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sábado, 9 de mayo de 2026

Día mundial del Moscato. La cepa multifacética que destaca en distintos estilos.





Día mundial del Moscato.

La cepa multifacética que destaca en distintos estilos.

En Argentina, y en el mundo, se celebra el 9 de mayo el día del Moscato, como se conocen en nuestro país los vinos elaborados con cualquiera de las uvas Moscatel.

La familia de las uvas Moscatel incluye unas doscientas variedades de Vitis vinífera, por lo que se sugiere que puede ser la variedad de uva cultivada más antigua. Como su nombre sugiere, se cree que esta variedad es originaria del norte de África y fue diseminada posteriormente por todo el Mediterráneo por los romanos. Debido a esta propagación, también es conocida con muchos nombres según su lugar de cultivo, como Moscatel de Alejandría, Zibibbo, Moscatel de Málaga, Romana, Gorda, Muscat y Muscatd’Alexandrie.

La Moscatel de Alejandría fue también una de las primeras uvas que ingresaron a Sudamérica, hace más de 500 años, siendo conocida en Argentina como Moscatel Blanco o Moscatel sanjuanino en la región de Cuyo. Como ya he explicado en mis notas sobre uvas criollas,a su vez es progenitora de varias uvas criollas originadas en Argentina, como el Torrontés riojano, por cruzamiento espontáneo con la Criolla Chica.

Sus racimos son grandes, bastante sueltos, y las bayas son de buen tamaño, con pulpa carnosa y firme, de color amarillo pálido a verdoso, con gran poder aromático y un característico perfume amoscatelado, además de un alto contenido de azúcar. Se desarrolla muy bien en zonas soleadas.



Es una uva blanca muy difundida y versátil que se utiliza para la producción de vinos blancos tranquilos, así como para espumosos y licorosos. Sin embargo, mayormente se emplea para la elaboración de vinos dulces, con aromas potentes, elegantes y florales. Se utiliza también para la elaboración de pisco en Chile y Perú y es la principal variedad de uva en la producción del vino espumoso italiano Asti (también conocido como moscatel Asti), elaborado en la región del Piamonte.

Por otra parte, también ha sido destinada al consumo como pasas y uva de mesa, muy apreciada por su sabor, pulpa firme, hollejo de espesor medio y resistencia al transporte. En este sentido, fue una de las variedades más importantes de San Juan durante décadas en el mercado interno para consumo en fresco.

El vino Moscato o Moscatel fue incorporado por el INV a la Ley General de vinos Nº14.878 en el año 2012, definiéndolo como el producto obtenido a partir de la fermentación de uvas frescas que proviene, al menos en un 85 %, de las variedades Moscato Bianco o Muscat blanc, Moscatel de Alejandría o Zibibbo, Moscatel amarillo, Moscatel rosado, Moscatel de Hamburgo y Moscatel Giallo.

En Buenos Aires, se popularizó a partir de los años 30 una versión de vino Moscato elaborado por Crotta, con agregado de alcohol vínico y mosto concentrado para obtener un grado de alcohol entre 15º y 16º y un contenido de azúcar entre 80 y 90g/l, que da un vino dulce y afrutado. Hoy continúa siendo un vino muy vendido que se ofrece en botellas de 930 cc y hasta en damajuanas.


Esto tiene una clara explicación ya que se ofrecía (y ofrece) por copa (en realidad en vaso o en jarra pingüino) en las tradicionales pizzerías de la calle Corrientes e incluso dio nombre a una famosa canción de la banda Memphis la blusera: “Moscato, pizza y fainá”.

Pero hay muchas otras marcas que ofrecen Moscato, entre las más conocidas El Abuelo o Florio, y que compiten con Crotta en ese atractivo mercado, con valores de la botella de 930 cc que oscilan de 8 a 10 mil pesos.

Pero ojo, porque ese destino nacional y popular, mayoritario de la Moscatel en la Argentina, no exime que algunas bodegas se hayan visto limitadas a elaborar con ella vinos de ese estilo. El enólogo Pancho Bugallo, socio de Sebastián Zuccardi en la bodega sanjuanina Cara Sur, elabora Cara Sur Moscatel Blanco Parcela El Duraznero (85 mil $) el vino que considera es, probablemente, el que tiene más potencial de guarda de todos los que hace, afinándose mucho en botella y dejando de lado su estandarización como Moscatel para resultar en un vino blanco salino y mineral, con mucha profundidad. La cosecha 2021 obtuvo 94 puntos Parker.


Pancho opina que esta variedad blanca puede dar grandes vinos si está en el lugar indicado y se tienen en cuenta todos estos aspectos de la viticultura. Lucia Vairetti, enóloga de Catena Zapata a cargo del Alamos Moscatel de Alejandría (10 mil$), un blanco dulce es muy exitoso desde su lanzamiento hace más de 10 años, destaca que este vino le trae recuerdos de su infancia, porque sus abuelos maternos vivían en una finca en Lavalle (Mendoza) y tenían el parralito en la galería de su casa con uvas Moscatel. Ese aroma intenso y floral que se percibe cuando las uvas están maduras lo recordamos muchos, porque era una uva que típicamente los inmigrantes ponían en un parral para dar sombra en las casas y comer sus ricas uvas en verano.

Catena Zapata ofrece también el La Marchigiana Moscatel (20 mil $) hecho en tinajas bajo ancestrales técnicas naturales de vinificación y sin agregado de sulfitos. Por su parte, Aleanna, la bodega del enólogo Alejandro Vigil, tiene su Amiguito Moscatel (26 mil $) y hasta la bodega Chacra, que elabora en Rio Negro varios vinos de altísima gama tiene su Moscato, claro que no a 10 o 20 mil pesos, sino a 50 mil.


