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miércoles, 17 de abril de 2024

Abril, mes del Malbec Argentino. El 17 de abril es el Día Mundial del Malbec. Una celebración que surge en nuestra Argentina.

 

Cada 17 de abril se celebra en la Argentina nuestra y en el mundo el Día del Malbec. Y si bien la cepa es originaria de Cahors, Francia, fue en los diferentes terroirs de la Argentina donde alcanzó un nivel de calidad único, irrepetible, permitiendo elaborar desde vinos económicos y nobles, hasta grandes exponentes de clase internacional.

La celebración fue una idea de WINES OF ARGENTINA y para promover el Malbec en el mundo.

El 17 de Abril de 1853 se presentó el proyecto para la creación de la Quinta Normal de Agricultura de Mendoza en la Legislatura provincial propiciado por Domingo Faustino Sarmiento y el Gobernador de Mendoza Pedro Pascual Segura; tuvo en su primer director a Michel Aimé Pouget, un agrónomo francés experto en suelos, la tarea de traer nuevos varietales y al cual se le atribuyen las primeras implantaciones y desarrollo del Malbec en tierra mendocina.

Una década después, Francia atravesó una profunda crisis: una plaga de Filoxera afectó toda la región del Ródano. Mientras tanto, el Malbec floreció en la Argentina creando vinos altamente superiores a aquellos de su país de origen.

A fines del siglo XIX y de la mano de los inmigrantes italianos, españoles y franceses, la vitivinicultura nacional creció exponencialmente y con ésta, el Malbec que se adaptó rápidamente a los diversos terruños que proponía la geografía argentina. De esta forma, se convirtió en la uva emblemática del país.

Hoy se cultiva el Malbec en 18 provincias argentinas. Las más tradicionales son Mendoza, que explica el 85% del total, seguida por San Juan (6%), Salta (4%), La Rioja (2%), Neuquén, Río Negro, Catamarca, La Pampa, Tucumán, Córdoba, San Luis, la provincia de Jujuy que ya cuenta con 15 bodegas ubicadas en las zonas de los Valles Templados y la Quebrada de Humahuaca que elaboran,entre otras cepas, el Malbec,la provincia de Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, Chubut (el más austral a orillas del lago Musters, en el paralelo 45, apenas 50 kilómetros al norte de la provincia de Santa Cruz, en nuestra Patagonia Argentina) y hasta en Chaco, donde un productor plantó en 2018 un cuarto de hectárea cerca de la ciudad de Roque Sáenz Peña.

viernes, 17 de abril de 2020

Pouget, el exiliado francés que además del malbec introdujo cambios en la agricultura y la apicultura local. Michel Aimé Pouget o Miguel Amado Pouget. Nació en Francia en 1821. Ingeniero Agrónomo emigrado primero a Chile y luego a Mendoza Argentina.

Pouget, el exiliado francés que además del malbec introdujo cambios en la agricultura y la apicultura local.

