viernes, 26 de enero de 2018

VINOS RIONEGRINOS DEL ALTO VALLE ESTE: Bodegas reginenses se reinventan para continuar. Sólo quedaron dos en pie en la localidad y se pusieron como objetivo mantener el sello que las distinguió por años. Están en pleno proceso de adaptación a las exigencias de la actualidad.


Bodegas reginenses se reinventan para continuar. 
Sólo quedaron dos en pie en la localidad y se pusieron como objetivo mantener el sello que las distinguió por años. Están en pleno proceso de adaptación a las exigencias de la actualidad.


Reinventarse; adaptarse a lo que los consumidores buscan, pero sin dejar de lado las raíces. Esa es la apuesta de las dos únicas bodegas en producción que tiene Villa Regina, que lograron sortear las dificultades que surgieron en el camino para hoy continuar con la elaboración de vinos con sello propio y reconocimiento a nivel regional.

Las bodegas Vecchi y Favretto, son emprendimientos familiares que tuvieron que dejar de lado el elaborar millones de litros de vino de mesa, para producir un volumen reducido de vinos de calidad media y alta, mientras mantienen la producción de vinos que se comercializan en damajuanas.

Fue una apuesta difícil la de reinventarse, aunque optaron por este camino hace varios años atrás con la elaboración de vinos de mejor calidad que implicaron el tener que reconvertir viñedos apostando por varietales requeridos por los consumidores e invertir en maquinaria adecuada para avanzar en ese sentido.

Villa Regina fue una de las ciudades pródigas en viñedos y bodegas en la provincia durante la denominada “época de oro” de la vitivinicultura regional. Durante esos años, que comenzaron en los albores del siglo XX y se mantuvieron hasta la década del 80, Río Negro contaba con unas 300 bodegas elaboradoras de vinos comunes de mesa.
En Villa Regina las bodegas llegaban a 30, algunas de ellas elaboraban varios millones de litros de vinos de mesa anuales que no solo se vendían en la región, sino que también se comercializaban fuera de la provincia, tal es el caso de la bodega Picotti que fue uno de los emblemas de la zona, y la bodega Fedalto, que dejó de producir este tipo de vinos solo hace unos pocos años atrás.
“Hubo que hacer una fuerte apuesta en la reconversión, invertir una suma importante de dinero en la compra de máquinas y la plantación de varietales, porque continuar con los vinos comunes de mesa era ir a la desaparición”, señaló Gustavo Favretto, quien hoy encabeza la bodega de es el nombre que fue creada hace casi 70 años atrás por su abuelo Ferrucio Favretto.
La elaboración de vinos comunes de mesa fue el gran motor para la vitivincultura regional, que a partir de fines de la década del 70 y durante la del 80 comenzó con su caída por que los productores que tenían viñedos comenzaron a erradicarlos para plantar peras y manzanas. El cambio obedecía a que el valor de la uva era ínfimo en relación al costo de producción; algo similar a lo que hoy ocurre con la fruticultura.
En aquellos años, en la provincia había unas 18 mil hectáreas implantadas con uvas y Río Negro se posicionaba entre las cuatro primeras provincias en cantidad de viñedos. La superficie implantada con uvas para vinificar hoy llega a las 1.500 hectáreas, se redujo en unas mil hectáreas en la última década, pese a que hubo intentos de parte de la provincia para incrementar la cantidad y calidad de los viñedos.
“Las bodegas que continúan trabajando en la actualidad lo hacen con producción propia, son muy pocos los productores que tienen uvas para vinificar, además los precios de las uvas, sobre todo las que son de buenos varietales y de calidad, están por las nubes”, agregó Favretto.
Comentó que “así como en la década del 80 se erradicaron viñedos para poner peras y manzanas, este es un buen momento para hacer el camino inverso. El año pasado se llegó a pagar 15 pesos el kilo de uva. El problema es que hubo poca producción, varios productores que tenían viñedos fueron afectados por granizo y heladas”.
Por otra parte, apuntó que las dos únicas bodegas que continúan trabajando en Villa Regina, apostaron por la producción de vinos de media y alta gama que se comercializan en la región, en gran medida porque si bien anteriormente elaboraban vinos comunes de mesa, estos ya contaban con el reconocimiento de los consumidores por su calidad.
“Hoy es muy difícil poder llegar a competir en otros mercados más importantes. Muchas veces ofrecemos nuestros productos en otros lugares, pero aunque los reconocen por su calidad, es complicado competir con otras bodegas de mayor volumen de producción”, indicó Gustavo Favretto.
Por caso mencionó que a nivel nacional existen unas 700 bodegas, algunas de las cuales tienen más de 40 etiquetas de distintos productos. “Esto hace que tengamos una oferta de más de 8 mil vinos, donde nuestras bodegas tienen que insertarse y competir” apuntó.
En cifras
18.000
hectáreas con uvas para vinificación existían en las décadas del 70 y 80 en toda la provincia de Río Negro.
70
años está por cumplir la tradicional bodega que proveyó de vinos a la región.
300
bodegas elaboradoras de vinos comunes llegó a tener la provincia de Río Negro hace varios años. Hoy casi no quedan con esa característica.
Dejaron de producir millones de litros de vino de mesa y pasaron a menores cantidades de otros de calidad media y alta.
Reconversión a fondo de viñedos y máquinas.
Para comenzar a elaborar vinos de mayor calidad, las bodegas tuvieron que iniciar el proceso de reconversión de vides. La gran mayoría de los viñedos que estaban plantados en la zona correspondían a uvas comunes que permitían elaborar los vinos genéricos.
Este proceso de reconversión de plantaciones se dio durante los últimos diez o doce años, con la implantaciones de varietales acordes a las exigencias del mercado.
A su vez otra gran tarea estuvo relacionada a la modernización de equipos. “Para elaborar los vinos de mayor calidad hubo que comprar moledoras nuevas, nuevas piletas y filtros entre otros equipos”.
“En 2008 todas las bodegas accedimos a una línea de aportes que se implementó desde el gobierno nacional, que permitió adquirir estos elementos, pero otra parte los bodegueros tuvimos que hacer nuestra inversión”, agregó Gustavo Favretto.
Indicó que pese al incentivo que se puso en marcha en aquel año, posteriormente no hubo nuevas líneas de aportes o programas crediticios desde el gobierno nacional para el sector vitivinícola, para continuar con el proceso de reconversión.
Todo ese esfuerzo los mantiene en pie en la actualidad.
“Para elaborar los vinos de mayor calidad hubo que comprar moledoras nuevas, nuevas piletas y filtros, entre otros equipos”. Gustavo Favretto, responsable de la bodega de la familia.
Fotos: Néstor Salas.
Publicado en Diario "Río Negro", 25 de enero de 2018.