Si te entusiasmaste con el Moscato y querés festejar su día, podes buscar y comprar estos vinos o, los muchos vermouths que se elaboran con ella, y descorcharlos en tu casa. O mejor aún, salir a celebrar en algunos de los locales gastronómicos que se sumaron a la movida (info provista por Gastonomique Prensa y Comunicación):

Moscato de regalo para celebrar en Casa Bellucci.

Casa Bellucci es una casa de pastas y pizzas artesanales con moscatería que retoma una tradición porteña y la resignifica en clave actual. La apuesta se centra en el moscato como eje, un vino históricamente vinculado a la cultura local desde los años 30 y 40, que aquí se trabaja en distintas expresiones: desde versiones clásicas —tintas, blancas y espumantes— hasta su integración en cócteles y preparaciones de la carta. En este sentido, el moscato no sólo se ofrece por medida, sino que también funciona como base para tragos, aportando dulzor natural y perfil aromático, además de incorporarse en recetas a través de reducciones o combinaciones con miel. La propuesta gastronómica acompaña esta lógica con platos pensados en diálogo con ese perfil, desde pizzas al molde y pastas caseras hasta postres donde el vino aparece como parte del desarrollo, como el tiramisú. Con motivo del Día del Moscato, el próximo sábado 9 de mayo, durante toda la jornada, el restaurante obsequiará  un vaso de esta bebida a quienes visiten el lugar, reforzando su rol central dentro de una propuesta que busca reposicionar este varietal en la escena gastronómica porteña.


Dirección: Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco.

Instagram: @casabellucci.ba

Botella de Moscato Momenti de obsequio en la Casa Blanca de Habana.

Para celebrar el Día del Moscato, La Casa Blanca de Habana, en Villa Pueyrredón, propone una acción especial que combina tradición y espíritu festivo: durante la noche del sábado 9 de mayo cada mesa que cene en el local recibirá de regalo una botella de Momenti —su moscato propio elaborado junto a la bodega Foster Lorca— para llevar, entregada al momento de la cuenta como obsequio de cortesía. Este vino dulce natural, de perfil joven y equilibrado entre acidez y dulzor, se sugiere para acompañar pizzas más intensas como la de mozzarella, cuatro quesos o la azul, con base de crema y cebollas. Para completar esta experiencia bien porteña, la recomendación es sumar una fainá —con toppings como tomates confit, rúcula o cebolla morada— y recrear así el clásico trío de moscato, pizza y fainá.


Dirección: Nazca 4301, Villa Pueyrredón.

Instagram: @lacasablancadehabana

Moscato para elegir en Casa Planes

La cocina porteña y 100% casera encuentra su espacio en Casa Planes, el nuevo proyecto culinario de los chefs y empresarios gastronómicos Guillermo Busquiazo y Cabito Massa Alcántara, en el barrio de Caballito. Cuenta con una propuesta para todo el día, con opciones de desayuno, brunch, almuerzo, merienda y cena, en un ambiente relajado e informal, para disfrutar de una pausa en la ciudad. Además, cuentan con algunas de las versiones más populares de Casa Bellucci, otro de sus emprendimientos, especializado en moscatería y pastas artesanales. Así como ofrecen Moscato de Verano, que lleva moscato tinto infusionado con almíbar de moscato, agua tónica y albahaca, decorado con una rodaja de naranja en su presentación, también se pueden pedir moscato tinto y blanco, ideales para acompañar con sus platitos, como las empanadas de carne a cuchillo, la fainá de ricotta con mortadela y rúcula y el mbejú de gorgonzola, entre otras creaciones de la carta.


Dirección: Planes 1400, Caballito.

Instagram: @casaplanes.ba

En botella o en formaro cocktail en el Bodegón de Kimberley

En Villa Devoto, el bodegón de Kimberley se suma a la celebración del moscato con Momenti, la etiqueta de la casa, que se puede disfrutar tanto en botella como en versiones más descontracturadas, como el Moscatoni —con Sprite— o el Momenti Spritz, con agua tónica. De perfil dulce y con una acidez equilibrada, este vino se presenta como un gran aliado de los sabores intensos, por lo que desde la casa se sugiere acompañarlo con quesos y clásicos del menú como las muzzarelitas, la provoleta —en sus distintas variantes— o milanesas en versiones contundentes, como la napolitana o fugazzeta, logrando combinaciones que resaltan el espíritu bodegonero de la propuesta.

Dirección: Joaquín V. González 3238, Villa Devoto.

Instagram: @restaurant_kac

Publicado en https://angelyvino.blogspot.com/

https://angelyvino.blogspot.com/2026/05/dia-mundial-del-moscato.html

El ángel del vino. Blog de vino argentino y del mundo, tipos, regiones, historia, bodegas, recomendaciones.

viernes, 24 de noviembre de 2023

Día del Vino argentino: ¿por qué se conmemora hoy 24 de noviembre?

 

Este viernes 24 de noviembre se celebra el Día del Vino Argentino.

Desde el 24 de noviembre de 2010 cuando se firmó el decreto presidencial que declaró al vino como la Bebida Nacional y luego en 2013 por una ley aprobada por unanimidad en el Congreso se convertía en el proyecto presentado por del Diputado Nacional Julián Domínguez y refrendada por la Resolución 253-E/2017, del Ministerio de Agroindustria de la Nación, que establece un Plan Nacional de Promoción del Vino Argentino Bebida Nacional.

En 2013 se sancionó la Ley Nº 26.870 que declaró al Vino Argentino Bebida Nacional. A través de ella se busca difundir las características culturales que implica la producción, elaboración y consumo del vino. La Argentina es el único país vitinícola en el mundo que declaró a su vino como bebida nacional.

El vino argentino, bebida nacional de Argentina​ que se produce principal y tradicionalmente en las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja, Salta, Córdoba, Catamarca, Neuquén, Río Negro, La Pampa, Entre Ríos, Chubut, Buenos Aires, Jujuy, Tucumán y San Luis son las provincias argentinas (puede faltar alguna). 

