domingo, 18 de febrero de 2018

Mi aporte al vino con soda Por Eduardo Olivera Scotti.

En Argentina durante muchos años, el vino con soda ha sido la bebida emblemática y siempre sostuve el hecho de que debemos respetar a dicho consumidor.
Además solicitado en bares y reuniones familiares, con pintorescos términos populares: “¡Preparame un Tobianito!” (mezcla de vino blanco, tinto y soda) o ¡Un Rifle! (mezcla de vino con gaseosa cola).
Como Enólogo y propietario de una marca, lo veo siempre como una potencial oportunidad. Es inútil querer cambiar hábitos basados en aspectos culturales y sociológicos, por lo que no creo que sea una ignorancia tomar vino con soda.
Vivimos de esto y debemos ser creativos para que el VINO sea el protagonista en todas sus versiones. Elaborando en Argentina, los mejores VINOS en Tetra y los mejores VINOS de Alta Gama.
Enólogos, Gerentes de MKT, Sommeliers y formadores de opinión debemos inducir al consumidor de manera NO excluyente, para que cuando estemos frente a un vino se nos haga agua la boca y NO un problema a resolver.
Hay que inventar MÁS excusas para tomar MÁS VINO como cada uno elija. Para la Sed, VINO con soda, gaseosa y/o hielo. Para momentos de placer, el mejor VINO posible que cada uno pueda pagar. Y estar abierto a escuchar recomendaciones de como disfrutarlo mejor…
Eduardo O. Scotti (44) Enólogo y Director en Scotti Wines. Enólogo con gran perfil hacia al marketing. Apasionado, innovador y soñador.
Como profesional ha acumulado experiencia en diferentes bodegas, tanto en el área enológica y productiva, como comercial y de marketing. Destacándose su última labor en Bodegas Norton. Luego de 10 años decide emprender su propio proyecto que hoy cuenta con un completo porftolio de siete vinos.
Además es profesor de distintas cátedras y cursos relacionados a la industria, el negocio y el marketing del vino.

lunes, 12 de febrero de 2018

CEPAS RIONEGRINAS UGNI BLANC RIESLINA.


CEPAS RIONEGRINAS BIVARIETALES

BLEND Ugni Blanc - Rieslina.

CEPAS RIONEGRINAS BIVARIETALES
BLEND Ugni Blanc - Rieslina.

Varietal                Ugni Blanc 60% - Rieslina 40%

Período de Cosecha       25 de febrero al 15 de marzo.

Viñedo
Altitud / Latitud               350 metros sobre el nivel del mar + 39,2° latitud sur.

Suelo    Semidesérticos, aluvionales, con materiales coluvio-aluvionales, buena permeabilidad y drenaje, bajo material orgánico y pobre fertilidad.

Clima     Templado continental. Oasis lineal que atraviesa la estepa semiárida patagónica, donde el promedio anual de lluvia es cercano a los 200 mm. Inviernos fríos, veranos con días cálidos de noches frescas, con gran amplitud térmica (más de 21 ºC). Ventoso, con una velocidad promedio de 9,9 km./hora. Baja humedad relativa 54%.

Añada   Muy buena a excelente, con muy buena acumulación de horas de sol. La temperatura y escasas precipitaciones (50mm) aseguraron la dormancia del receso vegetativo. Primavera muy benigna con ausencia de heladas, y vientos moderados. Esto permitió que la etapa de brotación, floración, fecundación y desarrollo herbáceo de los racimos evolucione normalmente y sin problemas sanitarios. Verano cálido y seco con noches frescas, que favoreció la madurez y aseguró un alto contenido azucarino. La amplitud térmica de 22°C permitió la madurez escalonada de las variedades, logrando taninos maduros en semillas y mejores colores en las uvas.

Vinificación       
Vendimia            Uva seleccionada manualmente, en doble mesa de selección vibradora.

Fermentación   Extracción del mosto con prensas neumáticas, vinificación en tanques de acero inoxidable, con desborre previo con frío y fermentación con levaduras seleccionadas a temperatura entre 14 y 16 º C durante 15 días.

Embotellado      375 ml. y 750 ml y en CEPAS RIONEGRINAS BIVARITALES BAG IN BOX DE 3 LITROS.

