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sábado, 4 de enero de 2025

SEMILLÓN: DE PROMETEDOR ACTOR DE REPARTO A PROTAGONISTA EN EL MERCADO DE LOS VINOS BLANCOS.


SEMILLÓN: DE PROMETEDOR ACTOR DE REPARTO A PROTAGONISTA EN EL MERCADO DE LOS VINOS BLANCOS.

Después de mantenerse entre bambalinas durante mucho tiempo, sale a escena, destaca y enamora. Acá te damos el programa completo para que sepas con qué elenco disfrutar de la obra y aplaudir de pie.

Por Joaquín HIDALGO.

Vinómanos.

En el campo de los vinos blancos los consumidores reconocen un puñado de variedades. Si hacemos un ejercicio honesto y nombramos las tres que primero nos vienen a la cabeza, lo más probable es que sean Chardonnay, Sauvignon Blanc y Torrontés. 

Sin embargo, entre las estrellas de los vinos blancos argentinos el Semillón tiene sobrado mérito para estar en ese trío. A pesar de que no aparezca en la terna inicial.

Hay razones para ello. La más importante es que en los últimos años pocas bodegas lo han llevado al frente en sus etiquetas, mientras que en el pasado a nadie se le ocurría decir con qué uvas hacía sus vinos. 

De modo que cuando los varietales empezaron a campear en la góndola, el Semillón había perdido buena parte de la superficie que supo tener. Hoy son unas 578 hectáreas (2022), de las que prácticamente todas son de viñas viejas. Pocos lo plantan.

Pero en la medida en que el Semillón fue desapareciendo del viñedo, un puñado de productores comenzaron a ponerlo en escena. Es casi un golpe fatídico del destino: tener que perder relevancia para empezar a llamar la atención.

Lo mismo pasa con las especies en riesgo de extinción. Pero con el Semillón pasó otra cosa, además de las ganas de salvarlo del olvido.

Sabor de Semillón.

La variedad posee una rara cualidad: tiene carácter sin ser demostrativa. Eso se nota más por contraste. Si el Torrontés, por ejemplo, ofrece plumas de vedette y el Chardonnay es más bien un traje elegante, el Semillón hace gala de un carácter más bien tímido y con matices. 

Por un lado, ofrece aromas complejos aunque no demostrativos –va de la manzanilla a la manzana verde suave, de las flores blancas a la miel–, mientras que el paladar perfila un punto medio entre el volumen del Sauvignon Blanc y la sencillez del Torrontés.

Por otro, en medio de esa indefinición ostenta una gran virtud: tiene balance y un paladar transparente con la elaboración. 

Así, algunos productores lo elaboran con crianzas en maderas largas, a fin de afianzar el carácter aromático y oxidarlo completo para evitar futuros caídas, mientras que otros lo cosechan un poquito verde, para subrayar el tono de los aromas de resina y lo protegen todo cuanto pueden.

De modo que la góndola pivotea entre esos dos grandes grupos, aunque algunos pocos le suman la pimienta de alguna crianza biológica. 

El asunto con el Semillón es que todos esos matices de los que hace gala aparecen cuando las plantas son añosas. Por eso hoy se da la conjunción astral entre querer salvarlo y la existencia de viñas antiguas para hacerlo. La combinación da un blanco que destaca y enamora.

¿Cuáles probar?

Entre los que ofrecen un estilo más fresco, joven y ligeramente resinoso, destacan Polígonos de Tupungato 2022, Nieto Senetiner Patrimonial 2023, López 2023, Miras Jovem 2022 y Humberto Canale Old Vineyard 2024. 

En menor medida, pero sin romper esa regla, se sitúa Mendel 2022, que suma un poco más de matices de crianza, pero siempre del lado de la fruta, al igual que El Enemigo 2021, Norton Altura 2021 y Zaha 2022.

Con declaradas crianzas, de forma que el roble es parte central del sabor, engrosa el paladar y da una textura más aterciopelada aunque no por ello resignando matices, se lucen Finca Los Membrillos Semillón 2020, Certezas 2022, Gran Tomero Semillón 2022, Teho 2022, Corazón de Sol Semillón 2022, Callejón del Crimen 2022 y Fin del Mundo Single Vineyard 2022.

Raras avis en el panorama Semillón son Riccitelli Old Vines 2023, que se mueve entre el primer y el segundo grupo, pero con notable profundidad de matices, y A Lisa 2019, por los mismos motivos. 

