sábado, 24 de octubre de 2020

Italianos que hicieron historia en Argentina. Una de esas bodegas es la de la familia Graffigna de San Juan.


Italianos que hicieron historia en Argentina.

La Argentina es considerada el país del “nuevo mundo” de los vinos. El territorio principal es la región de Cuyo, que con la llegada de la gran inmigración europea, sobre todo italianos, a partir de mediados del siglo XIX, se produjo la llamada revolución vitivinícola, dándole vida a cientos de bodegas. Hoy, varios de esos establecimientos continúan elaborando vinos de alta calidad no sólo para el mercado local, sino para el resto del mundo.


En 1865 arribó a la Argentina Don Juan Graffigna. Este inmigrante de origen italiano no sólo traía consigo una gran experiencia vitivinícola ganada en su país natal, sino también excelentes variedades de uvas europeas, que incorporó en suelos argentinos, con características ideales para el cultivo de la vid. Más tarde, Juan Graffigna convocó a su sobrino, Santiago Graffigna.

Con solo 12 años subió a un barco con el objetivo de ayudar a su tío en una bodega San Juan y ganarse la vida en èpocas muy duras para la incipiente unidad de Italia. Unos años más tarde, en 1870 fundaría su propia compañía, que pronto se convirtió en una de las más importantes de la región.

Según datos de su propia página web, en 1885, Santiago lideró la expansión ferroviaria para llegar a nuevos consumidores. La bodega se convirtió en una de las primeras en Argentina en vender vino de marca.

El año 1895 marca el regreso a Argentina de Juan, hijo de Santiago. Trae de Italia nuevas ideas, como el uso del frío en la vinificación, nuevas cepas de uva, la instalación de los primeros compresores y tanques más grandes. Graffigna se destaca por ser una de las bodegas más innovadoras del país.

Ya en 1923 la familia Graffigna rompe algunos esquemas en relación al proceso de producción de vinos, ya que construyen un sistemade pendiente natural que implementa la fuerza de gravedad para trasladar las uvas.. La bodega comienza a embotellar su producto, que ya cuenta con una vasta colección varietal.

Más de 800 variedades de uvas son importadas de diferentes países de Europa para ser estudiadas, lo cual resulta en la colección más completa de cepas en Argentina.

En 1935 la bodega es una de las primeras en utilizar frío en el proceso de vinificación, así como el uso de dióxido de azufre líquido y dosificable. Además, instalan los primeros coladores, que permiten la elaboración de vino blanco elaborado a partir de uvas de color.

En 1970, al cumplirse el centenario del viñedo, es celebrado con la creación de la línea Gran Reserva, diseñada para honrar el legado de su fundador y creador.

En el año 2009 Graffigna es nombrada “Bodega del Año” en los Estados Unidos por el Critics Challenge, y Graffigna Centenario se convierte en el Malbec más premiado de 2007-2008.

Hoy esta bodega-museo cobija una interesante colección de objetos de los inicios de la vitivinicultura argentina y es uno de los establecimientos vitivinícolas más antiguos del país.

La mayoría de sus viñedos se encuentran ubicados en el centro sur de la provincia de San Juan, en el Valle del Tulúm, la Bodega tiene sus dos grandes viñedos, uno en departamento Pocito y otro en Cañada Honda y Pedernal en el departamento Sarmiento. Sus viñedos están situados entre 700 y 1600 metros sobre el nivel del mar.

- Valle de Pedernal: altitud es de 1400 metros sobre el nivel del mar. Variedades cultivadas: Shiraz, Cabernet, Malbec y Chardonnay.
- Pocito: altitud 600 metros sobre el nivel del mar. Variedades: Cabernet Sauvignon, Syrah, Chardonnay.
- Cañada Honda: altitud 1200 metros sobre el nivel del mar. Variedades: Cabernet Sauvignon, Shiraz, Malbec y Merlot.

En noviembre de 2003 se inauguró el Museo Santiago Graffigna, proyectado y construido por la Arquitecta Adriana Piastrellini, para preservar el patrimonio y la tradición de los fundadores.

https://graffignawines.com/nuestra-historia/

martes, 20 de octubre de 2020

Bodega Favretto de Villa Regina. OIR Merlot - Pinot Noir "Epidérmico".

OIR Merlot - Pinot Noir "Epidérmico".