Notas de Cata  
De color rojo amarillo verdoso. Aroma a frutas como durazno blanco con notas cítricas a pomelo. En boca es muy frutado, con elegantes notas cítricas, buena acidez; muy fresco y joven.

Servicio                5°C a 8°C.

Dice Wikipedia de la variedad Rieslina (en idioma Aleman).
Rieslina ist eine Weißweinsorte. Am weitesten verbreitet ist sie in Argentinien, wo sie auch gezüchtet wurde. Mitte der 1990er Jahre waren fast 440 Hektar Rebfläche mit dieser Neuzüchtung bestockt.

Rieslina ist eine Neuzüchtung von Angel Garguilo vom INTA (Institut für landwirtschaftliche Technologie) in San Rafael / Argentinien und wurde aus den Sorten Riesling × Garguilo 377 gekreuzt. Garguilo 377 ist ihrerseits eine Neuzüchtung aus den Sorten Gibi × Sultana. Rieslina ist somit eine Varietät der Edlen Weinrebe (Vitis vinifera).

Sie wird sowohl als Keltertraube als auch als Tafeltraube genutzt.

Siehe auch den Artikel Weinbau in Argentinien sowie die Liste von Rebsorten.

Abstammung: Riesling × (Gibi × Sultana)

Synonyme[Bearbeiten | Quelltext bearbeiten]
Rieslina ist auch unter den ursprünglichen Zuchtnummern GARGIULO 38049 oder C.G. 38049 bekannt.

Weblink[Bearbeiten | Quelltext bearbeiten]
Rieslina in der Datenbank Vitis International Variety Catalogue des Instituts für Rebenzüchtung Geilweilerhof
Rieslina lo que figura en web en idioma alemán donde se menciona y reconoce la calidad de esta Cepa blanca de optima calidad originada en Mendoza conocida como Gargullo 377.
Rieslina es una Cepa Argentina que en la Patagonia Argentina la vinífica en el Alto Valle del Río Negro en un blend diferente con el varietal Ugni Blanc el establecimiento FAMILIA PIRRI WINES de la localidad de Ing. Huergo, Alto Valle del Río Negro.

Angel Gargiulo, un creador de pura cepa.

Hace 32 años el técnico Ángel Gargiulo presentó más de una docena de variedades.
El ingeniero agrónomo Angel Gargiulo creó a través de la Experimental Rama Caída del INTA, en San Rafael, Mendoza, una cantidad importante de variedades con doble o triple propósito, es decir para consumo en fresco, pasas y vinificación.

El trabajo de mejoramiento genético de la vid lo inició en 1952 como alumno de la Universidad Nacional de Cuyo con el aporte de la firma Bodegas y Viñedos Arizu. Luego ingresó en 1961 al INTA y con la ayuda privada continúo sus investigaciones. Presentó 16 nuevas variedades sin semillas, tratando de buscar que se adapten a las regiones cálidas. Gargiulo siguió la linea de investigación del doctor Olmo y doctor Antclif, expertos de California.

Dentro de sus descubrimientos se destacan la Emperatriz, que es el cruzamiento e Emperador por Sultanina. Esta variedad fue utilizada en Chile para exportar a Estados Unidos bajo la denominación de Red Seedless. Otra fue la Pasiga, cruzamiento de Alfonso Lavallé por Sultanina, da excelente pasas con sabor semejante a higo seco. Puede utilizarse para vino y uva en fresco. Chile la exportó bajo el nombre de Black Seedless.

La Arizul tambien conocida como 351, que es el cruzamiento de Gibbi por Sultanina. La Moscatuel, cruzamiento de Moscatel Rosado, Cardinal y Sultanina, de triple propósito con sabor a moscatel, sin semilla.

La Rieslina, cruzamiento de Riesling por Sultanina y Gibbi destinada a la vinificación al igual que la Caberinta, cruzamiento de Gibbi por Rubi cabernet.

Además obtuvo la Perlon, Serna, Aconcagua, Patricia, Patagonia, Carina y Aurora entre otras. Gargiulo fue además el creador de la técnica del injerto en T leñoso.