Una diversidad argentina que abarca paisajes como montañas, sierras, meseta, desierto, costa mar, por ejemplo; y diversidad en climas expresiones del terruño argentino.

Exceptuando los vinos de la Costa y de las Sierras de Córdoba, prácticamente todos los cultivos vitícolas argentinos se hacen en oasis de riego.

La industria del vino en la Argentina aparte de ser creadora de riqueza y trabajo que se sigue manteniendo a pesar que para muchos productores no resulta rentable producir o como se dice “salen hechos” (no por nada se sigue arrancado viñedos, lamentable). 

El vino argentino es también fomento del turismo. Existen en nuestra Argentina unas 200 bodegas con apertura turística que reciben más de 1 millón de visitantes por año.

Un ya lejano 15 de enero de 1618, el sacerdote Pedro de Oñate le compró al alférez real Gaspar de Quevedo la estancia ubicada en las tierras de Guanusacate –que en lengua de los pueblos originarios significa agua muerta o río seco– y a la que los jesuitas rebautizaron con el nombre que dio origen al poblado actual: Jesús María donde funcionó su bodega, que atesora el título de haber sido la primera que elaboró vinos en la Argentina en Córdoba.

La Corporación Vitivinícola Argentina entiende al vino “sobre la base del alimento, del consumo responsable, del consumo en los momentos donde hay un disfrute familiar, pero además bajo la premisa que el trabajo de miles de productores sostiene cada brindis”, desde que el 3 de julio del año 2013 bajo la ley 26.870 se promulgó al vino argentino como “Bebida Nacional”, con el objetivo de “difundir las características culturales que implique la producción, elaboración y consumo del vino argentino y sus tradiciones”.

Hoy el vino en lata, el Bag-in-Box (con sus altibajos en consumo) y los botellones, entre otras innovaciones para la comercialización en la industria vitivinícola, ganan terreno en el mercado que buscan seducir a los nuevos consumidores a lo que se incorpora marcas nuevas llamativas y la actualización de las bodegas tradicionales también buscando acercar al vino.

miércoles, 26 de enero de 2022

 


Estudio aseguró que beber vino reduce las probabilidades de contagiarse de Covid-19.

El consumo regular de la bebida nacional reduce las probabilidades de contraer la enfermedad. En cambio, si se toma cerveza puede infectarse con mayor facilidad.

En correlación al avance de la pandemia de coronavirus en todo el mundo, los estudios e investigaciones sobre la enfermedad también han ido aumentando la evidencia científica. Si bien la mayoría suele centrarse en sus efectos, variantes, evolución o tratamientos, también hay otros que han logrado demostrar cómo influyen algunos hábitos, como el consumo de vino y otras bebidas alcohólicas, en el avance y contagio de la enfermedad.

Uno de los más recientes en la materia fue realizado por el Shenzhen Kangning Hospital de China publicado en la revista Frontiers in Nutrition. Su principal descubrimiento fue que las personas que toman moderadamente vino tinto, a un promedio de cinco vasos a la semana, tienen un 17% menos de probabilidades de contagiarse de Covid-19.

Algo similar sucede con el vino blanco y los espumosos, aunque en menor medida. Los que beben entre uno y cuatro vasos de estos estilos a la semana tienen un 8% menos de probabilidades de contagiarse que aquellos que no beben. Sin embargo, el porcentaje no aumenta si se consume más de estas bebidas.

El consumo de cerveza aumenta el riesgo de contagio de covid.

En la misma investigación se detalla que los bebedores de sidra y cerveza tienen entre un 7% y un 28% más de probabilidades de contagiarse de coronavirus, más allá de los vasos que consumen por semana.

Por qué el vino ayuda a reducir el riesgo de contagio de covid? Para los expertos, la respuesta está en el contenido de polifenoles que tiene el vino y que puede ayudar a inhibir el efecto de virus como la gripe o infecciones relacionadas con las vías respiratorias. Asimismo, concluyen que cuanta más cantidad de alcohol duro se consuma, mayor es el riesgo de contagio.

La muestra de esta investigación incluyó a 473.957 personas con una edad media de 69 años, de las cuales 16.559 estaban contagiadas por coronavirus. El total de los participantes se dividió en tres grupos: no bebedores, bebedores y ex bebedores. Los autores arribaron a la conclusión que “las propiedades del vino pueden servir como protección frente al contagio del coronavirus”.

PUBLICADO EN GUARDA 14 DEL DIARIO "LOS ANDES", 26 DE ENERO DEL 2022.

https://www.guarda14.com/noticias/estudio-aseguro-que-beber-vino-reduce-las-probabilidades-de-contagiarse-de-covid-19/

jueves, 29 de octubre de 2020

El enólogo argentino sorprendido por una danesa fanática de su vino y sus etiquetas.

 


El enólogo argentino sorprendido por una danesa fanática de su vino y sus etiquetas.

28 de octubre de 2020.

"El vino... ¡no sé por qué atrae de la forma que lo hace!", pregunta Jorge Rubio, como si todavía pese a sus más de 40 años de vida de enólogo la respuesta fuera un misterio a desentrañar. Dice que a él el vino le dio todo; le dio la oportunidad de viajar y conocer otros países, de visitar otras bodegas y distintas culturas.

Y algo de misterio hay. Como lo muestra la historia de la bodega que fundó en el 2003 en General Alvear, una pequeña localidad de la provincia de Mendoza en la que se encontró con sorpresas insólitas. Como aquella vez que una mujer danesa, fanática de los vinos que la bodega exporta a su país, se confeccionó un blazer íntegramente realizado en patchwork con más de 400 etiquetas de cuero que obtuvo de las botellas del Privado, la colección de malbecs y tintos insignia del enólogo.