La Bodega Favretto de Villa Regina (RN) lanza al mercado un particular Blend de Merlot y Pinot Noir denominado "Epidérmico" para la etiqueta OIR. Como siempre la bodega y su enología se encuentran a cargo de Gustavo Favretto.
Este Blend de dos cepas emblemáticas de la Patagonia se compone de un 60% de Merlot 2017 y un 40% de Pinot Noir 2016, ambos vinos se elaboran por separado en piletas de mampostería con levaduras francesas seleccionadas. Una vez hecho el corte el vino pasa por barricas de roble francés por 12 meses para finalmente filtrarse y fraccionarse.
Bodega: Favretto
Zona: Villa Regina - Río Negro

Color: rojo granate, brillante y de muy baja intensidad.
Aroma: frutado de fruta roja, ciruela, hierbas y toques ahumados; muy buena integración de su alcohol. Volumen medio de aroma.
Sabor: delicado y redondo, con ataque semi dulce y media acidez. En la boca presenta buen equilibrio de tendencia central, con sus taninos finos y baja sensación de astringencia al final de la cata. Su graduación alcohólica es de 13,6º; tiene cuerpo bajo "ligero" y persistencia media.
Valor: $ 400 

Calidad/Precio: Muy Buena 
Conclusión: Delicado Blend Patagónico de Villa Regina (RN) con aromas de fruta roja, ciruela, hierbas y toques ahumados. En la boca se comporta redondo, con finos taninos y buen equilibrio. Cierra con cuerpo, ligero, y persistencia media.
http://fabianmitidieri.blogspot.com/2020/10/oir-merlot-pinot-noir.html
Publicado en el Blog del vino patagónico de Fabián Mitidieri.

viernes, 16 de octubre de 2020

Más valor agregado y calidad en la producción de vinos riojanos.

 

Más valor agregado y calidad en la producción de vinos riojanos.

Junto al gobierno de la provincia y productores viñateros, el INTI acordó trabajar en conjunto para mejorar la calidad de los vinos caseros y artesanales. La idea es optimizar la producción y alcanzar mercados más competitivos.

Con el objetivo de agregar valor a la producción de vinos caseros y artesanales, el INTI cedió en comodato a la Asociación de Productores Viñateros y Elaboradores de Vinos Caseros Cordón de Velazco (ACOVE) de La Rioja una fraccionadora de vino semiautomática, una etiquetadora encapsuladora de botellas y una unidad de micro-filtrado de última tecnología.

El proyecto que se inicia tiene por objeto acompañar y asistir en un período determinado a productores de vinos caseros y artesanales para fortalecer el agregado valor a sus productos, y mejorar la industrialización de su proceso. Para ello, el INTI transfiere tecnología a los productores con el fin de obtener un producto de características y presentación similar al de las grandes bodegas.

La fraccionadora tiene una capacidad de producción de 400 botellas de 3/4 litros por hora, lo cual equivale a una producción promedio de 300 litros / hora. La etiquetadora, que acompaña al equipo,  es de origen italiano. La asistencia técnica que brinda el INTI al sector vitivinícola local completa un trabajo que se inició en el marco del proyecto Mejoras de las Economías Regionales, firmado entre INTI y la Unión Europea en el año 2011. El proyecto hizo foco en las regiones de NOA y NEA, y posibilitó la adquisición de la fraccionadora para el sector vitivinícola y otros equipos de laboratorios para el sector olivícola.

El objetivo del INTI es asistir por un período determinado a productores de vinos caseros y artesanales para fortalecer el agregado valor a sus productos y mejorar la industrialización de sus procesos productivos 

Desde ese momento, se realizó un trabajo constante y consensuado con los productores de vinos artesanales, sus asociaciones, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y con el gobierno de la provincia para encontrar la mejor solución a la problemática local y se llegó a la conclusión que los productores de vinos se encontraban limitados en la posibilidad de poder mejorar el proceso de envasado y elevar la calidad del producto final. Una vez relevados esos datos,  el INTI planteó la necesidad de fortalecer el agregado de valor del sector productivo local dentro del marco legal que establece el INV que plantea que cada elaborador podrá alcanzar una producción anual máxima de 4 mil litros de vinos caseros y/o de 12 mil litros de vinos artesanales. Además, el productor está condicionado a envasar en origen el producto antes de transportarlo, lo cual eleva la demanda tecnológica y lo hace casi inalcanzable a sus posibilidades.

