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lunes, 14 de septiembre de 2026

El día que Chandon se ilusionó con hacer espumantes en Patagonia.



El día que Chandon se ilusionó con hacer espumantes en Patagonia.

En la década de 1950, Moët & Chandon exploró el Alto Valle buscando terruños ideales para espumantes. Esa iniciativa sentó bases para el Pinot Noir patagónico.

Robert-Jean de Vogüé, descendiente directo de la familia Moët & Chandon y director de la Maison en Francia.

A finales de la década de 1950, la emblemática casa francesa Moët & Chandon inició una travesía estratégica para fundar su primera filial fuera de Francia. Mientras evaluaban la icónica zona de Agrelo en Mendoza, donde finalmente establecieron su sede oficial en 1959, Robert-Jean de Vogüé (descendiente directo de la familia Moët & Chandon y director de la Maison en Francia), junto a Renaud Poirier (enólogo prestigioso y muy respetado de la región de la Champagne), investigaron la potencialidad de Argentina, recorrierron el país y extendieron sus expediciones analíticas hacia las latitudes del sur.

El objetivo primordial consistía en identificar terruños de clima frío capaces de aportar la acidez natural, la finura aromática y la elegancia que requieren las bases para vinos espumantes de categoría mundial. Las observaciones agronómicas señalaron al Alto Valle del Río Negro como un ecosistema idóneo. La marcada amplitud térmica de la región, sumada a sus noches frescas y a un ambiente seco con excelente insolación, ofreció las condiciones óptimas para el cultivo riguroso de varietales nobles de ciclo corto.


La apuesta productiva de 1969.

Tras completar los estudios de suelo y clima, la compañía materializó su visión en 1969 mediante la adquisición de aproximadamente 400 hectáreas en las inmediaciones de General Roca, Río Negro. En esa superficie, los expertos de la firma implantaron cerca de 40 hectáreas dedicadas de forma exclusiva al cultivo de Pinot Noir.

Para llevar a cabo este proyecto, la casa francesa importó clones seleccionados que implantó sobre pie franco. Esta decisión técnica constituyó uno de los primeros bloques puros, sistemáticos y de escala comercial de esta variedad fina en suelo patagónico. La iniciativa sentó un antecedente agronómico inédito para la vitivinicultura de la región, demostrando que la pampa del norte patagónico reunía atributos excepcionales para cepas de alta exigencia climática.


Desafíos australes.

A pesar de los sobresalientes resultados cualitativos obtenidos en cada cosecha, la operación patagónica enfrentó severas dificultades operativas hacia finales de la década de 1960 y comienzos de los años 70. La infraestructura de transporte entre el Alto Valle y los principales centros urbanos de procesamiento y consumo generaba costos logísticos significativos para la época.

Ante este escenario, la dirección de Chandon optó por reestructurar su esquema productivo. Decidió centralizar las operaciones de molienda, vinificación y embotellado en sus instalaciones de Luján de Cuyo, Mendoza, lo que derivó en la posterior desinversión y venta de las hectáreas patagónicas.

Un legado viviente.

El repliegue territorial de la firma gala no significó el fin de aquellos viñedos pioneros. Hacia fines de la década de 1990, la histórica Bodega Humberto Canale adquirió las tierras y sus instalaciones, bautizando la propiedad como Finca La Isabel.

Aquel bloque inicial de Pinot Noir plantado en 1969 se conserva en plena producción y destaca como el viñedo continuo de Pinot Noir más antiguo de la Patagonia. De sus filas nacen en la actualidad etiquetas emblemáticas del portafolio regional, confirmando que la visión analítica de los técnicos de Chandon a mediados del siglo XX trazó el rumbo del Pinot Noir austral.

FUENTE: Redacción +P. 

Más Producción del Diario La Mañana del Neuquén.

23 de agosto del 2026.

https://masp.lmneuquen.com/vitivinicultura/el-dia-que-chandon-se-ilusiono-hacer-espumantes-patagonia-n1250090

Notas: 

Se dice que Chandon presentó una nota para instalarse en Río Negro. Dicen que Chandon todavía está esperando repuesta.

De otros blogspot.

En Valle Medio “ la finca La Isabel, ubicada en Pomona. Finca que era propiedad de los Barzi (Canale) y que en su momento había sido propiedad de la bodega Chandón. La misma tiene casi 40 has., y poco más de 30 con viñedos plantados en la década de 1950 y 1960 por los operarios y expertos que la misma casa matriz en Francia envió para instalarse en la Argentina. Allí plantaron Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Merlot, Chardonnay. Pero el que se destaca es un Riesling. (Fabián Mitideri sobre Videla Dorna).

“Cuenta la historia que, en los 70 en Río Negro, Chandon iba a establecerse con 500 hectáreas, pero finalmente plantaron solamente 40 ha de viñedos en la zona del Valle Medio, (cerca de Choele Choel). Pero finalmente se decidieron por Mendoza y le vendieron todo a Humberto Canale. Matías compró 20 de esas hectáreas en la isla grande y allí cultiva Malbec, Cabernet Franc, Pinot Noir, Bastardo (el nombre común que se le da en la zona al Trosseau), Semillón, Torrontés, Ugni Blanc, Pedro Giménez y Chenin Blanc, restaurando las plantas antes injertadas a sus cepas originales” (El ángel del vino. Blog de vinos sobre Riccitelli).

La filial mendocina forma parte del prestigioso grupo LVMH, líder mundial en productos de lujo, y fue la primera casa de Chandon fuera de Francia, inaugurada en 1959 al pie de la Cordillera de los Andes.

Hoy Chandon cuenta con otras sedes en Brasil, Estados Unidos, India, Australia y China.

miércoles, 12 de agosto de 2026

Humberto Canale. Bodega Humberto Canale. Raíces profundas en la Patagonia.

 


Humberto Canale. 

Bodega Humberto Canale. 

Raíces profundas en la Patagonia.

