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jueves, 20 de febrero de 2020

Quilmes compró la bodega Dante Robino.

Quilmes compró la bodega Dante Robino.

Así la multinacional desembarca en Mendoza con una bodega con capacidad para producir 11,5 millones de litros de vino.

Cervecería y Maltería Quilmes compró bodega Dante Robino. La operación incluye todos sus productos y los viñedos ubicados en el distrito de Perdriel, departamento de Luján de Cuyo, Mendoza. 

Así la multinacional se mete de lleno en el negocio del vino. 

Su portafolio incluye vinos y espumantes de media y alta gama entre los que se encuentran las líneas: Dante, Capriccio, Novecento, Atelier y otras de exportación. La misma cuenta con 11,5 millones de litros de capacidad de producción y 74 empleados, quienes continuarán trabajando para la empresa en su totalidad.

“Somos una compañía con 130 años de historia en el país. Tenemos una visión de largo plazo y compromiso con la Argentina. A pesar del duro contexto económico del país y de afrontar dos años de significativa caída de volumen en nuestro negocio, nosotros no especulamos, sino que tomamos riesgos y apostamos a invertir, a producir y a generar empleo de calidad en todo el país”, señaló Martín Ticinese presidente de Cervecería y Maltería Quilmes

Esta adquisición se da en el marco de la decisión estratégica de Quilmes de continuar con el crecimiento y complemento del portafolio de marcas de la compañía. Esta inversión se suma a los lanzamientos de las marcas de vino “Blasfemia” (vino en lata) y “Root” (botella de 375 mililitros) que desde hace unos meses se comercializan como prueba piloto en 600 comercios de Ciudad de Buenos Aires.

“En Cervecería y Maltería Quilmes el consumidor está en nuestro centro. Buscamos satisfacer las demandas que detectamos en ellos y ofrecerles nuevas experiencias. Como parte de nuestra estrategia de crecimiento y diversificación hemos analizado distintas alternativas en el segmento del vino y la inversión en la bodega Dante Robino es el resultado”, finalizó Ticinese.

Por su parte, Ignacio Squassini, actual director ejecutivo de Bodega Dante Robino afirmó que “La industria vitivinícola argentina es de primer nivel en el mundo. Que una empresa como Cervecería y Maltería Quilmes se haya interesado por nuestros productos e instalaciones nos llena de orgullo y habla de la calidad de nuestros vinos y espumantes y de nuestra tecnología de punta. Ser parte de esta gran empresa es una oportunidad para aprender y nutrirnos de su liderazgo y capacidad comercial y así poder seguir creciendo y llegar cada vez a más personas.”

Publicado en Diario "Los Andes" de Mendoza, 17 de febrero de 2020.-

miércoles, 30 de octubre de 2019

Quilmes se mete en el negocio del vino y lanza una “botellita”.

Quilmes se mete en el negocio del vino y lanza una “botellita”.

Llegará con tapa a rosca en 375 ml. Se venderá solo en CABA en 400 puntos. Desarrollan prueba piloto con “vino tirado¨.


El gigante de la cerveza pone un pie en la industria del vino. El rumor corría desde hace unos meses, pero nada hacía suponer que lo haría desembarcando en segmento de consumo “personal” y con un tinto y otro blanco en botella 375ml. A lo que también le sumarán el desarrollo la categoría de “vino tirado”.
“Root” es la marca con la que la empresa saldrá al mercado. Serán dos vinos: uno malbec- syrah y  el otro chenin, en envase de 375ml y con tapa a rosca.
Además, también extenderán en algunos puntos el concepto de “vino tirado”, es decir, que al igual que se hace con la cerveza, harán punta con este concepto que hasta la semana pasada, era exclusivo de la cerveza. 
Fuentes cercanas a la empresa confirmaron que se trata de una prueba piloto pequeña que realizarán sólo para CABA en 400 puntos de ventas. Explicaron que encontraron que el consumidor argentino, en el segmento de vino, tenía muy pocas ocasiones de consumo “personal” y así surgió parte del proyecto.
Hasta el momento sólo comercializarán 85 mil botellas en esta primera etapa, pero si el proyecto funciona la idea es comenzar a trabajar para agrandar este espacio.
De hecho, a pesar de que Quilmes tiene una de las distribuciones de bebidas más grandes de la región, con la que llega diariamente a 300 mil puntos de venta, lo cierto es que es que este proyecto contará con un tercero. En este caso, la empresa Conyntra, especializada en la distribución de productos gastronómicos premium -en su mayoría importados- será la encargada de colocar en producto en Capital Federal.
La “botellita”, que contiene dos copas (375ml), se venderá a $ 100 tanto el tinto como el blanco. Este producto es elaborado en Mendoza, bajo una sociedad estratégica con el grupo Origin Wine, que en nuestra provincia controla Mendoza Vineyards y Finca La Anita.
Cabe recordar que Cervecería y Maltería Quilmes es una de las compañías de bebida más grande de América Latina, y que si bien, se la asocia a las cervezas, lo cierto es que, produce, elabora, distribuye y comercializa también, gaseosas, aguas minerales, jugos e isotónicos, en alianza con PepsiCo y Nestlé.

