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jueves, 30 de abril de 2026

HANS VINDING-DIERS Y NOEMÍA 2022: LA HISTORIA DETRÁS DEL MEJOR MALBEC DEL INFORME VINÓMANOS.


HANS VINDING-DIERS Y NOEMÍA 2022: LA HISTORIA DETRÁS DEL MEJOR MALBEC DEL INFORME VINÓMANOS.

En Mainqué, Hans convirtió un viejo viñedo patagónico en cuna de uno de los Malbec más singulares de Argentina.

Antes de erigirse como uno de los nombres más respetados del vino argentino, Hans Vinding-Diers quería ser director de teatro y cine. Escribía sus propias obras a los 12 años y, como les pasa a tantos adolescentes, no tenía ninguna intención de seguir el camino de su familia.

Pero a los 18, su padre, Peter Vinding-Diers, figura clave del vino europeo de las últimas décadas, lo mandó a Australia a trabajar en Tyrrell’s Vineyards. Empezó como chico de campo y de bodega. Le gustó. Y ahí cambió el libreto.

La anécdota no es decorativa. Ayuda a entender algo central de sus vinos: tienen relato. No por artificio ni por maquillaje, sino por construcción, tensión y sentido del lugar.

Noemía 2022, que acaba de quedarse con el primer puesto del Informe Malbec de Vinómanos, tiene justamente eso. No solo impacta: también cuenta una historia. Y la cuenta con una voz que ya no se parece a ninguna otra.


Cuando una bodega entra en madurez.



Para Hans, este reconocimiento no habla de un golpe de suerte ni de una cosecha especial. Habla de tiempo, de insistencia y de madurez.

“La bodega está en un momento de madurez. Pudimos llegar al nivel al que apuntamos desde hace muchos años”, dice. No lo plantea como una línea definitiva, sino como una estación importante dentro de una senda abierta: “Obviamente, el camino sigue para mejorar siempre”.

En su caso, lo profesional nunca aparece del todo desligado de lo personal. “Como viticultor estoy en un buen lugar, y esto es válido en mi vida personal también. La armonía personal se transmite a los oficios”, asegura. En Noemía, esa armonía parece haberse convertido en una forma de trabajo.

Cada vez que intenta condensar su proyecto, Hans vuelve a la misma idea: “Un lugar, un viñedo, un vino”. La frase, que podría sonar minimalista, encierra en realidad una disciplina.

En una industria donde abundan las etiquetas nuevas, los portafolios interminables y los cambios de rumbo, sostener una visión durante 25 años no es solo coherencia: es carácter.

Mainqué, un lugar que no se parece a ningún otro.

Hans hizo vino en Sudáfrica, Burdeos, Australia, Italia, Uruguay y Argentina. Vio bastante mundo. Por eso tiene peso cuando afirma que “Mainqué es un lugar único”.

Lo sedujeron su baja humedad, el agua dulce cargada de minerales y los suelos aluviales fríos, una combinación que, en sus palabras, forma “un complejo ideal para vinos refinados”. Pero hubo además algo menos técnico y más íntimo: “Me enamoré hace casi 30 años. Me sentí en casa”.

Llegó a la Patagonia para trabajar en Humberto Canale, cuando la región todavía no ocupaba el lugar que hoy tiene en la conversación sobre los grandes vinos argentinos.

Lo que encontró fue un paisaje áspero y fascinante: caminos largos, viento sin pausa, suelos pobres, días cálidos, noches frescas y el río Negro como eje vital.

No por nada insiste en que sin río no hay vino. Fue en ese escenario, todavía lejos del radar global, donde pensó: “Aquí, justo aquí, puedo crear algo”.

Y eso hizo.

El viñedo de 1932 y la paciencia como método.

Hans mapeó los viejos viñedos de la zona. El hallazgo fue una parcela de apenas 1,5 hectáreas de Malbec plantadas en 1932, un viñedo que terminaría siendo el corazón de Noemía.

Allí entendió algo que todavía hoy defiende con convicción: el valor irreemplazable de las viñas viejas.

“Elegir viña vieja simplemente es saber que este material, que sobrevivió con poco cuidado por tantos años en estos suelos, debía ser excelente material vegetal. Eso es lo que intentamos respetar”, explica.

En su mirada, una viña vieja no es una postal romántica ni una herramienta de marketing elegante. Es memoria biológica, adaptación, equilibrio y resistencia.

También, curiosamente, una criatura sensible: “La enseñanza de nuestra viña es que le encanta la atención. Más atención, más feliz”.

De visitar una bodega a vivir un proyecto.

Hay otro giro decisivo en esta historia: Noemía cambió cuando Hans dejó de ser un enólogo que iba y venía y empezó a vivir en Mainqué. “Logré una visión diaria e íntima. La bodega se transformó en un proyecto de vida”, resume.

