Mostrando entradas con la etiqueta Inta.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inta.. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de junio de 2026

5 razones para el desarrollo del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.


5 razones para el desarrollo del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.

El futuro del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.
Las cinco razones que brindan optimismo a sus protagonistas.

Factores favorables como la disponibilidad de agua, el clima, la positiva incidencia del cambio climático, la existencia de infraestructura y tradición vitivinícola, hacen pensar que la zona del Alto Valle de Río Negro y Neuquén puede volver a ser atractiva para el desarrollo de la vitivinicultura Argentina en los próximos años.

1. El agua.

A diferencia de lo que sucede en la mayor parte de las regiones andinas, este valle no se encuentra pegado a la cordillera recibiendo el recurso del agua limitado a las cuencas cercanas de los mismos. El Alto Valle se encuentra alejado tantos kilómetros que las imponentes montañas ni siquiera llegan a verse. Podría decirse que se encuentra por completo metido en la estepa patagónica. Sin embargo ha sido bendecido por el cruce de uno de los ríos más caudalosos de la Patagonia.

Se trata del Río Negro, formado por la confluencia de los Ríos Neuquén y Limay, los cuales a su vez son formados por el aporte de otros varios ríos y arroyos que descienden desde un nutrido grupo de lugares de la cordillera sur, siendo colectores de abundante agua de las zonas de deshielo proveniente de latitudes más extremas y, por lo tanto, donde la cantidad de nieve en la cordillera es superior a las zonas ubicadas mas al norte.

En relación a este tema, la otra ventaja no ha sido natural sino creada por el hombre: el caudal de estos ríos solía ser muy variable pero gracias a la construcción de una serie de represas con el objetivo de generar energía hidroeléctrica, se ha logrado regular el caudal y evitar las consecuencias indeseadas de las inundaciones que antiguamente se producían, regularizando la disponibilidad de agua para riego a lo largo del año de acuerdo a las reales necesidades. Por ello, la disponibilidad de agua que azota e impide el desarrollo de otras regiones vitivinícolas no es un problema acentuado en esta zona, donde incluso algunas bodegas se dan el "lujo" de defenderse de las heladas con riego por aspersión.

La calidad del agua también es destacada por los protagonistas, un agua de origen mineral que aporta todos los nutrientes y sales de que los suelos desérticos de la zona carecen.

2. El clima.

Esta zona se caracteriza por tener vientos fuertes que producen sequedad en el ambiente, lo cual evita la aparición de enfermedades criptogámicas. Debido al clima frío de la región, las uvas y mostos presentan características diferentes de las zonas andinas, mayor contenido de acidez y regular tenor azucarino.

Los días son templados y luminosos y las noches frescas, con una apreciable amplitud térmica. Las bajas temperaturas permiten que las uvas maduren conservando la acidez natural, factor clave para los vinos finos y que favorece a variedades como el Merlot y Pinot Noir, que en esta región se destacan.

Una de las razones más escuchadas que dan los protagonistas de la viticultura de la zona es la sanidad del clima. La muy baja presencia de precipitaciones es coincidente con las que ocurren en otros lugares del corredor corredor vitícola andino, pero en esta zona esa falta de humedad tiene un agregado, se trata de los vientos que atraviesan el valle en forma permanente.

En principio esto podría ser una desventaja, dado que cuando los mismos son muy fuertes pueden dañar a los viñedos, sin embargo nuevamente la mano del hombre aprendió a domesticarlos a través de la plantación de elementos arbóreos, principalmente álamos, formando cuadros de plantaciones que se encuentran protegidas por los mismos.

Alamedas.

De esta manera no se evita el efecto de los vientos pero se lo limita a la parte beneficiosa: el secado rápido de la humedad de las lluvias cuando estas son intensas con la consecuente falta de hongos y prevención de enfermedades en los viñedos. Hans Vinding Diers de Bodega Noemía define al clima como "placido y armonioso". Además, esta condición favorece la posibilidad de elaborar vinos orgánicos, sin uso de agroquímicos en el cultivo de vid, la categoría de vinos de mayor crecimiento en el mundo.

3. El cambio climático.

Las heladas tardías y tempranas, que perjudican especialmente a las variedades de ciclo vegetativo largo, pueden ser combatidas con prevención pasiva y activa y la región cuenta con buena disponibilidad de agua para realizar riego por manto o aspersión ayudando a la defensa de heladas.

Pero ahora se suma que el calentamiento global, generado por el cambio climático mundial, en términos generales favorece a la región principalmente por la disminución de la frecuencia e intensidad de las heladas, que son el principal factor limitante para el cultivo de la vid. 