Una bodega emblemática de Río Negro que combina historia familiar, viñedos antiguos y diversidad varietal en el Alto Valle.





En ésta, mi segunda visita a la histórica bodega, fui recibido por el agrónomo Javier de Arregui, con 20 años en la casa, y juntos recorrimos la Finca La Morita, plantada en 1937, donde conviven antiguos parrales de Cabernet Sauvignon con Riesling, interplantados de a dos filas, algo poco habitual. Mientras caminábamos entre las hileras, Javier se detenía en detalles que a simple vista pasarían inadvertidos: la conducción de las plantas, la textura del suelo, la lógica detrás de cada sector. “Acá nada es casual”, comentó en un momento, marcando esa relación de años con el viñedo que se construye más por observación que por manual.

A lo largo de los cinco kilómetros de la calle H. Canale se perciben distintos tipos de suelo según la cercanía al río: históricamente la vid se implantaba en los sectores menos aptos para fruticultura (en el alto valle en un momento se priorizó la manzana y la pera), aunque hoy también avanza sobre suelos más profundos. En el recorrido, una imagen queda grabada: los viejos parrales elevados, casi escultóricos, que obligan a levantar la mirada y pensar en otra forma de trabajar la vid, más ligada a otra época.

La finca refleja la importancia del manejo del agua en la zona, con canales de riego y drenaje claves para evitar la acumulación de sales. Javier contó cómo, en años particularmente húmedos, el desafío no es regar sino drenar, y cómo ese equilibrio define la vida del viñedo.

La diversidad varietal es un rasgo distintivo, con Semillón de los años 50 y una superficie total de 140 hectáreas de viñedos, en una bodega que produce unos 4.400.000 litros anuales, con un 70% destinado al mercado interno y un 30% a la exportación. En el entorno, los álamos cumplen un rol fundamental: moderan la temperatura, conservan la humedad y actúan como protección frente a las heladas. Mientras soplaba el viento patagónico, era fácil entender por qué esos árboles son parte del paisaje productivo.

La historia de Canale está íntimamente ligada al desarrollo del Alto Valle: en tiempos de la Argentina agroexportadora,  cuando la región aún era frontera tras la campaña del desierto y con el impulso del ferrocarril, el ingeniero Cipolletti diseñó el dique Ballester, que permitió regar unas 80.000 hectáreas. En ese contexto llegó el ingeniero Luis Huergo y, junto a él, Humberto Canale, hijo de inmigrantes genoveses, quien con una mirada pionera entendió el potencial agrícola de la zona. Con el tiempo, Canale adquirió la totalidad del emprendimiento y consolidó un proyecto familiar que se transmitió de generación en generación, manteniendo una fuerte impronta productiva y un vínculo profundo con la tierra.



A lo largo de más de un siglo, la familia Canale atravesó distintas etapas del país y del vino argentino, sosteniendo la actividad incluso en momentos de retracción de la vitivinicultura regional. En los años 70 el Alto Valle llegó a contar con más de 17.000 hectáreas de viñedos; hoy quedan alrededor de 1.300. En ese contexto, otra escena que surge en la charla es la de los años en que muchos productores abandonaban la vid para volcarse a la fruta: Canale decidió sostener viñedos, incluso cuando no era lo más rentable.

Esa persistencia explica por qué concentra más del 10% de la superficie plantada de la región, reflejando no solo continuidad sino también escala y compromiso. Esa continuidad se siente todavía hoy; no solo en los edificios o en los viñedos viejos, sino en la forma en que se habla del lugar, siempre en presente. La tradición familiar se expresa en decisiones que combinan respeto por el legado con adaptación a los nuevos tiempos, siempre con foco en vinos de segmento medio-alto.

Ya en la bodega, cuya infraestructura conserva huellas de ese pasado -como el techo original de 1909, construido con madera de sauce y barro, las tradicionales piletas de 10.000 a 12.000 litros y una cantidad de enormes toneles -muchos ya en desuso pero conservados como testimonio de otras épocas- junto a numerosos elementos que antiguamente se usaban para la elaboración, en una especie de museo integrado a la bodega. El contraste entre historia y presente es inmediato.

Junto al enólogo Horacio Bibiloni, la escena se traslada a un patio abierto frente a la finca, donde el tiempo parece desacelerarse, mientras que el tibio sol del atardecer invernal nos acompaña para disfrutar de la degustación de algunos de los vinos de la bodega.



Allí catamos una serie que recorre identidad y evolución: Humberto Canale Estate Sauvignon 2025 -una rareza en Argentina, mutación del Sauvignon Blanc, introducida en 1997 desde Francia-, Humberto Canale Old Vineyard Riesling 2025, con notas de damasco y durazno blanco, sin rastros de aromas a hidrocarburos, el Humberto Canale Gran Reserva Merlot 2021, criado un año en barricas francesas con hasta un 40% de roble americano y, rescatado de la cava, un Humberto Canale Corte Único 2005 de Merlot, Malbec y Cabernet Franc, que Bibiloni eligió especialmente para dar muestra del paso del tiempo, con una nariz ajerezada, pero una boca que aún conserva vida gracias a su acidez natural.

El portafolio se organiza en líneas como Marcus, Íntimo, Estate, Gran Reserva, Old Vineyard y el ícono Barzi Canale, con novedades recientes que incluyen formatos magnum y doble magnum, además del lanzamiento de “Absoluto”.

En medio de la degustación, Bibiloni dejó una frase que quedó flotando, casi como una síntesis del lugar, mientras giraba la copa con naturalidad: “Un viñedo no es bueno porque es viejo, llega a viejo porque es bueno”.

 Y en Canale, esa idea se vuelve tangible en cada planta, en cada decisión y en cada vino.

Publicado en

El ángel del vino. Blog de vinos.

Vino argentino y del mundo, tipos, regiones, historia, bodegas, 

recomendaciones.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Apuntes de una bodega pionera en la Patagonia.