Ese proyecto de vida tomó otra profundidad cuando decidió quedarse definitivamente en la Patagonia junto a María Belén, con quien eligió apostar todo por ese lugar.

Un Malbec contra los prejuicios.

La mirada de Hans sobre el lugar del Malbec argentino en el mundo es tan lúcida como incómoda. “Afuera, la mayoría de los consumidores conocen un Malbec argentino potente, dulce, alcohólico y con madera. Esa es la realidad”, dice.

Fue, durante años, el perfil que dominó mercados y ayudó a construir una imagen tan exitosa como simplificada. El problema es que esa imagen también dejó prejuicios. “La verdad hoy es otra y nuestra misión es transmitirla”.

En ese contexto, Noemía 2022 funciona como una respuesta elegante. No necesita subir el volumen para hacerse notar. No busca impresionar por exceso ni disfrazarse de grandeza. Juega otro partido: el de la fineza, la tensión, la textura y la identidad. Ese en el que un vino no solo gusta, sino que deja huella.

Tal vez por eso Hans se siente cómodo cuando se habla de Noemía como un ícono del Malbec argentino. “Hace rato que Bodega Noemía y sus vinos son reconocidos localmente e internacionalmente”, afirma.

¿Y qué convierte a un vino en referencia? La respuesta vuelve a ser precisa: “Cuando pasa de ser excelente a ser único y reconocible, y además coleccionable”.

Lo que viene, sin cambiar de brújula.

Cuando mira hacia adelante, Hans no elige una sola obsesión. Quiere hacer un vino todavía mejor, proteger ese patrimonio de viñas viejas, consolidar un legado familiar y seguir demostrando que Patagonia puede jugar en la primera división del vino mundial. Todo junto. Sin eslóganes. Sin dramatismo. Sin necesidad de cambiar de piel cada vendimia.

Tal vez ahí resida la verdadera fuerza de Noemía 2022, el vino que coronó nuestro Informe Malbec. No parece construido para ganar una carrera corta, sino para durar. Y en una época en la que tantos vinos buscan impacto instantáneo, esa forma de profundidad sigue siendo, todavía, una rareza deliciosa.

31/03/2026.

Autor Alejandro Iglesias Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter.

Publicado en Vinómanos.

Imágenes de Vinómanos.

https://vinomanos.com/2026/03/hans-vinding-diers-noemia-2022-mejor-malbec/


viernes, 17 de abril de 2026

Festejando el día del Malbec. 17 de abril: día mundial del Malbec.


Festejando el día del Malbec.

17 de abril: día mundial del Malbec.

Festejamos nuestra cepa de bandera

Como todos los años, el 17 de abril festejamos el día del Malbec, la cepa que descubrió que lo pasaba mucho mejor en las soleadas tierras de Cuyo que en el húmedo terroir francés, de donde es originario.

Y como en el Ángel del Vino tratamos de ofrecer siempre algo distinto, en vez de contar la repetida historia de cómo esta querida uva llegó a nuestro país de la mano de  Domingo Faustino Sarmiento y el francés Michel Pouget, te vamos a ofrecer la historia de su origen genético, que no es tan conocida.

El siguiente grafico del Instituto de Altos Estudios de la Viña y el Vino de Montpellier, muestra las relaciones de parentesco de varias cepas. En el mismo denominan al Malbec como Cot N (abajo al centro). Y siguiendo las flechas pueden ver a la izquierda la cepa madre y a la derecha el padre:

Resulta que los padres del Malbec son cepas prácticamente desconocidas y que nunca llegaron a la Argentina: la Magdeleine noire des Charentes y el Prunelard, de las cuales a continuación te contamos sus propias e intrigantes historias. 

Los nutridos parentescos del Malbec.

Pero más divertido aún es descubrir que la mamá del Malbec (la Magdeleine noire des Charentes), reveló por su genoma ser también la madre del Merlot (en cruza con el Cabernet Franc), lo que hace que la Malbec y la Merlot sean "primas".


Y si ampliamos la mirada a los "primos políticos", como el Cabernet Franc además de ser padre del Merlot lo es también del Cabernet Sauvignon (en cruza con la Sauvignon Blanc) y del Carmenère, resulta que tenemos una linda familia de cepas -muy conocidas actualmente- unidas, de una u otra manera, con nuestro querido Malbec. Cosas de la genética, ¿vió? 

El papá: Prunelard.

En la zona de Gaillac existe una uva denominada Prunelard, cuyo nombre deriva de la similitud entre sus bayas (que además aparecen cubiertas por una especie de polvo) con la piel de una ciruela de la variedad Reine Claude (prune = ciruela en inglés).
Se describe la Prunelard desde el siglo XVI como una uva de calidad que, tras la crisis de la filoxera, fue declarada como perdida. Hasta que, recientemente, un grupo de viticultores de Gaillac la redescubrieron en viñedos viejos de esa zona francesa.

