jueves, 29 de febrero de 2024

Bodegas López: de “casi un garaje” a un creador de clásicos que cumple 125 años.

 

Eduardo López, cuarta generación de la familia fundadora, es quien hoy está al frente de la bodega. -
: Ignacio Blanco / Los Andes.

El histórico establecimiento de Maipú está celebrando 125 cosechas, un hito para la viticultura argentina. Un repaso por su historia, el presente y los objetivos a futuro.

Como muchos inmigrantes que llegaban en esa época, en 1886, José López Rivas desembarcó en Argentina con apenas 18 años y con la ilusión de encontrar en América todo lo que había dejado en su Algarrobo natal, un pequeño pueblo de Málaga. Pero ese jóven andaluz, quizás, difícilmente haya podido imaginar que no solo iba construir una próspera bodega en una Mendoza incipiente, sino que su proyecto que inició “casi en un garaje”, como lo recuerda hoy su bisnieto Eduardo, se iba a convertir en uno de los establecimientos históricos de la provincia que hoy está celebrando sus 125 cosechas y que él, a más de un siglo de haber partido de su patria, se convertiría en inmigrante más exitoso de su pueblo, incluso condecorado con una placa en la plaza central y una calle que lleva su nombre.

Pero la realidad puede llegar a superar los sueños y hoy Bodegas López es parte de la historia viva de la vitivinicultura argentina, con un portfolio lleno de clásicos que han trascendido generaciones y que la familia López ha sabido aggiornar para mantenerse siempre vigente en una industria feroz. Marcas como Montchenot, Chateau Vieux, Rincón Famoso, Vasco Viejo o Traful han estado en algún momento en la mesa de los amantes del vino.

Fundada en 1989 por José López Rivas y sus hermanos, la bodega comenzó en un predio cercano al ferrocarril de la estación de Gutiérrez, el mismo en el que actualmente residen. De a poco fueron comprando terrenos aledaños a ese galpón inicial que construyeron y plantando viñedos para producir el vino que enviaban en barriles y cascos por tren a sus clientes de Buenos Aires, quienes distribuían en destino a bares y restaurantes.

Como lo recuerda Eduardo López, cuarta generación de la familia y hoy CEO de la bodega, quien cambió completamente el rumbo de la historia fue su abuelo Federico, quien ingresó a la bodega en 1922 y tomó la decisión, primero, en la década del ‘30, de comenzar a fraccionar en origen, algo que en esa época era garantizar la calidad, uno de los grandes principios que hoy mantiene la bodega. Y, en segundo lugar, fue él quien tomó la decisión de instaurar el añejamiento de sus vinos en los toneles de roble que ya utilizaba la bodega desde sus orígenes por ocho años, toda una rareza en esa época. Ese vino salió al mercado como Chateau Vieux (1934), un clásico de la bodega que justamente está cumpliendo 90 años. “En aquel momento más de uno debe haber pensado que estaba loco, pero tan errado no estaba porque hasta el día de hoy lo seguimos haciendo así”, destaca Eduardo.

Después le llegó el turno a la tercera generación, comandada por Carlos (padre de Eduardo) y Federico. “Creo que esta generación siempre estuvo enfocada en la calidad y le tocó una época de expansión de la bodega, con mucho crecimiento del vino fraccionado y una importante ampliación de las marcas. Fue una época de consolidación”, relata.

En 1989 Eduardo comenzó su recorrido en la bodega y él fue el encargado de comandar una difícil tarea: renovar un clásico. Sin dejar de lado todo lo que sus antecesores habían logrado, hace alrededor de cuatro años impulsó la decisión de hacer un rebranding a algunas marcas, logrando diseños más atractivos y modernos que se adapten a lo que hoy buscan los consumidores.

Pero lo que comenzó con la idea de modificar un par de líneas terminó con un cambio total en el portfolio y la incorporación de nuevos productos como el Petit Montchenot, las latas de Traful o algunos varietales inéditos en líneas que ya tenían. Incluso, todas las innovaciones propuestas por el bodeguero y el trabajo del laboratorio experimental de la bodega derivaron en el más reciente lanzamiento: Universo Paralelo, una nueva marca que nació de Bodegas López, pero que busca instalarse por fuera de ella, y que incorpora el añejamiento en barricas, algo inédito en su historia.

Pero, como mismo lo dicen en la bodega, estos son solo sus primeros 125 años y su historia la siguen escribiendo. Así, continúan incorporando productos que, quizás, en otros 125 años sean los hitos que se recuerden de esta época. Muestra de ello es el próximo lanzamiento del que habla Eduardo, nuevamente algo que hasta este momento no habían hecho en la empresa: una colaboración con una bodega boutique, un vino rosado que saldrá al mercado en los próximos meses.

El Estilo López.