4. Infraestructura y tradición vitícola.

Si bien la trayectoria vitivinícola de la región no es comparable a la de Cuyo, la zona cuenta con amplia disponibilidad de mano de obra acostumbrada a las tareas rurales. El crecimiento demográfico en la zona ha sido muy importante en los últimos años, en especial en la ciudad de Neuquén, debido a la potencia de la industria petrolera lo cual asimismo ha generado un desarrollo industrial y comercial y mayor disponibilidad de insumos de todo tipo para la zona, algo que hace 50 años no existía y fue una limitante para la implantación de grandes grupos Vitivinícolas (con el ejemplo de Chandon, que pese a haber elegido esta zona en primer lugar, terminó radicándose en Mendoza).

Historia.

La zona posee además varias instituciones y universidades relacionadas a la viticultura que pueden dar apoyo técnico, como delegaciones locales del INTI y del INTA, el Centro PyME-ADENEU, el Centro de Desarrollo Vitícola Patagonia Norte (CDV), el Centro de Formación Profesional Agropecuario N°2 y las Universidades del Comahue y de Rio Negro, con carreras terciarias y universitarias en enología y agronomía.

Por otra parte, la región contó en el pasado con un fuerte desarrollo vitícola, que fue incluso 10 veces superior al actual, lo cual no deja de ser una ventaja a la hora de conocer el comportamiento de las distintas cepas en este suelo y clima, recuperar viñedos y material genético y hasta instalaciones físicas de las viejas bodegas abandonadas.

Los números lo demuestran: entre 1920 y 1960 la región llegó a tener 160 bodegas que elaboraban vinos de calidad y hasta 18.000 hectáreas plantadas. Pero, vencidos los pequeños productores por el modelo de volumen y baja calidad que reinó a partir de los años 60, Río Negro fue la región vitivinícola que mayor descenso en superficie plantada sufrió en la Argentina, pasando actualmente al séptimo lugar entre las provincias; con una reducción a 1.659 ha según datos del INV (datos que incluyen las viñas el Valle Medio del Río Negro y el Alto Valle y Valle Medio del Río Colorado) y hoy cuenta apenas con 31 bodegas inscriptas, de las cuales solo 24 son elaboradoras.

Variedades.

Un punto cualitativo a destacar es que Río Negro registra una diversidad de variedades mayor al resto de las provincias vitícolas del país, son 38 variedades las que concentran el 98% del total y los viejos agricultores conocen perfectamente cuáles eran las que mejor se adaptan, incluso algunos de los productores actuales aprovechan la calidad de esos viejos viñedos para obtener productos de primer nivel y reconocidos internacionalmente.


5. Inversiones.

Quizá la principal razón por la cual la viticultura en esa región no solo no creció, sino que se redujo, haya sido lo desfavorable del contexto económico para la actividad, en la que la competencia contra otras producciones (peras y manzanas) y regiones que fueron designadas como "especialistas para la vid" como la región cuyana, hayan derivado las decisiones de inversión fuera del Alto Valle de Río Negro, con la excepción de lo sucedido en el particular desarrollo en la zona de San Patricio de Chañar que contó con un fuerte impulso brindado por la provincia de Neuquén.

Actualmente, la suma de las condiciones antes enunciadas podría ser el origen de un incipiente cambio de tendencia. Al ya concretado interés de pequeños productores para la elaboración de vinos de alta gama, se sumó recientemente la llegada del Grupo Peñaflor (que es uno de los grupos vitícolas más importantes del mundo) con la adquisición de Bodega Patritti en Neuquén. Catena Zapata hizo lo propio hace algunos años en la zona cercana de Casa de Piedra, en La Pampa. Esto ha generado cierta esperanza entre los que luchan por esta causa. Según apuntó Graciela Viola (Bodega Malma) «es un espaldarazo importante que un grupo de esa magnitud se interese por la Patagonia».

En nuestra opinión está todo dado para que la viticultura continúe creciendo y recuperando espacio: los vinos de alta gama ya alcanzan niveles de calidad muy altos (han habido casos de 100 puntos Parker o ganadores de concursos internacionales), la región es claramente apta para sobresalientes Pinot Noir, Merlot, Malbec y espumantes y en las líneas de precios medios los vinos no fallan.