Él cuenta esta anécdota desde su casa, aledaña a la bodega familiar en General Alvear. "Nuestra primera exportación fue a Dinamarca en el año 2007 y por lo visto nuestros vinos gustaron mucho", cuenta Jorge rememorando el día en que le llegó la foto. "En cierta ocasión, en 2017, el wine shop de Copenhague que vende nuestros vinos realizó una degustación y allí se presentó una joven, luciendo un saco realizado con las etiquetas de cuero del Privado. ¡La verdad es que fue toda una sorpresa para él y para nosotros!!" cuenta.

Los inicios como entrepreneur.

Sus reconocidas etiquetas de cuero, emblema de la marca y uno de los grandes atractivos a la hora de conquistar a aquellos consumidores que buscan probar un vino distinto., llamaron la atención. La singular etiqueta está labrada con el nombre de la cepa y el año de la botella: "El origen de las etiquetas de cuero fue un poco por casualidad: siempre me habían llamado la atención las etiquetas de los jeans, así que al momento de pensar en nuestra segunda etiqueta, parte por curiosidad y parte por la necesidad de diferenciarnos, nos lanzamos con la idea y resultó muy bien", cuenta Jorge.

Todo el proceso de producción del vino se realiza en la bodega familiar y esto incluye el pegado de las etiquetas, una por una, en forma manual como en los inicios.

Los vinos de la primera de sus marcas, llamada Finca Gabriel, en honor a su suegro viticultor, quien le cedió los viñedos donde cultivan las uvas propias, tienen una etiqueta de cartón con un lacito. Junto a su mujer Piky, empezaron cortando los cartones y anudándolos uno por uno.

Lo que inició como un modesto proyecto familiar, en poco tiempo creció a pasos agigantados, casi sin darles chance de internalizar la nueva realidad. "Si bien los orígenes fueron difíciles, tenía la inmensa satisfacción de hacer lo que quería", rememora Rubio. "No nos pesaban las dificultades, ni las horas de trabajo, al estar inmersos en lo que nos gustaba hacer". Contaron con ayuda: alquilaron una pequeña bodega para lograr su primera elaboración; sus colegas enólogos y conocidos les prestaron las bombas, los caños y las mangueras que les hacían falta y así sacaron sus primeras 20 cajas a la venta.

En el año 2006 compraron 7 hectáreas ubicadas en Ruta 143 N y Calle F, en el 2009 hicieron la primera elaboración ya en su propia bodega. Fue el primer gran logro, el que les dio la pauta de que habían comenzado un crecimiento que podía ser sostenido a lo largo del tiempo. Contaban con una nave de 30 vasijas y dos pequeñas oficinas. Hoy ya tienen cinco naves, 90 vasijas de distinta capacidad, una sala de recepción, oficinas, sala de reunión, sala de degustación, una cava para almacenar 1.500 barricas, fábrica de espumantes, salón de eventos y una fábrica de cognac.

"Desde que empecé tuvimos un crecimiento sostenido, vendiendo veinte cajas; después 50; al otro mes, 200 y a los 6 meses de iniciado ya me fui de la bodega donde yo trabajaba. Ya el cuerpo no me resistía tantas horas en dos lugares al mismo tiempo y elegí el proyecto personal", recuerda Rubio acerca de sus inicios como entrepreneur.

Un sueño familiar.

A los 45 años, después de haber trabajado desde los 18 como enólogo para una gran bodega mendocina que ya cerró sus puertas, Jorge Rubio fundó su propia bodega. Los medios de comunicación especializados, al ver que era uno de los primeros enólogos en crear sus propios vinos y manejar su propia marca, bautizaron a sus creaciones como "vinos de autor", y así fue como decidió adoptar la designación y un poco, también, creérsela. Sin soberbia, según aclara, pero también con el noble orgullo y el asombro de quien cumplió un sueño y ve superadas sus expectativas.


"En el año 2003, decidí hacer realidad lo que había soñado siempre, ya que, soy enólogo, el proyecto consistía en tener una marca propia de los vinos que elaboraba y el objetivo fue lograr destacarme en la presentación y comercialización", recuerda Jorge.

En ese entonces había pocos enólogos que hacían sus vinos ellos mismos. Rubio supone que él debe haber sido uno de los primeros mientras destaca que en la actualidad hay muchos jóvenes enólogos con marcas propias o pequeñas bodegas. "Hay un enólogo y escritor español que compara a los vinos de autor con una obra de arte, con un cuadro. Está el pintor que pinta por encargo y el que puede hacer su propia creación. En los vinos es lo mismo. Nosotros hacemos un poco lo que pide el mercado pero nos damos el gusto de hacer lo que nos gusta. A mí me gustan todos mis vinos, por eso me cuesta decir cual es el mejor; son como mis hijos, los quiero a todos por igual". Pero reconoce que el poder elaborar vinos con identidad propia fue parte de lo que contribuyó a diferenciar a la marca en el mercado, fue una estrategia de posicionamiento de marketing que resultó efectiva, tanto en el mercado nacional como en el exterior.

"Mis dos hijos trabajan conmigo: María Silvina que es la mayor y es escribana reparte su jornada entre su estudio propio y la bodeg; Germán, que estudió ciencias económicas en la capital de Mendoza y a los dos años se volvió y comenzóa trabajar conmigo", presenta y aclara: "Empezó de abajo, lavando pileta, haciendo el trabajo de un operario; después el encargado se fue y en la medida que fuimos creciendo Germán se incorporó a mi lado en la administración de la bodega". Quien completa el cuarteto de trabajo es Gisela, la enóloga que trabaja desde hace 15 años en la creación de los nuevos vinos. "Entre los 4 vemos cómo hacemos los cortes, si incubamos los vinos o no. En ese aspecto siempre he delegado. No soy una persona que se aferra al gusto propio, escucho mucho a los jóvenes". La fusión empresa y familia se amplió con cuando Piki, la mujer de Jorge, se jubiló y también se sumó a la bodega. Pero la influencia del grupo se extiende aun más, hacia la comunidad local. "Las empresas se enraízan al lugar, a su comunidad", observa Jorge. "Uno comparte con la gente que trabaja un montón de horas. Las vivencias que hay no solo de lo que ocurre en la bodega sino de lo que ocurre en la vida", observa.

