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jueves, 3 de septiembre de 2026

Ana Viola, la mujer que defiende el nombre de Patagonia y trabaja por los vinos del sur.

 

Ana Viola, la mujer que defiende el nombre de Patagonia y trabaja por los vinos del sur.

Desde la Cámara de Bodegas de la Patagonia, trabaja para proteger la Indicación Geográfica Patagonia y evitar que el nombre sea utilizado por vinos que no nacen en la región. Desde Bodega Malma, además, impulsa el enoturismo y una nueva manera de acercar el vino patagónico al público: entre viñedos, paisajes, gastronomía y experiencias que buscan convertir al sur en un gran destino del vino.


Ana Viola, CEO de Bodega Malma y presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras, defiende que Patagonia sea mucho más que una palabra atractiva en una etiqueta: para ella, debe identificar un vino nacido realmente en el sur.

Patagonia está en una etiqueta antes de que el vino llegue a la copa. Está en la imaginación del consumidor que piensa en el sur, en los paisajes interminables, en el viento, en los ríos, en la inmensidad. También en la idea de una vitivinicultura que crece lejos de los grandes centros, entre distancias enormes y condiciones que obligan a quienes producen a resolver casi todo un poco más solos. Por eso, para Ana Viola, CEO de Bodega Malma y presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras, la palabra Patagonia no puede convertirse simplemente en una marca atractiva estampada sobre una botella. Tiene que decir la verdad sobre su origen.

Desde la Cámara, Viola lleva años en esa pelea, junto a otros bodegueros. Cada vez que una empresa intenta registrar Patagonia como marca, dentro de la clase 33 de propiedad intelectual, la correspondiente a los vinos, aparece una alerta y comienza el trabajo: estudiar el caso, presentar una oposición, pedir una nulidad o solicitar la caducidad del registro, según corresponda. “Tenemos una vigilancia internacional que nos informa cuando aparecen estos intentos de registro”, explica. Detrás de cada expediente hay una misma pregunta: ¿ese vino realmente nació en Patagonia?

La discusión no empezó ayer. Viola ubica uno de los primeros conflictos alrededor del año 2000, cuando un particular consiguió registrar Patagonia como marca para vinos en Argentina y pretendió cobrar derechos a las bodegas de la región por utilizar el nombre.

En aquel momento, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) registró de oficio la Indicación Geográfica, aunque debió hacerlo como “Patagonia Argentina” porque la marca ya estaba en manos de ese particular. Las bodegas patagónicas, encabezadas entonces por el ingeniero Guillermo Barzi de Bodega Humberto Canale, llevaron el conflicto a la Justicia y ganaron. Esa sentencia permitió recuperar algo que hoy parece natural: poder escribir simplemente “Patagonia” en una botella para señalar su verdadero origen.

Después la disputa cruzó las fronteras. La Cámara trabaja junto con Cancillería, el INV y la Secretaría de Agricultura, mientras sigue de cerca los acuerdos comerciales que pueden ampliar esa protección. Uno de ellos es el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, donde la IG Patagonia fue incluida entre las indicaciones geográficas argentinas que se busca proteger. También aparece en las negociaciones dentro del Mercosur y en otros acuerdos, como EFTA. “Son pequeñas conquistas que se van sumando”, dice Viola. No hay una batalla definitiva, sino una sucesión interminable de expedientes que obliga a mirar todos los días qué ocurre en algún lugar del mundo.

Porque Patagonia tiene un valor que excede al vino. En el mercado internacional, explica Viola, el origen es parte de la identidad de una botella. El clima, el viento, la amplitud térmica, las horas de luz y los suelos dejan su marca sobre las uvas y, finalmente, sobre el vino. Pero además existe algo más difícil de medir: la carga simbólica de la palabra. “Tiene un peso enorme”, sostiene. Patagonia evoca naturaleza, paisajes y una manera particular de producir. Y justamente por eso es un nombre codiciado.

El problema aparece cuando esa imagen se utiliza para contar una historia que el vino no puede sostener. Viola menciona el caso de una marca de la chilena Concha y Toro que lleva el nombre Patagonia y que utiliza en su etiqueta imágenes fuertemente asociadas al sur argentino, entre ellas una ballena franca austral. Sin embargo, el vino no procede de la Patagonia, sino de otras regiones vitivinícolas de Chile.

La empresa vincula parte de sus ventas con iniciativas ambientales, pero para la bodeguera eso no modifica la cuestión central: un consumidor puede interpretar que está comprando un vino de la Patagonia cuando en realidad no es así. “Queremos preservar la palabra Patagonia como una referencia real al lugar de origen y no permitir que se convierta en una marca vacía”.

La discusión, entonces, no es solamente comercial. Es también una cuestión de justicia para quienes decidieron plantar, cosechar y elaborar vino en una región donde producir tiene un costo adicional. Están lejos de los consumidores, de los proveedores, de los servicios técnicos, de los mecánicos, de la maquinaria y muchas veces de la mano de obra especializada. Cada botella lleva detrás esa distancia. “Producir en la Patagonia implica muchos más desafíos”, dice Viola. Por eso considera que el nombre no puede utilizarse livianamente.