A la vista no es fácil hacer la diferencia entre Prunelard y Malbec. Sólo se notan algunas diferencias ampelográficas menores. Debido a sus similitudes, Jean-Michel Boursiquot (ampelógrafo francés quien, junto a otros enólogos de esta nacionalidad, descubrió que en las viñas chilenas la variedad Carmenère sobrevivió y se confundía y se vendía como Merlot) les realizó pruebas genéticas y el resultado confirmó que el Prunelard es el padre de Malbec.
Quedaban en ese momento apenas quince hectáreas de Prunelard y dado que los vinos son de buena calidad y el potencial de la uva, la denominación de origen AOC Gaillac trata ultimamente de reintegrar la Prunelard en su decreto y actualmente ya hay sesenta hectáreas. 
Es un desenlace feliz para esta cepa, ya que solía ser la más cultivada antes de la crisis de la Phyloxera.

La mamá: Magdeleine noire des Charentes.

La historia de la madre del Malbec se remonta a muchísimos años. Es una uva muy antigua, que fue redescubierta por François-Xavier Perrin en 1992 en un viñedo abandonado de Saint-Suliac, Bretaña, zona donde hay muy pocos cultivares de uva tinta para vinificación. 


Dicho cultivar se reconoce como existente desde mediados del siglo XV. Posteriormente, en 2004 - 2005, se la compara con genomas de las colecciones de Domaine Vassal (que tiene más de 2.300 variedades), revelándola como "desconocida" y se la clasifica como redescubrimiento de una vid de origen muy antiguo.

No es hasta 2008 que una misión de búsqueda de variedades de uva en Charentes (al norte de Bordeaux) descubre cuatro pies de vid desconocidos en cuatro aldeas de los Charentes y después de analizar su genoma en la Universidad de Davis (California), establecen que es la misma variedad de vid que la clasificada como desconocida de Saint-Suliac.

Así fue posible darle un nombre, ya que en la zona de Charentes quienes la cultivaron la llamaron "Magdeleine", probablemente debido a su precocidad, ya que madura para la fecha de Santa Magdalena, el 22 de julio. En vista de la gran cantidad de uvas que se han llamado Magdeleine, fue denominada Magdeleine noire des Charentes.

Espero que les haya resultado interesante conocer a los parientes de nuestro querido Malbec.

Referencias


https://angelyvino.blogspot.com/2025/04/festejando-el-dia-del-malbec.html

***  Publicado 17/4/2025 en Ángel y vino.

https://angelyvino.blogspot.com/

https://angelyvino.blogspot.com/2025/04/festejando-el-dia-del-malbec.html

Anexo:

http://www.vignevin-occitanie.com/fiches-pratiques/lampelographie-moleculaire/

lunes, 22 de abril de 2024

Trapiche lanza un Malbec patagónico para celebrar sus 140 años de historia.

 


La bodega líder en el mercado de elaboración y exportación de la provincia se prueba con una versión patagónica de la cepa insignia.

Qué mejor manera de celebrar el Día del Malbec que lanzando un nuevo producto. Así lo entendió Bodega Trapiche, que atravesando sus 140 años de historia se atreve a más y lanza al mercado Expedición Sur, el primer vino patagónico de la bodega.

Ya no es novedad que la bodega centenaria continúe en la exploración de nuevas regiones y zonas del país para producir sus vinos. Ahora es en la Patagonia, pero también produce vinos con influencia oceánica en Chapadmalal, o el último Malbec, lanzado por el 140° aniversario de la bodega, donde confluyen uvas de tres regiones vitivinícolas: Valle de Uco, Valles Calchaquíes y Valle de Pedernal.

Con esta nueva línea, proveniente de San Patricio del Chañar, Neuquén, la bodega busca darle un nuevo giro a la cepa más cultivada del país y la más representativa del vino argentino en el mundo. Así, Expedición Sur desembarca en la Patagonia Argentina abriendo un nuevo capítulo en su historia.

Sergio Casé, enólogo de Bodega Trapiche, dijo al respecto del nuevo lanzamiento: “Es un honor presentar nuestro nuevo Malbec patagónico, un logro que refleja la búsqueda incansable de Trapiche por la excelencia y la innovación. Este vino no sólo representa lo mejor de la Patagonia, sino que también refleja nuestra pasión por compartir la riqueza del vino argentino con el mundo, y que mejor que comunicarlo en una fecha tan significativa para la industria”. Y agregó: “El entendimiento de la tierra como nuestro bien más preciado y el uso de las últimas tecnologías para incursionar en lugares inexplorados, hacen de Trapiche una bodega que desafía aquello que conocemos”.

Expedición Sur se suma al reciente lanzamiento del blend Trapiche - 140 años que se lanzó a fines de 2023 para el aniversario de la bodega. Un Malbec creado con uvas de Valle de Uco en Mendoza, con los aromas de los Valles Calchaquíes de Salta y la frescura del Valle del Pedernal de San Juan. La mejor combinación de las alturas y latitudes del país con sus respectivos suelos, resultado de la exploración de la bodega en su máxima expresión.

