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jueves, 30 de marzo de 2023

Río Colorado de aniversario: «Producir es nuestro destino», destaca un bodeguero local.

 

Ezequiel Naumic, emprendedor y empresario, quien desde hace décadas apuesta por producir en Río Colorado.

La posición estratégica como puerta de entrada a la Patagonia, el capital humano y la producción son las claves para pensar un futuro con desarrollo, enfatiza el empresario Ezequiel Naumic.

Ezequiel Naumic es el creador de una de las principales bodegas boutique de la Patagonia, Trina, donde elabora vinos de alta gama. En sus viñedos, acá en Río Colorado a la vera del río, también incorporó al emprendimiento un restaurante gourmet y un hotel.

“Río Colorado está en un momento extraordinario para los que tenemos vocaciones de crear y hacer. El espíritu pionero de los tiempos de la fundación y la capacidad innovadora de los últimos años convergen en desarrollo y crecimiento local y regional”, comenta el empresario a RÍO NEGRO a propósito del nuevo aniversario que vive la ciudad que lo adoptó y él eligió que fuera así.

“Estratégicamente, Río Colorado tiene todas las cualidades para un crecimiento sostenido en todos los sentidos, incluído el poblacional. En este punto vale resaltar varias cuestiones. Una, hoy las comunidades chicas o de tamaño mediano, con buena escala humana, son atractivas para quienes buscan un cambio de vida, sobre todo luego de la pandemia. Dos, ya son muchos los que buscan radicarse o bien tener una segunda residencia en lugares con espacios libres y naturales de fácil accesibilidad. Tres, acá tenemos una “excusa y un recurso natural extraordinario”, el río. No hay tantos pueblos que estén atravesados por un río. Un río que es limpio, que tiene excelentes balnearios. Esto la gente de afuera lo está viendo y es por eso que les resulta atractivo mirar y crear expectitvas en Río Colorado”.

En plena cosecha en los viñedos de la bodega
Trina, a la vera del río Colorado, en Río Negro.

Cada vez más comunicados e interconectados.

Como si esto fuera poco, Naumic refuerza con otro dato las ventajas y fortalezas de esta comunidad. “Estamos a 180 kms de Bahía Blanca, a 200 de Santa Rosa, en La Pampa. A 300 del Alto Valle, bien cerca de Choele Choel. Estamos conectados con todas estas ciudades y regiones y somos corredor y conector muy transitado. Esto es fabuloso”.
Muchos años atrás “parecía que estábamos alejados de todo; hoy nada de eso ocurre. Es todo lo contrario”.
Ser parte del puerta de entrada a la Patagonia es una idea que Naumic repite desde siempre. “Es un valor agregado que crea oportunidades”.

La vitivinicultura es uno de los puntos
fuertes de la producción de Río Colorado.

Esto de no ser más un lugar de paso sino de destino -tanto para el descanso, un stop o lugar para invertir- ha hecho que la hotelería y la gastronomía, por ejemplo, mejorara y se esmerara en ofrecer servicios de calidad y acorde a tendencias y exigencias de consumo actual, remarca el bodeguero.
“Esto incide en la cadena productiva. Un sector necesita de otro y así sucesivamente la rueda gira. Somos un pueblo destinado a la producción, enhorabuena”, razona.
La belleza natural juega un rol decisivo a la hora de aprovechar
las oportunidades turísticas en Río Colorado.

“La ruta del vino está funcionando muy bien acá. Esto, desde Trina, creo que lo hemos entendido muy bien. Por eso vivimos estudiando, investigando, experimentando y planificando”, comenta.
El futuro no es algo que nos puede pasar, dice Naumic, sino es “una realidad que se construye y vive en el presente”.
Con este postura, el entrevistado concluye que “el capital humano de Río Colorado es decisivo y fundamental para soñar y crear todo lo que está por venir”.

Publicado en Diario Río Negro.

29/03/2023.

Edición Aniversario Ciudad Río Colorado (provincia de Río Negro, Argentina).

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/rio-colorado-de-aniversario-producir-es-nuestro-destino-destaca-un-bodeguero-local-2821958/

Otro enlace de interés.

En Río Colorado crearon la única bodega patagónica que ofrece restaurante y hospedaje.

https://www.rionegro.com.ar/gastronomia/en-rio-colorado-crearon-la-unica-bodega-patagonica-que-ofrece-restaurante-y-hospedaje-2607669/


Imágenes pertenecen al Diario Río Negro.

domingo, 31 de julio de 2022

Bodega y Viñedos “Santa Augusta” de Josué Prates.