En el fondo, la pelea de Ana Viola es para que una palabra siga significando algo. Que cuando alguien encuentre “Patagonia” en una botella pueda imaginar el paisaje, pero también saber que detrás de esa etiqueta hay viñedos realmente plantados en el sur, trabajadores, productores y bodegas que eligieron quedarse y producir allí. “No se trata solamente de poner una palabra que suena atractiva. Si un producto dice Patagonia, tiene que estar hecho en Patagonia”. Y mientras sigan apareciendo registros en algún lugar del mundo, la defensa continuará: porque para quienes hacen vino en el sur, Patagonia no es una marca, es el lugar de donde viene todo.

El vino como viaje: bodegas, viñedos y destino enoturístico.

Hay un momento en que el vino deja de estar dentro de una botella. Ocurre cuando alguien llega a la bodega, camina entre las hileras de viñedos, mira el paisaje, se sienta a comer y levanta una copa mientras cae la tarde. Entonces el vino ya no es solamente una bebida. Es el lugar donde nació, las personas que lo hicieron, el paisaje que lo rodea y la experiencia de haber estado allí.

Ana Viola conoce esa transformación desde Bodega Malma, donde reciben visitantes con recorridos guiados, se puede degustar vinos, almorzar en el restaurante y dormir entre viñedos en Aldea de Terruño by Haiku. Los sunsets, cuenta, son parte de una tendencia que viene creciendo y que muestra que hay un público dispuesto a acercarse a las bodegas no solamente para conocer cómo se produce una botella, sino para pasar un buen momento. “La gente busca encontrarse, salir, pasar tiempo al aire libre, venir a un lugar lindo, rodeado de viñedos, disfrutar del paisaje, de la gastronomía y, por supuesto, del vino”, cuenta.

El desafío ahora es hacer que esa experiencia tenga una dimensión mayor. La Patagonia vitivinícola no está concentrada en un único valle ni tiene las bodegas a pocos kilómetros unas de otras. Están distribuidas en distintos puntos de una región enorme. Por eso, recorrerlas implica planificar un viaje más largo. “Cuando hablamos de la Ruta del Vino siempre decimos lo mismo: es un camino muy largo”, explica Viola. Lo que en otras regiones puede resolverse en una escapada corta, en Patagonia requiere tiempo, kilómetros y ganas de descubrir.

En Bodega Malma, los sunsets entre viñedos suman una nueva manera de acercarse al vino: copa en mano, paisaje abierto y el último sol del día como parte de la experiencia.

Pero esa distancia también puede convertirse en parte del atractivo. El viaje entre una bodega y otra atraviesa una Patagonia distinta, donde el vino puede convivir con la cordillera, la estepa, los ríos, el mar, la gastronomía y los pequeños pueblos. Para Viola, falta todavía consolidar esa mirada y conseguir que el enoturismo deje de ser un atractivo complementario para ocupar un lugar propio dentro de la oferta turística. “Hoy, cuando uno piensa en Neuquén, Río Negro o Chubut, enseguida aparecen la cordillera, la nieve o el mar. Nosotros creemos que el enoturismo también tiene que ocupar ese lugar”, sostiene.

Para que eso ocurra, dice, hace falta comunicación, promoción y acompañamiento institucional. En las bodegas, mientras tanto, la respuesta del público ya ofrece una señal: los eventos convocan, los visitantes participan y cada encuentro alrededor del vino se transforma en una experiencia compartida.

La nueva cosecha: más mercados y nuevas formas de brindar.

Pero mientras afuera se disfruta, adentro el viñedo sigue su calendario. En estos días, en Bodega Malma están en plena poda, una de las tareas fundamentales del ciclo productivo. Este año el trabajo se demoró un poco por las lluvias. No es una tarea que pueda hacerse a cualquier costo: la poda es manual y, con bajas temperaturas y suelo mojado, la decisión es esperar. Cuando el clima no acompaña, se aprovecha el tiempo para mantener talleres, reparar instalaciones, acondicionar estructuras y avanzar con los postes y otros elementos del viñedo.

Después, cuando vuelve una ventana de buen tiempo, las cuadrillas regresan a las hileras. Es un trabajo silencioso y preciso que ocurre mucho antes de que una botella llegue a una mesa de restaurante o a la copa de un visitante. Mientras tanto, dentro de la bodega continúa otra parte del ciclo: la conservación de los vinos, el embotellado y la preparación de las exportaciones.

Y allí aparece otro desafío. El mundo está consumiendo menos vino, aunque Viola observa señales que permiten mirar el escenario con algo más de optimismo. Viola observa una reactivación tanto en Argentina como en el exterior y un repunte en los pedidos, pese a un contexto internacional atravesado por conflictos, guerras y cambios económicos. “Aun con ese contexto, vemos señales positivas y un renovado interés por el vino argentino, algo que se refleja en la demanda que está teniendo nuestra bodega”, cuenta.

Tendencia: Vino sin alcohol.

Al mismo tiempo, el consumidor está cambiando. Hay quienes buscan vinos con menor graduación alcohólica y también quienes directamente quieren disfrutar de una experiencia sin alcohol. En Bodega Malma todavía no tienen un producto de ese tipo, pero están haciendo pruebas. «Hay que tener en cuenta que el vino sin alcohol no se elabora de una manera distinta desde el comienzo. Primero se hace un vino tradicional y, una vez terminado, pasa por un proceso de desalcoholización. Hemos probado algunos blancos y espumantes que lograron muy buenos resultados».