Como se ve, al menos hay una veintena de Semillón que vale la pena probar. Si a ellos les sumamos algunos de los viejos vinos que se consiguen a cuenta gotas, como Norton 1959 y Lagarde 1942, los dos en un punto de evolución divino, el panorama de la variedad ofrece mucho más que un puñado de buenas oportunidades como para ocupar el top of mind de los bebedores.

JOAQUÍN HIDALGO. Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta con formatos y habla sin rodeos de lo que le gusta y lo que no. Lleva más de veinte años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en medios nacionales, como La Nación y La Mañana de Neuquén. Desde 2019 es el crítico para Sudamérica de Vinous.com (EE.UU.).

*** Publicado en VINÓMANOS. Imagenes: Vinómanos.




lunes, 28 de noviembre de 2022

Momento blanco: estilos nuevos.

 


Quizás en busca de nuevos paladares, los vinos blancos ganan cada vez más espacio entre los consumidores que se animan a descubrir nuevas propuestas.

Por Joaquín Hidalgo.

Que Argentina es un país de tintos, con Malbec a la cabeza, es algo que sabemos todos. Lo que no mucha gente tiene en mente, sin embargo, es que también es un país de vinos blancos. Blancos singulares, habría que añadir, que están creando una góndola diversa y atractiva en materia de estilos y que el consumidor no tarda en descubrir y apreciar.
Un dato. En lo que va del año visité unas 80 bodegas. Y en una mayoría, los programas de blancos crecen a ritmos notables, algunos con cifras de hasta dos dígitos. Para un puñado de productores, la exportación es un horizonte tentador. Para otros, el mercado doméstico es un campo fértil en que encontrar consumidores dispuestos.

Más allá de los mercados de destino, una cosa vincula a los productores de vinos blancos: entre Chardonnay, Semillón, Sauvignon Blanc y Torrontés por mencionar algunas variedades, la cantera creativa de los blancos ofrece hoy una amplia gama de estilos. Desde blancos acerados y nerviosos, a otros untuoso y de buena frescura, blancos con crianzas largas y biológicas, otros sin una astilla de roble. En todo caso, puestos a descubrir nuevos sabores, asomarse a la góndola de los blancos es hoy garantía de un descubrimiento. Para los recién venidos, esta es una guía simple con algunos recomendados.

Chardonnay. Con 5700 hectáreas plantadas, la más cosmopolita de las blancas encuentra en nuestro país un rincón propio: los blancos de altura, elaborados en zonas límite de la cordillera; o los patagónicos, en el límite de la latitud sur, suponen una rara avis en el panorama mundial. Comparados con la Borgoña, son más maduros y concentrados, pero igualmente frescos; comparados con California, resultan vibrantes, igualmente untuosos y con frutas más frescas. Esos vinos son el resultado de terruños secos y continentales, fríos, que determinan un tipo de Chardonnay concentrado y de frescura elevada, que gana mucho con la crianza en roble.

Ese estilo de blancos supone un paladar universal, que puede ir desde Chardonnay crujientes de frescura a otros envolventes y siempre vibrantes, con complejidad creciente en sabor. Buenos ejemplos de estos vinos son: Dedicado Tupungato 2019, Vinculum 2019, Grand Chardonnay Terrazas de Los Andes 2019, Otronia 2019, Mauricio Lorca Inspirado 2021, Cadus Appelation 2021, a los que se suma una altísima gama con Adrianna Vineyard White Stones 2020 y Fósil 2021. Hay muchos más.

Semillón. Emblema de los blancos bordeleses, esta variedad estuvo ampliamente cultivada en Argentina. A la fecha, unas 700 hectáreas de viñas viejas dan testimonio de ese pasado glorioso. Con una inagotable capacidad de añejamiento –he probado ejemplares de la década 1940 y 1960 en plena forma– la nueva cara del Semillón en el país combina un punto de madurez y una crianza precisas, que dan vida a un blanco untuoso y a la vez refrescante, con largo sabor en el fondo de boca.

Los terroir que mejores uvas ofrecen son tres: Luján de Cuyo y Tupungato en Mendoza, Río Negro en Patagonia, siempre vinculado a viñas viejas. Buenos ejemplos son: Fin del Mundo Single Vineyard Finca Del León 2021, Escorihuela Gascón Pequeñas Producciones 2021, Perlas de Parcela 2021, Polígonos de Valle de Uco 2021, Norton Altura 2021 y El Enemigo 2019. Una rara avis es Michelini Muffato Certezas 2020.