Publicado en Suplemento Verde del Diario de Cuyo de San Juan, sábado 18 de enero de 2014.
http://diariodecuyo.com.ar/verde/verde_anexo.php?noticia_id=606851&noticia2_id=606854

viernes, 26 de enero de 2018

VINOS RIONEGRINOS DEL ALTO VALLE ESTE: Bodegas reginenses se reinventan para continuar. Sólo quedaron dos en pie en la localidad y se pusieron como objetivo mantener el sello que las distinguió por años. Están en pleno proceso de adaptación a las exigencias de la actualidad.


Bodegas reginenses se reinventan para continuar. 
Sólo quedaron dos en pie en la localidad y se pusieron como objetivo mantener el sello que las distinguió por años. Están en pleno proceso de adaptación a las exigencias de la actualidad.


Reinventarse; adaptarse a lo que los consumidores buscan, pero sin dejar de lado las raíces. Esa es la apuesta de las dos únicas bodegas en producción que tiene Villa Regina, que lograron sortear las dificultades que surgieron en el camino para hoy continuar con la elaboración de vinos con sello propio y reconocimiento a nivel regional.

Las bodegas Vecchi y Favretto, son emprendimientos familiares que tuvieron que dejar de lado el elaborar millones de litros de vino de mesa, para producir un volumen reducido de vinos de calidad media y alta, mientras mantienen la producción de vinos que se comercializan en damajuanas.

Fue una apuesta difícil la de reinventarse, aunque optaron por este camino hace varios años atrás con la elaboración de vinos de mejor calidad que implicaron el tener que reconvertir viñedos apostando por varietales requeridos por los consumidores e invertir en maquinaria adecuada para avanzar en ese sentido.

Villa Regina fue una de las ciudades pródigas en viñedos y bodegas en la provincia durante la denominada “época de oro” de la vitivinicultura regional. Durante esos años, que comenzaron en los albores del siglo XX y se mantuvieron hasta la década del 80, Río Negro contaba con unas 300 bodegas elaboradoras de vinos comunes de mesa.
En Villa Regina las bodegas llegaban a 30, algunas de ellas elaboraban varios millones de litros de vinos de mesa anuales que no solo se vendían en la región, sino que también se comercializaban fuera de la provincia, tal es el caso de la bodega Picotti que fue uno de los emblemas de la zona, y la bodega Fedalto, que dejó de producir este tipo de vinos solo hace unos pocos años atrás.
“Hubo que hacer una fuerte apuesta en la reconversión, invertir una suma importante de dinero en la compra de máquinas y la plantación de varietales, porque continuar con los vinos comunes de mesa era ir a la desaparición”, señaló Gustavo Favretto, quien hoy encabeza la bodega de es el nombre que fue creada hace casi 70 años atrás por su abuelo Ferrucio Favretto.
La elaboración de vinos comunes de mesa fue el gran motor para la vitivincultura regional, que a partir de fines de la década del 70 y durante la del 80 comenzó con su caída por que los productores que tenían viñedos comenzaron a erradicarlos para plantar peras y manzanas. El cambio obedecía a que el valor de la uva era ínfimo en relación al costo de producción; algo similar a lo que hoy ocurre con la fruticultura.
En aquellos años, en la provincia había unas 18 mil hectáreas implantadas con uvas y Río Negro se posicionaba entre las cuatro primeras provincias en cantidad de viñedos. La superficie implantada con uvas para vinificar hoy llega a las 1.500 hectáreas, se redujo en unas mil hectáreas en la última década, pese a que hubo intentos de parte de la provincia para incrementar la cantidad y calidad de los viñedos.
“Las bodegas que continúan trabajando en la actualidad lo hacen con producción propia, son muy pocos los productores que tienen uvas para vinificar, además los precios de las uvas, sobre todo las que son de buenos varietales y de calidad, están por las nubes”, agregó Favretto.
Comentó que “así como en la década del 80 se erradicaron viñedos para poner peras y manzanas, este es un buen momento para hacer el camino inverso. El año pasado se llegó a pagar 15 pesos el kilo de uva. El problema es que hubo poca producción, varios productores que tenían viñedos fueron afectados por granizo y heladas”.
Por otra parte, apuntó que las dos únicas bodegas que continúan trabajando en Villa Regina, apostaron por la producción de vinos de media y alta gama que se comercializan en la región, en gran medida porque si bien anteriormente elaboraban vinos comunes de mesa, estos ya contaban con el reconocimiento de los consumidores por su calidad.
“Hoy es muy difícil poder llegar a competir en otros mercados más importantes. Muchas veces ofrecemos nuestros productos en otros lugares, pero aunque los reconocen por su calidad, es complicado competir con otras bodegas de mayor volumen de producción”, indicó Gustavo Favretto.
Por caso mencionó que a nivel nacional existen unas 700 bodegas, algunas de las cuales tienen más de 40 etiquetas de distintos productos. “Esto hace que tengamos una oferta de más de 8 mil vinos, donde nuestras bodegas tienen que insertarse y competir” apuntó.
En cifras
18.000
hectáreas con uvas para vinificación existían en las décadas del 70 y 80 en toda la provincia de Río Negro.
70
años está por cumplir la tradicional bodega que proveyó de vinos a la región.
300
bodegas elaboradoras de vinos comunes llegó a tener la provincia de Río Negro hace varios años. Hoy casi no quedan con esa característica.
Dejaron de producir millones de litros de vino de mesa y pasaron a menores cantidades de otros de calidad media y alta.
Reconversión a fondo de viñedos y máquinas.
Para comenzar a elaborar vinos de mayor calidad, las bodegas tuvieron que iniciar el proceso de reconversión de vides. La gran mayoría de los viñedos que estaban plantados en la zona correspondían a uvas comunes que permitían elaborar los vinos genéricos.
Este proceso de reconversión de plantaciones se dio durante los últimos diez o doce años, con la implantaciones de varietales acordes a las exigencias del mercado.
A su vez otra gran tarea estuvo relacionada a la modernización de equipos. “Para elaborar los vinos de mayor calidad hubo que comprar moledoras nuevas, nuevas piletas y filtros entre otros equipos”.
“En 2008 todas las bodegas accedimos a una línea de aportes que se implementó desde el gobierno nacional, que permitió adquirir estos elementos, pero otra parte los bodegueros tuvimos que hacer nuestra inversión”, agregó Gustavo Favretto.
Indicó que pese al incentivo que se puso en marcha en aquel año, posteriormente no hubo nuevas líneas de aportes o programas crediticios desde el gobierno nacional para el sector vitivinícola, para continuar con el proceso de reconversión.
Todo ese esfuerzo los mantiene en pie en la actualidad.
“Para elaborar los vinos de mayor calidad hubo que comprar moledoras nuevas, nuevas piletas y filtros, entre otros equipos”. Gustavo Favretto, responsable de la bodega de la familia.
Fotos: Néstor Salas.
Publicado en Diario "Río Negro", 25 de enero de 2018.