Su último lanzamiento es el espumante Privado Blanc de Blancs, una nueva línea compuesta por dos espumantes de guarda elaborados con uvas 100 por ciento chardonnay del Oasis Sur mendocino con másde 30 meses de descanso sobre lías. Ya hace cuatro años que Rubio se embarcó en el proyecto de construir su propia champañera con el objetivo de elaborar vinos espumantes que transmitan la esencia de los suelos del sur mendocino y la pandemia no lo detuvo. Todo lo contrario, al ser los vinos un producto alimenticio en ningún momento su comercialización se detuvo por las medidas sanitarias de aislamiento obligatorio que se implementaron en el país a partir del 19 de marzo por el Covid-19. De hecho, la pandemia resultó en un crecimiento inusual de las ventas de vino, hasta un 68 por ciento de aumento en septiembre con respecto a agosto para la bodega, con lo cual las expectativas para la línea de espumantes, un producto estrella de las fiestas de fin de año, son optimistas.

"Solo extraño las degustaciones".

Como para todos, las celebraciones de diciembre, le resultan una incógnita. ¿Podremos reunirnos en familia a despedir el año? No lo sabemos, se extrañan los encuentros. Y entre ellos, el ritual más preciado de todo amante del vino: la cata. "Lo que más extraño en estos tiempos son los momentos compartidos en las degustaciones del equipo enológico, junto a mi hijo, donde se comparten sensaciones variadas y a la vez únicas".

Sin embargo, la ausencia de encuentros se compensa con la presencia de nuevos proyectos, el trabajo en equipo, las ganas y la posibilidad de mejorar.

"La otra ventaja que tiene nuestra profesión es que todos los años podés mejorar y evitar volver a cometer los errores que hiciste durante la elaboración pasada. Ya estamos pensando cómo vamos a hace la próxima elaboración. Creemos que podemos tener mejores vinos, mejor color, más estructura, aromas, en definitiva poder complacer al público", concluye. Y aclara: el rumbo no se orienta a crecer en cantidad sino en lograr mejores productos, tener más variedades y más calidad. En definitiva, a seguir disfrutando.

Publicado en Diario "La Nación". Imágenes del mismo medio.

https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/el-enologo-argentino-sorprendido-fanatica-danesa-su-nid2481512

viernes, 17 de julio de 2020

Protocolo sanitario, tema prioritario en bodegas. Coronavirus.


Protocolo sanitario, tema prioritario en bodegas.

De cómo las medidas de prevención y las acciones para implementar con los equipos de trabajos y en cada espacio ha ido ganando terreno en las empresas vitivinícolas frente a la pandemia.
Con una cosecha de uva que se adelantó más de lo habitual por el calor de este último verano, las bodegas supieron y pudieron enfrentar mejor todos cambios que ocasionó obligadamente el coronavirus y, así, aplicar correctamente y a tiempo los protocolos sanitarios en sus espacios y equipos de trabajo.
“Por algo suceden las cosas. En Chandon se arrancó mucho antes la cosecha y durante los primeros días de marzo, cuando vimos que el virus avanzaba, empezamos a tomar medidas con tiempo. Finalizamos la vendimia sólo con personal involucrado y se envió a sus casas a la población de riesgo de la empresa”, comentó Pablo Rabino, director de Operaciones de la bodega que, entre otras acciones, armó un comité de Covid 19 con profesionales de distintas áreas para reunirse a diario y cruzarse información sobre el tema y sobre lo que se podía hacer para prevenir contagios.
Guarda 14 visitó la planta de Chandon, en Luján de Cuyo, y realizó un video en el que muestra un recorrido por las distintas áreas y el protocolo que se implementa en cada una.
Actualmente, con sólo el 50 por ciento del personal activo en la bodega en Luján de Cuyo, se sigue implementando un riguroso protocolo de seguridad. Algo que también ocurre en bodegas como Corazón del Sol, en Tunuyán, aunque no pueda compararse el nivel poblacional, ya que en ésta son sólo 5 las personas fijas del plantel.

“A partir del 16 de marzo, la bodega quedó cerrada al turismo y como se trata de una empresa pequeña, sólo hemos ido esporádicamente a realizar algún trabajo específico. En esos casos, respetamos el distanciamiento, no tenemos contacto personal, no está permitido el ingreso de proveedores y tampoco nos cruzamos directamente ni por trabajo ni para almorzar”, explicó Carolina Fuller, responsable de Ventas.

Los puntos cruciales del protocolo en bodegas

Estaciones de alcohol en gel en puestos de trabajo y baños; uso de barbijos; muchas veces, también de guantes descartables; y la extrema limpieza en general fueron las primeras acciones que se implementaron como protocolo. “A pesar de que el uso de barbijo y de guantes era un tema de discusión en el mundo, nosotros pensamos que sumaría; por lo tanto, lo adoptamos desde el primer día”, dijo Rabino. De hecho, hoy, en Chandon cada trabajador tiene un set de barbijos personales con el día de la semana estampado para su uso diario.
Con el correr de los días y la información sobre el fácil contagio entre las personas, en Corazón del Sol comenzaron a tomar la temperatura a personal y externos; a seguir un registro para tener control sobre el ingreso de cada persona y ya cuentan con alfombras sanitizantes para el regreso al trabajo.