Neuquén posee espacio suficiente aún para recibir bodegas y plantar grandes superficies (hay aun muchas hectáreas incultas en la zona) y en Río Negro la apuesta va más hacia la recuperación de viñedos antiguos o de su material genético, para realizar nuevas plantaciones en sectores lejanos a los que están sometidos a la presión inmobiliaria de los centros urbanizados. En ambos casos aplica la suma de los factores favorables enunciados. Esperemos que la realidad de la siempre agitada economía argentina lo permita.

Lee también El vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén

::: ::: :::

https://angelyvino.blogspot.com/2021/10/5-razones-para-el-desarrollo-del-vino.html

Publicado en Ángel y vino.

El ángel del vino. Blog de vinosVino argentino y del mundo, tipos, regiones, historia, bodegas, recomendaciones.

https://angelyvino.blogspot.com/

miércoles, 22 de enero de 2025

HAY UNA MUJER EN MI VIÑEDO: NOMBRES FEMENINOS EN LAS UVAS.

 


HAY UNA MUJER EN MI VIÑEDO: NOMBRES FEMENINOS EN LAS UVAS.

El vino esgrime variedades de uvas denominadas Patricia, Victoria, Isabella y Canela. ¿Las conocés? Acá te las presentamos.

A mediados de año recorrí el Bierzo, un rincón de Castilla y León, España, donde la uva más plantada y la más deseada en los vinos es la Mencía. No es exclusiva del Bierzo, ya que se la encuentra bastante también en los valles del Este de Galicia, con los que linda.

Que en un recorrido por Galicia y Bierzo uno se tope con uvas desconocidas no debería llamar la atención. Las hay y de muchos tipos. 

Sólo por mencionar algunas de las que ofrecen vinos más sabrosos, existen la Brancellao, la Merenzao, Doña Blanca o la más aterradora de todas, La Monstruosa de Monterrei, cuyo nombre amedrenta más que la uva, llamada así por el tamaño de su racimo.
Pero volvamos a la Mencía. Según la guía Paadín, es hija de dos uvas, una conocida como Patorra, y la otra, el Albariño Tinto. De carácter gentil, un poco se parece al Pinot Noir en la capacidad que tiene para ofrecer texturas diferentes según cambian los suelos y las exposiciones al sol. Es la columna vertebral del Bierzo.

Muy cultivada en la región, lo que me sorprendió, sin embargo, fue encontrarme con que muchas mujeres en la zona se llaman así: Mencía. De hecho, es un nombre de lo más corriente en el Bierzo. 

Una noche, mientras contaba ovejas antes de dormir, me dio un ataque de risa pensando en que una persona se pudiera llamar Malbec González o Cabernet Sauvignon Ramírez. 

En esos devaneos estaba cuando tuve una iluminación: ¿por qué la gente no se puede llamar como las uvas? ¿Habrá muchas? Al fin de cuentas conocía el curioso caso de los tres homófonos de Pedro Ximénez.

Y me puse a buscar.

Uvas como mujeres.

Mencía es, si damos crédito a lo que ofrece la web, el hipocorístico (apelativo cariñoso o familiar usado para suplantar a un nombre real) de Clemencia. Sería el equivalente de Lito para los Miguelitos. 

Lo notable, en todo caso, es que en una región muy católica y practicante, la uva más querida lleve por nombre Clemencia, Mencía para los amigos. En nuestro medio hay al menos un vino elaborado con Mencía y clemencia: se llama Doña Mencía de los Andes y lo produce Ver Sacrum.

Lejos de ser la única, hay otras uvas que llevan nombres de mujeres. Una búsqueda más o menos rápida propone una lista sencilla: Canela, Patricia, Victoria e Isabella. 

En el caso de Canela, que en Argentina está plantada en el este de Mendoza, hay dos hipótesis para el nombre. La primera es que tiene un ligero sabor de especias y, en un rapto de romanticismo ultramarino, le llamaron Canela. 

La otra, más propia del mundo de los sarmientos y las podas, que los pecíolos son de ese color. En el mercado lo elabora y embotella Lucas Niven.

Patricia, Patricia.

Más interesante es el caso de Patricia. Fue una creación realizada por el ingeniero Ángel Gargiulo en el INTA Rama Caída, Mendoza, y proviene del cruzamiento entre las variedades Moscatel Rosado y CG 530. Esta última, a su vez, es hija del cruzamiento entre las variedades Sultanina y Gibi. 

Eso según el INTA, que no da pistas acerca de por qué Gargiulo decidió llamarla Patricia. Aunque, permítaseme divagar, siendo las Patricias Mendocinas figuras clave de la gesta Sanmartiniana en la provincia, es dable pensar que la cosa viene por ahí.