Si bien para el éxito no existe una fórmula ni receta, podría decirse que una de las claves de la permanencia de la bodega por 125 años ha sido el “Estilo López”. Aunque Eduardo confiesa que por muy imponente que sea el número no es algo que tenga todo el tiempo en la cabeza, si es consciente de que su caso es más bien hoy una excepción a la regla dentro de la industria vitivinícola, porque son pocas las bodegas que hoy en día permanecen en manos de la familia fundadora, mucho menos comandado por el bisnieto de su primer propietario.

Pero es justamente ese lineamiento directo, asegura Eduardo, una de los secretos de la vigencia de López, una transmisión de generación en generación del saber hacer dentro del negocio vitivinícola, pero, sobre todo, de los valores y convicciones con las que José López Rivas fundó la empresa.

“Mantener lo que hemos hecho hasta hoy es un enorme desafío. En Argentina es difícil hacer planificaciones a largo plazo, pero si no tenés un rumbo claro, estás perdido. Nuestro foco está en hacer marcas nuevas, vinos nuevos, estilos de productos distintos. Pero si hay algo de lo que estamos convencidos es que lo clásico que tenemos no se cambia, aunque sí vamos mejorando, aprovechando la tecnología que tenemos”, dice con total convicción Eduardo.

El vino favorito de las estrellas.

“Hemos trascendido generaciones, hoy me encuentro con gente que me dice: ‘Mi abuelo tomaba López’. O también otros que recuerdan que fuimos el vino de su casamiento o estuvimos en momentos importantes de su vida”, menciona con mucho orgullo Eduardo López. Pero la bodega tiene en su haber otro hito que no muchos pueden mencionar: es el vino elegido por dos de las personalidades más importantes del país y del mundo, Susana Giménez y Lionel Messi.

La diva de los teléfonos es una historia conocida que no pierde vigencia. En más de una oportunidad, incluso hace unos meses en una entrevista, Susana ha confesado que “su vino” es el Montchenot de Bodegas López. “Los elige desde siempre, pero jamás hemos tenido un acuerdo comercial. Siempre ha sido muy frontal y si dice que toma Montchenot es porque le gusta. Hay un montón anécdotas, incluso fotos de su asistente personal bajando del auto para comer en algún lugar con botellas de nuestro vino. Sí le hemos mandado algunas botellas por su cumpleaños o cuando iniciaba su programa, pero los vinos nuestros que toma siempre los ha comprado”, recuerda Eduardo.

En el caso del mejor jugador del mundo, su predilección por López se dio en un momento muy especial, el año pasado en una de sus primeras visitas al país después de haber salido campeón del mundo cuando estuvo cenando en el popular restaurante Don Julio y eligió también el Montchenot, pero en su caso de la añada 1986, el año de su nacimiento. “Me llamó Pablo Rivero, dueño del lugar, y me contó que había elegido nuestro vino. Después, por medio del Pocho Lavezzi le enviamos una caja del vino que tomó” completó.

Bodegas López celebra 125 años de historia. - Foto: Gentileza.

Carlos López Laurenz, Carlos Alberto López y Eduardo López Laurenz. - Foto: Archivo Los Andes.


El Petit Montchenot es uno de los últimos lanzamientos de Bodegas López - Gentileza.

Eduardo López ingresó a la bodega familiar en 1989. - Foto: Ignacio Blanco / Los Andes.

*** Publicado en GUARDA 14 del Diario Los Andes de Mendoza.

GUARDA 14.

Domingo, 25 de febrero de 2024.

Imágenes: Guarda 14.

https://guarda14.losandes.com.ar/noticias/bodegas-lopez-de-casi-un-garaje-a-un-creador-de-clasicos-que-cumple-125-anos/

miércoles, 7 de febrero de 2024

Bodega Favretto.



Bodega Favretto.

La Bodega Favretto nace en la década del 40 implantando vides y construyendo las primeras piletas para arrancar a comercializar vino hacia fines de esa década.

El establecimiento cuenta con 2 chacras: una en Villa Regina, donde se encuentra la Bodega) con variedades de malbec, merlot y cabernet franc y otra en Gral. Godoy con variedades torrontés, pinot noir, malbec, merlot y cabernet sauvignon; conformando un total de 40 hectáreas implantadas con 35 hectáreas en producción. Las dos chacras se someten al mismo manejo del viñedo pero finalmente presentan vinos de características distintas de acuerdo al terroir donde nacieron. 

Actualmente elaboran gran variedad de vinos que son fraccionados en damajuanas de 5 litros, botellas de 1 litro y un botellón recargable de 3 litros; por otro lado elaboran vinos finos que son elaborados en su gran mayoría en tanques de acero inoxidable. El volumen de elaboración en un año típico oscila entre los 200 y 300 mil litros de vinos. 
Durante la visita a la bodega nos recibió su responsable Gustavo Favretto y pudimos probar algunos vinos y conversar sobre la elaboración de su gran Sauvignon Blanc 2022 que elabora bajo la marca OIR (acá), el OIR Cabernet Franc 2021 (acá) y el OIR Pinot Noir 2020 (acá); todos vinos muy típicos y recomendables. También hablamos sobre la actualidad de la bodega y lo que esperan para esta cosecha 2024 respecto de elaboración de vinos finos.