Por su parte, Chandon duplicó el transporte para el traslado de su personal. En traffics para 15 personas, sólo viajan 7 y se abastece de combustible a autos particulares para descongestionar el servicio de transporte. “Evitar contacto y aglomeraciones es nuestro objetivo. Por eso, entre tantas estrategias, aplicamos un ingreso y salida escalonados en diferentes horarios –previo paso por un túnel sanitizante-; al comedor también se ingresa por turnos y hay una persona designada para la limpieza de cada lugar de comida que desinfecta la zona antes y después de cada almuerzo”, contó Facundo Varrone, gerente de Seguridad y Salud en el Trabajo de Chandon Argentina.
“Partimos de la base que no estamos exentos de que haya algún caso en la empresa. Por eso, no ahorramos en comunicación para todos, en capacitación y en trabajar con todas las personas para generar una cultura sanitaria y que cada uno tome conciencia que puede contagiarse y contagiar a su compañero. Hasta hemos activado un simulacro. Todas cuestiones que han surtido efecto porque todos estamos atento al tema”, finalizó Rabino.

Trivento, primera bodega en certificar protocolo Covid-19.

Bodega Trivento, en Maipú, es la única bodega que cuenta con certificado de Protocolo Covid, emitido por la consultora International Dynamic Advisors (INTEDYA). Con esto puede garantizar el diseño de estándares y recomendaciones nacionales e internacionales en la lucha contra la pandemia.
“Nuestra primera preocupación fue preservar la salud de los colaboradores, sus familias y las personas vinculadas a la compañía, a través de garantizar medidas y acciones con los mejores estándares internacionales. Con la responsabilidad que esto conlleva, modificamos los esquemas laborales, segmentamos las instalaciones e implementamos estrictos protocolos de trabajo e higiene para los equipos tanto en las fincas como en las bodegas. Además, inmediatamente implementamos el trabajo remoto (teletrabajo) para las personas que podían cumplir con sus responsabilidades desde sus casas”, explicó Sylvina Cirone, gerente de Personas.
La certificación se otorga bajo las disposiciones definidas en la norma ISO 19011:2018 y tiene foco en aspectos diversos como la protección de colaboradores, clientes, proveedores, instalaciones, productos y servicios de la organización. “Además, para mantener la certificación, recibiremos auditorías regulares de las medidas vigentes, esto dentro de un plan cuyo objetivo sigue siendo la salud de las personas”, enfatizó Cirone.

La bodega cuenta con el asesoramiento de profesionales de la salud y médicos infectólogos quienes, junto a los integrantes de los comités de Gestión Covid y Alta Gerencia, evalúan permanentemente las acciones, alcance y actualización del protocolo, que ya cuenta con su séptima versión.
Cirone concluyó: “hoy estamos más expuestos y es nuestra responsabilidad como empresa contener la propagación. Este certificado no nos exime, pero sí acredita que tenemos todas las herramientas para actuar en consecuencia”.

Bodegas de Argentina en la mesa pública privada

El sector empresario mendocino, representado por Asinmet (Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza), ADERPE (Asociación de Empresarios del Carril Rodriguez Peña) y Bodegas de Argentina, trabaja en coordinación con las autoridades sanitarias de la provincia para potenciar las acciones de prevención y potencial contención de combate contra la pandemia de coronavirus Covid-19.
En una reunión en la que participaron representantes de estas cámaras empresariales, la ministra de Salud de Mendoza, Ana María Nadal, y parte de su equipo, se avanzó en la coordinación de acciones para hacer lo más efectivos posibles los protocolos sanitarios.
La intención es cuidar a los trabajadores de las empresas mendocinas, a la sociedad en general, y afinar los procesos para evitar contagios dentro de industrias y de bodegas.
Los equipos técnicos del sector privado y del Estado intercambiaron experiencias en cuanto a la implementación de protocolos teniendo en cuenta las particularidades de cada sector y de cada tamaño de empresa.

En ese sentido, se acordó seguir trabajando colaborativamente para poder avanzar en la implementación de medidas concretas adicionales que hagan más efectivos los protocolos de prevención y de contingencia.
Por ejemplo, se trabajará en aspectos que tienen que ver con el ingreso de los trabajadores a los establecimientos industriales o productivos, se reforzará la sectorización de los empleados en planta y se pondrá especial atención en los cuidados para con los transportistas.

jueves, 28 de mayo de 2020

REVOLUCIÓN DE MAYO: UNA HERENCIA LARGA QUE HOY AGITA LAS COPAS.

REVOLUCIÓN DE MAYO: UNA HERENCIA LARGA QUE HOY AGITA LAS COPAS.

Un festejo patrio con dos tonos que van más allá de los colores de la escarapela: el tinto y el blanco. Descubrí las uvas autóctonas de nuestra vida adulta como país.
Por Joaquín HIDALGO.
Semana de mayo, tiempo de escarapelas y de colores patrios. Al celeste y blanco que cuelga de balcones y decora negocios deberíamos sumarle el tinto y el blanco, al menos si miramos el largo plazo y descorchamos algunos vinos patrimoniales.
Razones hay suficientes. En tiempos de la Revolución de Mayo ya se hacían vinos en nuestro territorio. Y si romper con España implicaba entrar en la turbulenta historia que supimos conseguir, también significó comenzar a andar caminos propios en materia de vides. Es verdad: las plantas, como las costumbres, trascienden las ideas, y por eso sobrevivieron en el viñedo local algunas variedades españolas, que luego fueron salpimentadas con otras italianas y principalmente francesas.
Pero puestos a mirar el país desde aquella celebrada tertulia de mayo, desde sus escritorios de madera manchados de tinta rebelde y quizás de vino español, las industrias de tierra adentro pudieron cobrar cierto vuelto propio. Como la del vino, sin dudas. Pero esa es otra historia.
La pregunta que nos hacemos hoy es otra: pasada esa revolución, emprendido el camino independiente, ¿desarrollamos también vides y vinos locales? ¿Existen vinos patrimoniales?