Con presencia en más de 80 países, Trapiche se distingue por comprender como nadie la fortaleza de la viticultura argentina, especializándose en obtener lo mejor de cada terroir y creando vinos únicos que combinan tradición y tecnología, con el objetivo de cautivar a los consumidores de todo el mundo. Esto la ha llevado a ser una de las marcas líderes en exportaciones del país distinguida a nivel internacional.

***Publicado en Guarda 14 del Diario LOS ANDES.

miércoles, 17 de abril de 2024

Abril, mes del Malbec Argentino. El 17 de abril es el Día Mundial del Malbec. Una celebración que surge en nuestra Argentina.

 


CEPAS de la ARGENTINA.

Cada 17 de abril se celebra en la Argentina nuestra y en el mundo el Día del Malbec. Y si bien la cepa es originaria de Cahors, Francia, fue en los diferentes terroirs de la Argentina donde alcanzó un nivel de calidad único, irrepetible, permitiendo elaborar desde vinos económicos y nobles, hasta grandes exponentes de clase internacional.

La celebración fue una idea de WINES OF ARGENTINA y para promover el Malbec en el mundo.

El 17 de Abril de 1853 se presentó el proyecto para la creación de la Quinta Normal de Agricultura de Mendoza en la Legislatura provincial propiciado por Domingo Faustino Sarmiento y el Gobernador de Mendoza Pedro Pascual Segura; tuvo en su primer director a Michel Aimé Pouget, un agrónomo francés experto en suelos, la tarea de traer nuevos varietales y al cual se le atribuyen las primeras implantaciones y desarrollo del Malbec en tierra mendocina.

Una década después, Francia atravesó una profunda crisis: una plaga de Filoxera afectó toda la región del Ródano. Mientras tanto, el Malbec floreció en la Argentina creando vinos altamente superiores a aquellos de su país de origen.

A fines del siglo XIX y de la mano de los inmigrantes italianos, españoles y franceses, la vitivinicultura nacional creció exponencialmente y con ésta, el Malbec que se adaptó rápidamente a los diversos terruños que proponía la geografía argentina. De esta forma, se convirtió en la uva emblemática del país.

Hoy se cultiva el Malbec en 18 provincias argentinas. Las más tradicionales son Mendoza, que explica el 85% del total, seguida por San Juan (6%), Salta (4%), La Rioja (2%), Neuquén, Río Negro, Catamarca, La Pampa, Tucumán, Córdoba, San Luis, la provincia de Jujuy que ya cuenta con 15 bodegas ubicadas en las zonas de los Valles Templados y la Quebrada de Humahuaca que elaboran,entre otras cepas, el Malbec,la provincia de Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, Chubut (el más austral a orillas del lago Musters, en el paralelo 45, apenas 50 kilómetros al norte de la provincia de Santa Cruz, en nuestra Patagonia Argentina) y hasta en Chaco, donde un productor plantó en 2018 un cuarto de hectárea cerca de la ciudad de Roque Sáenz Peña.

lunes, 8 de enero de 2024

François Lurton: “El Malbec es uno de los pocos monovarietales que da vinos complejos”.

 

Bodega Piedra cumplió 30 años en Argentina. François Lurton, integrante de la quinta generación de una tradicional familia de bodegueros de Burdeos, fundó la compañía en 1993 tras investigar distintos terroirs de nuestro país y elegir instalar su finca en Los Chacayes, un área hasta entonces inexplorada del Alto Valle de Uco mendocino.

Este mes festejaron las tres décadas en Argentina y Lurton habló con Los Andes, sobre los desafíos de trabajar en nuestro país.

-Fue una gran aventura. Iniciamos este proyecto en colaboración con Nicolás Catena para desarrollar un vino en el mercado local, que luego expandí como comercial en el extranjero. Tuvimos un éxito considerable y, en un momento, junto a mi hermano, decidimos crear nuestra propia bodega en Argentina. Vimos un enorme potencial de crecimiento y empezamos en 1995 buscando el lugar ideal, desde el sur de Luján hasta aquí, explorando diferentes sitios. Queríamos establecernos cerca de la montaña y, después de superar varios obstáculos, finalmente encontramos este lugar. En el trayecto, nos topamos con desafíos como la disponibilidad de agua y la competencia por terrenos, pero logramos establecer una buena relación con el dueño de esta zona. Inicialmente, gran parte de estas tierras pertenecían al señor Morales, quien poseía unas 20,000 hectáreas que se extendían casi hasta Chile.

- ¿Has pasado por varias crisis en Argentina?