La Bodega recibe visitas y organiza eventos con degustación de sus vinos; a tal efecto ha desarrollado un nuevo espacio que se presenta muy cómodo y con ambiente climatizado donde se pueden catar de forma óptima los productos de la Bodega.

La Bodega recibe visitas y organiza eventos con degustación de sus vinos; a tal efecto ha desarrollado un nuevo espacio que se presenta muy cómodo y con ambiente climatizado donde se pueden catar de forma óptima los productos de la Bodega.
Publicado en Fabián Mitidieri.

lunes, 22 de enero de 2024

Tragos en jarra: aperitivos dulces y frescos de la mano de Colón Selecto.

Tres versiones de vinos dulces
de la mano de Colón Selecto.

En los últimos años los consumidores comenzaron a buscar opciones más frescas, dulces y fáciles de tomar, sobre todo en esta temporada donde las altas temperaturas invitan a disfrutar de tragos refrescantes.

Una bebida que toma protagonismo en la coctelería son los vinos dulces, versátiles en su consumo tanto para disfrutarse solos, acompañar un postre en paladares más golosos, maridar con alguna tabla de quesos o como aperitivo en diferentes cócteles o tragos de autor.
En este sentido, Bodega Colón se suma a estas tendencias y propone algunas recetas de tragos en jarra con su nueva línea COLÓN SELECTO DULCE FRESCO, con tres variedades: tinto, blanco y rosado, que invitan a explorar sabores con combinaciones originales y refrescantes para los días o noches de verano.

TINTONIC.

COLÓN SELECTO propone una nueva versión del Tinto de Verano y reinventa este trago clásico de la coctelería mundial; que se impone en barras, restaurantes y hogares del país, y reemplaza su tradicional componente destilado por una opción de uvas tintas, refrescante, que se distingue por sus exquisitas notas y aromas a frutas rojas, como frutilla y mora; ideal para quienes buscan una combinación sutil de amargor y dulzor pero con menos graduación alcohólica.

Fácil de tomar, dulce y muy suave.

Receta:

  • Jarra de 1,5 litros.
  • 1 COLÓN SELECTO TINTO DULCE.
  • 750 ml de agua tónica.
  • Rodajas de naranja para terminar.

VERMÚ & BLANCO.

En esta oportunidad, COLÓN SELECTO redobla la apuesta en este tradicional aperitivo, matizando el amargor con un vino que le da el toque dulce ideal para las tardes de verano.

En boca sabor fresco, acidez equilibrida y delicadamente dulce.

Receta:

  • Jarra de 1,5 litros.
  • 2/3 de COLÓN SELECTO BLANCO DULCE.
  • 1/3 de agua tónica.
  • Vermú Rosso (4 oz por jarra).
  • Rodajas de limón para terminar.

BITTER & ROSÉ.

En líneas generales los vinos rosados son suaves, sutiles, frescos, con una acidez integrada y energía propia de los vinos jóvenes. En este caso, COLÓN SELECTO DULCE FRESCO propone una versión que le suma un dulzor ideal para combinar con sabores más fuertes o amargos en tragos para tomar al borde de una pileta o cócteles para disfrutar a la luz de la luna.

Tragos refrescantes para el verano.

Receta:

  • Jarra de 1,5 litros.
  • 1 COLÓN SELECTO ROSÉ.
  • Bitter (4 oz por jarra).
  • 750 ml de agua tónica.
  • Rodajas de lima para terminar.

COLÓN SELECTO DULCE FRESCO ofrece diferentes opciones para nuevos consumidores que optan por perfiles de vinos más dulces, con menor graduación alcohólica y fáciles de tomar. Bodega Colón da respuesta a esa demanda con vinos refrescantes para disfrutar en familia o con el grupo selecto de amigos.

El porfolio de Colón Selecto Dulce Fresco está disponible con un precio sugerido de $2.900.-. en los principales retailers y supermercados del país y en La Barra.

Para más información visite: http://www.bodegascolon.com.ar/ IG: @colon_ar / https://www.facebook.com/BodegasColon

Acerca de Colón.

Bodegas Colón, presente en el país hace más de 150 años en el cautivante Valle de Tulum en la provincia de San Juan, elabora vinos destinados a convertirse en anfitriones de momentos de encuentros con una excelente relación precio-calidad. Líder en el mercado desde el año 1870.

Líder en ventas en el segmento mainstream, tiene presencia en toda Argentina y exporta a países de latinoamérica.

