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lunes, 27 de enero de 2025

Las bodegas de Río Negro apuntan a la calidad y al enoturismo para dar un nuevo paso en su evolución.

 

Las bodegas de Río Negro apuntan a la calidad y al enoturismo para dar un nuevo paso en su evolución.

Con una producción marcada por la pequeña escala pero con vinos de muy buena calidad, la articulación turística entre las bodegas y con otras actividades económicas es clave para crecer.

Por Néstor Pérez / Diario Río Negro.

Marcelo Miras y Andrés Rosberg recorren los viñedos en Mainqué y hablan de la “transformación en la vitivinicultura” rionegrina en los últimos años. (Foto: Andrés Maripe).

Las bodegas de Río Negro son tan disímiles como el territorio que abarcan. La vitivinicultura en la provincia se desarrolla desde la cordillera a la costa, pasando por los valles regados por el generoso río Negro. Y en ese recorrido que a veces acompaña al caudal del río, decenas de empresas están buscando un camino que hoy está directamente relacionado con el turismo.

Enoturismo es la palabra que mencionan todos los referentes consultados por Río Negro. Es el camino, remarcan, y aseguran que la calidad de los vinos que se producen en Río Negro está más que probada, pero que ahora se necesita aceitar la llegada a los consumidores y hacer funcionar con fluidez el Camino del Vino, la ruta de visitas que discurre entre las bodegas rionegrinas. Otro tema que plantean es la necesidad de trabajo conjunto con cámaras empresarias, porque la hotelería y la gastronomía son claves para generar el circuito.

“La calidad de nuestros vinos ya está probada y tiene el reconocimiento nacional e internacional”. Pero el enoturismo está en “pañales”. Marcelo Miras, de Bodega Miras en Mainqué.

“Río Negro ha venido teniendo una transformación de su viticultura desde hace muchos años”, señaló Marcelo Miras, enólogo y referente ineludible de la actividad vitivinícola de la provincia. Mendocino pero con 35 años en la región, Miras siempre habla de “nosotros” cuando hace referencia a bodegueros de Río Negro. Cita a la bodega Humberto Canale (en la que trabajó cuando llegó al Valle) como la pionera en elaborar vinos finos y señala que ese camino abierto hoy llevó a los productores a abordar la viticultura “respetando el origen, la tradición y las variedades de la zona, pero dándole una impronta hacia la producción de calidad”.

Miras tiene su viñedo con una pequeña bodega garage en Mainqué. La chacra tenía plantas antiguos que el mismo recuperó y de los que se ha nutrido parte de la producción de los vinos que llevan como marca su apellido.

En una charla con Río Negro, a la que se unió Andrés Rosberg, uno de los sommeliers más importantes del mundo, Miras indicó que “la calidad de nuestros vinos ya está aprobada y tiene el reconocimiento nacional e internacional”. Pero señala que aún se está en “pañales” en el enoturismo.

“Hicimos esta sala para entrar en turistas, pero traer turistas, no un turista por mes, la idea es traer una combi por semana como hace Mendoza”. Gustavo Favretto, bodega Fravretto de Regina.

Miras cree que el enoturismo es una de las patas de la actividad “que tenemos que apoyar y trabajar en conjunto”.

Rosberg, que visita todos los años Roca por cuestiones familiares y aprovecha para recorrer la zona y los bodegueros amigos, está entusiasmado con la recuperación de viñedos que están haciendo algunos productores en la zona de Mainqué. También cuenta que se encontró con nuevos proyectos en marcha. “Hay un gran patrimonio acá”, remarca el sommelier.

«Hay que hacer gamas medias y altas, que es donde mejor honrás y hacés lucir el potencial real que tiene la zona y es hacia donde va el mundo”. Andrés Rosberg, sommelier.

“En Río Negro el potencial es enorme para hacer calidad. Para competir en volumen y en precio no están dadas las condiciones. Hay que hacer gamas medias y altas, que es donde mejor honrás y hacés lucir el potencial real que tiene la zona y es hacia donde va el mundo”, señaló.

Al hablar del enoturismo en las bodegas de Río Negro, Rosberg indicó una vez que hay un flujo de turistas interesados por el vino en la zona es clave tener “masa crítica en las bodegas que sean interesantes de visitar”. Cree que la actividad se puede ir alimentando y ser atractiva para otros empresarios de la zona, lo que puede llevar a por ejemplo instalar un restaurante en una bodega.


Gustavo Favretto lidera la bodega familiar en Villa Regina. (Foto: Juan Thomes).

Mariana Cerutti fue designada hace pocos meses como directora de Vitivinicultura de Río Negro y tiene el concepto de enoturismo entre los principales objetivos de su gestión.

“Si bien tenemos muchas bodegas de Río Negro y que exportan a los mercados más exigentes y compiten perfectamente con miles de cualquier vino de otra parte del mundo, nuestros volúmenes son menores, por lo cual estamos buscando los nichos de mercados, que sean específicos para vinos que son de alta calidad”.