Hay una escena que resume esa nueva manera de pensar la experiencia: la persona que llega manejando. En la bodega buscan que también tenga su propio momento. Bebidas especiales, regalos o propuestas diferentes forman parte de las alternativas que preparan para quienes conducen. “No queremos que quien maneja sea el que menos disfrute de la experiencia”, explica Viola.

Es una pequeña decisión, pero habla de un cambio más grande. El vino patagónico ya no se piensa solamente desde el viñedo, la botella o el mercado. También desde el viaje, desde la mesa, desde el paisaje y las personas que llegan a conocer el lugar donde todo comienza. La Patagonia que se presenta al mundo con sus montañas, sus lagos, su mar y sus grandes distancias empieza a sumar otra postal: una copa frente a los viñedos, el sol que cae sobre las hileras y una ruta larga que invita, justamente, a seguir viaje.

Publicado en Diario Río Negro.

jueves, 7 de septiembre de 2023

Ana Viola, presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia, se refirió a la utilización de otras empresas de la marca Patagonia. "Queremos defender eso porque el origen del vino es algo que es fundamental para su identidad", dijo.

Ana Viola: "Esperemos que no se inunde el país con vinos de una falsa marca Patagonia".

Ana Viola hizo un planteo para que WofA (Wines of Argentina) haga acciones comunicativas sobre el conflicto con la marca Patagonia. "Somos dos empresas que estamos en un conflicto en una misma entidad", dijo.

Ana Viola: "Esperemos que no se inunde el país con vinos de una falsa marca Patagonia".

La presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia planteó en Wines of Argentina el conflicto actual con la empresa chilena Concha y Toro.
Ana Viola, presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia, se refirió a la utilización de la marca Patagonia e hizo un planteo para “seguir informando” durante el encuentro de Wines of Argentina (WofA) realizado este martes en Bodega Canale en General Roca.

Sostuvo que hay preocupación en el sector de empresas neuquinas y de la Patagonia, debido a que la empresa chilena Concha y Toro, está acusada de utilizar la marca en sus vinos, que no tiene una trazabilidad y la indicación geográfica de los productores patagónicos.

“Es una empresa grande y es peligroso que nos veamos inundados utilizando una marca falsa”, planteó Viola durante el encuentro a la comisión directiva de WofA.

En diálogo con LMNeuquén, la productora vitivinícola de la Bodega del Fin del Mundo dijo que lo que estamos planteando es la presencia del tema, la visibilización del caso, de este conflicto que tenemos con una gran empresa vitivinícola chilena que tiene el registro de la marca Patagonia en el Cono Sur y distintos mercados del mundo”.

La marca Patagonia es una indicación geográfica reconocida en la legislación argentina. Sólo el vino originado en esta zona debería ser considerado patagónico. Según la cámara que agrupa a los empresarios del vino de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa, ningún privado, sea argentino o extranjero, puede legítimamente apropiarse de un concepto que sólo corresponde a los productos de esa región y es parte del patrimonio cultural y geográfico de Argentina.

“Independientemente del registro de la marca hay una cuestión que tiene que ver con el origen real de los vinos; somos productores de la Patagonia, y la única indicación geográfica que hay con ese nombre y a región geográfica que hay oficialmente en el mundo, es la Patagonia, que está en Argentina. Queremos defender eso porque el origen del vino es algo que es fundamental para su identidad y que esté presente en todas las comunicaciones que se hagan de Vino Argentino a nivel internacional”, indicó Viola.

La empresa Concha y Toro participa de una bodega argentina por la cual distribuye vinos y el peligro que ven las bodegas patagónicas es que se inunden las góndolas del país con una marca apócrifa.

“Esta empresa es socia de WofA, que es socia además de esa bodega argentina que participa activamente en todo lo que es la producción de vinos de Argentina, que está perfecto y que es independiente de lo que sucede a nivel de la otra empresa. Pero es parte de una misma compañía con la cual no es que haya un conflicto de intereses, pero sí somos dos miembros que estamos en conflicto”, concluyó.

Publicado en Diario La Mañana de Neuquén.

6 de septiembre del 2023.

Imagen: La Mañana del Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/neuquen/ana-viola-esperemos-que-no-se-inunde-el-pais-vinos-una-falsa-marca-patagonia-n1054355


jueves, 10 de agosto de 2023

Duro revés de una bodega chilena por usar la marca Patagonia.


 Se trata de la empresa Concha y Toro que será llevada a juicio en EE.UU. acusada de usurpar la marca Patagonia.

El gigante vitivinícola Concha y Toro transita días complejos. La semana pasada reportó ante la Comisión para el Mercado Financiero sus resultados al cierre del primer semestre: la empresa registró una caída en las ganancias de 76,8% en relación al mismo lapso de 2022. Y las malas noticias continúan ya que la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina demandó a la empresa chilena en Estados Unidos, su principal mercado.

La acción legal es un duro revés y apunta al registro de la marca Patagonia, que implica el nombre de dicha zona geográfica. "No es una palabra cualquiera. Se engaña al consumidor con respecto al origen. Hoy lo estamos haciendo para que no lo puedan usar en Estados Unidos, que es uno de los principales mercados de Chile", explicó Ana Viola, titular de la cámara vitivinícola.

La fundamentación de la acción legal.

La marca Patagonia es una indicación geográfica reconocida como tal en la legislación argentina. En este contexto, sólo el vino originado en esta zona debería ser considerado patagónico. Según la cámara que agrupa a los empresarios del vino de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa, ningún privado, sea argentino o extranjero, puede legítimamente apropiarse de un concepto que sólo corresponde a los productos de esa región y es parte del patrimonio cultural y geográfico de Argentina.