Un espacio que crece.
Hasta hace unos meses, la ocasión de consumo llamado “personal” para la industria del vino era, prácticamente, un espacio desconocido.

Así lo muestran los números del INV, que advierten que en el caso del envase en botella, las de hasta 650 cm, tienen menos del 1% del total del share del mercado del vino. Y el vino en lata, para el mercado interno todavía no aparece en desagrado del organismo.
Sin embargo, en las últimas tres semanas, Bodega Estancia Mendoza, Bianchi, Zuccardi y Peñaflor, decidieron sacar al mercado vino en lata. Nada mal para una industria que es acusada sistemáticamente de no innovar al ritmo que lo hace su competidora más cercana, la cerveza.
Los últimos números dados a conocer por el INV, muestran que los despachos al mercado interno mostraron un aumento para el período enero - setiembre del 2,3%.
Esa suba en el volumen está dada por la suba de las ventas en tetra brik, en botellas de 1,125 litros y en bag in box, que en último tiempo volvió a crecer.
La suba de la venta en tetra está dada por los precios relativos y el hecho, de que el vino hoy se ubica, en precio debajo de la cerveza. En tanto, el “botellón” creció 34,5%, impulsado principalmente por una bodega de la zona Este. En tanto, el bag in box, creció 59%.

Publicado en Guarda 14 del Diario "Los Andes" de Mendoza, lunes 28 de octubre de 2019.

viernes, 3 de agosto de 2018

Inversión de US$ 10 millones y el fin del perfil bajo. La familia Bemberg deja atrás la cerveza y coloca su apellido en los vinos de alta gama.

Inversión de US$ 10 millones y el fin del perfil bajo.

La familia Bemberg deja atrás la cerveza y coloca su apellido en los vinos de alta gama.

Anoche nacieron los vinos Bemberg. La familia fue la dueña de Quilmes que vendió en 2006 a su competidora brasileña Brahma. Actualmente es la propietaria del grupo Peñaflor que lidera en la industria del vino.

Tuvieron que pasar 130 años para que el apellido Bemberg deje definitivamente atrás una historia ligada a la cerveza y el nombre pase a ser sinónimo de vinos de alta gama. Anoche, en una gala con el esplendor de otros tiempos en Villa Ocampo, en la que fue la casa de la célebre Victoria, se anunció el nacimiento de los vinos Bemberg. Por cierto, colocar ese apellido en las etiquetas es una decisión cargada de simbolismo. La familia abandona así el bajo perfil que siempre la caracterizó.
En la gala se recordó a Otto Bemberg nacido en Colonia, Alemania en 1827, que puso un pie en el país en 1852 para importar tejidos y exportar granos. Pasó un tiempo hasta que en 1888 y en sociedad con su hijo del mismo nombre, comenzara con la actividad que transformaría a su familia en una verdadera dinastía en el negocio de la cerveza. La primera cerveza Quilmes asomó en 1890 en el que fue un derrotero empresarial casi sin altibajos, salvo en tiempos de Juan Domingo Perón. Si todo tiene un final, los Bemberg vendieron Quilmes en abril de 2006 a su competidora brasileña Brahma, a cambio de US$ 1200 millones. Se trató de la mayor compra en efectivo de una empresa argentina en esa década.
En 2010 los Bemberg se inclinaron por el vino al adquirir al fondo de inversión DLJ el Grupo Peñaflor, líder en esa industria tanto en el mercado interno como en exportaciones, con ventas voluminosas a más de 80 países.
A la fiesta en Villa Victoria asistieron los principales clientes de Peñaflor, algunos llegados especialmente desde el exterior. Y como rezaba la tarjeta de invitación, allí dio comienzo “una nueva historia”.
Según trascendió, a la sexta generación de los Bemberg les pareció una buena idea colocar su nombre en una etiqueta de vino. Y en el que fue un punto de inflexión, le encargaron a Daniel Pi elaborar vinos muy especiales. Pi fue elegido el mejor enólogo argentino en 2017 por el galardonado y temido crítico inglés Tim Atkin.
El proyecto comenzó tras una inversión de US$ 10 millones. Como no podía ser de otra manera, se trata de vinos de muy alta gama para ser vendidos exclusivamente en vinerías y ofrecidos en los mejores restaurantes del mundo.
Una de las bodegas que los elabora está en plena expansión en Gualtallary, un rincón de la mendocina Tupungato, desértico y rocoso que ofrece viñedos que trepan hasta los 1.600 metros sobre el nivel del mar. Gualtallary es sinónimo de vinos frescos y tensos. No solo de Malbec, sino también de Cabernet Franc, Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc. Los vinos también contienen las mejores uvas de las parcelas de las fincas que tiene la familia en otras regiones del país. Decididamente, el apellido Bemberg no puede correr ningún riesgo. 
Publicado en Diario "Clarín", 18/07/2018 - 21:31