Y en el plano local y vinculado directamente con el enoturismo, la directora de Vitivinicultura señala que es inminente el lanzamiento de un plan de capacitación para todas las bodegas que hacen enoturismo.

Cerutti remarcó también la incorporación de las nuevas generaciones en la producción de vinos. “Se van metiendo en las empresas familiares y van innovando en lo que es la producción”.

Regina tuvo en su momento una importante cantidad de bodegas que paulatinamente han ido desapareciendo.


Las bodegas apuestan a combinar su producto con la gastronomía.

Dato 4.176.300 fue el ingreso de uvas a establecimientos elaboradores de vino y/o mosto de Rio Negro en la Temporada 2024.

Una de las más tradicionales es bodega Favretto, reconocida por la calidad de sus vinos en damajuana.

Desde hace poco más de 20 años comenzaron también a producir vinos finos.

En 2010 Gustavo Favretto se hizo cargo de la bodega familiar. Gustavo es nieto de Ferruccio Favretto, que llegó desde el Véneto italiano allá por 1944 y plantó las primeras viñas para una bodega que empezó a funcionar en 1948. Durante un largo camino el trabajo lo hicieron el padre y el tío de Gustavo.

Con 77 años de actividad, la bodega conserva intacta y en funcionamiento parte de la estructura en la que se elaboran los vinos en damajuana que los caracterizan y que son la parte más importante del negocio.

Pero además de la producción de vinos finos, uno de los cuales lleva el nombre de su abuelo, también se diseñó en la chacra, que está al oeste de Regina, un lugar especialmente ambientado para recibir turistas. En este salón con botellas de las variedades que comercializa la marca, hay un lugar para comer y antigüedades relacionadas con la bodega. Quienes contratan la visita guiada disfrutan de la degustación de tres vinos y una picada, mezclados con juegos relacionados con el vino.

Allí también se hacen almuerzos a pedido de los visitantes, y se planifican actividades empresariales.

Favretto remarca que para que la actividad dé un paso adelante hace falta que se conozcan más los productos de Río Negro. Y destaca al enoturismo como la piedra angular. “Hicimos esta sala para traer turistas, pero no un turista por mes, la idea es traer una combi semanal como hace Mendoza. Yo estoy preparado para recibirlo”. El desafío, dice, es cómo articular las visitas.

También remarca la necesidad de que se consuman vinos de la zona en sector gastronómico. Pero allí la competencia es feroz con los vinos foráneos que a veces ingresas a precios con los que es muy difícil competir.

Un plan de capacitación.

La directora de Vitivinicultura de Río Negro, Mariana Cerutti, adelantó que está listo un proyecto de capacitación para el desarrollo de experiencias enoturísticas en la provincia, diferenciando las zonas vitivinícolas, como son la zona andina, el Alto Valle, Valle Medio y Valle inferior.

Dentro del plan de capacitación se apuntará a la gente que está o va a trabajar en enoturismo, y a prestadores que participan de la actividad y que no necesariamente están en las bodegas.

Según indicó la funcionaria, la idea también es potenciar las capacidades de los diferentes actores del turismo dentro de la red del enoturismo.

Cerutti indicó que se apunta también a ayudar a las bodegas a que desarrollen “experiencias innovadoras, diferentes y sostenibles en el tiempo, para poder ofrecer diferentes actividades”.

“Es algo único en el mundo una provincia que tenga la posibilidad de tener bodegas desde la cordillera hasta el mar y lo tenemos que aprovechar”, destacó la directora de Vitivinicultura.

Mainqué, el paraíso de los viñedos antiguos en Río Negro.

Situada prácticamente en el centro del Alto Valle, Mainqué tiene en sus chacras viñedos de una antigüedad y calidad que no dejan de sorprender a los enólogos y especialistas del mundo del vino.

Plantadas a mediados del siglo pasado, muchas hectáreas de viñedos fueron abandonadas o desmontadas, pero en los últimos años hay una paulatina recuperación de estas “joyas” olvidadas.

Esta riqueza histórica que destacan tanto Marcelo Miras como Andrés Rosberg, llevó a que en Mainqué se instalaran bodegas como Chacra, Noemia o Aniello, todas productoras de vinos de alta gama.

Miras desarrolló en este lugar su viñedo y una bodega garage que muestra con orgullo. El resto de su producción la elabora en Fernández Oro.

En la entrada de la chacra que está al norte de Mainqué, a poco más de un kilómetro del pueblo, se pueden ver los parrales antiguos que el enólogo mendocino atesora. A medida que se avanza en el viñedo, aparecen las variedades más nuevas. 

Si uno recorre Mainqué, e incluso desde la Ruta 22, se ven sus viñedos reverdecidos.

Eso sí, también asoma el maíz y los frutales siguen siendo mayoría. Porque el Valle hoy es cada vez más diverso. Y eso está bien dice Miras y menciona una plantación de maíz frente a su chacra con la que convive sin problemas.