 



BODEGA Y VIÑEDOS “SANTA AUGUSTA” DE JOSUÉ PRATES / PRATES Hnos. y Cía. S.C.A.
Don Josué Valentín Prates (1905 - 1982), oriundo de la comuna de Cordenons, provincia de Pordenone, región de Udine en el noreste de Italia, egresó de enólogo de la prestigiosa Escuela de Viticultura y de Enología de Conegliano el 24 de octubre de 1924; su espíritu inquieto, lo llevó a otear horizontes lejanos y bellezas inefables.
Arribó a la Argentina en el año 1927, con 22 años de edad y un sueño silencioso como la mariposa e impaciente como el noble halcón.
Tras haber estado en La Plata, donde junto a su hermano Juan trabajó como albañil, llegó a Carmen de Patagones para ejercer la docencia en la Escuela Agrotécnica “Carlos L. Spegazzini”; tiempo después, se trasladó a Fortín Mercedes para desempeñarse como administrador del establecimiento rural “San Adolfo” de Carlos Luro, constituido por 5 quintas que contaban con 53,00 hectáreas de viñas con su correspondiente bodega y plantaciones de durazneros, perales, membrilleros y damascos. Desde este establecimiento, a partir del año ’30 comenzó a viajar a Río Colorado para atender la bodega de Lorenzo Juliá.
En su primer viaje a Río Colorado, don Josué, quedó estupefacto y alucinado cuando al despuntar la noche lo sorprendió una patente imagen nitzscheana, le pareció que la luna estaba pariendo un sol, tan desmesurada y grávida se hallaba reposando sobre la meseta. Para don Josué toda esta inefable belleza solo podía ser descripta con una palabra única y sorprendente: Patagonia.
Radicado definitivamente en el valle del Colorado en el año 1935, contrae enlace con la maestra doña Emilia Futten y, entonces, don Josué de la uva de sus labios extrajo el vino de sus besos. Matrimonio del que nacieron tres hijos: Luciano Augusto “Nito” (24.08.1938 – 18.05.2015) Celia Angélica “Titina” (28.12.1939) y Juan Antonio “Juancho” (15.10.1945 – 23.04.2019).
Resultante de la orfebrería diaria del laburo inicia la implantación de viñedos en Colonia Juliá y Echarren y para el año 1946 adquiere en el barrio Villa Mitre una bodega propiedad de Juan Herrera, elaborando ese mismo año su primer vino; un vino da tavola, ligero y sabroso, estilo de los vinos de las llanuras costeras del Adriático. Ahora sí, sus destinos se iluminaron con un nuevo rayo de sol.
Al año siguiente, 1947, constituye junto con los productores vitícolas: Primitivo Barragán, Antonio Gentili, Domingo Criado, Isaac García, Juan Valero Herrera Buj, Albino Canullo, Francisco Grazzone y Ángel Alegre, la firma PRATES Y COMPAÑÍA S.R.L. e inician la ampliación de la bodega.
A partir de 1957 don Josué adquiere la totalidad de las cuotas sociales y constituye la razón social Bodega y Viñedos “Santa Augusta” de Josué Prates.
La bodega con una capacidad de vasija vinaria de 1.744.600 litros, elaboraba vinos común de mesa tintos, claretes, criollos y rosados. Asimismo, ha elaborado un vino blanco reserva muy untuoso, hecho con los racimos que quedaban en las cepas hasta la hora del vendimial estío, momento exacto en que las frías gotas del rocío danzaban sobre los mismos y oxidaban la piel de las bayas del Sauvignon Rio Colorado. La bodega fue inscripta en el Instituto Nacional de Vitivinicultura bajo el N° N 74111.
Los vinos eran fraccionados en bordelesas, barriles y barrilitos bajo la marca VALLE DEL COLORADO. En 1968 la firma establece un Depósito Auxiliar de vinos con una capacidad de 355.654 litros.
Envasó también vinos de mesa tinto, clarete, rosado y blanco en damajuanas de 5 y 10 litros, botellas de 950 cm3 y de 2 litros y un vino reserva clarete en botellas de 700 cm3con la marca VALLE DEL COLORADO; y vinos reserva en sus tipos blanco, rosado y tinto en botellas de 700 cm3 con la marca SANTA AUGUSTA. Es para resaltar el reserva rosado, un vino de mucha personalidad y carácter, de agradable sabor, símbolo de la elegancia. Históricamente se encuentra considerado, por su expresión aromática, entre uno de los mejores vinos rosados de la Patagonia, sino el mejor.
Asimismo, elaboraba un vino de mesa clarete –Apto para la Santa Misa– envasado en botellas de 950 cm3 con la marca SANTA AUGUSTA.
Los vinos eran comercializados en La Plata, Avellaneda, Quilmes, Bahía Blanca, Mayor Buratovich, Pedro Luro y Villalonga entre otras localidades de la provincia bonaerense.
Este prestigioso maestro de la enología patagónica sostenía que una botella de vino debía descorcharse por lo menos una hora antes de beberse, debido a que la oxigenación abre los vinos, deja que despierten los aromas.
La bodega en el año 1982 queda por decisión familiar en manos de Luciano A. “Nito” Prates, constituyéndose la firma PRATES Hnos. y Cía. S.C.A.
En esta última etapa “Nito” se dedico a elaborar mosto sulfitado y venderlo para edulcorar vinos. Uno de sus grandes compradores fue la firma Buglione – Valle Lindo S.A. de la Isla de Choele Choel.
La última elaboración de esta industria vitivinícola se registró en el año 1984 y un año más tarde la actividad de la bodega fue dada de baja por el Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Es dable resaltar que don Josué Prates ha tenido una destacada actuación en el aspecto social y económico en el valle del Colorado, por lo que la comunidad coloradense ha hecho un imperecedero reconocimiento a su persona imponiéndole su nombre a una de las calles de la ciudad.
Un recuerdo muy especial para “Juancho” Prates, quien me ha acompañado juntamente con el querido amigo Ing. Nelson Gambino a recorrer una gran cantidad de viñedos y bodegas de Rio Colorado y siempre recuerdo el inmenso gesto de “Juancho” cuando me quiso obsequiar el título original de enólogo de don Josué, cosa que no acepté porque era parte del patrimonio cultural tangible de la comunidad riocoloradense y lo lógico era que quedara atesorado en el museo local.
Publicado en
Afiches de bordelesas de vino de la Patagonia Norte 
Federico Witkowski. 