- Sí. Técnicamente fue toda una aventura crear este lugar. Nos encontramos con problemas que ni sabíamos que existían: enfermedades, insectos y animales que jamás habíamos visto. Además, tuvimos complicaciones técnicas durante la construcción. No había electricidad. En Francia cuando construís un lugar, la electricidad viene gratis. Aquí hay que pagar: hemos pagado 5 kilómetros de electricidad. Fue todo un desafío técnico, pero el estrés real vino de la situación económica del país: las devaluaciones constantes, la inflación que no da respiro, las dificultades para importar, como traer las barricas. Durante años, las restricciones a las importaciones eran fuertes.

-A pesar de todas estas dificultades… ¿siguen invirtiendo?

-Los periodistas me preguntan esto una y otra vez. Siempre quieren saber por qué sigo aquí. Les digo que vengo de una familia con más de 200 años en la industria vitivinícola. Sobrevivimos a tres guerras en Europa. No se trata solo de pequeñas devaluaciones o inflación. Hemos atravesado muchas devaluaciones del franco en Francia y otras situaciones complicadas. Siempre seguimos adelante. Es cierto, los argentinos se quejan mucho. Pero pienso en lo que dices y es verdad. El mundo ha enfrentado situaciones mucho más duras que las de Argentina.

-Además del Malbec, ¿qué otra variedad puede Argentina ofrecer al mundo con esa calidad?

-Yo fui el primero en plantar pinot gris aquí e introducirlo como variedad. Tengo 42 hectáreas de pinot gris. Otra variedad que me cautiva es el tocai friulano y aunque tiene potencial en Argentina, aún no ha sido completamente desarrollada. Por otro lado, el chardonnay ha sido promovido por productores como Nicolás Catena, siguiendo el modelo estadounidense, pero desde mi perspectiva, es un enfoque equivocado. El tocai friulano es realmente una cepa intrigante que merece ser impulsada. Casi podría decir que soy uno de los pocos involucrados en su desarrollo. En cuanto a los vinos blancos, además del tocai encuentro pocas variedades destacables, ya que Argentina no es conocida por su producción blanca, aunque haya algunas de buena calidad.

- ¿Y el sauvignon blanc?

-Mi especialidad es el sauvignon blanc. Soy uno de los mayores productores a nivel mundial, pero curiosamente, no tanto en Argentina. Aquí, su cultivo es limitado debido a las condiciones climáticas continentales. A pesar de que se le atribuye un clima mediterráneo, en realidad es más continental.

- ¿En tintos?

-En los tintos, comenzamos con el cabernet sauvignon. Aquí, el cabernet sauvignon me parece más interesante que en Chile, ya que carece de ese matiz de pimienta verde que se encuentra en Chile. En cambio, en Argentina, destaca por sus notas únicas a frutos rojos. Incluso en Francia no lo elaboramos con la misma maestría, carece de la piracina que aquí es única en el cabernet sauvignon. Es lamentable que el desarrollo del Malbec haya eclipsado un poco al cabernet sauvignon, pero el Malbec es una variedad verdaderamente fascinante.

Desde mi punto de vista, hay pocas variedades en el mundo capaces de producir vinos tan complejos. Son realmente escasas las que pueden ingresar a este selecto grupo de variedades que generan vinos complejos sin necesidad de estar en blend. Por lo general, los vinos complejos son blends, pero hay pocas variedades monovarietales que logran esta complejidad. Gracias al Malbec, podemos alcanzar ese nivel.

-¿Dónde considerás que puede estar el futuro de la Argentina hoy?

- Es cierto que Argentina representa una pequeña fracción del mercado vitivinícola mundial y, en comparación con países como Chile, tiene una ventaja en la medida en que no dependemos tanto de las exportaciones porque hay un mercado nacional sólido. El encanto de Argentina radica precisamente en ese mercado interno. Sin embargo, aunque los vinos argentinos han alcanzado un alto nivel de calidad y reconocimiento internacional, actualmente los vinos europeos, que han experimentado importantes cambios, han recuperado una posición de liderazgo.

Estos países europeos, como Francia, Italia y España, se están recuperando en sus exportaciones, compitiendo fuertemente en mercados como Estados Unidos y China. Esto podría dificultar más las exportaciones para países sudamericanos como Argentina y Chile. Durante años, los consumidores nacionales en Europa absorbieron gran parte de su producción, dejando abierta la puerta para los vinos de otros países. Sin embargo, con la disminución del consumo interno en Europa, estos países ahora están más centrados en los mercados internacionales, lo que podría dificultar las exportaciones de países sudamericanos. La disminución del consumo de vino es una tendencia que se está observando, lo que añade un desafío adicional para los países productores.

“No plantes Malbec”.

La anécdota familiar contada por François Lurton revela un choque interesante entre tradición y exploración, especialmente en relación con el Malbec. “En Bordeaux, teníamos varios Malbecs en nuestras propiedades. Mi padre los eliminó todos”, comparte con una sonrisa. “No quería al Malbec”.