Vista del establecimiento de la época.
Apuntes de una bodega pionera en la Patagonia.
Vista de las viñas alambradas con postes de cemento armado

Este apunte recupera los primeros pasos de una bodega pionera en la Patagonia, documentando cómo Huergo y Canale impulsaron uno de los proyectos vitivinícolas más tempranos y ambiciosos del sur argentino.

Cuando Luis A. Huergo y Humberto Canale llegaron al sur, Argentina vivía una etapa de expansión acelerada: se abrían puertos, crecían los tendidos ferroviarios y se multiplicaban los caminos. La política liberal impulsada por Julio A. Roca y continuada por Juárez Celman favorecía la llegada de capitales extranjeros, especialmente británicos, que dejaron una huella profunda en el desarrollo económico de la región.

Un regreso decisivo a la Patagonia.

Huergo conoció la Patagonia en 1879, durante la Campaña al Desierto, cuando se le encomendó estudiar la navegabilidad del Río Negro. Pasaron treinta años hasta que volvió, esta vez acompañado por su joven discípulo, Humberto Canale. La diferencia de edad —Huergo rondaba los 70 años y Canale apenas superaba los 30— no impidió que compartieran un mismo proyecto: impulsar un emprendimiento agrícola y vitivinícola a más de 1.200 km del puerto de Buenos Aires. La distancia, el esfuerzo y el tiempo no fueron obstáculos para su visión, que pudieron concretarla a partir de 1909.

El establecimiento agrícola (1916).

Solo habían transcurrido siete años desde que comenzaron las primeras labores de labranza sobre 400 hectáreas, y para 1916 ya no quedaba un palmo de tierra sin roturar ni preparar para la siembra.

Plantaciones y cultivos.

La mayor parte de la superficie cultivada estaba dedicada a la vid. En prolijos cuadros alineados y sostenidos por alambres, más de 110 hectáreas producían variedades como Médoc, Cabernet, Semillón, Moscatel rosado, Pinot, Malbec y Criolla. Otras superficies se destinaban a forrajes y cereales, con el trigo ocupando la mayor extensión. La huerta del establecimiento superaba las 30 hectáreas de hortalizas y legumbres, a las que se sumaban más de 30.000 frutales en producción —duraznos, ciruelos, manzanos, guindos, perales y membrillos— junto con ensayos de nogales, castaños y otras especies exóticas que prometían aclimatarse.

La bodega: de un ensayo a una industria en expansión.

El avance agrícola vino acompañado por una infraestructura en crecimiento. El establecimiento contaba con talleres de herrería, carpintería y tonelería, además de una bodega que, nacida como un simple ensayo, se había ampliado con rapidez. La última cosecha había alcanzado los 600 cascos de vino, logrando excelente aceptación, especialmente en el tipo común, destacado en la licitación de la Cuenca Vidal incluso frente a ofertas más económicas.

Se proyectaba que la producción siguiente llegara a los 2.000 cascos gracias a las mejoras incorporadas. Huergo y Canale ya planificaban una bodega modelo, equipada con maquinaria moderna y preparada para elaborar hasta un millón de litros de vino. También contemplaban la instalación de una futura fábrica de dulces y compotas.

Un establecimiento líder en la región.

Todos estos avances consolidaron al emprendimiento como uno de los más importantes del sur argentino. La administración estaba a cargo de Ernesto Tuduri, reconocido por su dedicación y capacidad para llevar adelante una tarea tan compleja como prometedora.

- Por Edith Cabrera.
*** Historias de la Patagonia***
Publicado en Diario Río Negro.

viernes, 11 de julio de 2025

HUMBERTO CANALE. Más de 100 años y un millón de litros anuales de vino: el secreto de la emblemática bodega de Río Negro

 

Más de 100 años y un millón de litros anuales de vino: el secreto de la emblemática bodega de Río Negro.

Humberto Canale no solo es la bodega más antigua del Alto Valle, sino que se consolida como la más grande. La obtención de vinos finos no sería posible sin las particulares condiciones medioambientales del norte de la Patagonia.

A 116 años de su fundación, la bodega Humberto Canale no solo mantiene viva su historia: desde el Alto Valle del río Negro, sigue siendo una protagonista indiscutida del vino patagónico y nacional. Su permanencia no es casual: combina una filosofía de trabajo arraigada en la calidad, una administración muy ordenada y un crecimiento controlado, pero constante. Las particulares condiciones medioambientales de la región son un elemento clave.

La bodega, conducida por la cuarta generación de la familia Barzi-Canale, entendió antes que muchos que el mundo del vino cambió. Mientras baja el consumo per cápita a nivel global, se impone la búsqueda de productos de alta gama. Humberto Canale se adaptó sin perder su esencia.


La «bodega del millón» en el Alto Valle.


Ubicada en General Roca, Humberto Canale es la bodega en funcionamiento más antigua del Alto Valle del río Negro y también la más grande. “Hoy en el Alto Valle del río Negro, nuestra empresa es la que tiene mayor volumen de producción, mayor cantidad de viñedos, y vamos creciendo. Plantamos todos los años una determinada cantidad de superficie y erradicamos en viñedos solamente lo que consideramos que ya no tiene interés comercial o productivo, que por suerte no es mucho”, explica Juan Martín Vidiri, agrónomo y director de la empresa.

La bodega cuenta con 630 hectáreas totales, de las cuales 160 están plantadas con cepajes finos para vinos de alta gama. Produce 1,5 millones de botellas al año (más de un millón de litros) y emplea alrededor de 400 personas durante la etapa de la vendimia. En sus viñedos predominan las espalderas, ideales para uvas de calidad. “Otros sistemas como parral o tatura han quedado más para uvas de mesa o para otros niveles de producción, que no es lo que nosotros estamos buscando”, aclara Vidiri.