En todo caso, a juzgar por el tamaño del racimo de Patricia, poco tiene que envidiar a la Monstruosa de Monterrei. En nuestro mercado se consigue un espumoso con esta uva, elaborado por un prócer del vino, el enólogo Ángel Mendoza.

Isabella de América.

De Victoria sé poco, porque es más una uva de consumo en fresco, pero su nombre tiene, como todas las Victorias, algo de triunfo. 

Respecto de Isabella, sí hay vinos elaborados, aunque también hay que decir que no es propiamente una uva vinífera, sino un cruzamiento entre dos especies: Vitis vinífera x Vitis labrusca. En rigor, Vitis labrusca x Petit Meslier, según el análisis de ADN.

Como en todas las historias de investigadores dedicados a diseccionar la gracia de la naturaleza, Isabella recibió su nombre de un homenaje, según wein.plus. 

La primera planta identificada de Isabella fue donada por George Gibbs, un aficionado viticultor norteamericano –entre otras variedades introdujo la Zinfandel a los Estados Unidos– a un viverista de Long Island que la multiplicó al infinito desde 1909. 

Fue este quien eligió el nombre para la posteridad, en homenaje a la esposa de Gibbs. Supongo que con buenas intenciones.

En fin, Isabella dio la vuelta al mundo porque es una variedad resistente a las enfermedades. Por ello se adaptó bien a los trópicos y climas calientes. 

En nuestro país, se la llama también uva Chinche y produce unos vinos exóticos en Córdoba y la costa bonaerense. Para beber uno, buscar los raros Frambuá de Colonia Caroya.

Por Joaquín HIDALGO.

Publicado en Vinómanos.

https://vinomanos.com/2025/01/uvas-con-nombres-femeninos/

HIDALGO, Joaquín. Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta con formatos y habla sin rodeos de lo que le gusta y lo que no. Lleva más de veinte años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en medios nacionales, como La Nación y La Mañana de Neuquén. Desde 2019 es el crítico para Sudamérica de Vinous.com (EE.UU.).

miércoles, 21 de agosto de 2024

La nieve cubrió las chacras y cultivos del Alto Valle: sorpresa para los productores. Desde una bodega de Huergo, reportaron la nevada histórica de agosto. El manto blanco tapó seis hectáreas de viñedos.




La nieve cubrió las chacras y cultivos del Alto Valle: sorpresa para los productores.

Desde una bodega de Huergo, reportaron la nevada histórica de agosto. El manto blanco tapó seis hectáreas de viñedos. ¿Qué pasa con la producción?.

La nevada se acumuló entre los viñedos ayer y se mantuvo hoy. Foto: gentileza Bodega Moschini.

«Nunca vi nevando en agosto y hace 43 años que vivo en la chacra», comentó Teresa Precoma, productora de viñedos y confundadora de una importante bodega en Ingeniero Huergo, a 30 kilómetros de Roca. Así filmó y registró para el recuerdo los copos de nieve caer en su tierra un 20 de agosto de 2024.

Este miércoles, luego de varias horas de la caída de nieve, el manto blanco sigue cubriendo las seis hectáreas de extensión que tiene la familia, revelando una postal mágica, pero también inusual; para lo que están acostumbrados cada invierno en una región que tiene un clima árido y seco con temperaturas moderadas y escasas lluvias en el año.

Haciendo memoria, la mujer recordó las palabras de su suegro cuando una vez le contó de una increíble nevada en septiembre, el único antecedente reportado generación tras generación.

Ángel Moschini, cofundador y copropietario de la bodega, contó que la nevada no provocó ningún daño a los viñedos. Las plantas aún están en fase de hibernación por eso, afortunadamente, no sufrieron deterioro ni alteraciones en su normal ciclo biológico.

“Lo único que se atrasa es el trabajo cultural, el tema de poda, pero esto en dos o tres días ya se va a poder continuar normalmente”, aseguró el chacarero. Para él, es solo un pequeño tropiezo pero no es caída, ya que la temporada sigue su curso. 

Mario Gallina, ingeniero agrónomo del área Viticultura de la estación experimental de INTA, explicó que no hay daños en la producción porque aún estamos lejos de la brotación en el caso de la vid. 

«En cuanto al frío, hemos tenido heladas mucho más fuertes y temperaturas más bajas”, aseguró. Si las temperaturas se sostienen, en un mes y 10 días estará empezando a brotar la vid. 

A primera hora de hoy, en Neuquén capital cayeron copos de nieve. Desde la AIC informaron que las probabilidades de precipitaciones disminuirán por la tarde noche.