El contraste entre lo establecido y lo nuevo se hizo evidente cuando François decidió plantar Malbec en un nuevo terroir. “Cuando le dije a mi padre que íbamos a plantar Malbec en Argentina, porque creímos en su potencial, no estaba exactamente emocionado”, comparte entre risas.

Es más, volvió a preguntar: “¿Malbec? No, te quito la herencia”, bromeó su padre. Una anécdota que ilustra la mezcla entre la preocupación por lo establecido y el coraje de explorar lo desconocido.

A pesar de la reticencia familiar, el Malbec resonaba en la mente y los viñedos de François. “El Malbec en Francia no tiene la magia del Malbec aquí”, afirma con convicción.

Pero lo cierto es que el Malbec argentino nada tiene que ver con el Cot de Francia ni su potencial. “Es un tipo de Malbec que desapareció de Francia, ya no existe en nuestro suelo, con una intensidad de expresión frutal única. O bien, es un Malbec que se ha modificado, llegando aquí con raíces que han traído consigo un fascinante misterio genético”, reflexionó.

Publicado en Guarda 14 del Diario LOS ANDES de Mendoza.

Domingo, 31 de diciembre de 2023.

https://guarda14.losandes.com.ar/noticias/francoislurton-el-malbec-es-uno-de-los-pocos-monovarietales-que-da-vinos-complejos/

domingo, 11 de junio de 2023

Los Malbec envejecen bien y conservan el terroir en el tiempo.

Una reconocida publicación da detalles sobre la cepa en California y en Mendoza. Es un trabajo de siete años de investigación que dispara objetivos.

Por Joaquín Hidalgo.

Una de las características que define el valor de los vinos es su capacidad de envejecer. De ello depende que ganen precio, que armen un mercado de reventa y que, en el fondo, se definan como grandes vinos para decirlo en criollo. Para que eso suceda, hacen falta dos cosas: una es tiempo, difícil de reproducir en un laboratorio; la otra es algún grado de veracidad sobre esa afirmación, digamos, un dato duro más allá de las palabras.

Publicado el 26 de mayo pasado en American Journal of Enology and Viticulture bajo el título de “Envejecimiento de los Malbec de Mendoza y California: Evolución de la composición volátil”, un estudio da cuenta al cabo de siete años que los vinos no sólo envejecen bien sino que además conservan el carácter del terroir que les dio origen. Para decirlo fácil: se probó en laboratorio que el tiempo es un factor que las botellas de Malbec atraviesan con estilo y dignidad de origen.

El estudio lleva la firma de Rocío Pellegrino Vidal, Roger Boulton, Alejandro Olivieri y Fernando Buscema y fue realizado en colaboración entre UC DAVIS en California y el Catena Institute of Wine en Mendoza, y sometido al referato científico de la revista. Fernando Buscama, al respecto explica: “lo más difícil del trabajo fue aportar data dura que el jurado considerase válida para sostener nuestra hipótesis. Los revisores se pusieron duros en esa parte y tuvimos que recontra justificarlo con datos. Lo bueno del trabajo es que los valida a todos”, dice. Lograron probar que el terroir se mantiene en el tiempo como una característica del vino.

No es el primer trabajo en esa línea que Buscema y equipo desarrollan para Malbec. Ya habían demostrado tiempo atrás que el carácter de origen, es decir, el terroir, era predecible con métodos científicos. El reciente trabajo afirma que ese carácter se sostiene en el tiempo.

Método científico.

Para probarlo, “se estudiaron veintiséis vinos de Mendoza producidos a partir de uvas cultivadas en seis distritos diferentes de los departamentos de Luján, San Carlos y Tupungato. El estudio también incluyó quince vinos de California producidos a partir de uvas cultivadas en siete distritos de los condados de Napa, Sonoma, Monterey y Yolo”, arranca el trabajo. Esos vinos fueron elaborados de forma idéntica y analizados al comienzo, luego fueron guardados en las mismas cavas durante siete años a temperatura constante, y al final se contrastaron los resultados de nuevos análisis cromatográficos.

Es decir, se midieron ciertos compuestos claves de los aromas de los vinos al comienzo y al final del proceso. Y se los comparó. Se lee en el paper: “Aunque los perfiles obtenidos después de siete años fueron menos diversos que al momento del embotellado, conservaron un número significativo de compuestos volátiles deseables. Además, los perfiles volátiles de los vinos envejecidos aún permitieron diferenciar las muestras por región de origen”.

Y más abajo, en las conclusiones, los investigadores escriben: “Los vinos de Mendoza se caracterizaron por muchos compuestos de interés, asociados con una amplia variedad de aromas como frutales y frescos, especiados, amaderados y vainilla (Peinado et al. 2004, Escudero et al. 2007, Morata 2019). Por su parte, los vinos de California se caracterizaron por perfiles aromáticos menos complejos, con compuestos asociados a descriptores frutales, especiados y amaderados. Algunos compuestos característicos estaban presentes en vinos de ambas procedencias, pero la mayoría de ellos eran más abundantes en los Malbec argentinos”.