Torrontés. La variedad blanca emblema de Argentina –al fin y al cabo es una criolla– está ampliamente cultivada en el Cafayate y en Chilecito en el NOA, donde se expresa en blancos florales y de cierta delgadez. Es en terruños más frescos, sin embargo, donde ofrece un perfil completamente renovado, como sucede con Cachi Adentro en Salta, Humahuaca en Jujuy y Valle de Uco en Mendoza. En esos rincones fríos el Torrontés ofrece un perfil menos marcado hacia la rosa y el jazmín y más hacia las hierbas y los cítricos. Consigue así un blanco fragante y de paladar refrescante y lleno. Buenos ejemplos son: Colomé 2022, El Esteco Old Vines 2021, El Enemigo 2019, Susana Balbo Signature 2021 y Alta Yarí 2021.

White Blends. De la combinación de uvas blancas nace una categoría bien interesante en nuestro país. Conocidos como White blends, con cortes que parten en general de Chardonnay o Sauvignon Blanc y que completan el volumen del vino con trazo de otras uvas, desde Semillón a Riesling y Torrontés. En la combinación alcanzan otro grado de complejidad, donde unas aporta el graso de boca, otras las notas aromáticas y otras la frescura. Si uno quiere descubrir blancos de estilo nuevo, esta es la categoría a la que hay que apuntar. Buenos vinos son: Luigi Bosca De Sangre 2021, Ruca Malen Capítulo 2 2021, White Blend Organic Gaia 2021, Proyecto Hermanas 2021 y Herencia Respeto 2021 son buenos ejemplos.

Según cifras preliminares del Instituto Nacional de Vitivinicultura, el consumo de vinos blancos viene en aumento. Entre 2020 y 2021 esa cifra trepó un 11,7% para la primera mitad del año, mientras que los mismos guarismos preliminares para el comienzo de 2022 arrojó en total un 54% arriba entre el primer trimestre de 2022 y 2021. Hoy, el mercado doméstico se reparte en 70% de tintos versus un 30% de blancos.

PUBLICADO EN LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 27 de Noviembre del 2022.

https://www.lmneuquen.com/momento-blanco-estilos-nuevos-n970874

miércoles, 3 de febrero de 2021

Las cepas “olvidadas” vuelven al ruedo con tres blends para tomar como quieras.

 

La Liga de Enólogos presentó sus nuevos vinos para el 2021 con La Gran Nacha, El Regreso y El Que Ríe Último Ríe Mejor. Vinos hechos por amigos que conquistan todos los paladares.

El trabajo realizado por el grupo de amigos que integran La Liga de Enólogos dio sus frutos con tres nuevas etiquetas que fueron presentadas en el comienzo de este 2021. Los siete jóvenes enólogos que pertenecen a Grupo Peñaflor volvieron a centrarse en esas cepas “olvidadas” o poco tradicionales para salir a conquistar esos paladares que están descubriendo el mundo del vino.

“Somos enólogos, somos jóvenes y tenemos un deseo: cambiar la forma en la que se crea y se disfruta el vino”, declara el Manifiesto de La Liga de Enólogos que integran Carolina Cristofani, Emile Chaumon, Tomás Bustos, Juan Ignacio Arnulphi, Fernando Sirerol Herrera, Alejandra Riofrío y Victoria Flores, quienes con su experiencia y trabajo representan a Mendoza, San Juan y Salta.

Con las complicaciones que la pandemia puso en el medio, durante el 2020 co-crearon 3 nuevos cortes: un Blend de Garnacha Tintorera y Syrah, La Gran Nacha, inspirado en la fortaleza que caracteriza a la Garnacha, capaz de hacer frente a climas y suelos adversos. Un Blend blanco de Semillón y Chenin, El Regreso, que reivindica a variedades que habían sido olvidadas.

Y por último, El Que Ríe Último Ríe Mejor, donde la variedad protagonista es el Cordisco, un orgullo, una novedad y una enorme alegría de los siete enólogos de La Liga. Se trata de un blend bien acompañado de uvas de Tannat, y el primer vino de guarda de la bodega, con 6 meses de contacto con madera.

Con una muy buena relación de precio/calidad, las nuevas etiquetas -que se suman a la línea estrenada en 2020, El Bautismo- pueden conseguirse a un precio de $316 para El Regreso, La Gran Nacha $330 y El Que Ríe Último Ríe Mejor $396.

Publicado en el Diario "Los Andes" de Mendoza, 1º de febrero del 2021.

https://www.losandes.com.ar/guarda14/las-cepas-olvidadas-vuelven-al-ruedo-con-tres-blends-para-tomar-como-quieras/