Afiches de bordelesas de vino de la Patagonia Norte
 
Federico Witkowski 

domingo, 26 de junio de 2022

El río Colorado ya tiene sus primeros vinos sumergidos.

 Los primeros vinos pampeanos van rumbo al lecho del río, donde estarán en guarda por ocho meses.
El río Colorado suma acciones de quienes ayudan a preservarlo ante el impacto ambiental de la sequía, y, a la vez, buscan jerarquizarlo, agregándole valor y nuevos atractivos.

Unas 70 botellas de vino de una bodega pampeana ya descansan sumergidas en su lecho, aguas abajo de la represa de Casa de Piedra. Estarán en guarda durante ocho meses y a ocho metros de profundidad.


Serán presentados en sociedad en la próxima fiesta de la vendimia en la villa turística de Casa de Piedra.


La información la brindó ayer a Río Negro, Claudio Ramírez, uno de los buzos que se sumergió días atrás para concretar la iniciativa.

Las botellas de vino Arumco descansan desde hace unos días en el fondo del Colorado, cerca de la represa de Casa de Piedra.

“Es un proyecto que apunta a visualizar, valorizar y jerarquizar las aguas del río Colorado y de su gente, que directa o indirectamente se verán beneficias por la acción interdisciplinar, en donde todos los actores apuestan al presente y al futuro de nuestros recursos naturales”, sostiene el documento presentado por los realizadores de la iniciativa.


Ramírez dijo que la idea nació de un grupo de “14 amigos del río”, conformado por operadores turísticos, instructores de buceo, biólogos, un enólogo y el bodeguero, entre otros.

Luego de la acción de los buzos bajo al agua, los creadores del proyecto festejaron con un brindis en la costa.


Surge así la primera cava subacuática del Colorado, una práctica de crianza de vinos que se remonta a las épocas del imperio romano y que potencia sus sabor y aromas.


En las mejores condiciones.


“Según los estudios de nuestro enólogo Enzo Muguenani -sostuvo Ramírez- el vino, al someterse a la presión atmosférica, el abrigo del sol, la temperatura constante y sin oscilaciones térmicas, logra su mayor potencia con aromas más intensos”.


El río Colorado, a lo largo de todo su recorrido, riega viñedos desde 25 de mayo hasta la Adela, pasando por Casa de Piedra y Gobernador Duval.

Se elaboran vinos varietales Malbec, Bonarda, Cabernet Franc, Merlot, Petit Verdot y Pinot Noir, como a si también una gran variedad de uvas blancas y tardías.