Hacia el final del trabajo, concluyen que “la presencia de iononas y otros compuestos de interés (furfural, alcanfor, vainillina, eugenol, etc.) después de siete años de envejecimiento muestra que los vinos Malbec mantuvieron un perfil volátil rico, característico de su región de origen, lo que sugiere una alta AP (Actividad Perfumante)”.

Datos duros aparte, una de las conclusiones interesantes del trabajo es que, mientras que los Malbec plantados en California tienden a parecerse entre sí con el tiempo, lo huella de los mendocinos perdura más. Como hipótesis a futuro se abre una línea interesante de investigación. Al menos por ahora, todo parece indicar que el valor de los Malbec de guarda debería ir en alza.

* Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.

Domingo 11 de Junio del 2023.

https://www.lmneuquen.com/los-malbec-envejecen-bien-y-conservan-el-terroir-el-tiempo-n1030494


domingo, 30 de octubre de 2022

Estilos extremos en la vinificación de Malbec.


La diversidad en los procesos de elaboración enriquecen un producto que sigue en franca expasión. La conquista de público no es sencilla y requiere de trabajo.

Por Joaquín Hidalgo.

Los límites del Malbec están en plena escritura y aquello que hasta ayer era una frontera, hoy supone un estilo en proceso de consagración. Un ejemplo alcanza para rubricar la idea: fermentar y criar Malbec en barricas –las llamadas microvinifaciones en la jerga– eran hace quince años una innovación, hoy es moneda corriente.

Pero hay otras técnicas que hoy ganan predicamento. Y que definen nuevos márgenes en la góndola del Malbec y de sus estilos. A continuación, algunas de las innovaciones en boga.

Malbec desnudos. Es una de las tendencias más interesantes en el mercado doméstico. La técnica que les da forma y sabor es, en términos generales, la de una crianza reductiva. Para decirlo en criollo: se los fermenta y cría en recipientes donde la oxigenación es escasa, como sucede con los huevos de hormigón o ánforas, en contraposición a las barricas que oxigenan más. No es un recipiente neutro, como el acero, porque produce un efecto en el Malbec que le adelgaza el paso. Si además está fermentado con escobajos –el esqueleto del racimo– lo adelgaza aún más, por lo que lucen al paladar algo desnudos y puros en el perfil de fruta, en contraposición a los Malbec de crianza en madera que proponen riqueza de paladar. En conjunto, estas técnicas definen un estilo novedoso que está en pleno auge y de los que son buenos representantes Zuccardi Polígonos de Valle de Uco Malbec Altamira, Magna Montis Malbec y Riccitilli The Party Malbec.

Malbec Blanco. Sí, tal y como se lo lee. Hace tiempo que algunas bodegas exploran una variante blanca del tinto insignia. Algunos de ellos incluso suponen éxitos de venta tales que reconfiguran la capacidad de las bodegas, como sucede con Trivento Blanco de Malbec. La técnica consiste en elaborar un blanco de una uva tinta de forma tal que consigan sostener el sabor de la variedad aún cuando no hay ninguna maceración. Esto merece alguna explicación.

Las uvas tintas, procesadas como blancas –sin hollejo en la fermentación– dan vinos rosados o de poco color. El secreto está en que, para elaborar el Malbec, una variedad rica en coloración, hay que ser muy preciso en los prensados y en el punto de madurez de la uva. Así, cosechada un poco más verde del promedio conserva la acidez y se puede trabajar la uva de forma gentil para que no de color. Buenos ejemplos, además del mencionado, son: Killka Malbec Blanco, Elementos Malbec Blanco. Si las expectativas son las de probar un blanco con gusto a vino tinto, mejor ni intentarlo. Es un blanco en toda ley.

Malbec con Maceración Carbónica. La técnica que da origen al Beaujolais –ese tinto del año que se vende al sur de la Borgoña, Francia, famoso por su precoz salida a la calle y su elevado sabor– es la maceración carbónica. En pocas palabras consiste en empezar la elaboración del tinto con una maceración de la uva entera –sin despalillar– en un medio saturado de gas carbónico. Así, las células de las uvas mueren por asfixia y maceran a su interior el color y los aromas. Luego se prensa y fermenta como blanco –sin hollejos–, por lo que igual consigue color y aromas, sólo que estos últimos son exóticos, como de chocolate y tierra húmeda, además de frutas. De lo que carecen estos tintos es de taninos –se hubieran extraído en una maceración clásica con los hollejos– por lo que son perfectos para todos aquellos que encuentren fuertes o ásperos a los tintos. Buenos ejemplos son: Vinyes Ocults, Naiara Tinto de Agrelo y Gaia Malbec Nouvaue. Se beben en el año.