Según la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) para la jornada de hoy en el Alto Valle se mantiene el ingreso de aire polar que vendría acompañado de lluvias y nevadas. Desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicaron que ya no rige la alerta por nieve y lluvias en la región, pero continuará el frío y las heladas.

Noticia publicada en Diario Río Negro.

viernes, 29 de septiembre de 2023

El enorme legado de Alcides Llorente.

 


El enorme legado de Alcides Llorente.

El pasado 19 de septiembre se conoció la noticia de la partida del Ingeniero Agrónomo Alcides Llorente, quien dedicó gran parte de su vida a fomentar la vitivinicultura en la región. Más P se comunicó con algunos de los profesionales que lo conocieron en distintas etapas de su carrera para conocer más sobre su historia y la importancia de su legado.

Llorente, quien "conocía muy bien de la viticultura y sobre todo acá en Patagonia". Foto: gentileza del INTA Patagonia Norte.

“El vino es el embajador, abre puertas, hace amigos” dijo alguna vez el Ing. Alcides Dumas Llorente en una entrevista. Proveniente de una familia de inmigrantes españoles, nació en el año 1938 en Luis Beltrán, Río Negro; hizo el secundario en Choele Choel hasta que se trasladó a Bahía Blanca para estudiar Ingeniería Agrónoma. Más tarde, elegiría la ciudad de General Roca como su estancia definitiva, donde vivió junto a su esposa Mabel Baqueiro. Desde allí, trabajó incansablemente para fomentar la vitivinicultura en la región.

En una de sus primeras etapas como profesional, dio clases en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad del Comahue. Uno de sus colegas por esos tiempos, el Ing. Federico Witkowski recuerda que Alcides Llorente fue docente de la Cátedra de Viticultura a partir del año 1969 de la Universidad del Neuquén y, desde 1972, como Universidad Nacional del Comahue hasta el año 1976. Además, el Ing. Llorente fue decano de dicha facultad.

“Fue una persona de actitud resuelta que ha sobresalido por sus valores éticos y morales, de hombría de bien, que tenía un aire agudo e inteligente, sencillez cabal, conducta intachable, modestia ejemplar. Un docente que transmitía excelentemente bien los conceptos teóricos y prácticos de la ciencia vitícola” se refirió Witkowski, quien además lamentó que con el fallecimiento de Llorente “ha perdido la región patagónica y la nación argentina, a una persona que ha dedicado su vida y lo mejor de su inteligencia a la actividad vitivinícola”.

“Fueron muchas las horas de esfuerzo haciendo correctamente su trabajo y concentrándose en el uso adecuado de los recursos disponibles” agregó Witkowski y destacó que Llorente fue una pieza técnica clave en el Programa de Desarrollo Vitivinícola de la provincia de Río Negro, con una participación relevante en los programas denominados los Vinos Finos de la Zona Fría 1988 y el Champán de la Zona Fría 1989. Esta altura profesional de Llorente, le permitió ser un relevante especialista nacional y un referente internacional en el mundo de las viñas y el vino.

“Nos ha dejado una cantidad importantísima de trabajos de investigación sobre la temática vitivinícola de nuestra región. Con la muerte del Ing. Llorente se ha ido el último de los referentes históricos de la vitivinicultura nacional” finalizó Witkowski, quien es profesor jubilado de la misma facultad, fue alumno de Llorente y más tarde llegó a ser profesor titular de la materia de viticultura de la Universidad ubicada en Cinco Saltos.

Entre las chacras o en el aula, dejó un enorme legado.
Foto: gentileza del INTA Patagonia Norte.


El trabajo con el Centro Regional Patagonia Norte del INTA.

Alcides Llorente era planta permanente del INTA desde fines de los 60 y, según reconoce el Ing. Mario Gallina de dicha institución, Alcides siempre estuvo en contacto históricamente con el sector vitícola de Río Negro y, a partir del año 99 o 2000, con su desarrollo en Neuquén.

“En Río Negro vio toda la dinámica de los 60’s, había casi 18.000 hectáreas de vid para vinificar y luego comenzó a decrecer esa superficie en los 70, porque bajó el consumo de vinos y porque la rentabilidad del área vitivinícola de los productores iba decreciendo, por competencia con Mendoza y por sustitución de otras bebidas por el vino”, recuerda.

En los 80’s Alcides Llorente también siguió trabajando, hasta llegar al 2004 cuando él se jubiló “que habría unas 2.500 hectáreas o 3000 en Río Negro, pero Neuquén fue aumentando la superficie, con el desarrollo del Chañar en la tercera etapa, él también participó, asistió técnicamente en las variedades a plantar y también en la evaluación de los proyectos vitícolas para el banco que era el que financiaba esos proyectos” explicó el Ing. Gallina.