Publicado en Diario Río Negro.

Lunes 27/01/2025.

https://www.rionegro.com.ar/economia/las-bodegas-de-rio-negro-apuntan-a-la-calidad-y-al-enoturismo-para-dar-un-nuevo-paso-en-su-evolucion-3977196/ 

viernes, 10 de enero de 2025

¿Cómo hacer una fácil, rica y refrescante sangría? Una opción bastante accesible para combatir el calor.



¿Cómo hacer una fácil, rica y refrescante sangría?

Una opción bastante accesible para combatir el calor. 

Lista de Ingredientes

vino rosado: 1 litro

naranja: 1/2 unidad

manzana: 1

ciruela: 1

pera: 1

banana: 1

jugo de limón: 1/2 unidad

gaseosa lima limón: 100 ml

Preparación: Cortar la naranja a la mitad y luego en gajosSin quitar la cáscara. Cortar la manzana, ciruela y pera y trozos o cubos. Por último cortar la banana en rodajasLa dejamos para el final porque se oxida más rápido que el resto de las frutas.

Colocar todas las frutas dentro de una jarra grande. Añadir abundante hielo, el vino y mezclar bien. Si no querés usar vino rosado se puede usar tinto o blanco. Luego añadir el jugo de limón y gaseosa. Mezclar nuevamente y servir bien frío.

Opcionalmente, se puede conservar refrigerada por unas horas antes de servir o de un día para otro, para acentuar los sabores. En ese caso, colocar la gaseosa justo antes de servir, al igual que los hielos.

Publicado en Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/gastronomia/como-hacer-una-facil-rica-y-refrescante-sangria-3959009/

jueves, 30 de marzo de 2023

Río Colorado de aniversario: «Producir es nuestro destino», destaca un bodeguero local.

 

Ezequiel Naumic, emprendedor y empresario, quien desde hace décadas apuesta por producir en Río Colorado.

La posición estratégica como puerta de entrada a la Patagonia, el capital humano y la producción son las claves para pensar un futuro con desarrollo, enfatiza el empresario Ezequiel Naumic.

Ezequiel Naumic es el creador de una de las principales bodegas boutique de la Patagonia, Trina, donde elabora vinos de alta gama. En sus viñedos, acá en Río Colorado a la vera del río, también incorporó al emprendimiento un restaurante gourmet y un hotel.

“Río Colorado está en un momento extraordinario para los que tenemos vocaciones de crear y hacer. El espíritu pionero de los tiempos de la fundación y la capacidad innovadora de los últimos años convergen en desarrollo y crecimiento local y regional”, comenta el empresario a RÍO NEGRO a propósito del nuevo aniversario que vive la ciudad que lo adoptó y él eligió que fuera así.

“Estratégicamente, Río Colorado tiene todas las cualidades para un crecimiento sostenido en todos los sentidos, incluído el poblacional. En este punto vale resaltar varias cuestiones. Una, hoy las comunidades chicas o de tamaño mediano, con buena escala humana, son atractivas para quienes buscan un cambio de vida, sobre todo luego de la pandemia. Dos, ya son muchos los que buscan radicarse o bien tener una segunda residencia en lugares con espacios libres y naturales de fácil accesibilidad. Tres, acá tenemos una “excusa y un recurso natural extraordinario”, el río. No hay tantos pueblos que estén atravesados por un río. Un río que es limpio, que tiene excelentes balnearios. Esto la gente de afuera lo está viendo y es por eso que les resulta atractivo mirar y crear expectitvas en Río Colorado”.

En plena cosecha en los viñedos de la bodega
Trina, a la vera del río Colorado, en Río Negro.

Cada vez más comunicados e interconectados.

Como si esto fuera poco, Naumic refuerza con otro dato las ventajas y fortalezas de esta comunidad. “Estamos a 180 kms de Bahía Blanca, a 200 de Santa Rosa, en La Pampa. A 300 del Alto Valle, bien cerca de Choele Choel. Estamos conectados con todas estas ciudades y regiones y somos corredor y conector muy transitado. Esto es fabuloso”.
Muchos años atrás “parecía que estábamos alejados de todo; hoy nada de eso ocurre. Es todo lo contrario”.
Ser parte del puerta de entrada a la Patagonia es una idea que Naumic repite desde siempre. “Es un valor agregado que crea oportunidades”.

La vitivinicultura es uno de los puntos
fuertes de la producción de Río Colorado.

Esto de no ser más un lugar de paso sino de destino -tanto para el descanso, un stop o lugar para invertir- ha hecho que la hotelería y la gastronomía, por ejemplo, mejorara y se esmerara en ofrecer servicios de calidad y acorde a tendencias y exigencias de consumo actual, remarca el bodeguero.
“Esto incide en la cadena productiva. Un sector necesita de otro y así sucesivamente la rueda gira. Somos un pueblo destinado a la producción, enhorabuena”, razona.
La belleza natural juega un rol decisivo a la hora de aprovechar
las oportunidades turísticas en Río Colorado.