A raíz de ello, la fraccionadora fue cedida en comodato a ACOVE para agregar valor al sector productivo de la región. El INTI, organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, realizará la asistencia técnica para orientar a los productores en el manejo del equipo y se ofreció a asesorar en otras áreas tales como buenas prácticas de manufactura,  inocuidad y calidad alimentaria, tecnologías de gestión y eficiencia energética entre otros temas de interés para el sector productivo. Si bien, en el inicio del proyecto participarán 14 socios de ACOVE, la idea es alcanzar con las asistencias técnicas a 100 productores de dos regiones bien definidas tales como la Costa Riojana y la región de Chilecito-Famatina.  

Por su parte, el gobierno provincial participa del proyecto a través de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de La Rioja que actúa como garante del convenio. Todos los actores del proyecto coinciden en que la mejor manera de transferir tecnología y lograr un salto de calidad en el producto, es contando con la fraccionadora y sus accesorios para permitir que los productores puedan acceder a mejores estándares de calidad e inocuidad en sus productos. La capacitación en su manejo y en buenas prácticas de manufactura es fundamental para alcanzar un correcto envasado, una mejor imagen y una calidad superior acorde a mercados más competitivos.

Fuente INTI, 9 de Octubre del 2020.

https://www.inti.gob.ar/noticias/21-asistencia-regional/1712-mas-valor-agregado-y-calidad-en-la-produccion-de-vinos-riojanos

miércoles, 14 de octubre de 2020

El vino en tiempos del Covid 19. ¡Yapay pu peñí! (¡Salud hermanos!) por el Ingeniero agrónomo Federico Witkowski (Río Negro).

El vino en tiempos del Covid 19. ¡Yapay pu peñí! (¡Salud hermanos!).


Tiempos de calma, tiempos de reposo, tiempos de tranquilidad absoluta, tiempos de reflexionar, tiempos de quedarse en casa, tiempos de irrestricto respeto a la norma ¡Tiempo de cuarentena!

Tiempo de ir descifrando porque los vinos cuestan lo que cuestan o porque una gran mayoría de los mismos cuestan lo que no valen.

Tiempos de degustar sin prisa. Para qué seguirlos acovachando? Uno adquiere real conciencia que no hay que guardarlos, para qué? si te agarra el COVID 19 y te fuiste con los Visconti.

Tiempos de recato, tiempos de recuerdos imperecederos, indelebles, cómo no rememorar ese vino Fernando G Refosco de la ex – bodega Juan Carlos Galassi (Paponi Hnos. S.R.L.), un tinto de color muy intenso y de paladar complejo, uno de esos vinos indicados para ser bebidos cuando los arreboles vespertinos de la Patagonia presagiaban una noche de senos desnudos.

O el champán Baronet “Vincit qui durat” (Vence aquel que perdura), de la bodega Barón de Río Negro SA, que hacía sonreír el alma cosquilleada por tantas brisas cortantes por burbujas como perlas, almas impetrantes y jubilosas que se gritaban a sí mismas ¡Salud!

¡Donde no hay vino, no hay amigos! porque quien ofrece vino, ofrece amistad. Pero en tiempos del COVID 19 adiós al vino que uno guardaba celosamente para festejar algún momento especial. Para qué? Para quién?

Tiempos del Corona virus en que uno entra a valorar los amigos y el vino, el vino y los amigos. Ahora sin amigos para compartir, nos aferramos al vino de la convivencia el cual nos permite conversar una botella cultivando la amistad, limando asperezas y estar en paz con uno mismo.

Y, por qué denostar los vinos envasados en tetra brik o bag in box? Esos vinos que los parroquianos escabian en los boliches periurbanos y que diariamente toman la mayoría de los mortales. Un inmejorable antídoto para paliar la adusta cuarentena.

Tiempo del Corona virus en Semana Santa en que la sangre del Nazareno se transmutó en vino y, entonces, como expresara el singular y talentoso poeta mendocino Armando Tejada Gómez: el hombre supo a vino y el vino a hombre.

Vinos en tiempos del COVID 19, tiempos de la reflexión enigmática, tiempos de develar el misterio de la incertidumbre metafísica.

¡Yapay pu peñí! (¡Salud hermanos!)

Texto: Ingeniero agrónomo Federico Witkowski (Río Negro).

Publicado en Mas Río Negro, martes 13 de octubre del 2020. 

https://www.masrionegro.com/2020/10/13/el-vino-en-tiempos-del-covid-19-yapay-pu-peni-salud-hermanos/