Otro aporte que él hizo fue con la uva de mesa, con la cual comenzó a principios de los 90. “Él (Llorente) empezó a traer variedades de donde podía y a ponerlas en sistema de conducción de parral y de ahí difundir el cultivo a los productores que básicamente no había antecedentes acá. Después vino Expofrut al Valle Medio con un gran desarrollo de más de 100 hectáreas”.

Otro aporte fueron las capacitaciones, después de la tercera etapa en la provincia de Neuquén con un programa del Centro Pyme. Se generaban capacitaciones en diferentes localidades donde se experimentaba con variedades y su aptitud, en varias localidades del interior neuquino. “Él también estuvo en eso y capacitando gente en cada lugar, la gente que llegaba a pedir asesoramiento al INTA” explica el Ing. Gallina.

En Río Negro Llorente era un gran conocedor de la ampelografía “ayudaba a las empresas o a los productores a diferenciar, porque era muy común que dentro del viñedo hubiera muchas variedades, antes se estilaba así, estaban todas mezcladas, entonces a purificar esos viñedos, a decir cuál era tal variedad”.

“A las nuevas generaciones les diría que lo lean en alguno de sus trabajos que ha escrito por su conocimiento técnico y después por su rectitud, su seriedad, su responsabilidad en el trabajo. Conocía muy bien de la viticultura y sobre todo acá en Patagonia… no escondía para nada su conocimiento y le enseñaba a quien lo necesitara o a quién le viniera a consultar, siempre desde el INTA”, finalizó Gallina.

Llorente ha dejado una cantidad importantísima de trabajos de investigación sobre la temática vitivinícola de la región. Foto: gentileza INTA.

Siete Copas y el contacto con nuevas generaciones.

El Licenciado en enología Mario Lascano, recuerda que cuando llegó de Mendoza, Alcides ya no estaba en el INTA, pero era el referente “todo el mundo me hablaba de él. Yo lo conocía sin conocerlo y cuando tuve el gusto, la verdad que me llamó la atención que era una persona que ya estaba jubilada, pero que tenía unos conocimientos muy importantes de todo lo que era la zona” explica el enólogo de Roca.

“Me llamó la atención que era un tipo que estaba súper actualizado en todas las cosas. Tenía unos criterios muy interesantes. A mí me sirvió mucho, porque yo trabajo no solamente acá en la zona de Alto Valle, sino que trabajo en Valle Medio, de donde es él, entonces también me sirvió mucho la información que él me transmitía” dijo.

“Era una persona que estaba todo el tiempo estudiando, probando vinos de distintos lugares, era un placer hablar con él e intercambiar opiniones” recordó Lascano, el enólogo que compartió con el Ing. Llorente varias degustaciones en el grupo Siete Copas, un grupo de amigos que se juntaban todas las semanas a degustar distintos vinos y después a cenar.

Como lo definen quienes lo conocieron, el Ing. Alcides Llorente fue un referente histórico de la vitivinicultura regional y nacional. Aunque sus conocimientos también llegaron a otras partes del mundo, un inquieto, un soñador y una persona que dejó un valioso legado para las actuales y futuras generaciones en el sector del vino.

Más Producción de La Mañana del Neuquén.

* Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.
Por Mariana Lesa Brown.29/09/2023.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Falleció Alcides Llorente, un referente del sector vitivinícola.

 


Falleció Alcides Llorente, un referente del sector vitivinícola.

Anoche, martes 19 de septiembre, falleció el Ingeniero Agrónomo Alcides Llorente, uno de los máximos exponente de la industria vitivinícola de la Patagonia.

Era el menor de sus seis hermanos, nacido en 1938 en la localidad de Luis Beltrán donde curso el colegio primario. Los estudios secundarios los hizo en Choele Choel y el título de grado lo obtuvo en la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca.

Fue becado a Francia donde se especializó en el tema vitivinícola. Desarrollo la mayor parte de su actividad profesional en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en el Alto Valle con aportes únicos para la actividad.

Una gran pérdida sufren los Valles de la Patagonia con el fallecimiento de este enorme profesional.

Publicado en La Mañana de Cipolletti.

lunes, 19 de junio de 2023

Vitivinicultura: evalúan clones de Pinot Noir en la Patagonia Argentina.

 Vitivinicultura: evalúan clones de Pinot Noir en la Patagonia Argentina.