La ruta del vino está funcionando muy bien acá. Esto, desde Trina, creo que lo hemos entendido muy bien. Por eso vivimos estudiando, investigando, experimentando y planificando”, comenta.
El futuro no es algo que nos puede pasar, dice Naumic, sino es “una realidad que se construye y vive en el presente”.
Con este postura, el entrevistado concluye que “el capital humano de Río Colorado es decisivo y fundamental para soñar y crear todo lo que está por venir”.

Publicado en Diario Río Negro.

29/03/2023.

Edición Aniversario Ciudad Río Colorado (provincia de Río Negro, Argentina).

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/rio-colorado-de-aniversario-producir-es-nuestro-destino-destaca-un-bodeguero-local-2821958/

Otro enlace de interés.

En Río Colorado crearon la única bodega patagónica que ofrece restaurante y hospedaje.

https://www.rionegro.com.ar/gastronomia/en-rio-colorado-crearon-la-unica-bodega-patagonica-que-ofrece-restaurante-y-hospedaje-2607669/


Imágenes pertenecen al Diario Río Negro.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Vinos: ventajas y desventajas del bag in box.

 


Vinos: ventajas y desventajas del bag in box.

El nuevo envase poco a poco va ganando un espacio, aunque despierta conjeturas y dudas. En la nota, te damos más detalles.

Por Joaquín HIDALGO.

En el último año, y a caballo de las dificultades para conseguir botellas de vino, un envase para vinos ganó relevancia: el bag in box. Es, para definirlo en pocas palabras, una caja de vino, que dentro lleva una bolsa de 3 o de 5 litros, y que emplea una canilla muy cómoda para servir directamente desde la caja.
Como todos los envases diferentes a la consagrada botella, enseguida el bag in box despierta todo tipo de conjeturas. Y de amores y de odios, desde ya, que es una característica probada de los consumidores argentinos. Las preguntas más frecuentes sobre el bag in box apuntan al gusto del vino, al tiempo en que se puede tener esa caja, a cómo conservarla y si es o no un buen vino. A continuación, repasamos algunas de ellas y otras, respecto de las ventajas y las desventajas de este envase.

Cantidad-Precio: Ventaja. Desde el punto de vista del transporte, el bag in box es apilable, con lo que achica el costo por unidad. Pero demás, como la unidad de venta es mayor, el costo por litro baja. Si se piensa que una botella ofrece 0,75 litros, cualquier bag y box cuesta menos que la suma de las botellas. La cuenta es simple: una caja de 3 litros representa 4 botellas y, en general, en la compra final uno se ahorra en torno a una botella de vino.

Durabilidad: desventaja. El vidrio es completamente inerte. El plástico no. Es decir, que si una botella no permite la entrada de oxígeno al vino, la bolsa de plástico que contiene al vino en bag in box genera cierto grado de oxigenación. Esto es: si una botella de vino tinto evoluciona lentamente, el bag in box avanza a paso firme. Así es que cualquier guarda en botella es posible, pero es absolutamente desaconsejable en el bag in box. ¿Pero quien compra 3 litros de vino para que le dure mucho? Desde envasado, y por eso es importante leer ese dato en la caja, un bag in box no se altera durante los primeros seis meses. Luego ya empieza a mostrar desviaciones. Ahora bien, una botella abierta dura muchos menos que un bag in box.

A la heladera: ventaja. El bag in box tiene la enorme ventaja de que, puesto en un estante de la heladera, es muy cómodo para el servicio de una bebida fría. En eso, hay que anotar este otro dato: el vino envejece más lentamente a temperaturas frías. De modo que un blanco en bag in box va siempre a la heladera. El tinto no necesariamente.

Llevar de camping: ventaja. Cualquiera que se haya ido de camping y se haya olvidado el sacacorchos, o bien aquel que luego tuvo que volver con las botellas de vino vacía, sabe que un bag in box es la mejor versión posible para el aire libre. En eso, la caja, que no se rompe, que se aplasta para llevarla de vuelta o bien que no suma peso en vidrio es la panacea. La canilla que evita que se pierda o derrame vino, es una bendición cuando no se está en terreno firme.

¿Tinto es mejor que blanco?. Ahora bien, puestos a elegir un vino, los amantes del blanco deberían mirar con mayor desconfianza al bag in box respecto de la botella. Y eso por los mismos motivos que aplican a la durabilidad. En todo caso, un blanco dura menos que un tinto.

¿Las cajas tienen buenos vinos?. En el mundo de las botellas, hay vinos desde 500 pesos hasta 100 mil y más, el rango para elegir es amplísimo y para todo bolsillo. El bag in box se centra en las gamas medias, desde los 500 a los 1500 pesos medido en botellas. Ahora bien, para el quincho, para la heladera y para la cotidiana es de lo más ventajoso.