jueves, 25 de enero de 2018

Los Viñedos de San Sebastián inauguraron las nuevas instalaciones de la Bodega el sábado 20 de Enero, fecha coincidente con la del Santo de la Bodega. La Bodega se encuentra en la margen norte del Río Negro, en la localidad de Cervantes y pertenecen a la familia Tello Najul.

Inauguración en Viñedos San Sebastián.


Los Viñedos de San Sebastián inauguraron las nuevas instalaciones de la Bodega el sábado 20 de Enero, fecha coincidente con la del Santo de la Bodega. La Bodega se encuentra en la margen norte del Río Negro, en la localidad de Cervantes y pertenecen a la familia Tello Najul.

Al festejo se le sumó la obtención del certificado de Bodega Turística otorgado por el Ministerio de Turismo de la Nación y participaron autoridades provinciales en la entrega del mismo.

Se realizó el evento con la participación de unos 200 asistentes que compartieron un asado con cuero además de diferentes entradas y postres, todo elaborado de manera casera por integrantes de la familia Tello Najul.

Se acompañó con los vinos de la bodega, principalmente el Fenómeno Malbec 2017 y alguna botella de Cabernet Franc Lechuza que se mostraba realmente espléndido.

Hace tres años han implantado una nueva hectárea de viñedos y en la actualidad vinifican parte de sus uvas y otras que compran a viñateros de la zona.

La finca posee antiguos viñedos, de mas de 70 años, conducidos en parral y mezclados de variedades como el merlot y el trousseau.

Se procesan entre 9 y 11 variedades lo cual muestra la diversidad de la vinificación y la curiosidad deRicardo y Farid, ambos Ingenieros Agrónomos y enólogos que recientemente.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Bonarda, variedad tinta que es promesa en la Argentina.

Dice "Wikipedia": "La bonarda es una uva de vino tinto italiana que ha crecido históricamente en la región francesa de Saboya, al noroeste de Italia, pero que hoy es más abundante en Argentina. La primera mención de esta uva data de cuando los etruscos la plantaron por primera vez hace 3000 años en la región de Padania."

El bonarda es una variedad con gran potencialidad enológica en Argentina y es considerada la segunda cepa tinta más importante, después del malbec. El país es el único productor de esta uva, por lo que es un varietal sin competencia de otros países. Fue traída por inmigrantes italianos a estas tierras argentina junto con la Barbera y Sangiovese así como los inmigrantes españoles trajeron el tempranillo o el Pedro Ximénez, entre otros varietales.

El origen de esta uva, que siempre se creyó provenía de la región piamontesa en Italia (bonarda d'Astigniano), hace unos años entró en discusión. Hoy se afirma que la variedad bonarda no es otra que la francesa corbeau noir de la Saboya francesa, que también se cultiva en el Piamonte.

Se considera que esta variedad llega a nuestro país a través de las corrientes migratorias de fines del siglo XIX, iniciándose su cultivo en la región de Cuyo. Bonarda es la cuarta variedad con más quintales cosechados en la Argentina después de la variedad Cereza, del Malbec y de la Criolla grande.