El compromiso con la calidad se refleja desde el viñedo. “Sin calidad de materia prima no podés tener calidad de vino. Cualquier receta maravillosa se va a desarrollar mucho mejor si los productos con los que se hace son de calidad”, afirma. Ese concepto guía cada decisión. Desde la poda invernal hasta el manejo de la canopia (la “pared” de hojas que debe interceptar bien la luz solar), cada etapa del cultivo se cuida al detalle. El objetivo es producir uvas equilibradas, con buena sanidad, estructura y expresión varietal. 

El rendimiento se maneja en función de cada cepaje. “Pinot Noir está en torno a los 7.000 u 8.000 kilos por hectárea. Es una variedad que no tolera bien los excesos de producción. En Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, estamos en un rango de 9.000 a 12.000 kilos. Son buenos números, pero no buscamos el máximo rendimiento: cuando excedés determinados niveles, los mostos que se obtienen son desparejos, no son delicados, pueden tener aristas no agradables”, detalla.

Otro punto clave de la sostenibilidad del modelo es el orden financiero. “Una correcta administración, un correcto control de egresos y de ingresos es fundamental. Tener información, disponer de esa información y utilizarla. Y después, el grupo humano, la gente, marca la diferencia”, remarca Vidiri. Según explicó, el costo por kilo de uva oscila entre los 45 y los 55 centavos de dólar. Ese rango les permite sostener una ecuación económica saludable sin sacrificar calidad. “Hay una disyuntiva entre cantidad y calidad, y nosotros optamos por la segunda. Es parte de nuestra esencia y la clave de nuestro éxito”.

La calidad del vino, la clave de la prosperidad. 


La decisión de priorizar calidad por sobre cantidad no es solo empresarial, sino enológica. “El Alto Valle del río Negro, en el norte de la Patagonia argentina, tiene características agroclimáticas diferentes de otras zonas vitivinícolas del país. La baja cantidad de lluvias, los vientos frecuentes, la gran amplitud térmica… todo eso, acompañado de diferentes perfiles de suelo, hace que los vinos tengan características únicas”, señala Horacio Bibiloni, enólogo de la bodega.

Entre las variedades tintas se destacan el Malbec y el Pinot Noir, ambos muy demandados internacionalmente y con un sello local inconfundible. “El Pinot Noir da un vino realmente sobresaliente, característico, con mucha tipicidad”, apunta Vidiri. Bibiloni amplía: “En climas cálidos, el Pinot madura muy rápido y se obtienen vinos que no son complejos ni elegantes. Acá, gracias a las noches frescas, el proceso de maduración se desacelera y eso nos permite cosechar con una maduración mucho más adecuada. Hoy el Pinot Noir es la variedad que más nos diferencia de otras regiones”. 

El Malbec del Alto Valle, en tanto, se distingue del mendocino por su equilibrio natural y su perfil sobrio. “Quizás no tan profundamente aromático, pero sí con un gran color, un excelente cuerpo y muy balanceado. Tiene una mineralidad y una elegancia que lo hacen muy particular”, dice Vidiri.   

En blancos, destacan el Sauvignon Blanc, el Semillón y el Riesling. “Los vinos que elaboramos son frescos, frutados, con mucha tipicidad varietal. Buscamos asociar esas características de la región a toda nuestra filosofía de trabajo, donde trabajamos mucho en lograr vinos complejos y elegantes”, resume Bibiloni.   

El estilo de vinificación varía según el objetivo de cada línea. Los vinos blancos, en su mayoría, no pasan por madera y se embotellan pocos meses después de la cosecha. En cambio, los tintos de alta gama maduran entre 10 y 12 meses en barricas de roble francés y americano, y luego pasan al menos un año en botella antes de salir al mercado.  

La historia que empezó con inmigrantes y siguió con visionarios


La historia de Humberto Canale se remonta a fines del siglo XIX, cuando una familia de inmigrantes genoveses llegó a Buenos Aires y fundó una panificadora en San Telmo. El emprendimiento prosperó, se diversificó hacia pastas y conservas, y se transformó en una de las industrias alimenticias más importantes del país durante décadas. Uno de los hijos, Humberto Canale, ingeniero civil, fue funcionario público en tiempos de Julio A. Roca y discípulo del ingeniero Luis Huergo.   

Juntos fundaron la bodega en 1909, atraídos por el desarrollo ferroviario y el potencial agrícola del Alto Valle. Las primeras vides (Cabernet Sauvignon, Merlot, Semillón, Sauvignon Blanc) se importaron desde Burdeos, inspirados por la idea de replicar en la Patagonia un terroir de prestigio. “La zona no es análoga a Burdeos, pero vieron el río, el clima, y pensaron que podía funcionar. Y efectivamente, funcionó”, cuenta Vidiri. Décadas después se incorporaron nuevas variedades, como el Pinot Noir, que resultaron un hallazgo para la región.  

Hoy, la bodega conserva un parral mixto de 1937 con Cabernet y Riesling, y un Semillón de 1942. “Son viñedos que están disponibles para visitar, que están en muy buena condición y siguen dando excelentes producciones”, señala Vidiri.   

Durante muchos años, el principal mercado fue el interno. A partir de los años 70 comenzaron las exportaciones y los reconocimientos internacionales. “Recuerdo la alegría del primer premio, en Francia, un Cabernet Sauvignon que sacó medalla de oro. Fue una validación de lo que ya sabíamos: que esta región tenía condiciones de excelencia para vinos tintos”, dice Vidiri.   

Actualmente, Humberto Canale exporta entre el 35% y el 40% de su producción a Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Brasil y mercados de América Latina. “La vitivinicultura argentina no se comprende sin la pata exportadora. Es esencial”, agrega. 

Después de más de un siglo, Humberto Canale no solo se mantiene: crece. Lo hace evaluando cada inversión, cuidando cada decisión agronómica, respetando su historia y apostando por el futuro. “Todos los años hacemos nuestras evaluaciones y vemos en qué área productiva podemos invertir y plantar o erradicar”, resume Vidiri.   