Requiere un recipiente extra: desventaja. El bag in box funciona muy bien en una repisa, en la alacena, en el quincho, en la heladera. Pero para llevar a la mesa es muy aparatoso. Requiere, en todo caso, de una jarra o botella extra para llevar el vino al mantel. Suma, claro, un eslabón más a la cadena y obliga a tener un buen recipiente: o bien una vieja botella de vino, un decanter o un pingüino, cualquiera sea el caso, el bag in box reclama otro recipiente para llegar a la mesa.

La canilla, ¿funciona?. Una vez abierto el bag in box, la canilla se presenta como el mejor adminículo de la caja: abre y cierra sin dejar que pierda ni una gota. Incluso si se aprieta un poco la caja, la canilla no pierde. Y con sólo apretar el botón funciona y suelta vino. El dato es que, en la medida en que se vacía la bolsa, pierde presión. Para terminar de servir todo el volumen a veces hay que inclinar un poco la caja. No más que eso.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

Domingo 4 de Septiembre del 2022.

https://www.lmneuquen.com/vinos-ventajas-y-desventajas-del-bag-in-box-n943882

sábado, 23 de abril de 2022

Martino Wines, una bodega “inquieta” que hace vinos para disfrutar.

 

La bodega data de principios del 1900 y está ubicada en Luján de Cuyo, a solo 20 minutos de la Ciudad de Mendoza. Se destaca por reivindicar variedades autóctonas en Mendoza, tradicionales de otras latitudes y poco usuales en el paladar argentino.

Martino Wines es una bodega de espíritu inquieto. Los inicios del proyecto se remontan al año 2001, cuando el emprendimiento nació de la unión de tres amigos con expertise en el manejo de los negocios y desarrollo de procesos, compartiendo además su pasión por el vino.

La construcción de la bodega, propia de fines del siglo XIX, se caracteriza por sus espesos muros de adobe, techos de caña y torta de barro.

Cuenta con dos viñedos: Finca La Violeta, en el corazón de Agrelo, con 7 hectáreas y media plantadas en 1926 donde producen exclusivamente Malbec, y Altos de Barrancas, ubicado en Barrancas, con un viñedo de 47 hectáreas de las cuales 38 están plantadas desde 1996 con diferentes variedades de uva.

Puesta en valor de cepas locales.

Martino Wines elabora vinos de perfil europeo, explorando y revalorizando cepas inusuales en Argentina como Pedro Ximenez, Sangiovese, Garnacha, Petit Verdot, Cabernet Franc y un rosé de Merlot y Pinot Noir, a las que se suman un Malbec y un Marselan (hija del Cabernet Sauvignon y Garnacha tinta), haciéndolos protagonistas de sus vinos premium.

Al mismo tiempo, se trabaja en la línea icono llamada Baldomir, que representa los máximos exponentes de la bodega. “Son productos de nicho, con gran complejidad, elegancia y potencial de guarda. Productos únicos y excepcionales integrados por los vinos Terroirs Serie y el mayor exponente Baldomir Gran Malbec”, explica Fernanda Martino.

El equipo enológico está liderado por Sergio Montiel, con el asesoramiento internacional del italiano Attilio Pagli, considerado por Decanter como uno de los diez mejores enólogos del mundo.

Turismo & Gastronomía,

La bodega abrió las puertas de su restaurante, ubicado en el mismo predio, un espacio relajado con una propuesta de disfrute amigable donde el vino es el protagonista y hay opciones de menú por pasos para vivir una completa experiencia de placer que invita a quedarse.

El restaurante está liderado por el chef Lucas Olcese, quien diseña especialmente el menú que varía según la estacionalidad. Cuenta con un salón central, una galería integrada y dispone también de mesas compartidas, una tendencia instalada en Europa que incentiva a que la gente comparta una comida, una charla, quedándose horas alrededor de las mesas comunales.

PUBLICADO EN GUARDA 14 DEL DIARIO LOS ANDES DE MENDOZA.

https://www.guarda14.com/noticias/martino-wines-una-bodega-inquieta-que-hace-vinos-para-disfrutar/

domingo, 14 de noviembre de 2021

¿Cómo hizo para crear esta bodega con perfil turístico en Río Colorado?

Ezequiel Naumiec (48) es el propietario de una pequeña porción del planeta increíblemente bella por su naturaleza e intervención de la mano del hombre en la colonia Juliá y Echarren, a la vera del río Colorado, en Río Colorado.

Es allí donde tiene viñedos y una de las bodegas boutiques más nuevas y lindas de la región, Trina. Acercarse a este lugar, conocer a Ezequiel y su familia, recorrer los cultivos, probar los vinos y comer en el restaurante de la bodega es una experiencia inolvidable. Y hacerlo desde la media tarde hasta el anochecer, todo en más glorioso todavía.