Los bodegueros del sur destacaron que los productores vitivinícolas de la región patagónica vienen desarrollado un producto característico hace 50 años que ganó prestigio y mercado tanto en el país como en el exterior, a través de sus ininterrumpidas exportaciones. Agregaron que Patagonia fue reconocida oficialmente como "Indicación Geográfica desde 2002, confiriéndole a los productores un derecho a su uso exclusivo".

Según la cámara, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dictó una resolución en la que se ratifica que "la Indicación Geográfica (IG) Patagonia ha sido reconocida en los términos del Artículo 4º de la Ley Nº 25.163 y por tanto se encuentra protegida desde el 16 de diciembre de 2002 por la Resolución N° C.37 del INV y puede individualizarse indistintamente como IG Patagonia o IG Patagonia Argentina".

La Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina -conformada por las empresas del Fin del Mundo, Viñedos de la Patagonia-Malma, Familia Schroeder y Grupo Peñaflor- advierte que dos grandes compañías globales como Viña Concha y Toro S.A., de Chile, y Patagonia Inc. (y su subsidiaria Patagonia Provisions) de Estados Unidos, buscan usurpar la etiqueta.

Publicado en Diario La Mañana del Neuquén, 10 de agosto del 2023.

https://masp.lmneuquen.com/vitivinicultura/duro-reves-una-bodega-chilena-usar-la-marca-patagonia-n1047622


domingo, 11 de diciembre de 2022

Por la marca: primer round para vino de la Patagonia.


Un fallo de la Justicia inglesa le dio la razón al planteo de productores argentinos. Indica que no se trata de un registro privado, sino de una denominación de origen.

Por Joaquín Hidalgo.
En la pulseada que sostienen los productores de vino de la Patagonia por el uso de la Indicación Geográfica Patagonia como marca de uso común y no como marca registrada privada, la justicia de Reino Unido, en un fallo publicado el 23 de noviembre pasado, lauda a favor del reclamo de los productores y revoca su uso en el territorio de las islas.
En un fallo firmado por el juez Catrin Williams, bajo en el expediente titulado “O/1032/22 Trade Marks Act 1994 in the Matter of Registration no. 900435438 in the name of Viña Concha y Toro S.A. in respecto of the trade mark: Patagonia in class 33 and the applications for revocation under no. 504500 by Cármara de Bodegas Exportadores de la Patagonia Argentina Asociación Civil”, el magistrado le da razón a los productores que piden la revocación de la marca Patagonia. Según consta en las 12 fojas, la legislación de Reino Unido aún luego del Brexit sigue empardada con la de la Unión Europea, por lo que se espera que la revocación tenga también alcance hacia el resto del continente europeo.

Para decirlo en pocas palabras: la justicia británica le da la razón a los productores de vinos patagónicos y revoca la titularidad de la marca Patagonia registrada por la compañía chilena. Las razones que expone el fallo son técnicas, pero una es sustancial (la traducción es nuestra): “en conjunto, mi conclusión –escribe Williams– es que la marca Patagonia no ha sido usada y que el propietario de la marca ha fallado en establecer las razones por las que no la ha usado en el sentido de aplicación de la ley. La aplicación para la revocación sobre la base de que no ha sido usada entonces permanece en pie bajo las secciones 46 (1) y 46 (2) (b). La registración de la marca será revocada respecto a todos los bienes en los que haya sido registrada”. Y luego agrega: “la revocación de la marca se retrotrae a 4 de septiembre de 2006, la fecha más temprana de petición”.

Para los productores de vino de la Patagonia este es un paso crucial. El primero en la puja que sostienen por evitar el uso indebido de la marca comercial Patagonia para los bienes y productores que no procedan de la región. Si este primer paso involucra a compañías del vino, la segunda batalla es con Patagonia Inc., la marca de ropas, quien patentó Patagonia Provisions, como una aplicación de su marca registrada para alimentos y bebidas.

Los antecedentes.

Desde 2002 la Indicación Geográfica Patagonia es una denominativo regional, inscripta conforme a la ley Argentina. En 2014 la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca dictó sentencia definitiva donde se declaró la nulidad del registro de la marca Patagonia en nuestro país. Respecto al registro en otras partes del mundo con anterioridad a 2002 es donde se presentan las zonas grises que, el reciente fallo, comienza a despejar. De hecho la marca fue registrada en 2001 para el Reino Unido y la falta de uso es la que permite su revocación.

La batalla legal por el uso de Patagonia como marca comercial, sin embargo, tocó a su fin con el fallo del juez Williams, al menos en lo contingente al uso para UK y de parte de la propietaria de la marca. No obstante, en el mismo fallo se detalla la situación de la marca Patagonia en otros mercados, tanto para la empresa chilena como para la norteamericana Patagonia Inc.

E su foja 9 el fallo arroja luz sobre algunos hechos interesantes. La marca Patagonia, al menos en lo que respecta a la categoría 33 (vinos y licores), estuvo sujeta a 14 disputas abiertas en diferentes países, desde Korea a Finlandia, Taiwán, Suecia, Polonia y China y la Unión Europea. En todo los casos en que la marca Patagonia para vinos estuvo sujeta a oposiciones realizadas por Patagonia Inc y en al menos dos casos Patagonia Provision. La lista comprende sólo las oposiciones recientes entre agosto de 2019 y diciembre 2021.