Los creadores de cava sumergida evaluaron distintos vinos pampeanos y sus procesos comerciales y experimentales y eligieron Arumco para someterlo a la nueva experiencia y hacerlo añejar.


Los objetivos del proyecto.

La iniciativa de la cava subacuática apunta a alentar el turismo en Casa de Piedra.

– Visibilizar, Jerarquizar y defender el río Colorado.

_Experimentar la crianza de 70 botellas de vino Arumco durante ocho meses a ocho metros de profundidad.

_Desarrollar un polo turístico sustentable para la práctica de actividades sub acuáticas.

_Generar desarrollo económico regional Generar conciencia del uso del agua.


Propósitos


– Presentar los vinos en sociedad en próxima fiesta de la vendimia en Casa de Piedra

– Subastar la mitad de la cava ante escribano publico, para así ayudar a la Fundación Pampeana de Lucha contra el Cáncer.

PUBLICADO EN DIARIO RÍO NEGRO.

Domingo 26 de Junio del 2022.

Imágenes: Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/el-rio-colorado-ya-tiene-sus-primeros-vinos-sumergidos-2366998/

domingo, 14 de noviembre de 2021

¿Cómo hizo para crear esta bodega con perfil turístico en Río Colorado?

Ezequiel Naumiec (48) es el propietario de una pequeña porción del planeta increíblemente bella por su naturaleza e intervención de la mano del hombre en la colonia Juliá y Echarren, a la vera del río Colorado, en Río Colorado.

Es allí donde tiene viñedos y una de las bodegas boutiques más nuevas y lindas de la región, Trina. Acercarse a este lugar, conocer a Ezequiel y su familia, recorrer los cultivos, probar los vinos y comer en el restaurante de la bodega es una experiencia inolvidable. Y hacerlo desde la media tarde hasta el anochecer, todo en más glorioso todavía.

“Mi inserción en el mundo del vino fue causal de la vida misma, la misma que te lleva cuando te movés con pasión. Comencé en la vitivinicultura desde el sector comercial, como licenciado en Comercio Exterior. Entre los varios productos que promocionaba en los mercados exteriores, varias bodegas de Mendoza y San Juan eran parte de mi porfolio. Rondaban los comienzos del 2000 y al servir cada copa de vino en las degustaciones en las distintas ferias internacionales supe en ese momento que no era sólo una bebida, que era mucho más. Fue entonces que entendí su complejidad y las apasionantes historias de sus productores me atraparon para nunca más salir de ellas”, comenta el protagonista a “Río Negro”.

“Siempre tuve en mente tener mi propia bodega para plasmar el 100% mis ideas. Durante tantos años en la industria soñé cada detalle del proyecto. Recuerdo de las críticas con cariño que familiares y amigos me decían sobre lo “acumulador” de objetos antiguos y atípicos que era, y yo prefería reír antes que tener que explicar la gran cantidad de ideas que daban vueltas en mi cabeza”, agrega.

Hasta que un día encontró este lugar acá en Río Negro, un paraíso de viñas detenido en el tiempo, un polo vitivinícola olvidado en el pasado. Un lugar con más de 17 bodegas abandonadas le permitió aunar tres palabras que siempre le sonaban como un mantra: Patagonia, historia y Malbec. “Era un tridente que no podía fallar. A eso le sumé lo orgánico; vivimos del medioambiente, entonces, cómo no cuidarlo, ¿no?”.

Así fue concibiendo esta nueva bodega rionegrina con un perfil turístico en paralelo con la cuestión productiva. Acá se planificó la bodega en función de la actividad turística, elemento que le da una característica especial a este emprendimiento. Tiene un restaurante abierto al público con un menú estable con productos regionales y de estación.

Nace el proyecto.

Tenía claro que el proyecto arquitectónico debía basarse en tres pilares importantes: los pájaros y su trinar (no hay buenas uvas sin ellos) y su estrecha relación con la vid; las atrae su color para que llevar su semilla lejos y así la especie continúa. Por ese motivo la bodega es un ala de un pájaro reposando sobre la costa del río Colorado. Uno cuando entra a los viñedos y empieza a ver a lo lejos esta forma sorprende y emociona.

El segundo pilar es la historia, detenida en los años 50. “Era fundamental reescribirla ya que de ahí nace la mezcla de lo antiguo y lo moderno, que conviven en cada detalle del proyecto, tal como lo refleja la etiqueta de Trina. Durante varios años junté puertas antiguas, hierros, mármoles de carrara que Luigi (el bisabuelo italiano de Paula, mi mujer) que había obtenido en un cierre de un sauna en La Boca, así como muebles antiguos de la vieja casona de Paternal”, comenta Ezequiel.Y el tercer pilar es lo moderno, líneas rectas, lo actual, el hoy y ahora con todo lo que la tecnología logró por la industria vitivinícola.