“Mi inserción en el mundo del vino fue causal de la vida misma, la misma que te lleva cuando te movés con pasión. Comencé en la vitivinicultura desde el sector comercial, como licenciado en Comercio Exterior. Entre los varios productos que promocionaba en los mercados exteriores, varias bodegas de Mendoza y San Juan eran parte de mi porfolio. Rondaban los comienzos del 2000 y al servir cada copa de vino en las degustaciones en las distintas ferias internacionales supe en ese momento que no era sólo una bebida, que era mucho más. Fue entonces que entendí su complejidad y las apasionantes historias de sus productores me atraparon para nunca más salir de ellas”, comenta el protagonista a “Río Negro”.

“Siempre tuve en mente tener mi propia bodega para plasmar el 100% mis ideas. Durante tantos años en la industria soñé cada detalle del proyecto. Recuerdo de las críticas con cariño que familiares y amigos me decían sobre lo “acumulador” de objetos antiguos y atípicos que era, y yo prefería reír antes que tener que explicar la gran cantidad de ideas que daban vueltas en mi cabeza”, agrega.

Hasta que un día encontró este lugar acá en Río Negro, un paraíso de viñas detenido en el tiempo, un polo vitivinícola olvidado en el pasado. Un lugar con más de 17 bodegas abandonadas le permitió aunar tres palabras que siempre le sonaban como un mantra: Patagonia, historia y Malbec. “Era un tridente que no podía fallar. A eso le sumé lo orgánico; vivimos del medioambiente, entonces, cómo no cuidarlo, ¿no?”.

Así fue concibiendo esta nueva bodega rionegrina con un perfil turístico en paralelo con la cuestión productiva. Acá se planificó la bodega en función de la actividad turística, elemento que le da una característica especial a este emprendimiento. Tiene un restaurante abierto al público con un menú estable con productos regionales y de estación.

Nace el proyecto.

Tenía claro que el proyecto arquitectónico debía basarse en tres pilares importantes: los pájaros y su trinar (no hay buenas uvas sin ellos) y su estrecha relación con la vid; las atrae su color para que llevar su semilla lejos y así la especie continúa. Por ese motivo la bodega es un ala de un pájaro reposando sobre la costa del río Colorado. Uno cuando entra a los viñedos y empieza a ver a lo lejos esta forma sorprende y emociona.

El segundo pilar es la historia, detenida en los años 50. “Era fundamental reescribirla ya que de ahí nace la mezcla de lo antiguo y lo moderno, que conviven en cada detalle del proyecto, tal como lo refleja la etiqueta de Trina. Durante varios años junté puertas antiguas, hierros, mármoles de carrara que Luigi (el bisabuelo italiano de Paula, mi mujer) que había obtenido en un cierre de un sauna en La Boca, así como muebles antiguos de la vieja casona de Paternal”, comenta Ezequiel.Y el tercer pilar es lo moderno, líneas rectas, lo actual, el hoy y ahora con todo lo que la tecnología logró por la industria vitivinícola.

Los vinos que producen en Trina, viñedos y bodegas ubicados en Río Colorado.

¿Vamos bien con la línea del tiempo? 2010 conocen Río Colorado; 2013 compra con su mujer estas tierras y empieza a viajar todo el tiempo entre Río Negro y Mendoza todo el tiempo. “Llegué a manejar 50.000 kms por año en auto”, cuenta. En el 2018 se desvincula la bodega de San Rafael para enfocarse en un 100% en Trina. Y en el 2020, apenas iniciada la cuarentena se traslada con toda su familia a vivir en Río Colorado.

Este momento de la bodega: “Creo que en la vitivinicultura hay que hacer una división entre las grandes corporaciones, que son fábricas de vino y la de vinos de terroir o bodegas boutiques que buscan calidad sobre el volumen de elaboración. Río Negro va de la mano de la segunda clasificación y es ahí donde podemos centrarnos en hacer sentir al consumidor que viva una experiencia y no solo la venta de un producto”, teoriza.

La nueva ruralidad en Río Negro.

En este contexto, Ezequiel forma parte de una camada de profesionales y emprendedores que le dan rostro a la nueva ruralidad, ese espacio que vincula a la ciudad con la chacra y el campo de un modo distinto a lo que veníamos viendo. Cómo: él mismo lo explica así. “Hoy la manera de consumir vino cambió. No solo se vende una botella de vino sino también la historia detrás que hay detrás de toda la cadena productiva. Para la industria regional es fundamental lograr la unión de la vitivinicultura, la gastronomía y el turismo, justamente por que conforma una experiencia. La vitivinicultura de Río Negro está compuesta en su mayoría por bodegas boutiques, lo que hace que tengamos la posibilidad y la gran ventaja de que los propios hacedores de vino, como protagonistas de la película, puedan contar en primera persona sus experiencias vividas en cada copa servida. Y si a eso le sumamos el maridaje donde el chef explica el puente entre el plato y la copa servida, logramos un receta única y hacemos sentir esa experiencia única. Por eso, si logramos afianzar la unión gastronómica y la vitivinicultura tendremos un producto único y no tendremos que competir con otras provincias en el plano productivo porque tenemos un valor, un producto y una experiencia única y diferente”.