Esos antecedentes bastan para componer un escenario difícil para el mediano plazo. Conviene aclarar que la revocación que ofrece la justicia inglesa a la marca Patagonia en el rubro 33 se debe a la falta de uso y no al reclamo de los productores sobre el uso indebido. La batalla contra Patagonia Provision promete ser más dura aún. Pero hay un antecedente positivo de convivencia entre Patagonia Inc. y los productores de vino. Hasta ahora. Habrá que ver cómo sigue esta contienda.

La región patagónica supone unas 3730 hectáreas de viñedos (el 1,8 del total argentino), de las que el 90% se concentran en la confluencia de dos ríos, el Neuquén y el Limay, que dan origen al Río Negro. Productora de vinos tintos, mientras que el Pinot Noir representa el 1% del encepado argentino, en la Patagonia representa el 11% del total.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 11 de Diciembre del 2022.

https://www.lmneuquen.com/por-la-marca-primer-round-vino-la-patagonia-n975547

domingo, 18 de septiembre de 2022

Bodegueros salen en defensa de la marca Patagonia.

 


Referentes de los gobiernos provinciales de la región participaron del encuentro con Wine Of Argentina. La defensa de la denominación Patagonia, factor común.

Por Nico Visne.
En el encuentro que realizó WOFA (Wine Of Argentina) en la Bodega Familia Schroeder, en San Patricio Del Chañar, representantes de los gobiernos de la Patagonia, autoridades nacionales y referentes de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la región se manifestaron sobre la defensa de la denominación Patagonia.
El litigio por el uso adecuado y el reconocimiento de la Indicación Geográfica (IG) Patagonia sigue. Desde que empresas vitícolas del exterior (que no producen en la región), en su mayoría de Chile, fueran acusadas de querer apropiarse de la Indicación Geográfica para promocionar sus vinos en detrimento de las empresas nacionales amparadas por legislación argentina, la resolución del tema avanza lentamente.

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) reconoce a la Indicación Geográfica (IG) PATAGONIA en el marco de la Ley 25.163, y se encuentra protegida desde 2002. Hace no mucho tiempo el INV ratificó la vigencia de esta norma para la producción de vinos en las provincias de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut, donde están radicadas unas 45 bodegas.

El ministro de Producción e Industria del Neuquén, Facundo López Raggi y su par rionegrino Carlos Banacloy escucharon atentamente el intercambio con las autoridades de WOFA, con el enólogo Alejandro Vigil a la cabeza.

Banacloy, pequeño productor de vino y conocedor en la materia, empatiza con la posibilidad de que un representante de la industria ejerza un cargo de conducción y que las cámaras tengan a sus mejores oferentes. Recalcó que la conducción de WOFA hizo mucho hincapié en el camino que tiene que mostrar la región.

Sobre la defensa de la IG (indicación geográfica) y denominación Patagonia, el ministro rionegrino manifestó: “Creo que venimos muy bien, porque venimos haciendo un trabajo muy importante entre todas las provincias de la Patagonia para generar el emblema nacional que es la Patagonia porque en realidad la defensa netamente la estaban haciendo las cámaras con pequeños aportes de organismos, inclusive lo hemos hecho con la provincia de Neuquén para soportar la defensa de la marca Patagonia para que en un futuro cercano pueda representar también a la acuicultura, a la ganadería ovina y bovina. Todo ese proyecto de la marca Patagonia le va a dar un marco institucional muy importante”.

Por su parte el Ministro Facundo López Raggi destacó el profesionalismo de la gente de WOFA en un montón de actividades relacionadas a la producción vitivinícola de nuestro país. "Nos interesa en particular en Neuquen seguir desarrollando nuestra vitivinicultura que ha crecido de manera muy importante y se está consolidando con una mentalidad exportadora de calidad sin desatender el mercado interno que es muy fuerte y que muchas veces termina traccionando las ventas”, dijo.

El Ministro recalcó que trabajar a la par de COVIAR (Corporación Vitivinícola Argentina) y de todas las instituciones que tiene el vino es muy importante para la vitivinicultura de Neuquén: “Venimos con la cámara manteniendo una agenda de temáticas, para nosotros hoy la gestión de la marca Patagonia es nuestra línea principal de trabajo, es lo que nos va a dejar tranquilos en cuanto al resguardo de la marca”.

De la reunión de trabajo con WOFA también participó la presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia, Ana Viola.

“Es clave esta reunión de trabajo con WOFA, sobre todo en este momento que estamos peleando por el nombre Patagonia. Si nosotros queremos pensar en promocionar nuestros vinos primero tenemos que pensar en cuidar el nombre Patagonia, que sea utilizado por productores de la Patagonia. El segundo paso es la promoción. La respuesta de WOFA ha sido muy buena, siempre estuvo a disposición. Alejandro Vigil, fue una de las primeras personas que se interesó sobre esto. Todas las instituciones con las que hemos hablado nos han dado su apoyo y estamos encaminados", dijo.

Con respecto a la participación de mujeres en diferentes ámbitos de la industria del vino, Ana expresó: “creo que el mundo va cambiando, por suerte y en algunos casos para bien, en la diversidad y en el lugar de las mujeres en el vino se está avanzando y seguimos trabajando sobre eso todo el tiempo”.