Uva mediana y carnosa de racimos prietos de una maduración tardía.

Hasta hace unos años, la uva Bornada era utilizada fundamentalmente para mejorar y equilibrar vinos de corte. Hoy en día su potencial se utiliza para potenciar sus vinos varietales se exporta como Bonarda o Bonarda Argentino.

Marida a la perfección con comidas picantes, carnes, pizzas y pastas.

Según informa el I.N.V.:

"En el año 2014 se registraron un total de 19.214 ha  de esta variedad en Argentina y constituyó el 8,49% de la superficie del país. La cantidad de hectáreas del país en el período 2000-2014 se ha incrementado el 28,19%, en Mendoza el 26,31%, en San Juan el 53,81% y en otras provincias el 7,37%.

Se cultiva principalmente en Mendoza (82,06%)  y San Juan (14,19%) pero también está presente con pocas hectáreas en las otras provincias (3,74%) entre las que se destaca La Rioja. En el año 2014 la producción de esta uva significó el 9,08% del total.

COMERCIALIZACIÓN, DESPACHOS Y EXPORTACIONES


En el período de enero a agosto de 2015 se comercializó un total de 265.925 hl de vinos de variedad  Bonarda y con cortes, correspondiendo el 9% a exportación con decrecimiento del 6,25 % y el 91% al mercado interno con incremento del 74,27%, comparados los datos con igual período del anterior. *Cifras provisorias a agosto 2015."

lunes, 25 de diciembre de 2017

Presentaron vinos regionales elaborados a escala experimental en Villa Regina, Río Negro.

Presentaron vinos regionales elaborados a escala experimental.


Más de 40 bodegueros y fruticultores degustaron en Villa Regina unas 20 microvinificaciones con varias cepas no tradicionales para incentivarlos a innovar en sus producciones.

Vinos de variedades Malbec, Ancellotta, Verdicchio, Syrah y Caladoc, cosechadas en 2017, y elaborados a escala experimental en el Alto Valle fueron presentados en Villa Regina a más de 40 bodegueros y fruticultores.

El evento consistió en una degustación guiada de 20 vinos elaborados a partir de cepajes no tradicionales y clones tradicionales.

La presentación de vinos de la temporada 2017 elaborados a escala experimental se realizó en el laboratorio de microvinifaciones que el Centro INTI-Villa Regina comparte con la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle del INTA, en el marco de un convenio de cooperación técnica.

La actividad tuvo como propósito mostrar las características sensoriales de los vinos y cuestiones agronómicas asociadas al cultivo de los cepajes así como evaluar su calidad. Estuvo dirigida al sector vitivinícola y fruticultor de la región norpatagónica con el objetivo de incentivarlos a innovar en su actividad productiva.

Se realizaron microvinificaciones para evaluar capacidades y prácticas enológicas que se pueden extrapolar a escala industrial. Las empresas o emprendedores podrán tomar esta información como punto de partida para nuevos desarrollos.

Las microvinificaciones, además de evaluar capacidades y prácticas enológicas, permiten detectar algunas propiedades de variedades no tradicionales que podrían ser interesantes como para reforzar vinos de otras variedades más conocidas mediante un adecuado blend (mezcla).

“El trabajo contempló la generación de un banco de datos generales de todas las variedades de uso para la vinificación, que está disponible y se actualiza permanentemente con los nuevos resultados anuales. También se realizaron las evaluaciones de pruebas a escala industrial de utilización de algunas levaduras nativas para evaluar su desempeño”, destacó Nora Barda, especialista del Centro INTI Villa Regina.

Durante la presentación se degustaron también cuatro vinos Malbec fermentados con diferentes tipos de levaduras nativas aisladas por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Comahue y elaborados por la Cooperativa La Balsa. Asimismo, se presentaron vinos de variedades no tradicionales elaborados por bodegas de la región.

Las variedades degustadas fueron Ancellota, Verdicchio, Syrah y Caladoc las cuales ya concluyeron la etapa experimental en INTI e INTA y el material vegetal fue puesto a disposición para ser utilizadas por la industria.

Hubo nutrida concurrencia de la industria vitivinícola local.

“Gracias al aporte del Área Diseño Web del INTI pudimos utilizar por primera vez con un formulario on line en los dispositivos telefónicos que nos permitió recolectar los datos de la degustación de manera automática, ahorrándonos el tiempo de pasaje de datos en forma manual”, señaló Barda.

La actividad fue organizada por el INTI, el INTA y la Cooperativa Vitivinícola “La Balsa”, de Valle Azul. Participaron más de 40 bodegueros e interesados de la región. El evento contó con la presencia del director del Instituto Nacional de Vitivinicultura del laboratorio regional. También asistieron universidades locales que tienen carreras de Enología y Gastronomía e integrantes de ONG´s regionales.

Prensa INTI.

*** Publicado en Diario "Río Negro", 24 de diciembre de 2017.