Su idea central en este tramo de su vida pasa por lograr que Trina sea la punta de lanza para poner nuevamente la historia vitivinícola de Río Colorado en primera plana y que el pueblo vuelva a ser el maravilloso polo vitivinícola que fue.

La alianza con el turismo y la gastronomía.

Días atrás, la colonia Juliá y Echarren de Río Colorado fue sede de un mega encuentro gastronómico, turístico y cultural organizado por Enbhiga, entidad que viene concretando encuentros entre cocineros, agentes turísticos y productos para poner en valor las economías locales y regionales.

En esta última edición, la bodega Trina fue uno de los escenarios de las intervenciones gastronómicas por el convencimientoque tiene su dueño, Ezequiel Naumiec, que alianza de este tipo debieran ser las habituales para crear sinergia productiva.

“La tendencia a lo natural y la poca intervención del hombre hace que esta ciudad y la región estén en un momento único que tenemos que saber aprovechar. Por ello es fundamental trabajar en equipo, tanto el sector privado como estatal, compartiendo experiencias y sabidurías para poder avanzar con éxito. Mucha gente de ciudad como es mi caso se está mudado a zonas rurales y traemos el conocimiento de lo que las grandes mercados demandan. Al combinarlo con el conocimiento de trabajo que hay en la zona rural es altamente probable que logremos alcanzar un posicionamiento de excelencia. Si a esto le sumamos la coyuntura que nos deja la pandemia, donde la gente busca productos saludables sobre lo industrializados, el turismo rural se posiciona como una oportunidad plena, tanto en lo cultural como económico, social y productivo. Este nuevo paradigma hace que la región tenga la oportunidad de poder satisfacer estas nuevas necesidades”.

¿Cuántos Ezequieles más hacen falta para crear el futuro que todos deseamos? Hay muchos como él, menos mal.

PUBLICADO EN DIARIO "RÍO NEGRO", 12 de noviembre del 2021. Las imágenes pertenecen a la publicación del Diario "Río Negro".

https://www.rionegro.com.ar/como-hizo-para-crear-esta-bodega-con-perfil-turistico-en-rio-colorado-2033910/

miércoles, 21 de julio de 2021

SAN PATRICIO DEL CHAÑAR SE PREPARA PARA SER SPOT DE VINOS EN 2022. A 20 años de la primera vendimia, la región neuquina tendrá su festival de etiquetas locales en abril.


Vendimia Neuquina. Con ese nombre se presentó un evento destinado a promover los vinos de la región, de cara a 2022. A dos décadas del nacimiento de San Patricio del Chañar como polo vitivinícola, por medio de un compromiso público-privado entre el municipio y las bodegas, la región anunció su ingreso a la oferta de eventos presenciales de vino para el año próximo.

Vendimia Neuquina: fiesta en abril próximo.

En el lanzamiento, que se realizó por video conferencia, se presentó a la región neuquina como un destino turístico que combina buenos vinos y gastronomía. 

En la conducción estuvo el músico y productor de vinos Juanchi Baleirón, acompañado por Juliana Lamelza, mientras que el anfitrión fue el intendente Leandro Bertoya y los protagonistas de las bodegas del Chañar: Roberto Schroeder por Bodega Schroeder, Juliana del Águila Eurnekian por Fin del Mundo, Julio Viola (hijo) por Malma, Sofía Groppo por Secreto Patagónico y Nicolás Navio, enólogo del Grupo Peñaflor, principal grupo de bodegas de Argentina, presente en la región desde el año pasado.

Durante la presentación, se compartió un video en el que el músico recorre las bodegas y prueba sus vinos. El paisaje es de otoño, propio de vendimia, y en el recorrido tiene oportunidad de probar algunos de los productos gourmet de la zona: los quesos de Familia Ventimiglia, cuyo Patagonzola es legendario ya; los aceites de Olivares de Neuquén, pioneros, y los productos de El Arca.

Por su parte, los cocineros Ezequiel González, de Saurus Restaurante, y Pancho Fernández, de Malma, elaboran empanadas, truchas y cordero a la llama. Una pequeña muestra de lo que es hoy un polo vitivinícola y gastronómico que en 2000 no existía.

20 años de vinos.

Uno de los fenómenos más interesantes de las últimas décadas en materia de vinos de Argentina es el polo de bodegas que nació en San Patricio del Chañar, a orillas del río Neuquén, de cuya primera vendimia se cumplen 20 años. Nacido de una iniciativa privada, pero con ayuda crediticia del estado provincial, desde 1999 comenzó la exploración y luego plantación de una región de vinos.

Con foco en Pinot Noir y Malbec, y en menor medida en Chardonnay, Merlot y Cabernet Sauvignon, la zona logró afianzarse al cabo de dos décadas y consolidar una oferta de 1350 hectáreas de vid, con la que se elaboran unos 13 millones de litros de vino.