Michel Aimé Pouget o Miguel Amado Pouget. Nació en Francia en 1821. Ingeniero Agrónomo emigrado primero a Chile y luego a Mendoza Argentina.
En el año 1852, Sarmiento se instala en Mendoza, y propone al Gobernador Pedro Pascual Segura la contratación del agrónomo francés Michel Aimé Pouget. El mismo acepta la propuesta, y se radica en Mendoza, en 1853 plantando allí con Justo Castro numerosas variedades de uva originarias de su país natal: entre ellas estaba el Malbec, cepa que gustó mucho a los antiguos viñateros por su alto rendimiento, su sanidad, y el buen color de sus vinos y las cepas Cabernet, Merlot, Semillon, Sauvignon, Chardonnay, Riesling y otros.
De la obra de Juan Dragui Lucero, se puede extractar los siguientes párrafos:
Pouget había estado al frente de la Quinta Nacional y, en Villuco, en el fundo del potentado Chileno D. José Patricio Larraín Gandarillas, quien introducía en su patria todas las novedades européas y estadounidenses en materia agrícola. Su fundo llamado Peñaflor fue un verdadero muestrario aplicado al trabajo de la tierra. Ya en 1844 tuvo la gloria de hacer llegar de Milán (Italia), veinticinco colmenas de las cuales solo dos llegaron con abejas. Este escasísimo plantel fue la base de la apicultura Chilena y posteriormente de la Mendocina. Gandarillas contrató para restablecer su castigado apiario, los servicios del experto colmenero D. Carlos Bianchi y puso al frente de sus cultivos al sabio agricultor Miguel Amado Pouget.
Pouget obro milagros en los fundos de Larraín Gandarillas, de Santiago de Chile y de Villuco. Hizo extensas plantaciones de acuerdo a los últimos adelantos de la ciencia francesa, e introdujo numerosas variedades en horticultura, jardinería y arboricultura.
Pouget en 1853 llega para fundar y hacerse cargo de la Quinta Normal de Agricultura de Mendoza, (esta estaba ubicada, por el Este, desde donde corre la calle Belgrano y por el Oeste, hasta el Canal Jarillal de calle Boulogne Sur Mer. Y de Sur a Norte aproximadamente desde la calle Emilio Civit hasta Juan B. Justo). en ciudad de Mendoza, Argentina; pero la falta de medios en el gobierno, la política tempestuosa de aquella época, hizo que el sabio francés se apartara de su puesto oficial y se dedicara a adelantar los cultivos de su finca particular. Enseño el arte de injertar, introdujo en Mendoza por primera vez, el cepaje francés que haría a la riqueza de la provincia.
Miguel Amado Pouget es el introductor de la abeja de la miel, (Apis mellifera ligustica), en Mendoza, en el año 1855 desde Chile donde propagó con entusiastamente la apicultura por el sistema movilista, de división horizontal. La abeja introducida por Pouget se propago rápidamente en Mendoza, donde existían grandes alfalfares para el engorde de la hacienda vacuna que pasaba a Chile. Estas abejas se propagaron en San Juan, San Luis, posiblemente La Rioja y, demás provincias del norte argentino.
La vida de Michel Aimé Pouget fue recopilada en una monografía por Juan Dragui Lucero en 1936 titulada Vida y obra de Mr. Michel Aimé Pouget, benefactor de Mendoza.
El sabio arboricultor francés, con grandes méritos y premios en su país y egresado de eminentes colegios, tuvo que exiliarse por ser republicano. Trajo cantidad de semillas y estacas de plantas de muchísima utilidad, además de las que le llegaban de Francia. Él formó a los primeros jóvenes mendocinos que conocieron y difundieron las modernas técnicas de la agricultura. También allí maduró la primera uva francesa.
Pouget plantó infinidad de especies arbóreas y arbustos desconocidos, enseñó a podar y se destacó por su arte para injertar. Llegó a injertar acacias con enredaderas como las glicinas, que daban llamativas flores liláceas, lo cual causó el asombro de los vecinos de la calle San Nicolás (actual calle San Martín).
Los continuos cambios que provocaban los enfrentamientos civiles no permitieron cumplir con lo que el gobierno había pactado para el desenvolvimiento de la Quinta Normal, por lo que no rindió los frutos esperados. No obstante, él no se desanimó y en su quinta particular (sobre calle Belgrano) continuó trabajando sin cesar y disfrutando de uno de sus placeres: enseñar.
Según Draghi Lucero: Fue el primero en introducir numerosas especies de árboles frutales y forestales. Enriqueció notablemente la horticultura y jardinería mendocina, enseñando gratuitamente los métodos científicos (...) No fue glorificado por sus contemporáneos porque no colgó un sable fratricida en su cintura, no firmó rumbosos decretos en la Casa de Gobierno, ni se golpeó el pecho frente a los altares. La podadera de Pouget creadora de grandezas reales y su sonrisa eterna de hombre superior y tolerante, no podían ser elevadas a la categoría de glorias de los amantes de los entreveros del siglo XIX...
Fuente: Apicultura Wiki / http://guarda14.com/index.php/article/view?slug=pouget-el-exiliado-frances-que-ademas-del-malbec-introdujo-cambios-en-la-agricultura-y-la-apicultura-local

El primer Malbec de Argentina nació en la ciudad de Mendoza.