Los vinos que producen en Trina, viñedos y bodegas ubicados en Río Colorado.

¿Vamos bien con la línea del tiempo? 2010 conocen Río Colorado; 2013 compra con su mujer estas tierras y empieza a viajar todo el tiempo entre Río Negro y Mendoza todo el tiempo. “Llegué a manejar 50.000 kms por año en auto”, cuenta. En el 2018 se desvincula la bodega de San Rafael para enfocarse en un 100% en Trina. Y en el 2020, apenas iniciada la cuarentena se traslada con toda su familia a vivir en Río Colorado.

Este momento de la bodega: “Creo que en la vitivinicultura hay que hacer una división entre las grandes corporaciones, que son fábricas de vino y la de vinos de terroir o bodegas boutiques que buscan calidad sobre el volumen de elaboración. Río Negro va de la mano de la segunda clasificación y es ahí donde podemos centrarnos en hacer sentir al consumidor que viva una experiencia y no solo la venta de un producto”, teoriza.

La nueva ruralidad en Río Negro.

En este contexto, Ezequiel forma parte de una camada de profesionales y emprendedores que le dan rostro a la nueva ruralidad, ese espacio que vincula a la ciudad con la chacra y el campo de un modo distinto a lo que veníamos viendo. Cómo: él mismo lo explica así. “Hoy la manera de consumir vino cambió. No solo se vende una botella de vino sino también la historia detrás que hay detrás de toda la cadena productiva. Para la industria regional es fundamental lograr la unión de la vitivinicultura, la gastronomía y el turismo, justamente por que conforma una experiencia. La vitivinicultura de Río Negro está compuesta en su mayoría por bodegas boutiques, lo que hace que tengamos la posibilidad y la gran ventaja de que los propios hacedores de vino, como protagonistas de la película, puedan contar en primera persona sus experiencias vividas en cada copa servida. Y si a eso le sumamos el maridaje donde el chef explica el puente entre el plato y la copa servida, logramos un receta única y hacemos sentir esa experiencia única. Por eso, si logramos afianzar la unión gastronómica y la vitivinicultura tendremos un producto único y no tendremos que competir con otras provincias en el plano productivo porque tenemos un valor, un producto y una experiencia única y diferente”.

Su idea central en este tramo de su vida pasa por lograr que Trina sea la punta de lanza para poner nuevamente la historia vitivinícola de Río Colorado en primera plana y que el pueblo vuelva a ser el maravilloso polo vitivinícola que fue.

La alianza con el turismo y la gastronomía.

Días atrás, la colonia Juliá y Echarren de Río Colorado fue sede de un mega encuentro gastronómico, turístico y cultural organizado por Enbhiga, entidad que viene concretando encuentros entre cocineros, agentes turísticos y productos para poner en valor las economías locales y regionales.

En esta última edición, la bodega Trina fue uno de los escenarios de las intervenciones gastronómicas por el convencimientoque tiene su dueño, Ezequiel Naumiec, que alianza de este tipo debieran ser las habituales para crear sinergia productiva.

“La tendencia a lo natural y la poca intervención del hombre hace que esta ciudad y la región estén en un momento único que tenemos que saber aprovechar. Por ello es fundamental trabajar en equipo, tanto el sector privado como estatal, compartiendo experiencias y sabidurías para poder avanzar con éxito. Mucha gente de ciudad como es mi caso se está mudado a zonas rurales y traemos el conocimiento de lo que las grandes mercados demandan. Al combinarlo con el conocimiento de trabajo que hay en la zona rural es altamente probable que logremos alcanzar un posicionamiento de excelencia. Si a esto le sumamos la coyuntura que nos deja la pandemia, donde la gente busca productos saludables sobre lo industrializados, el turismo rural se posiciona como una oportunidad plena, tanto en lo cultural como económico, social y productivo. Este nuevo paradigma hace que la región tenga la oportunidad de poder satisfacer estas nuevas necesidades”.

¿Cuántos Ezequieles más hacen falta para crear el futuro que todos deseamos? Hay muchos como él, menos mal.

PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO", 12 de noviembre del 2021. Las imágenes pertenecen a la publicación del Diario "Río Negro".

https://www.rionegro.com.ar/como-hizo-para-crear-esta-bodega-con-perfil-turistico-en-rio-colorado-2033910/