Malbec Fortificados. Fueron de las primeras innovaciones estilísticas en Malbec para la Argentina. En rigor se trata de una antigua técnica desarrollada en Oporto hacia el siglo XVII. Sucintamente, un vino fortificado es aquel al que se le agrega alcohol etílico, por lo que también se llaman encabezados. De esta forma, se los robustece. La mayoría de los vinos encabezados, sin embargo, se realizan durante la fermentación, de forma que el agregado de alcohol frena el proceso y los deja azúcar residual. Se convierten así en unas golosinas de fuego. El más famoso estos vinos es claramente el Oporto, que tiene muchas variantes de crianza. Aquella que se elabora con un vino del año criado en barricas –conocida como Oporto Ruby– es la que se realiza en Argentina, encabezando Malbec en fermentación. Así nacen Malamado Malbec y Rutini Encabezo de Malbec, por ejemplo.

El mundo de la cerveza no escapa al encanto del Malbec. Y desde el 2021 existen algunas ediciones limitadas de Andes que lo emplean como componente para el sabor y el color. También Che Dos Mostos cerveza lo emplea en el corte.

PUBLICADO EN DIARIO LA MAÑANA DEL NEUQUÉN.

30 de octubre del 2022.

https://www.lmneuquen.com/estilos-extremos-la-vinificacion-malbec-n961805

martes, 2 de agosto de 2022

APUNTES MALBEC ORGÁNICO 2021, EL PRIMER EJEMPLAR DE UNA NUEVA COLECCIÓN DE VINOS ÚNICOS DE LUIGI BOSCA.

La bodega de la familia Arizu presentó APUNTES, una nueva familia de vinos de edición limitada y exclusiva para su tienda online.

La colección APUNTES de Luigi Bosca está inspirada en las anotaciones que el ingeniero Alberto Arizu ha registrado en sus cuadernos y que surgen de sus recorridos por los viñedos del mundo, sus conversaciones con las personas que han trabajado con él en las fincas y sus momentos de reflexión. Así, esta línea honra y rinde homenaje a esos saberes de una vida junto a las vides, como si se tratara de una bitácora de sus viajes.

“Después de más de 120 años de conocer íntimamente el terruño mendocino, podemos decir que tenemos un patrimonio genético único, que solo se logra a partir del respeto, la investigación, la experiencia y el conocimiento íntimo de cada finca, cada lote y cada planta”, expresó Arizu. “El hilo conductor que nos vincula con los viñedos es invisible, inagotable, rico e infinito”, agregó.

APUNTES es una colección de hallazgos únicos. Esta línea busca reflejar el espíritu pionero que caracteriza a la bodega y materializa los secretos singulares que emergen de una conversación íntima con la naturaleza.

Apuntes Malbec Orgánico: vinos que emocionan.

“Los vinos de esta colección son vinificados de una manera muy cuidada, buscando expresar con pureza y precisión la esencia del terruño del Valle de Uco. Nos inspiramos en crear vinos únicos y distintivos, pero sobre todo en lograr ejemplares que nos emocionan”, señaló Pablo Cúneo, Director de Enología de Bodega Luigi Bosca.

El primer ejemplar de la colección en salir a la venta, Apuntes Malbec Orgánico 2021 es, a su vez, el primer vino de la bodega que ha sido certificado orgánico. “Desde hace años, hemos asumido un fuerte compromiso con las prácticas sustentables y logramos certificar muchos de nuestros procesos. Hoy también iniciamos el camino hacia la producción orgánica con el objetivo de certificar pronto todos nuestros viñedos”, comentó Alberto Arizu (h.).

El experto anunció: “Tenemos la premisa de ser líderes en vitivinicultura sustentable, porque somos custodios circunstanciales de un patrimonio natural que debemos atesorar para las próximas generaciones”.

Este nuevo vino es originario de viñedos de 20 años de edad situados en El Peral, Tupungato. En ese sentido, Cúneo destacó: “Esta región es una de las más frías del Valle de Uco y genera un vino que nace de una vendimia particularmente fresca, con un interesante carácter frutal, tenso y expresivo. Para este caso, al tratarse de un vino orgánico asumimos además la premisa de cosechar las uvas temprano y así lograr una graduación alcohólica que nos permita llevar adelante una fermentación lo más naturalmente posible. Una fracción del vino luego maduró en barricas de segundo y tercer uso para no quitarle protagonismo a la fruta roja, el perfil floral y el carácter jugoso que nos brinda El Peral. Es un vino sabroso, pero a la vez fácil de beber”, compartió.

Apuntes Malbec Orgánico 2021 corresponde a una partida de solo 6.660 botellas que solo podrán adquirirse a través de la tienda online de Luigi Bosca. El precio sugerido por botella es de $6.172.

Publicado en VINÓMANOS.

Imagen: VINÓMANOS.

https://vinomanos.com/2022/07/apuntes/