jueves, 25 de enero de 2018

Los Viñedos de San Sebastián inauguraron las nuevas instalaciones de la Bodega el sábado 20 de Enero, fecha coincidente con la del Santo de la Bodega. La Bodega se encuentra en la margen norte del Río Negro, en la localidad de Cervantes y pertenecen a la familia Tello Najul.

Inauguración en Viñedos San Sebastián.


Los Viñedos de San Sebastián inauguraron las nuevas instalaciones de la Bodega el sábado 20 de Enero, fecha coincidente con la del Santo de la Bodega. La Bodega se encuentra en la margen norte del Río Negro, en la localidad de Cervantes y pertenecen a la familia Tello Najul.

Al festejo se le sumó la obtención del certificado de Bodega Turística otorgado por el Ministerio de Turismo de la Nación y participaron autoridades provinciales en la entrega del mismo.

Se realizó el evento con la participación de unos 200 asistentes que compartieron un asado con cuero además de diferentes entradas y postres, todo elaborado de manera casera por integrantes de la familia Tello Najul.

Se acompañó con los vinos de la bodega, principalmente el Fenómeno Malbec 2017 y alguna botella de Cabernet Franc Lechuza que se mostraba realmente espléndido.

Hace tres años han implantado una nueva hectárea de viñedos y en la actualidad vinifican parte de sus uvas y otras que compran a viñateros de la zona.

La finca posee antiguos viñedos, de mas de 70 años, conducidos en parral y mezclados de variedades como el merlot y el trousseau.

Se procesan entre 9 y 11 variedades lo cual muestra la diversidad de la vinificación y la curiosidad deRicardo y Farid, ambos Ingenieros Agrónomos y enólogos que recientemente.