En el INTA Alto Valle cultivaron cuatro clones para conocer su comportamiento y aportar información a los productores de la región para la toma de decisiones.

Evaluación de clones. Se hizo con el objetivo de obtener información
sobre el comportamiento de cada uno en la Norpatagonia.


El Pinot Noir es una variedad que se da muy bien en la Norpatagonia en donde predominan las noches frescas y debido a una lenta maduración que le permite desarrollar todo su esplendor. A pesar de sus múltiples atributos, se considera una variedad con cierta dificultad para cultivar y vinificar. Por esa razón, se evaluaron cuatro variedades de clones franceses e italianos de Pinot noir en parcelas del INTA Alto Valle con el objetivo de obtener información sobre el comportamiento de cada uno en la Norpatagonia.

“El trabajo realizado tiene carácter exploratorio e inédito en la región. Nos propusimos describir el manejo a campo, la vinificación a escala piloto y los análisis fisicoquímicos y sensoriales de los vinos obtenidos con esta cepa”, señaló Mario Gallina – profesional del área de Viticultura del INTA Alto Valle–.

Para el estudio se seleccionaron los clones R4, 667, 777 y 115, por sus características y disponibilidad. La evaluación se realizó desde 2014 hasta 2019 en la Estación Experimental Alto Valle del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en conjunto con técnicos de ese organismo y del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) con la finalidad de brindar al sector información clave para la toma de decisiones.

Dato

52%
Porcentaje de los vinos varietales elaborados con Pinot Noir que se comercializó en el mercado interno en 2021.

“Si bien la variedad ha sido cultivada históricamente en el norte de la Patagonia, en los últimos años la industria ha aumentado el volumen de vinos de elevada calidad con esta cepa, de la mano de un consumidor que lo elige cada vez más como alternativa”, señalaron los profesionales a cargo de las evaluaciones, y describieron: “es posible obtener vinos de gran calidad aromática y complejos en la región, con predominio de descriptores que recuerdan a frutillas y frambuesas”.
Según un informe publicado en 2022 por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), este varietal está presente en la mayoría de las provincias vitivinícolas de Argentina. En el año 2021 se registró un total de 1.996 ha cultivadas (que representan el 0.9% del total de vid del país) con 1.463 ha cultivadas en Mendoza, le siguen en importancia Neuquén y Río Negro con 239 ha y 126 ha respectivamente.

"En los últimos años la industria ha aumentado el volumen de vinos de elevada calidad con esta cepa, de la mano de un consumidor que lo elige cada vez más como alternativa".

Profesionales del INTA.


De acuerdo con el INV la cantidad de hectáreas de Pinot Noir aumentó en un 10.8% entre 2010/2021 en todo el país. En las principales provincias productoras ese aumento significó un crecimiento del 12.3% en Mendoza, 6,3% para Neuquén y 5% en Rio Negro.

Para los clones evaluados realizaron una descripción del manejo a campo, la vinificación a escala piloto y los análisis fisicoquímicos y sensoriales de los vinos obtenidos con esta cepa. “En lo que respecta a su comportamiento, cultivo y su manejo sanitario, presentan una dificultad media. Los racimos dan bayas de tamaño medio a pequeño y racimos pequeños y compactos, lo que se traduce en una productividad media”, indicaron.

Dato

48%
Porcentaje de los vinos varietales elaborados con Pinot Noir que se exportó en 2021.


Los clones de Pinot Noir elegidos fueron el clon R4 originario de Venezia Giulia, Italia caracterizado por su vigor, con peso de racimos y productividad medios y bayas pequeñas para la producción de vinos típicos, ricos en color y estructura, adecuados también para base de vinos espumosos.

El clon 777 seleccionado en Borgoña – Francia– reconocido como de fertilidad media, pertenece al grupo A de producción media a baja y brinda una tipicidad varietal con expresión del terruño. Es descripto como un clon cualitativo que produce vinos de muy buena calidad, aptos para guarda.

Este varietal está presente en la mayoría de las provincias vitivinícolas de Argentina.

También el clon 115 y el 667 seleccionados en Borgoña – Francia–, ambos con fertilidad media y peso de racimo medio. Pertenecen al grupo B que se caracterizan por tener producción media a elevada, que cuando es limitada da vinos de buen nivel cualitativo y reúne una tipicidad varietal con expresión del terruño.

Todos fueron cultivados en un suelo franco limoso y profundo. La conducción se realizó en espaldera, con un marco de plantación de 2,5 m entre hileras y 1,2 m entre plantas, con una fila con 90 plantas de cada clon.