En Rivadavia y 9 de Julio, lo que hoy es el microcentro mendocino, se crió la uva francesa de la Quinta Normal, plantada por el galo Michel Aimé Pouget en la huerta de esa escuela agrícola.
Si un turista detuviera a un mendocino en plena peatonal Sarmiento de Ciudad y le preguntara: “¿Dónde fueron plantadas la primeras cepas de Malbec?”, el provinciano respondería que en Maipú, Luján de Cuyo o tal vez el Valle de Uco. Pero no. Fue allí, en pleno centro, donde se hincó sus raíces la primera planta de uva Malbec que nació en suelo argentino. Para ser más precisos, a una cuadra de la Peatonal y a dos de lo que hoy es la plaza Independencia.
En 1853, el francés Michel Aimé Pouget, director de la Quinta Normal (escuela agrícola que estaba sobre la calle San Nicolás, hoy San Martín), trajo varios ejemplares de vides galas que plantó en la huerta de la escuela.
El lugar era “la inmediación de la actual esquina de Rivadavia y 9 de Julio”, cuenta el ingeniero agrónomo Francisco Alejandro Melis, quien investiga y colecciona la historia de la Quinta Agronómica de Mendoza. Entre aquellas vides que Pouget trajo de Francia venían el Pinot Noir, el Cabernet y el Malbec, confirmó Eusebio Blanco en un testimonio que escribió en 1883, después de entrevistar al francés.
El bodeguero Carlos González Videla multiplicó aquellas cepas francesas en Panquehua (Las Heras) y allí fundó la bodega homónima, que es una de las más antiguas de Mendoza.

Muerte del Malbec.


A fines de la década del ‘60, el Malbec era líder entre los varietales argentinos. Llegaron a haber casi 50.000 hectáreas plantadas (el departamento de Maipú tiene 61,7 hectáreas). El ingeniero Alberto Alcalde, del INTA, ya había traído de Europa una colección con 500 variedades de cepas distintas. La base de aquel estudio ampelográfico (la forma de las hojas, las hojas y los racimos) tan amplio permitió diferenciar clases de vides que ya existían en Mendoza, pero que no tenían nombre.
Durante una de las crisis de la vitivinicultura, en los años ‘80 hubo una fuerte erradicación del Malbec. En su remplazo, los viticultores plantaron cepas de uvas comunes, que tienen menor calidad enológica Esquina céntrica. Donde hoy no hay más que edificios y locales comerciales se levantó hace 158 años la Quinta Normal, una escuela agronómica. pero mayor rendimiento. Esto se debe a que la variedad francesa tiende a “correrse” más de lo normal. Es decir que presenta granos muy pequeños entre los grandes.

Resurrección del Malbec.


Un evento que organizó el INTA hace  años marcó una bisagra en la historia del vino. El Encuentro con el Malbec 2000 tuvo lugar en la estación experimental de Luján.
Mientras la mayoría de los bodegueros volcaban sus inversiones a Mendoza verde. Así se veía la Mendoza de 1857 donde Michel Aimé Pouget plantó sus primeras cepas de uva francesa, entre las que se encontraba la del varietal Malbec. El científico de la agronomía colaboró para convertir la árida tierra mendocina en el oasis que es hoy.
Los científicos agrarios quisieron “promocionar el Malbec como vino emblemático de la Argentina, relacionándolo con una imagen que lo caracterizara, acercar su cultura al consumidor y posibilitar el contacto entre los asistentes para intercambios técnicos y comerciales”, cuenta Silvia Avagnina, una de las impulsoras del evento junto a Carlos Catania, Raúl del Monte y Daniel Fontagnol.
Avagnina agrega: “El evento reunió a más de 300 personas en un ambiente de agradable camaradería en el parque de la Estación Experimental Agropecuaria Mendoza del INTA. A escasos metros de su colección de vides Malbec se degustaron 58 Malbec argentinos provenientes de 41 bodegas y dos Malbec de Cahors, Francia, presentados por un especialista de esa región”.
Además, hubo un concurso sobre la imagen del Malbec argentino, con la intención de que las bodegas utilizaran una estampilla en las botellas de vinos Malbec. También se hizo una recopilación de poesías y cuentos sobre el varietal.
Con el concurso bianual Malbec al Mundo, la Asociación de Profesionales en Enología y Alimentos de Argentina tomó la posta de aquel encuentro. Y más de 160 años después de la primera cepa plantada en Mendoza, sus descendientes dan que hablar en el mercado internacional del vino. A tal punto, que el 17 de abril fue declarado como Día Mundial del Malbec.