La clave, repite, está en la combinación entre administración profesional, pasión familiar y trabajo bien hecho. “Humberto Canale fue de los primeros que plantó y es la empresa que todavía sigue en funcionamiento y con crecimiento, con nuevos productos y con todas las ganas de seguir escribiendo la historia”. 

Publicado en diario Río Negro.

Domingo 6 de Julio del 2025.

Foto: Florencia Salto.

https://www.rionegro.com.ar/rural/mas-de-100-anos-y-un-millon-de-litros-anuales-de-vino-el-secreto-de-la-emblematica-bodega-de-rio-negro/



viernes, 23 de agosto de 2024

La vitivinicultura puja para abrirse paso en Vaca Muerta. La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) se reunió esta semana en una conocida Bodega de General Roca (Río Negro, Patagonia Argentina).

La vitivinicultura puja para abrirse paso en Vaca Muerta.

La Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) se reunió esta semana en una conocida Bodega de General Roca, recibió la visita del Gobernador Alberto Weretilnek, y trazó perspectivas a largo plazo. El presidente de Coviar, Mario González, dialogó mano a mano con RÍO NEGRO.

Mario González. El presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina.

Cuando en determinada región geográfica emerge una actividad económica hegemónica, como la de los hidrocarburos no convencionales en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, el resto del ecosistema productivo busca la forma de acoplarse al impulso de inversiones y encadenamientos que genera la actividad principal. Tal es el caso de la vitivinicultura en Vaca Muerta.

Con esta perspectiva, la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) desembarcó esta semana en la región con la «Jornada para el desarrollo vitivinícola del sur argentino». La actividad tuvo lugar en la Bodega Humberto Canale de General Roca, y contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Consejo Federal de Inversiones (CFI).

La ocasión sirvió para la presentación del Estudio de Caracterización de las regiones vitivinícolas argentinas, en especial de la zona Patagonia. El mismo fue realizado por Coviar y CFI con la interacción de más de 60 expertos de distintas disciplinas del área agropecuaria, edafólogos, climatólogos, eógrafos, geomáticos, informáticos, cartógrafos, paisajistas, arquitectos y contadores, de más de 10 centros académicos de todo el país

La cita contó con la presencia del gobernador Alberto Weretilnek, quien recorrió las instalaciones de la bodega junto a los empresarios, participó de la presentación de los resultados del estudio y destacó la jornada enfocada en aprovechar el potencial de nuestra región y consolidar a la Patagonia como un actor central en el mapa vitivinícola argentino. “Argentina es pionera en la viticultura y la Patagonia está lista para brillar en los mercados nacionales e internacionales”, afirmó el mandatario y agregó: «Nuestra producción está lista para destacar globalmente”.

Desde Coviar en tanto, destacaron la importancia de la caracterización, en tanto genera un panorama certero para el horizonte de inversiones potenciales en una región como Vaca Muerta, que tiene todo lo necesario para instalarse en la escena principal de la vitivinicultura nacional y global, dadas sus condiciones climáticas, paisajísticas, varietales, y el potencial exportador del know how frutícola ya existente.

Mario González (Coviar): «Vaca Muerta y el vino debieran conformar una simbiosis productiva».

PREGUNTA: ¿Cuál es el motivo del encuentro de COVIAR en General Roca?

RESPUESTA: Estamos realizando la presentación de la caracterización vitivinícola de Argentina y en esta ocasión se congregó en Patagonia a cuatro provincias, Río Negro, Chubut, Neuquén y La Pampa. Se trata de un estudio de caracterización de suelo, edáfica, climatológica y paisajística también, que determina las zonas vitivinícolas de Argentina. Un trabajo que arrancó con un financiamiento BID para las tres primeras provincias, y que luego pudimos ampliar a once provincias más con la ayuda del Consejo Federal de Inversiones (CFI).

P: ¿Cuál es el objetivo del estudio?

R: La verdad es que nos brinda muchísima información para el proceso de toma de decisiones, ya sea del productor, del bodeguero y de las zonas, sobre todo, para poder dimensionar y dimensionar el potencial de la actividad en cada zona. Es un hito importante dentro de la vitivinicultura argentina, y un primer paso también para muchas capas de información que luego se le puede poner adelante.

P: ¿Cómo se posiciona la Patagonia dentro de la vitivinicultura nacional?

R: La región patagónica es la tercer región en importancia de la vitivinicultura argentina, y es la que más crecimiento ha tenido en los últimos 15 años. Marca que hay cualidades importantes para desarrollarla y que están logrando posicionarse. Sigue teniendo una participación en proporción muy baja dentro de la vitivinicultura argentina, pero es muy importante primero como región, por lo que implica la Patagonia Argentina para mostrar los vinos en el mundo, y segundo porque se conjugan varios factores que tienen que ver con lo turístico y lo enológico.

P: ¿Significa algo Vaca Muerta para la ruta del vino?

R: Mirá, yo creo que es importante que se puedan conjugar, que se pueda trabajar de manera articulada. Todo lo que tiene que ver con el desarrollo de Vaca Muerta seguramente dará un salto económico y de escala a la región, que le permitirá tener inversiones genuinas que puedan acoplarse a esa situación. Sin ser experto ni alguien de la zona, y observando desde afuera, imagino una simbiosis que tendría que ser productiva.

La vitivinicultura argentina está compuesta en 80% en el mercado interno y en 20% en el mercado externo. Cuando hay recesión y pérdida del poder adquisitivo, el vino al ser un producto quizás no de necesidad básica, pasa a sufrirlo mucho y lo estamos viviendo.

P: Se escucha Vaca Muerta, litio y economía del conocimiento, pero se escucha poco de vinos ¿Qué opinan de eso?