Las uvas argentinas.

En materia de uvas, Argentina le ha aportado al mundo un puñado nacidas tierra adentro. Las más famosas son sus tres Torrontés, de la que el Riojano es el más reconocido por su aptitud para hacer vinos. Surgida de un cruce entre la españolísima Listán Prieto y la mediterránea Moscatel de Alejandría, el Torrontés Riojano ganó fama como vino aromático. Restan el Torrontés Sanjuanino, usado en otro tiempo para destilar y habitué de las zonas pisqueras de Chile, devenido del mismo cruce, y el torrontés Mendocino del que sólo se conoce un ascendente (la Moscatel) pero no así la otra parte, otra uva criolla aún no identificada genéticamente.
Pero hay más. El Instituto Tecnológico Agropecuario viene trabajando de manera firme en el estudio de otras uvas criollas con cierto potencial para hacer vinos. Con nombres tan poéticos como Glabro, Canela y Ferra, y otros menos sonoros como Huevo de gallo o Criolla Número 1, hay una veintena bajo la lupa de la ciencia agronómica que podría dar lugar a vinos patrimoniales.
A este pelotón claramente desarrollado en Argentina, podemos sumarle al menos dos más que están descuadradas de la bibliografía. Olvidadas en su tierra, como colonos verdaderamente afincados encontraron en este país su lugar en el mundo. El Malbec es el ejemplo más cabal, claro, y con poblaciones de plantas y algunos clones supone una reserva genética adaptada al desierto. La otra es Bonarda Argentina, genéticamente identificada como Charbono y proveniente de la Saboya francesa donde es casi testimonial. Aquí da vinos ampliamente bebidos, tanto que con 18 mil hectáreas es la segunda tinta plantada, luego del Malbec, que ya alcanza las 44 mil.

Los vinos patrimoniales.

En tiempos de la revolución de Mayo, los vinos que circulaban por las pulperías eran el Carlón si se lo podía pagar (tinto español) o el Clarete o Clarín, cuyo origen es poco conocido. En Mendoza, por ejemplo, se hacían vinos a partir de las uvas tintas de Canarias como Listán Prieto, luego bautizada aquí como Criolla Chica, que da un tinto ligero de color y perfume frutal. Esos son el primer paso de los vinos patrimoniales.
Lo que siguió fue el desarrollo de una serie de vinos locales con matriz inmigrante a los que podríamos llamar los sabores de la nostalgia. En eso, las revoluciones pierden siempre contra los gustos adquiridos. En el siglo que va desde 1810 a hasta el primer centenario, en nuestro país nacieron vinos (pero no sólo vinos) de inspiración europea, principalmente de Francia e Italia.
Pero en el bicentenario el escenario es bien diferente. Los estilos locales, con tintos de cuerpo y frescura moderada y buen paladar carnoso, dominan la escena. Y los blancos de altura, con expresión madura y a la vez fresca, no se parecen mucho a lo que ofrece el mundo, salvo algunos vinos mediterráneos.
Pero con el Malbec como bandera, Argentina tiene para dar al mundo un sabor que es propio, tanto como sucede con el Torrontés y el Chardonnay, vinos que gustan dentro y fuera del país.
Si la historia de los países pudiera ser una parábola de una persona, haber adquirido este sentido propio, de lo que nos gusta y de lo que podemos ofrecer en materia de vinos con orgullo, se parece mucho a convertirnos en adultos. Algo que en el ideario de Mayo era un germen en plena gestación.
Publicado en Vinómanos, 26/05/2020.

lunes, 27 de abril de 2020

FLORES BLANCAS, EL NUEVO VINO BLANCO DE BODEGA SANTA JULIA.

Santa Julia Flores Blancas es el nuevo vino de la bodega mendocina, que desde 1996 es sinónimo de innovación, y que viene a sumarse a Flores Negras, tinto lanzado con éxito en diciembre pasado.
Desde el trabajo en el viñedo y en cada una de las etapas de elaboración, Bodega Santa Julia tiene un claro compromiso con la producción sustentable mediante la aplicación de procesos que reducen el impacto en el medio ambiente y potencian el desarrollo de la comunidad. De este modo, la bodega también se ha convertido en referente de la vitivinicultura orgánica en el país.
La búsqueda de estilos únicos para sus vinos a partir de la diversidad que ofrecen los suelos mendocinos llevó a elegir al Viognier del Valle de Uco como la cepa ideal para Santa Julia Flores Blancas. Así nació esta nueva propuesta para aquellos consumidores que eligen vinos frescos y delicados.
Característica del Valle del Ródano, Francia, la cepa Viognier fue introducida en la Argentina en 1993 y desde entonces da lugar a vinos equilibrados en acidez y frescura, con un notable caudal floral en nariz. Por sus particularidades, esta cepa ofrece una interesante adaptación a los climas secos y soleados de montaña, condición que da cuenta de un importante potencial para la uva en Mendoza.
“Elegimos Viognier para Santa Julia Flores Blancas ya que es una de las variedades más elegantes en el mundo de la enología y creemos que encuentra su mejor expresión en el Valle de Uco. Sin dudas, es la compañera ideal para Flores Negras Pinot Noir”, dice Rubén Ruffo, Gerente de Enología de Bodega Santa Julia.
Publicado en Vinómanos, 8 de abril del 2020.
Fuente de información e imagen de sitio Vinómanos.

domingo, 19 de abril de 2020

Coronavirus: recomiendan tomar vino para mejorar la higiene en la boca.