Aperitivos de siempre.


¿Qué sabría Michel Pouget sobre los tragos que se pondrían de moda en el siglo XXI? Nada. Pero el abogado y periodista Julián Barraquero (1856-1935) recordaba que el francés les convidaba cierta exquisitez que hoy copiaría cualquier barman. El francés era un hombre amable, “les daba vino con frutilla y azúcar, una especie de aperitivo” que preparaba en su propia finca, ubicada frente a donde hoy están los portones del parque General San Martín, cuenta Alejandro Melis.
Publicado en Diario "Uno" de Mendoza, 3 de Septiembre de 2019.
https://www.diariouno.com.ar/sociedad/primer-malbec-argentina-nacio-ciudad-mendoza-09032019_SkNe9KKVB

martes, 14 de abril de 2020

Abril, mes del Malbec Argentino. El 17 de abril es el Día Mundial del Malbec. Una celebración que surge en la Argentina.

Abril, mes del Malbec: el mundo celebra la cepa emblemática argentina.

El 17 de abril es el Día Mundial del Malbec. Una celebración que surge en Argentina y que este año cumple su décima edición.

El 17 de abril se celebra, en un contexto atípico en el que seguramente no existirán los brindis y festejos físicos, una nueva edición del Malbec World Day (Día Mundial del Malbec). Precisamente, la décima edición desde que Wines of Argentina instauró la fecha en 2011, con el objetivo de posicionar al malbec argentino en el mundo y celebrar el éxito de la industria vitivinícola nacional. Hoy, esta celebración es un acontecimiento de relevancia en el mundo forma parte del calendario de festejos de alcance internacional.

Fecha clave en la industria.

¿Por qué el Día Mundial del Malbec se celebra el 17 de abril? Para responder esta inquietud es necesario remontarse a los orígenes de la cepa, en el sudoeste de Francia. Allí, se cultivaba este cepaje con el que elaboraban vinos denominados de Cahors, por el nombre de la región, reconocidos desde los tiempos del Imperio Romano. Estos vinos se consolidaron en la Edad Media y terminaron de fortalecerse en la modernidad. La conquista del mercado inglés fue un paso decisivo en la valoración de esta variedad en Inglaterra y en el mundo.

A Argentina, el malbec llegó en 1853 de la mano del francés Michel Aimé Pouget, un agrónomo contratado por Domingo Faustino Sarmiento para dirigir la Quinta Agronómica de Mendoza. Imitando el modelo de Francia, esta iniciativa proponía incorporar nuevas variedades de cepas como medio para mejorar la industria vitivinícola nacional. El 17 de abril de 1853, con el apoyo del gobernador Pedro Pascual Segura, se presentó el proyecto ante la Legislatura con vistas a fundar una Quinta Normal y una Escuela de Agricultura. Este proyecto fue aprobado en setiembre de ese año.

A fines del siglo XIX y de la mano de los inmigrantes italianos, españoles y franceses, la vitivinicultura nacional creció exponencialmente y con ésta, el malbec que se adaptó rápidamente a los diversos terruños que proponía la geografía argentina. De esta forma, se convirtió en la uva emblemática del país.

Sus características.

El malbec es una variedad de color intenso con tintes violáceos o negruzcos. Aromáticamente se caracteriza por la fruta roja (ciruelas y cerezas) y fruta negra. Presenta notas florales como las violetas y algunos aromas especiados o minerales. Con la crianza en madera aparecen notas de chocolate, vainilla, tabaco y resina. En boca se caracteriza por su suavidad y persistencia y por la dulzura de sus taninos.