R: Hay temas que se ponen de moda y que tienen un impacto económico muy fuerte que es innegable. Lo que no se puede hacer es dejar de lado lo existente y seguir potenciando lo que hay. Como Corporación Vitivinícola Argentina miramos a largo plazo y el objetivo desde el primer día es hacer una vitivinicultura fuerte dentro de nuestro mercado interno y también potenciar uno en el mercado externo y posicionarlo.

P: ¿Se siente la recesión en la vitivinicultura?

R: Se siente demasiado. La vitivinicultura argentina está compuesta en 80% en el mercado interno y en 20% en el mercado externo. En el mercado interno, cuando hay recesión y cuando hay pérdida del poder adquisitivo, el vino al ser un producto quizás no de necesidad básica, pasa a sufrirlo mucho y lo estamos viviendo. Nosotros desde COVIDAR impulsamos mucho el vino como un alimento y como parte de la dieta de los argentinos. El 2023 fue un año ya complicado, difícil. Ahora estamos, digamos, en los mismos niveles, un poquito por debajo.

P: ¿Cómo está Argentina hoy en la escena global del vino?

R: Hoy estamos dentro de la lista de los 10 primeros países exportadores a nivel mundial. Igualmente seguimos siendo apenas el 3,5% de toda la viticultura mundial. O sea, somos muy chicos, a pesar de tener una presencia fuerte. También estamos dentro de los países que normalmente consumimos una buena cantidad de vino per cápita.

Publicado en Diario Río Negro.

22/8/2024.

https://www.rionegro.com.ar/economia/la-vitivinicultura-puja-para-abrirse-paso-en-vaca-muerta-3755340/

“Nuestra producción está para posicionarse nacional e internacionalmente”.

En la Jornada para el Desarrollo Vitivinícola del Sur Argentino, en General Roca se presentaron los resultados del Estudio de Caracterización de las regiones vitivinícolas. Se trata de una herramienta de información georreferenciada, actualizada y sistematizada bajo una misma metodología científica para la puesta en valor de los vinos argentinos en el mundo.


El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó el contexto positivo que está atravesando el sector productivo de la provincia y la región patagónica.

“Argentina es el primer país en el mundo en caracterizar toda su superficie vitivinícola según condiciones climáticas, geográficas y productivas. La Patagonia, con sus cualidades únicas, está lista para optimizar su posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales”, dijo.

Weretilneck resaltó el potencial de las nuevas generaciones: “Los jóvenes, después de haber visto a sus padres, abuelos y vecinos, sienten que la producción es algo hermoso y que puede ser la forma de vida de una familia”.

“Disfruto mucho ver una audiencia, donde se entremezclan la experiencia y la sabiduría con la juventud con todo su esfuerzo. Quienes somos del Alto Valle y hemos visto lo que nos ha costado el recambio generacional, es muy importante poder lograr esto”.

El mandatario se refirió también a los sistemas de riego y dijo que “para nosotros las amenazas sobre el riego no es un tema menor, estamos modificando para antes de fin de año algunas leyes en las provincias. Queremos colaborar con los consorcios de los productores a financiar el sistema de riego de Alto Valle. Para nosotros es central esto que nos está pasando, porque tiene que ver con la sustentabilidad del sistema de riego y de la producción”.

Weretilneck mencionó los beneficios de las nuevas tecnologías que se están implementando para el beneficio de la producción y subrayó que “esto, junto a las nuevas y mejores fuentes de información, con las mentes modernas de las nuevas generaciones, da una fuerza y una sinergia importante, porque todo lo nuevo junto a lo anterior no hay manera de que fracase”.

*** Comunicación Gobierno de Río Negro. 22/8/2024.

miércoles, 7 de agosto de 2024

Los Caminos del Vino de Río Negro y 5 grandes bodegas para vivir una experiencia diferente.

Los Caminos del Vino de Río Negro y 5 grandes bodegas para vivir una experiencia diferente.

El recorrido turístico por las bodegas rionegrinas nació con la idea de proponer visitas guiadas por los diferentes viñedos, ofrecer la posibilidad de degustar los más variados vinos y conocer las chacras.

General Roca, la Bodega Humberto Canale es un referente en la región.

En las bodegas de Río Negro las plantas perdieron sus hojas y se toman su siesta de invierno. Entre álamos desabrigados ofrecen la oportunidad de degustar vinos excepcionales y de vivir experiencias únicas en entornos naturales y culturales inigualables. Los Caminos del Vino te llevarán hacia una serie de propuestas que fusionan la increíble naturaleza del territorio y distintas actividades que ponen en foco las bebidas elaboradas en los establecimientos.

Inmersa en el corazón productivo de General Roca, la Bodega Humberto Canale es un referente en la región. Ofrece una experiencia única que combina visitas y degustaciones de vinos los miércoles y jueves.

Además, su propuesta gastronómica es variada: los viernes, los visitantes pueden disfrutar de empanadas maridadas con vinos locales; los sábados, deleitarse con pastas, y los domingos, saborear un increíble menú patagónico que incluye carnes asadas. Para todas las actividades es necesario realizar una reserva previa a través de su sitio web: humberto-canale.meitre.com.


A escasos kilómetros de Viedma, la Bodega Wapisa ofrece una inmersión completa en el mundo del vino. Esta experiencia permite conocer en profundidad la elaboración del vino y sentir el terroir del Valle Inferior rionegrino.

La visita incluye un paseo por la finca «Los Acantilados», un recorrido por los viñedos y una degustación de productos propios, acompañada por una tabla de quesos o comida japonesa. Para consultas y reservas, los interesados pueden comunicarse al 2920 30-9386 o al correo turismowapisa@gmail.com.

Bodega y Viñedos San Sebastián, un establecimiento boutique familiar en Cervantes, en plena Estepa Rionegrina, invita a conocer su historia y sus vinos a través de visitas y catas.

Los visitantes pueden degustar un vino joven, cuatro de reserva y un espumante, complementados con un tapeo de delicatessen y la posibilidad de probar cuatro vinos adicionales. Las reservas pueden hacerse llamando al 2984 406555.