Según las bodegas, entre 1/3 y la mitad de los vinos producidos son exportados, generando divisas y trabajo especializado en una región donde no había más que chacras.

Ya lo sabían los romanos y hoy lo sabe el municipio del Chañar: el vino es un vehículo civilizador, ya que trae aparejado, además de inversiones, un mundo que se activa en la mesa. Desde la gastronomía a los productos gourmet, eso si descartamos la capacidad que tiene de poner en el mapa universal a los lugares donde se lo elabora.

Si al comienzo fueron capitales neuquinos, el desembarco de bodegas principalmente de Mendoza, como sucede con el Grupo Peñaflor, rubrica el esfuerzo realizado y le da aún mayor proyección: el principal exportador de vinos de Argentina tiene hoy una pata propia en la zona.

De esta forma ahora se impone tener una fiesta propia de la vendimia local. Si la pandemia vino a postergar varios de los proyectos, no parece haberle puesto freno a la Vendimia Neuquina, que se anuncia ya con fecha concreta para 2022: del 10 al 13 de abril del año entrante el calendario del vino argentino suma ahora una nueva actividad. Y será en San Patricio del Chañar, aunque aún no trascendió bajo qué modalidad.

Qué beber.

Mientras tanto, es un buen momento para beber algunos de los ricos vinos de la región. El más notable en crecimiento estilístico es el Pinot Noir: si Fin del Mundo es la bodega que más Pinot produce en la Argentina, Schroeder se cuenta entre las que más estilos exploran, desde rosados a espumosos y vinos tranquilos en todas las gamas de precio. Grupo Peñaflor lo exporta con éxito a USA. 

El Malbec es un hito importante, ya que ofrece un perfil de sabor intenso y con buen cuerpo, que lo distingue. Secreto Patagónico propone algunas versiones modernas. Finalmente, en materia de Chardonnay, Malma ofrece hoy una versión con crianza que es benchmark en la región.

Lo increíble de San Patricio del Chañar es que en un período de tres años pasó a tener 1350 hectáreas de viñedos: más de seis mil kilómetros de mangueras de riego por goteo, siete millones de plantas de vid y en seis bodegas con capacidad instalada para 13 millones de litros de vinos. Veinte años después parece que siempre estuvo ahí.

Publicado en VINÓMANOS.

https://vinomanos.com/2021/07/vendimia-neuquina/

sábado, 27 de febrero de 2021

Córdoba: una gastronomía con mucho por descubrir.


 

Córdoba: una gastronomía con mucho por descubrir.

Los Socavones – Bodega Terra Camiare. Santos Nobile (N) 505, Colonia Caroya, Córdoba. Lunes a domingos, mediodía. Viernes y sábado, noche. Precio promedio: 1500.

Algunas fuentes declaran que el primer vino americano en llenar la copa del rey nació en la provincia de Córdoba. El “lagrimilla” era producido por los jesuitas instalados en la zona de Jesús María Colonia Caroya desde el siglo XVII, y la tradición vitivinícola siguió creciendo con la llegada de los inmigrantes friulanos que llegaron en el siglo XIX. Ellos dieron origen a decenas de bodegas familiares, entre ellas la Bodega Nanini, adquirida en 2015 por la familia Mizzau, que hizo una importante inversión en tecnología, y la refundó como Terra Camiare

La bodega ofrece una visita guiada con degustación final de sus vinos (no deje de probar el exótico Indama, elaborado con uva Isabella, típica de la zona), pero lo mejor para completar la experiencia es conocer su restaurante, Los Socavones. El espacio está ambientado con mucha clase, con un brasero a la vista, que es el corazón de la carta. Pero lo primero es probar la tabla de fiambres de Colonia Caroya. El salame de la zona está certificado con Identificación de Origen, también herencia de los inmigrantes fruilanos, y es de los mejores del país. 

La carta fue creada por el chef mendocino Pablo Magliano, con amplia experiencia en gastronomía de bodegas. De la brasas salen desde las empanadas hasta las mollejas, bien crocantes y sequitas (servidas con polenta blanca y tomates asados), además de cortes como el bife de chorizo, el T-Bone, y la bondiola. Un clásico de la casa es el cabrito de Quilino (localidad cercana donde la bodega tiene parte de sus viñedos), hecho arrollado, servido con puré irlandés (con cebolla de verdeo). También hay buenos langostinos y salmón, no muy propios de la zona pero demandados público (además ayudan al maridaje con vinos blancos, un fuerte de provincia de Córdoba). De postre, deliciosa panna cotta de naranja o némesis de chocolate. 

También puede conocer los vinos y gastronomía de la bodega en Buenos Aires. El 6 de marzo se celebra la vendimia cordobesa en el restaurante Warnes, en una cena de tres pasos maridados con los mejores vinos de la bodega. 

Cocina ****
Servicio ****
Ambientación ****

Reservas al 03525 15-43-2746. 

https://noticias.perfil.com/noticias/restaurante/cordoba-mucho-por-descubrir.phtml