Cuando se comienza a poner el foco en el origen, es que se obtiene como resultado malbecs que encierran la identidad de cada lugar. De acuerdo con un informe de Wines of Argentina, las particularidades según cada región son:

- Cuyo: recibe la influencia de la Cordillera de los Andes, con variadas alturas y suelos muy heterogéneos. Aquí, los malbecs poseen un color rojizo rubí. Aromáticamente se caracterizan por la presencia de fruta como membrillos, higos, ciruelas y notas de caramelo. Poseen niveles de alcohol que generan dulzura y untuosidad en boca.

- Norte: se destaca por gran altura, baja latitud y alta insolación de la región, que le otorgan a los vinos colores negruzcos e intensidad. Aromáticamente presentan fruta negra madura y confitura, combinada con notas especiadas de hierbas o pimientas. En boca tiene taninos marcados, gran concentración, textura y muy buen largo.

- Patagonia: los malbecs logran muy buena madurez debido a la región (elevada latitud, menor altura, abundante sol y fuertes vientos). Se perciben tintes rojo-negruzcos. En nariz es marcada la presencia de frutas bien maduras, como frutas rojas dulces, mermelada, confitura, caramelo y pasas de uva. En boca, son vinos con alto nivel de taninos que le dan textura y estructura.

- Región atlántica: con pronunciada amplitud térmica; su proximidad al océano y los vientos le aportan al malbec colores rojos intensos con tintes violáceos. Sobresalen aromas de regaliz, frutas rojas y notas mentoladas. En boca se repite esa sensación de fruta y frescura, presentándose estilizados, con taninos suaves y largo y delicado final.

El malbec argentino en números.

- 44.387,5 hectáreas es la superficie cultivada para vinificación en el país;

- 37.754,1 hectáreas corresponden sólo a la superficie cultivada en Mendoza, y representa el 85,06% de la totalidad en Argentina;

- 8.765,4 hectáreas están en Luján de Cuyo; así, se convierte en el departamento provincial con mayor superficie de malbec;

- 126,4 millones de litros de malbec fueron exportados en 2019 (sin incluir los cortes con malbec);

- 124 países recibieron, al menos, un envío de malbec en 2019.

Fuente: WofA e Instituto Nacional de Vitivinicultura. Agradecimiento a: ingeniera agrónoma Cristina Pandolfi.

Publicado en Guarda 14 del Diario "Los Andes" de Mendoza, domingo 12 de abril del 2020.

miércoles, 17 de abril de 2019

Pouget, el exiliado francés que además del malbec introdujo cambios en la agricultura y la apicultura local.

Pouget, el exiliado francés que además del malbec introdujo cambios en la agricultura y la apicultura local.