En la localidad de Cervantes, del Alto Valle, la Antigua Bodega Patagónica abre sus puertas los sábados y domingos para recorridos por sus instalaciones, donde se elaboran y se degustan distintos varietales. Las visitas requieren reserva anticipada, la cual puede gestionarse a través de su Instagram @antiguabodegapatagonica o por WhatsApp al 2984 164895.


Tanques de acero de 55 hl integran el equipamiento para elaboración que hoy tiene la Antigua Bodega Patagónica.

A orillas del río Colorado, en la ciudad homónima, Trina presenta una propuesta enológica diversa. Los viernes al atardecer, ofrece una degustación de malbec en tres etapas distintas de su elaboración, acompañada de un recorrido por la bodega con una narración histórica de sus orígenes.



Paula y Ezequiel Naumiec en el deck de una de las suites de la bodega Trina, en Río Colorado. Con copa en mano, el atardecer en esta naturaleza es una experiencia enriquecedora.

Durante toda la semana, excepto los sábados, se puede disfrutar de almuerzo, merienda y cena, destacándose la cena de pasos nocturna, donde se maridan los vinos producidos allí con cada uno de los platos servidos. Para más información, contactar al 2931 411915.

Publicado en Diario Río Negro.

Imágenes: Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/voy-turismo/los-caminos-del-vino-de-rio-negro-y-5-grandes-opciones-para-disfrutar-en-la-costa-los-valles-o-la-estepa-3731850/


sábado, 11 de noviembre de 2023

Establecimiento Humberto Canale S.A.

 


Establecimiento Humberto Canale S.A.

Localizado en J. J. Gómez, Km 1156, Gral. Roca, su historia se inicia en 1909 cuando la reconstrucción del nuevo canal impulsó nuevos bríos a la zona, por entonces el ingeniero Luis Augusto Huergo (1837 – 1913), se asocia con el Ing. Humberto Canale (1876 – 1957) –.

Con el espíritu como brazo de sus voluntades, ambos ingenieros, emprenden el desmonte, emparejamiento y sistematización de 400 hectáreas de tierra virgen, dedicándose prioritariamente a la plantación de viña y para el año 1913 se crea la sociedad jurídica Establecimiento Fruti-vitivinícola Huergo y Canale, inaugurando en ese mismo año una bodega de real importancia económica en la región.

El periódico regional Río Negro en su edición del día jueves 25 de noviembre de 1915, resalta que: “… entre los que, en primer término han contribuido a tan maravilloso resultado figuran los señores Huergo y Canale con el importante establecimiento agrícola que poseen en la Colonia. Siete años hace apenas que se iniciaron allí las primeras labores de labranza en una extensión de 400 hectáreas y en la actualidad no queda un paño de tierra que no haya sido roturado por el arado y no esté listo para recibir la simiente".

La empresa, vendimia tras vendimia, vinificación tras vinificación, va afianzando su actividad comercial y continúa con un firme proceso de consolidación en los mercados, elaborando vinos de sostenida trayectoria.

A principios de la década de 1930 la firma pasó a llamarse Establecimiento Fruti-Vitivinícola Ing. Humberto Canale – Sucesor de Huergo & Canale.

 Así nacieron y renacen con cada cosecha, desde hace ya más de un siglo, los vinos Canale.

El vino en sus primeros tiempos se fraccionaba en Buenos Aires; en el ferrocarril, era comercializado bajo la marca Uvalegre.  

En la actualidad la bodega y los viñedos de antaño, son el corazón del Establecimiento Humberto Canale S.A.

Reseña del Sr. Federico Witkowsky.

Foto: «Afiches de Bordelesas Patagonia Norte».

Federico Witkowski.

«Afiches de Bordelesas Patagonia Norte». Etiquetas Bordalesas de vino.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Las bodegas redefinen estrategias para elaborar el "vino del futuro.

Productores de la región, enólogos, y funcionarios relacionados a la promoción del mercado vitivinícola tuvieron un encuentro organizado por Wines of Argentina en la bodega Humberto Canale de General Roca.

Las bodegas redefinen estrategias para elaborar el "vino del futuro.

Wines of Argentina, encargada de la promoción mundial del vino, hizo un encuentro en General Roca. En ocho meses invirtió US$ 1,6 millones en un contexto difícil para el pago en dólares. Se analizaron cambios en el perfil de consumidores y las plazas de Estados Unidos y China.

Productores de la región, enólogos, y funcionarios relacionados a la promoción del mercado vitivinícola tuvieron un encuentro organizado por Wines of Argentina en la bodega Humberto Canale de General Roca.

La pandemia, los nuevos hábitos de consumo y el mundo digital, están redefiniendo cuál será el “vino del futuro” en los paladares de los mercados mundiales, donde Argentina y la Patagonia están dentro de ese debate de cómo diseñar la densidad de la marca vino argentino.

Productores de la región, enólogos, y funcionarios relacionados a la promoción del mercado vitivinícola tuvieron un encuentro organizado por Wines of Argentina en la bodega Humberto Canale de General Roca.

Pero estas nuevas señales de cambios en los consumidores tienen un impacto directo en los productores y bodegas de la región, debido a que la marca Patagonia tiene un gran peso simbólico que abre mercados, también de la mano de otros productos turísticos y culturales asociados al vino.

 El encuentro duró poco más de dos horas en la bodega rionegrina, con un zoom con otras empresas argentinas, preguntas del público y con un chat virtual en distintas partes del país.

 “Este tipo de encuentros en la región resulta de suma importancia para seguir comunicando todas las actividades que se realizan desde hace varios años a través de Wines of Argentina”, expresó Guillermo Barzi, director de bodega Humberto Canale.

 Y acotó: “En esta misma línea, aprovechamos el espacio para enfatizar y seguir defendiendo la marca Patagonia en el mundo, con el objetivo de que todos los productos de la región tengan su propia identidad”.