Otro testimonio que se suma a la defensa de la marca Patagonia es el de Roberto Schroeder, responsable de Bodega Familia Schroeder y director institucional de WOFA: “Creo que tenemos un paraguas, una marca muy fuerte por la cual estamos trabajando con el apoyo de WOFA, de las autoridades de Rio Negro, Neuquén y Nación. Estamos haciendo camino para poder proteger este valor que tenemos que es el origen Patagonia y que tiene mucho valor internacional. Hay que darle contenido a la región para argumentar y justificar. Hay que defenderlo y protegerlo. Los de afuera cuando nos quedamos quietos aprovechan los espacios y han intentado adueñarse de la palabra Patagonia sin estar produciendo en Patagonia.”

El presidente de WOFA y uno de los mejores enólogos del mundo, Alejandro Vigil, también se manifestó en relación a la defensa de la IG Patagonia: “Desde el momento que se tocó la palabra Patagonia nos hemos dado cuenta lo que estábamos por perder y la importancia de la marca. Creo que ha sido lo fundamental para luego encolumnarse. Lo lindo es que todos se encolumnaron detrás del concepto. El estado está haciendo su trabajo porque tiene un peso totalmente distinto con otra nación, con otro país. Por lo cual lo veo muy positivo y favorable. Posiblemente sea largo, posiblemente no logremos el total de lo que necesitamos, pero creo que tenemos un buen camino y tenemos una buena base para trabajar la marca Patagonia”, aseguró.

Por su parte Magdalena Pesce, Embajadora de la marca País y Gerenta General de Wine Of Argentina manifestó: “Todo lo que es la protección de una marca es fundamental, es un trabajo en el que todos los actores tienen que estar involucrados. Todos los productos, las empresas, el estado tienen que defender la marca. Desde WOFA nuestro compromiso es seguir reforzando desde la comunicación que Patagonia es Argentina y justamente esa defensa de marca la hacemos desde lo positivo, mostrando todo lo que tiene para ofrecer, sus vinos, los proyectos de la zona y sobre todo que al consumidor le quede muy claro que cuando lea Patagonia sepa que viene de acá. Por eso tener la IG, contar con un emblema para la región, una legislación que especifique que se determine por Indicación Geográfica es fundamental para que después desde el marketing y la comunicación podamos hablar con propiedad y que todo el mundo se sienta tranquilo de que está tomando un producto de origen”.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

https://www.lmneuquen.com/bodegueros-salen-defensa-la-marca-patagonia-n947046

Foto: Web.

jueves, 17 de marzo de 2022

LA DENOMINACIÓN PATAGONIA, EN UNA GUERRA COMERCIAL QUE SERÁ LARGA Y COSTOSA.


LA DENOMINACIÓN PATAGONIA, EN UNA GUERRA COMERCIAL QUE SERÁ LARGA Y COSTOSA.

Los intereses de marcas chocan con la defensa de la indicación geográfica. Ni las empresas extranjeras ni las bodegas argentinas quieren ceder, aunque hay voluntad de diálogo. Cuál es el telón de fondo de la disputa. 

Por Joaquín Hidalgo.


Hace pocos días se destapó una olla que venía juntando presión desde 2021. En un comunicado de la cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia, los productores pusieron el grito en el cielo al denunciar las intenciones de una bodega chilena y una corporación norteamericana de hacer uso de la marca comercial Patagonia para vender vinos en diversos mercados.

La Indicación Geográfica Patagonia es reconocida desde 2002 y ratificada en 2014 cuando un fallo federal sostuvo que no podía ser usada como marca comercial. Es decir, que ningún privado puede hacer uso exclusivo de ella en Argentina. Pero ahora los productores de la región enfrentan una situación más compleja en el plano internacional.

Dice Rubén Patriti, presidente de la cámara, en el comunicado: “Hace tiempo que estamos trabajando incansablemente para impedir que diversas empresas, entre las que se encuentran dos grandes compañías globales como Viña Concha y Toro S.A. de Chile y Patagonia Inc. (y su subsidiaria Patagonia Provisions) de los Estados Unidos, puedan registrar y utilizar la marca Patagonia en vinos en distintos mercados apropiándose del esfuerzo desarrollado por los productores de la región”.

En pocas palabras, lo que intentan las bodegas patagónicas es impedir que esas dos empresas usen comercialmente la marca Patagonia. En respuesta, Concha y Toro publicó también un comunicado donde sostiene que la compañía “posee el título de la marca Patagonia en distintas jurisdicciones, sin perjuicio de los derechos que terceros pudieron haber constituido con posterioridad respecto a la expresión Patagonia”.

La Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina está conformada por numerosas empresas, entre las que se encuentran: Bodega del Fin del Mundo, Viñedos de la Patagonia – Malma, Familia Schroeder, Grupo Peñaflor, Primogénito, Familia Aicardi, Humberto Canale, Fincas Patagónicas, Contra Corriente, Casa Yagüe, Miras, Noemia, Chacra, Aniello, Del Río Elorza y Bodega del Desierto.

Lo que está en discusión, para ponerlo en un marco amplio, es un problema universal en el mundo del vino: las marcas comerciales, propiedad de una compañía, versus las denominativas regionales, de uso común. 

