en la posibilidad de poder mejorar el proceso de envasado y elevar la calidad del producto final. Una vez relevados esos datos,  el INTI planteó la necesidad de fortalecer el agregado de valor del sector productivo local dentro del marco legal que establece el INV que plantea que cada elaborador podrá alcanzar una producción anual máxima de 4 mil litros de vinos caseros y/o de 12 mil litros de vinos artesanales. Además, el productor está condicionado a envasar en origen el producto antes de transportarlo, lo cual eleva la demanda tecnológica y lo hace casi inalcanzable a sus posibilidades.

A raíz de ello, la fraccionadora fue cedida en comodato a ACOVE para agregar valor al sector productivo de la región. El INTI, organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, realizará la asistencia técnica para orientar a los productores en el manejo del equipo y se ofreció a asesorar en otras áreas tales como buenas prácticas de manufactura,  inocuidad y calidad alimentaria, tecnologías de gestión y eficiencia energética entre otros temas de interés para el sector productivo. Si bien, en el inicio del proyecto participarán 14 socios de ACOVE, la idea es alcanzar con las asistencias técnicas a 100 productores de dos regiones bien definidas tales como la Costa Riojana y la región de Chilecito-Famatina.  

Por su parte, el gobierno provincial participa del proyecto a través de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de La Rioja que actúa como garante del convenio. Todos los actores del proyecto coinciden en que la mejor manera de transferir tecnología y lograr un salto de calidad en el producto, es contando con la fraccionadora y sus accesorios para permitir que los productores puedan acceder a mejores estándares de calidad e inocuidad en sus productos. La capacitación en su manejo y en buenas prácticas de manufactura es fundamental para alcanzar un correcto envasado, una mejor imagen y una calidad superior acorde a mercados más competitivos.

Fuente INTI, 9 de Octubre del 2020.

https://www.inti.gob.ar/noticias/21-asistencia-regional/1712-mas-valor-agregado-y-calidad-en-la-produccion-de-vinos-riojanos

miércoles, 8 de mayo de 2019

Ya hay un vino certificado apto para celíacos. La primera certificación nacional es desde una bodega guaymallina.

Una noche que quedará en la memoria de la vitivinicultura y la comunidad celíaca se vivió en la Bodega Barberis. Con motivo de celebrar el Día Mundial de la Celiaquía, se presentó oficialmente Ananias Gluten Free Wines, el primer vino certificado libre de gluten. Esto marca un precedente importante para el departamento, que avanza firme hacia la innovación y ahora es vanguardia en el país.

Jeremías Gómez, director de Desarrollo Económico de Guaymallén, dio la bienvenida a todos los presentes y resaltó el orgullo que significa elaborar estos productos para brindar seguridad a los consumidores: “Es un placer para nosotros poder acompañar las actividades privadas. Barberis fue el primero que impulsó la normativa a través del INV y los primeros en certificar a nivel nacional. Para Guaymallén es un orgullo que las bodegas se den a conocer y que sean innovadoras, eso nos posiciona de otra manera. También, poder brindar con un vino desarrollado íntegramente en el departamento. Hoy estamos dando una garantía a todos los celíacos de poder tomar algo y sentirse tranquilos. Este producto ya está en el mercado, lo que significa que Guaymallén está resurgiendo y esto nos influencia mucho en el turismo interno”.

Con gran alegría, Adrián Barberis se sumó al mensaje de bienvenida y destacó: “Es un placer poder recibir en casa a todos ustedes. La verdad que ha sido cumplir un sueño, también de Paola, porque hace tiempo veníamos atrás de este proyecto. A las pequeñas empresas, decirles que es posible cumplir esa parte de innovar o de estar en la vanguardia de un producto. Vamos a ir incorporando otros varietales a la línea de Ananias, para que la gente tenga un abanico amplio de posibilidades”.

Por su parte, Paola Pagano también agradeció a los presentes y emotivamente comentó: “Para nosotros ha sido muy importante el evento, y sobre todo el poder invitar a los pares celíacos a disfrutar de esta noche tan especial. Ananias es un emprendimiento familiar que une el vanguardismo con la tradición de Barberis, de la mano de nuestro enólogo Rolando Lazzarotti. De esto comenzamos a ser parte cuando nos abrimos a las posibilidades, hay que brindar chances al mundo a ser diferentes y es lo que estamos tratando de generar a través de la Bodega Barberis y Ananias”.

Como un homenaje hacia todas las personas que padecen esta enfermedad e impulsando la idea de compartir en iguales condiciones, durante la noche los participantes pudieron disfrutar de un ágape con todos productos elaborados libres de gluten. La música acompañó desde el swing, junto al Ensamble de Jazz de Guaymallén. Además, permanecieron expuestas las inconfundibles obras en madera de Federico Arcidiacono.