El encuentro hizo foco en las oportunidades de captar consumidores en este contexto complejo, no sólo del país, donde hay restricciones las dificultades para hacer pagos en dólares al exterior (que la principal herramienta de WofA para realizar acciones de promoción en ferias y en marketing digital), sino también en el cambio del perfil del consumidor en las plazas mundiales.

Uno de los datos es que de enero a agosto de este año WofA destinó US$ 1.619.061, de los cuales USS 976.608 se destinaron a la inversión en los distintos mercados mundiales y US$ 642.453 en inversión en ferias en distintos países.

De acuerdo a las variables de los distintos mercados y la situación impositiva, se habló de reevaluar estrategias de cara al 2024.

Un tema presente es el marketing digital, orientado a captar a los “consumidores ocasionales” en redes sociales, que pueden hacer compras digitales de manera directa. Es un público más bien joven, independiente profesional, que vive solo o en pareja y que se fidelizó alrededor del consumo de vinos.

Estados Unidos sigue apareciendo como la plaza más fidelizada del vino argentino, que se lleva el 41% de las inversiones de WofA. Si bien aumentó el consumo de vinos, hay una diversificación de nichos que implica pensar en el “vino del futuro”.

Una de esas pautas es que los consumidores se han volcado a vinos con baja graduación alcohólica, y hay una gran demanda de cepas y cortes de blancos y espumantes.

Pero el mercado estadounidense tiene la oportunidad de llegar a 1,3 millones de consumidores, donde el 80% está concentrado en el estado de California, que es el más desarrollado en la industria vitivinícola, consumo, inversiones y promoción de productos.

El perfil de consumidor en Estados Unidos es de gente mayor, de alto poder adquisitivo, profesional y comprometido con el producto. Argentina está dentro de los 10 países desde donde se importan vinos, y se pretende sostener ese mercado. Sólo en ocho meses, en Estados Unidos WofA destinó US$ 233.811 para promocionar en 393 bodegas.

Consolidar Brasil.

Pero una de las plazas a recuperar es el mercado de Brasil, donde WofA destinó una inversión menor en promoción. De acuerdo al dato oficial informado, US$ 70.905 en 130 bodegas, descontando la feria de San Paulo.

Hay un dato importante y es que las inversiones netas en promocionar la marca Vino Argentino en los mercados, se está chocando con la falta de acceso a dólares y el Impuesto País, que por cada dólar invertido se destina otro más a impuestos. Es decir que, para Argentina, se duplicaron los costos de promoción en pocos meses.

En Reino Unido y en Europa se registró un descenso en el consumo, con una tendencia hacia los vinos blancos y espumantes. Se hizo una promoción de US$ 76.280 en 395 bodegas de las cuales el 60,5% son MiPymes.

La evaluación de China.

China quizás sea la apuesta más grande que tiene el vino argentino, pero también la más compleja, debido a la diversidad de los competidores. “Todos quieren estar ahí”, dijeron.

En esta plaza WofA destinó la mayor inversión en promocionar los vinos, tanto en eventos, como en plataformas de marketing digital. Se destinaron US$ 225.670 para promocionar 60 bodegas y el 10,7% fueron para empresas de producción a pequeña y mediana escala.

“Es un mercado que no tiene una performance interesante, todos los competidores están comprando ese mercado”, dijeron durante el encuentro.

En ese sentido, también se habló de que aún no se logró capitalizar el mercado de Australia, que está cooptado por los vinos de procedencia chilena.

Así las cosas, el cambio generacional que se viene dando desde hace 50 años hasta ahora alrededor del vino, los nuevos paradigmas de consumo, con la inclusión de segmentos jóvenes y el nicho de mujeres, está redireccionando las estrategias.

En este sentido desde WofA indicaron que se trabaja en un posicionamiento del intangible vino argentino, en el que indefectiblemente, surge el emergente de los productos patagónicos a menor escala, pero con la densidad de la marca Patagonia.

Participantes e invitados.

Entre los/as invitados que asistieron al encuentro se encuentra el Ministro de Producción y Agroindustria del Gobierno de Río Negro, Carlos Banacloy; el Director de Vitivinicultura e Industrias Afines de Río Negro, Marcelo Miras; el Director de Comercialización y Competitividad del Ministerio de Producción de La Pampa, Nicoló Cavallaro; Luciana Girotti y Robero Oscar Bigorito del Ente Provincial del Río Colorado (La Pampa); el Ing. Agr. Sebastián Landerreche en representación del Centro PyME de la Agencia de Desarrollo Económico del Neuquén (ADENEU); Ana Viola, Presidenta de la Cámara de Bodegas Exportadoras de la Patagonia; representantes de organizaciones como INTI, así como bodegas de la región: Humberto Canale, Familia Schroeder, Malma de Patagonia, Viñas del Lago Pellegrini; Fincas del Limay, Moschini, Gérôme Marteau, Cutral Co, Casa Pirque, entre otras, a las que se sumaron virtualmente integrantes de la Comisión Directiva WofA, productores/as de distintas zonas de Patagonia y socios/as de la entidad.

“La Patagonia tiene un gran potencial, no solamente por la calidad enológica de los vinos y por los nuevos proyectos que se van instalando, sino que constituye un factor diferencial de comunicación que tenemos que aprovechar. Es reconocida internacionalmente por sus recursos y atractivos naturales y, en este sentido, reafirma el mensaje de diversidad que estamos comunicando desde WofA. La idea es seguir trabajando en conjunto: empresas e instituciones del sector público-privado para profundizar la singularidad de esta región, que es única en el mundo y es nuestra. Y tenemos que seguir defendiéndola, por sobre todas las cosas”, expresó Alejandro Vigil, presidente de WofA.

Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.

Imágenes: La Mañana del Neuquén.

https://www.lmneuquen.com/neuquen/las-bodegas-redefinen-estrategias-elaborar-el-vino-del-futuro-n1054331