Michel Aimé Pouget o Miguel Amado Pouget. Nació en Francia en 1821. Ingeniero Agrónomo emigrado primero a Chile y luego a Mendoza Argentina.
En el año 1852, Sarmiento se instala en Mendoza, y propone al Gobernador Pedro Pascual Segura la contratación del agrónomo francés Michel Aimé Pouget. El mismo acepta la propuesta, y se radica en Mendoza, en 1853 plantando allí con Justo Castro numerosas variedades de uva originarias de su país natal: entre ellas estaba el Malbec, cepa que gustó mucho a los antiguos viñateros por su alto rendimiento, su sanidad, y el buen color de sus vinos y las cepas Cabernet, Merlot, Semillon, Sauvignon, Chardonnay, Riesling y otros.
De la obra de Juan Dragui Lucero, se puede extractar los siguientes párrafos:
Pouget había estado al frente de la Quinta Nacional y, en Villuco, en el fundo del potentado Chileno D. José Patricio Larraín Gandarillas, quien introducía en su patria todas las novedades européas y estadounidenses en materia agrícola. Su fundo llamado Peñaflor fue un verdadero muestrario aplicado al trabajo de la tierra. Ya en 1844 tuvo la gloria de hacer llegar de Milán (Italia), veinticinco colmenas de las cuales solo dos llegaron con abejas. Este escasísimo plantel fue la base de la apicultura Chilena y posteriormente de la Mendocina. Gandarillas contrató para restablecer su castigado apiario, los servicios del experto colmenero D. Carlos Bianchi y puso al frente de sus cultivos al sabio agricultor Miguel Amado Pouget.
Pouget obro milagros en los fundos de Larraín Gandarillas, de Santiago de Chile y de Villuco. Hizo extensas plantaciones de acuerdo a los últimos adelantos de la ciencia francesa, e introdujo numerosas variedades en horticultura, jardinería y arboricultura.
Pouget en 1853 llega para fundar y hacerse cargo de la Quinta Normal de Agricultura de Mendoza, (esta estaba ubicada, por el Este, desde donde corre la calle Belgrano y por el Oeste, hasta el Canal Jarillal de calle Boulogne Sur Mer. Y de Sur a Norte aproximadamente desde la calle Emilio Civit hasta Juan B. Justo). en ciudad de Mendoza, Argentina; pero la falta de medios en el gobierno, la política tempestuosa de aquella época, hizo que el sabio francés se apartara de su puesto oficial y se dedicara a adelantar los cultivos de su finca particular. Enseño el arte de injertar, introdujo en Mendoza por primera vez, el cepaje francés que haría a la riqueza de la provincia.
Miguel Amado Pouget es el introductor de la abeja de la miel, (Apis mellifera ligustica), en Mendoza, en el año 1855 desde Chile donde propagó con entusiastamente la apicultura por el sistema movilista, de división horizontal. La abeja introducida por Pouget se propago rápidamente en Mendoza, donde existían grandes alfalfares para el engorde de la hacienda vacuna que pasaba a Chile. Estas abejas se propagaron en San Juan, San Luis, posiblemente La Rioja y, demás provincias del norte argentino.
La vida de Michel Aimé Pouget fue recopilada en una monografía por Juan Dragui Lucero en 1936 titulada Vida y obra de Mr. Michel Aimé Pouget, benefactor de Mendoza.
El sabio arboricultor francés, con grandes méritos y premios en su país y egresado de eminentes colegios, tuvo que exiliarse por ser republicano. Trajo cantidad de semillas y estacas de plantas de muchísima utilidad, además de las que le llegaban de Francia. Él formó a los primeros jóvenes mendocinos que conocieron y difundieron las modernas técnicas de la agricultura. También allí maduró la primera uva francesa.
Pouget plantó infinidad de especies arbóreas y arbustos desconocidos, enseñó a podar y se destacó por su arte para injertar. Llegó a injertar acacias con enredaderas como las glicinas, que daban llamativas flores liláceas, lo cual causó el asombro de los vecinos de la calle San Nicolás (actual calle San Martín).
Los continuos cambios que provocaban los enfrentamientos civiles no permitieron cumplir con lo que el gobierno había pactado para el desenvolvimiento de la Quinta Normal, por lo que no rindió los frutos esperados. No obstante, él no se desanimó y en su quinta particular (sobre calle Belgrano) continuó trabajando sin cesar y disfrutando de uno de sus placeres: enseñar.
Según Draghi Lucero: Fue el primero en introducir numerosas especies de árboles frutales y forestales. Enriqueció notablemente la horticultura y jardinería mendocina, enseñando gratuitamente los métodos científicos (...) No fue glorificado por sus contemporáneos porque no colgó un sable fratricida en su cintura, no firmó rumbosos decretos en la Casa de Gobierno, ni se golpeó el pecho frente a los altares. La podadera de Pouget creadora de grandezas reales y su sonrisa eterna de hombre superior y tolerante, no podían ser elevadas a la categoría de glorias de los amantes de los entreveros del siglo XIX...
Fuente: Apicultura Wiki / http://guarda14.com/index.php/article/view?slug=pouget-el-exiliado-frances-que-ademas-del-malbec-introdujo-cambios-en-la-agricultura-y-la-apicultura-local