Junto a la comunidad celíaca, estuvieron presentes autoridades municipales, del Instituto Nacional de Vitivinicultura, referentes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, empresarios vinculados al rubro, distribuidores, proveedores, profesionales de la salud y público en general. Sumado a la degustación del malbec y de las exquisiteces gastronómicas, tuvieron la posibilidad de recorrer y conocer las instalaciones de la bodega ubicada en el distrito El Sauce.

Sobre Ananias Gluten Free Wines.
Teniendo en cuenta la limitación al momento de consumir, pero también la necesidad de formar parte de la experiencia vitivinícola, “Ananias Gluten Free Wines” comenzó a trabajar en este proyecto que convierte a Mendoza en pionera para que la comunidad celíaca deje de ser un segmento postergado. Fue gracias a la normativa establecida por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y a la certificación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que en pos de la seguridad para quienes padecen esta enfermedad, definen lo que es apto de lo que no lo es.

Con las bases legales asentadas, esta familia decidió combinar el vanguardismocon toda la tradición de un buen malbec mendocino, convirtiendo a Barberis en la primera bodega que elabora vinos bajo la leyenda “Libre de gluten”. Es importante destacar que estos productos están certificados con el símbolo obligatorio establecido en el Código Alimentario Argentino (CAA).

En cuanto a la producción, la diferencia con un vino tradicional es muy sencilla. Basta con aplicar buenas prácticas que impidan la contaminación cruzada tanto en la elaboración como en el fraccionamiento, evitando el uso de las llamadas “prolaminas”, entre las que se encuentran avena, trigo, cebada y centeno.

El vino ya se encuentra a disposición de los consumidores, y puede conseguirse en el mercado interno, dietéticas y vinotecas.
Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, martes 7 de mayo de 2019.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Presentaron vinos regionales elaborados a escala experimental en Villa Regina, Río Negro.

Presentaron vinos regionales elaborados a escala experimental.


Más de 40 bodegueros y fruticultores degustaron en Villa Regina unas 20 microvinificaciones con varias cepas no tradicionales para incentivarlos a innovar en sus producciones.

Vinos de variedades Malbec, Ancellotta, Verdicchio, Syrah y Caladoc, cosechadas en 2017, y elaborados a escala experimental en el Alto Valle fueron presentados en Villa Regina a más de 40 bodegueros y fruticultores.

El evento consistió en una degustación guiada de 20 vinos elaborados a partir de cepajes no tradicionales y clones tradicionales.

La presentación de vinos de la temporada 2017 elaborados a escala experimental se realizó en el laboratorio de microvinifaciones que el Centro INTI-Villa Regina comparte con la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle del INTA, en el marco de un convenio de cooperación técnica.

La actividad tuvo como propósito mostrar las características sensoriales de los vinos y cuestiones agronómicas asociadas al cultivo de los cepajes así como evaluar su calidad. Estuvo dirigida al sector vitivinícola y fruticultor de la región norpatagónica con el objetivo de incentivarlos a innovar en su actividad productiva.

Se realizaron microvinificaciones para evaluar capacidades y prácticas enológicas que se pueden extrapolar a escala industrial. Las empresas o emprendedores podrán tomar esta información como punto de partida para nuevos desarrollos.

Las microvinificaciones, además de evaluar capacidades y prácticas enológicas, permiten detectar algunas propiedades de variedades no tradicionales que podrían ser interesantes como para reforzar vinos de otras variedades más conocidas mediante un adecuado blend (mezcla).

“El trabajo contempló la generación de un banco de datos generales de todas las variedades de uso para la vinificación, que está disponible y se actualiza permanentemente con los nuevos resultados anuales. También se realizaron las evaluaciones de pruebas a escala industrial de utilización de algunas levaduras nativas para evaluar su desempeño”, destacó Nora Barda, especialista del Centro INTI Villa Regina.

Durante la presentación se degustaron también cuatro vinos Malbec fermentados con diferentes tipos de levaduras nativas aisladas por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Comahue y elaborados por la Cooperativa La Balsa. Asimismo, se presentaron vinos de variedades no tradicionales elaborados por bodegas de la región.

Las variedades degustadas fueron Ancellota, Verdicchio, Syrah y Caladoc las cuales ya concluyeron la etapa experimental en INTI e INTA y el material vegetal fue puesto a disposición para ser utilizadas por la industria.

Hubo nutrida concurrencia de la industria vitivinícola local.

“Gracias al aporte del Área Diseño Web del INTI pudimos utilizar por primera vez con un formulario on line en los dispositivos telefónicos que nos permitió recolectar los datos de la degustación de manera automática, ahorrándonos el tiempo de pasaje de datos en forma manual”, señaló Barda.

La actividad fue organizada por el INTI, el INTA y la Cooperativa Vitivinícola “La Balsa”, de Valle Azul. Participaron más de 40 bodegueros e interesados de la región. El evento contó con la presencia del director del Instituto Nacional de Vitivinicultura del laboratorio regional. También asistieron universidades locales que tienen carreras de Enología y Gastronomía e integrantes de ONG´s regionales.

Prensa INTI.

*** Publicado en Diario "Río Negro", 24 de diciembre de 2017.