¿Puede contribuir el vino a combatir el coronavirus? La respuesta de un organismo especializado en enología es sí, pero no tiene un efecto milagroso ni curativo, es muy importante aclararlo.
Porque tomar vino no te protege del contagio si te exponés a estar con personas infectadas o a tocar objetos que tienen el virus en su superficie. Pero el consumo moderado de vino sí puede ayudar a mantener la higiene en la cavidad bucal y en la faringe.
Esta es una recomendación de la Federación Española de Enología (FEE), recomendando tomar regularmente vino, porque entre otros beneficios, ayuda a mantener higienizada esta zona, que es donde muchas veces anidan los virus durante las infecciones.
Además, el organismo aclaró que la supervivencia del virus en el vino “parece imposible” porque la combinación de alcohol y polifenoles “impide la vida y la multiplicación del propio virus”.
En ese sentido, la FEE advierte que es altamente improbable contagiarse del coronavirus por los embalajes de vino. “Parece ser muy remota, si no estadísticamente inexistente”, ya que el virus tiene una vida muy corta y no está en presencia de un huésped vivo.
Sin embargo, son varios los que salieron a criticar el comunicado del organismo, ya que sostienen que no existe, al día de hoy, ningún estudio científico que confirme que el consumo del vino protege del coronavirus. Porque el vino se ingiere por la vía digestiva, mientras que el Covid-19 afecta a los pulmones. Y, en cuanto al riesgo de contagio a través del contacto con botellas o cajas, al día de hoy no existe suficiente investigación para saber cuánto tiempo sobrevive el virus en la superficie.
A pesar de ello, la FEE defendió, a través de presidente, Santiago Jordi Martín, el comunicado emitido por la entidad.

viernes, 21 de febrero de 2020

José Alberto Zuccardi es el nuevo presidente de COVIAR.

José Alberto Zuccardi es el nuevo presidente de COVIAR.

El Directorio de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) eligió a José Alberto Zuccardi como su próximo presidente. Sucederá en el cargo a Ángel Leotta, titular de la Cámara Vitivinícola de San Juan.
El traspaso de mando y la asunción se llevará a cabo el próximo 7 de marzo durante el tradicional Desayuno que la Corporación realiza en el marco de las celebraciones por la Fiesta Nacional de la Vendimia en Mendoza.
El reconocido empresario nacional, José Alberto Zuccardi, actual presidente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), miembro del directorio de Wines of Argentina, multipremiado a nivel internacional y elegido en 2018 como uno de los cinco Empresarios Pyme de la década por la Fundación Konex, será quien presida la Corporación por los próximos tres años, acompañado por el sanjuanino Ángel Leotta y por Pablo Asens, bodeguero de San Rafael (Mendoza) y presidente de la Federación de Cámaras Vitícolas, quienes asumirán sus cargos como vicepresidentes.
Si bien es un miembro histórico en el Directorio de COVIAR, una institución pública no estatal que no permite la reelección inmediata de sus autoridades, la designación de José Alberto Zuccardi como presidente por los próximos tres años es consistente y sienta las bases de continuidad de una visión a futuro de la vitivinicultura que apuesta a la diversidad de actores y su vinculación con la tierra, a la pluralidad de intereses y a su compleja articulación en una misma mesa de discusión. Busca la sustentabilidad de toda la cadena de producción, de la uva en fresco a la pasa, del mosto a los graneles de calidad ganando y conquistando nuevos mercados; del vino fraccionado al Malbec como embajador de la Argentina en el mundo; del potencial exportador a la consolidación del mercado interno.
La renovación de autoridades con representatividad territorial en COVIAR le da continuidad a una política de Estado sostenida con éxito durante los últimos 15 años en Argentina, que apuesta a una visión estratégica de conjunto y al desarrollo de un plan de acción consensuado. El objetivo es seguir trabajando en una articulación virtuosa entre cámaras y federaciones del sector privado con los gobiernos nacional y provinciales, representados a través de sus organismos técnicos, como el INTA y el INV, y ministros de Producción y Economía que son parte del Directorio. El fortalecimiento de la articulación público – privada en el seno de la COVIAR es la base de sustentabilidad de la futura planificación estratégica para toda la cadena vitivinícola.
José Alberto Zuccardi es la segunda generación al frente de una empresa familiar que ya integra a la tercera generación. Con sus dos bodegas, Zuccardi Valle de Uco y Santa Julia, emplea en Argentina a 850 personas. Es uno de los principales exportadores de vinos fraccionados del país, destinado el 60% de su producción a los distintos mercados del mundo.  La innovación, uno de los valores fundamentales de la empresa y característica personal, le ha permitido generar nuevos productos, experimentar con variedades no tradicionales de Argentina e investigar de manera permanente, significando un aporte valioso para la industria vitivinícola nacional. Merecedor de múltiples reconocimientos tanto en el país como internacionales, se destaca el galardón otorgado por IWC Lifetime Achivement Award (UK) en 2016 por primera vez para un argentino, que reconoce la trayectoria internacional de aquellos líderes que han marcado un antes y un después en el mundo del vino.
Como empresario, Zuccardi es uno de los actores centrales del desarrollo turístico vinculado al vino en Argentina. Otro de los objetivos estratégicos que desde la COVIAR se intenta llevar adelante como un motor de desarrollo económico y productivo para las provincias vitivinícolas.

El primer año de gestión de Zuccardi como presidente de COVIAR coincide con la discusión y redefinición de lo que será la nueva estrategia de toda la cadena vitivinícola de cara al 2030, a partir del cumplimiento en 2020 del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) que se comenzó a implementar en 2005. Aspectos como el desarrollo inclusivo de los pequeños productores, innovación, sustentabilidad medioambiental y adaptación de la industria a los desafíos que impone el cambio climático son clave de la discusión que se viene.

Fuente de información: http://coviar.com.ar/jose-alberto-zuccardi-sera-el-nuevo-presidente-de-coviar/