El Pinot Noir es una variedad que se da muy bien en la Norpatagonia en donde predominan las noches frescas y debido a una lenta maduración que le permite desarrollar todo su esplendor.

Basados en los datos obtenidos en la zona, los profesionales compararon los ensayos con las descripciones arrojadas en 1995 por ENTAV-INRA conformada por el Instituto Francés de la Viña (IFV) y el Instituto Nacional de Investigación Agronómica (INRA). Por lo tanto, se determinó que los clones 777 y 115 serían los clones más aptos para producir vinos de guarda. Este último puede guardarse siempre que se controle el nivel productivo. Por otro lado, el clon 667 tuvo menor performance que lo reportado por ENTAV.

El comportamiento en cada temporada y el análisis de componentes principales y parámetros fisicoquímicos y sensoriales de los clones pueden consultarse en un documento elaborado por los profesionales de carácter público y acceso gratuito que puede solicitarse en el INTA Alto Valle.

Por INTA.

Publicado en Diario "Río Negro". 

19/06/2023.

https://www.rionegro.com.ar/economia/vitivinicultura-evaluan-clones-de-pinot-noir-en-la-patagonia-argentina

domingo, 28 de mayo de 2023

Aporte a productores vitivinícolas beneficia a rionegrinos.


NOTICIAS.

Aporte a productores vitivinícolas beneficia a rionegrinos.

El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación destinará $500 millones para asistir a unos 4.000 productores vitivinícolas familiares de hasta 10 hectáreas que hayan sufrido pérdidas por contingencias climáticas. Así lo informó este viernes la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar). Río Negro está entre las provincias beneficiadas.

El dinero será administrado por la Coviar a través de los Centros de Desarrollo Vitícola (CDV) en alianza con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) a nivel país. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) será el encargado de controlar la supervisar los viñedos afectados.

Los productores beneficiados deberán trabajar bajo una estructura familiar en Mendoza, San Juan, La Rioja, Salta, Rio Negro y Neuquén; y que hayan sufrido pérdidas por contingencias climáticas y se encuentren en situación de vulnerabilidad social. La ayuda se entregará como Aportes No Reembolsables (ANR) de entre $80 mil y $160 mil, dependiendo del daño sufrido y la cantidad de hectáreas afectadas.

El dinero deberá ser destinado a cubrir el costo de las tareas de poda y fertilización, asegurando su cumplimiento mediante la asistencia técnica y el seguimiento de los técnicos de la Coviar y el INTA, a través de los CDV de las distintas zonas vitivinícolas del país. Para un productor que llegue al monto máximo de $160 mil de beneficio, este aporte le permitirá solventar los gastos de cinco hectáreas de su viñedo, logrando de esta forma recomponer su estructura productiva afectada por las contingencias climáticas sufridas, estimó la entidad público-privada.

Con la presencia de la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, el presidente del INV, Martín Hinojosa, y el presidente de la Coviar, Mario González, se realizó en la Enoteca de Mendoza la firma del convenio de cooperación para la entrega de aportes no reembolsables. «Queremos llegar directamente al pequeño productor y nos proponemos seguir trabajando con Coviar para llevar asistencia y apoyo a todos los viticultores; porque si un productor abandona la actividad, Argentina pierde capacidad productiva», afirmó Tolosa Paz.

Según Tolosa Paz, «el desarrollo social es aquel que potencia la generación de trabajo y que fortalece las capacidades de nuestra comunidad productiva». «Queremos que la vitivinicultura argentina no se detenga porque es fundamental en la generación de riqueza y de divisas, y además fomenta el empleo y el arraigo en muchas provincias del país», completó la ministra.

«Para el sector primario, que ha sufrido mucho este año las duras heladas y el granizo, esta ayuda es un aliciente muy importante», agregó González, quien destacó el rol estratégico que tendrán los CDV. Por su parte, Hinojosa afirmó: «La realidad de la cosecha 2023 nos compromete, hoy más que nunca, a estar cerca y acompañando a todos los productores argentinos. Los productores son el motor del desarrollo económico». Frente a las contingencias climáticas es que muchos productores se vieron fuertemente afectados, colocándolos en condición de vulnerabilidad al restringirse sus ingresos. Por ello, completó Hinojosa, «entendemos la importancia de generar acciones conjuntas para los pequeños productores».

Noticia publicada en ADN RÍO NEGRO.

https://www.adnrionegro.com.ar/2023/05/aporte-a-productores-vitivinicolas-beneficia-a-rionegrinos/