Algunos ejemplos de casos posibles sirven para abrir el juego de la discusión sobre Patagonia: los productores de Rioja España batallaron por La Rioja Argentina largo tiempo y esas dos Indicaciones Geográficas llegaron a un acuerdo de uso; en Mendoza, la marca comercial Gualtallary impide aún el uso de la denominativa Gualtallary como región; la marca comercial Chacayes habilitó el uso de la denominativa Los Chacayes para uso común siempre que se respete el origen de los vinos.

El quid de la cuestión Patagonia.

Es verdad que desde 2002 Indicación Geográfica Patagonia o Patagonia Argentina es un denominativo regional, inscripto conforme a la ley argentina. También es verdad que en 2014 la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, Río Negro, dictó una sentencia definitiva en la que se declaró la nulidad del registro de la marca Patagonia en el país. Y también es cierto que las bodegas de la Patagonia han batallado porque la marca sea de uso común, y de hecho el Instituto Nacional de Vitivinicultura ratificó en enero pasado todos los papeles en regla al respecto.

El asunto espinoso arranca cuando las marcas privadas, como la que tiene Concha y Toro y Patagonia Inc., poseen un registro anterior a 2002, como sucede en este caso. 

Mientras esas marcas no estuvieron en uso o lo hicieron fuera del rubro 33 que es al que pertenece el vino, no hubo conflictos. Esa situación estaría a punto de cambiar, según lo que denuncian las bodegas de la región.

Más aún si esos vinos puestos a la venta no provienen de la Patagonia: sería por lo menos confuso para los consumidores y para el trade que coexistan una marca comercial Patagonia y una región Patagonia en las etiquetas y que no estén sujetas a un origen común. 

En un mundo de buenas voluntades, esas marcas se retiran de uso o se llega a acuerdos que limitan los alcances (de hecho, Patagonia como marca de ropa outdoor nunca chocó con la Indicación Geográfica Patagonia, aunque ahora la misma empresa la usaría para un vino). 

Ninguna de las partes quiere renunciar a su derecho –el de la propiedad de la marca por un lado y el denominativo regional por otro– y, en este punto de partida, aún no está claro qué camino seguirá el conflicto. 

Hasta ahora los involucrados aseguran tener voluntad de diálogo. Mientras Cancillería Argentina y el INV aprestan sus argumentos a nivel internacional, los privados afirman su posición como propietarios de la marca y una cosa parece quedar clara: la batalla por la Patagonia será larga y costosa.

Publicado en Vinómanos.

Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta en formatos y tiene una pluma capaz de desentrañar el secreto áspero del tanino o de evocar el sabor perdido de unas granadas en la infancia. Lleva más de quince años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en importantes medios nacionales, como La Nación Revista, La Mañana de Neuquén, Playboy y JOY, entre otros.

https://vinomanos.com/2022/03/identificacion-geografica-patagonia/

martes, 22 de febrero de 2022

La Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina advirtió sobre una amenaza comercial del uso de la palabra PATAGONIA.

 



La Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina advirtió sobre una amenaza comercial del uso de la palabra PATAGONIA.

“Intentan usurpar la marca Patagonia”, denuncian bodegueros 

exportadores de la región.

Bodegueros exportadores de la región patagónica advirtieron que productores de vino de algunas firmas Chile y España “intentan usurpar” la marca Patagonia y, para evitarlo, realizan gestiones ante la Cancillería, el Ministerio de Agricultura y el Instituto Nacional de Vitivinicultura. Están decididos, además, a sostener una batalla legal en tribunales europeos y ante la máxima organización mundial de comercio, la OCDE.

Apuntan, sobre todo, dos grandes compañías globales como Viña Concha y Toro S.A. de Chile y Patagonia Inc. (y su subsidiaria Patagonia Provisions) de los Estados Unidos.

La Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina considera que los productores regionales “están bajo amenaza comercial” y recuerdan que tienen derecho exclusivo sobre la marca Patagonia. “Por más de 50 años hemos desarrollado un producto característico, que ha ganado prestigio y mercado tanto en el país como en el exterior, a través de sus ininterrumpidas exportaciones”, sostienen.

Integran la Cámara: Bodega del Fin del Mundo, Viñedos de la Patagonia – Malma, Familia Schroeder, Grupo Peñaflor, Primogénito, Familia Aicardi, Humberto Canale, Fincas Patagónicas, Contra Corriente, Casa Yagüe, Miras, Noemia, Chacra, Aniello, Del Río Elorza, Aicardi y Bodega del Desierto.

Hacen notar que “Patagonia” ha sido reconocida oficialmente como Indicación Geográfica desde 2002 “confiriéndole a los productores de la región un derecho a su uso exclusivo”.

“Hace muchos años -plantean- nuestra cámara ha estado trabajando en silencio, pero sostenidamente para evitar que actores privados puedan usurpar exitosamente el signo Patagonia en distintos mercados internacionales en la categoría 33 correspondiente al vino y lucrar con el prestigio y penetración comercial alcanzada por los vinos de esta región”. Añaden: “Este esfuerzo ha implicado la inversión de cuantiosos recursos destinado a interponer acciones legales para proteger algo que consideramos patrimonio no solo de nuestras bodegas, sino también de la República Argentina y de todos los argentinos”.

Explican que “hace tiempo estamos trabajando incansablemente para impedir que diversas empresas, entre las que se encuentran dos grandes compañías globales como Viña Concha y Toro S.A. de Chile y Patagonia Inc. (y su subsidiaria Patagonia Provisions) de los Estados Unidos, puedan registrar y utilizar la marca Patagonia en vinos en distintos mercados apropiándose del esfuerzo desarrollado por los productores de la región”.

“Nadie puede apropiarse de Patagonia”.

Rubén Patritti, presidente de la Cámara, advirtió al respecto: “El uso comercial de la marca ‘Patagonia’ por parte de terceros pondría a las bodegas argentinas que operan en el sur del país en una situación comercial desfavorable. Siendo ‘Patagonia’ una indicación geográfica reconocida por la legislación Argentina, y que solo el vino originado en la Patagonia debería ser considerado como tal, ningún privado (sea argentino o extranjero) puede legítimamente apropiarse de un concepto que solo  corresponde a los productos de la región y es parte del patrimonio cultural y geográfico de nuestro país y de cuyo uso podrían beneficiarse terceros recogiendo los frutos comerciales del prestigio alcanzado por los productos de la región”.

Dijo que mantuvieron reuniones recientemente con la Cancillería, el Ministerio de Agricultura y el INV “para interiorizarlos de esta situación y solicitar su asistencia técnica y legal”. Asimismo, “hemos recibido el apoyo de Bodegas de Argentina para gestiones en el ámbito nacional y pediremos a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) recursos económicos para enfrentar los crecientes costos legales que implican la defensa de nuestros derechos”, agregó Patritti.

Resolución del INV.

Recordaron que hace pocos días el presidente del INV, Martín Hinojosa, dictó la resolución RESOL-2022-1-APN-INV#MAGYP en la que se ratifica que la Indicación Geográfica (IG) Patagonia ha sido reconocida en los términos del Artículo 4º de la Ley Nº 25.163 y por tanto se encuentra protegida desde el día 16 de diciembre de 2002, por la Resolución N° C.37 del INV y puede individualizarse indistintamente como IG Patagonia o IG Patagonia Argentina.

Hinojosa informó que «el INV es el Organismo responsable de la aplicación de la Ley Nacional 25.163 que establece un sistema de reconocimiento, protección y registro de nombres geográficos argentinos para designar el origen de los vinos y de las bebidas espirituosas de naturaleza vínica» y agregó que «esta Ley no sólo permite actuar en defensa de nuestro patrimonio nacional, sino que protege los intereses de consumidores respecto a los productos que adquieren y a los productores de determinadas regiones o áreas, cuyos productos han logrado un prestigio reconocido atribuible a su origen».

Un fallo de 2014.

Hinojosa recordó que «en el año 2014 la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca dictó sentencia definitiva donde se declaró la nulidad del registro de la marca Patagonia en nuestro país. En sus considerandos, la Cámara, sostuvo que, la marca Patagonia, no puede ser registrada para vinos- porque tiene la aptitud potencial de inducir a engaño al consumidor no únicamente sobre su origen sino sobre las cualidades que el inconsciente colectivo consumidor atribuye a los productos patagónicos, de donde la posibilidad de error acerca de los atributos positivos asociados a aquellas cualidades es un hecho más que evidente».

PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO".
22/02/2022.
https://www.rionegro.com.ar/economia/intentan-usurpar-la-marca-patagonia-denuncian-bodegueros-exportadores-de-la-region-2169351/

Escueta respuesta de Concha y Toro a las bodegas argentinas por el uso de la marca Patagonia.

Empresas de Río Negro y Neuquén iniciarán acciones en la OCDE y en Cancillería contra la firma de Chile y otra empresa de Estados Unidos. Qué respondió la mayor bodega chilena.


Bodegueros exportadores de la región patagónica advirtieron que empresas de Chile y Estados Unidos se están apropiando de la marca Patagonia y decidieron protestar contra este avance en distintas instancias tantos gubernamentales como comerciales.

Apuntan, sobre todo, a dos grandes compañías globales como Viña Concha y Toro S.A. de Chile y Patagonia Inc. (y su subsidiaria Patagonia Provisions) de los Estados Unidos.

La bodega chilena Viña Concha y Toro S.A. no tardó en responder a esta afirmación y aseguró mediante un escueto comunicado de prensa que “la compañía posee el título de la marca Patagonia en distintas jurisdicciones, sin perjuicio de los derechos que terceros pudieron haber constituido con posterioridad respecto a la expresión Patagonia”.

Pese a que la empresa dejó en claro que ellos son “dueños” de la marca en su país, aseguraron que “siempre han mantenido un espíritu de buena fe, dialogante y abierto, no solo con las bodegas que hacen el reclamo, sino que con cualquier privado o institución pública que así lo requiera, en un marco de respeto mutuo”.

Así lo expresó en un comunicado de prensa que emitió, con motivo de la denuncia de intento de apropiación que realizó este lunes la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia Argentina, que nuclea a las empresas de las provincias vitivinícolas del sur del país.

Integran la Cámara en cuestión la mayoría de las firmas de Río Negro y Neuquén: Bodega del Fin del Mundo, Viñedos de la Patagonia – Malma, Familia Schroeder, Grupo Peñaflor, Primogénito, Familia Aicardi, Humberto Canale, Fincas Patagónicas, Contra Corriente, Casa Yagüe, Miras, Noemia, Chacra, Aniello, Del Río Elorza, Aicardi y Bodega del Desierto.

PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO".

22/02/2022.

https://www.rionegro.com.ar/economia/escueta-respuesta-de-concha-y-toro-a-las-bodegas-argentinas-por-el-uso-de-la-marca-patagonia-2170392/