En 2021 lanzó su Línea Colón Selecto con una propuesta de vinos ricos y fáciles de tomar. La línea se compone de tres vinos varietales; Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay; tres bivarietales, Syrah/Malbec, Merlot/Cabernet Sauvignon y Chenin / Sauvignon Blanc; un vino rosado y un Dulce Fresco que la completan

Acerca de CCU.

CCU es una empresa multicategoría de bebidas, con operaciones en Chile, Argentina, Bolivia, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay.

CCU Argentina (www.ccu.com.ar) es una de las compañías de bebidas más importantes del país, la segunda más grande del mercado cervecero argentino, líder en el mercado de sidras y un actor relevante en licores, destilados y vinos.

Su portfolio de marcas incluye las cervezas Schneider, Heineken, Miller, Imperial, Amstel, Sol, Grolsch, Warsteiner, Santa Fe, Salta, Córdoba, Palermo, Bieckert, Kunstmann y Blue Moon; las sidras Real, La Victoria, y Sáenz Briones 1888; los licores El Abuelo; los vinos La Celia; los piscos Mistral y Control C.

Inspirada por gratificar responsablemente a sus consumidores en todas las ocasiones de consumo, con marcas de alta calidad, CCU Argentina emplea aproximadamente a 1.800 personas sólo de manera directa; posee 5 plantas industriales; 6 centros de distribución propios y trabaja con una redde más de 170 distribuidores.


*** Publicado en Guarda 14 del Diario LOS ANDES de Mendoza.

Imágenes: Guarda 14.

Jueves, 18 de enero de 2024.

https://guarda14.losandes.com.ar/experiencias/tragos-en-jarra-aperitivos-dulces-y-frescos-de-la-mano-de-colon-selecto/

lunes, 8 de enero de 2024

François Lurton: “El Malbec es uno de los pocos monovarietales que da vinos complejos”.

 

Bodega Piedra cumplió 30 años en Argentina. François Lurton, integrante de la quinta generación de una tradicional familia de bodegueros de Burdeos, fundó la compañía en 1993 tras investigar distintos terroirs de nuestro país y elegir instalar su finca en Los Chacayes, un área hasta entonces inexplorada del Alto Valle de Uco mendocino.

Este mes festejaron las tres décadas en Argentina y Lurton habló con Los Andes, sobre los desafíos de trabajar en nuestro país.

-Fue una gran aventura. Iniciamos este proyecto en colaboración con Nicolás Catena para desarrollar un vino en el mercado local, que luego expandí como comercial en el extranjero. Tuvimos un éxito considerable y, en un momento, junto a mi hermano, decidimos crear nuestra propia bodega en Argentina. Vimos un enorme potencial de crecimiento y empezamos en 1995 buscando el lugar ideal, desde el sur de Luján hasta aquí, explorando diferentes sitios. Queríamos establecernos cerca de la montaña y, después de superar varios obstáculos, finalmente encontramos este lugar. En el trayecto, nos topamos con desafíos como la disponibilidad de agua y la competencia por terrenos, pero logramos establecer una buena relación con el dueño de esta zona. Inicialmente, gran parte de estas tierras pertenecían al señor Morales, quien poseía unas 20,000 hectáreas que se extendían casi hasta Chile.

- ¿Has pasado por varias crisis en Argentina?

- Sí. Técnicamente fue toda una aventura crear este lugar. Nos encontramos con problemas que ni sabíamos que existían: enfermedades, insectos y animales que jamás habíamos visto. Además, tuvimos complicaciones técnicas durante la construcción. No había electricidad. En Francia cuando construís un lugar, la electricidad viene gratis. Aquí hay que pagar: hemos pagado 5 kilómetros de electricidad. Fue todo un desafío técnico, pero el estrés real vino de la situación económica del país: las devaluaciones constantes, la inflación que no da respiro, las dificultades para importar, como traer las barricas. Durante años, las restricciones a las importaciones eran fuertes.

-A pesar de todas estas dificultades… ¿siguen invirtiendo?

-Los periodistas me preguntan esto una y otra vez. Siempre quieren saber por qué sigo aquí. Les digo que vengo de una familia con más de 200 años en la industria vitivinícola. Sobrevivimos a tres guerras en Europa. No se trata solo de pequeñas devaluaciones o inflación. Hemos atravesado muchas devaluaciones del franco en Francia y otras situaciones complicadas. Siempre seguimos adelante. Es cierto, los argentinos se quejan mucho. Pero pienso en lo que dices y es verdad. El mundo ha enfrentado situaciones mucho más duras que las de Argentina.

-Además del Malbec, ¿qué otra variedad puede Argentina ofrecer al mundo con esa calidad?

-Yo fui el primero en plantar pinot gris aquí e introducirlo como variedad. Tengo 42 hectáreas de pinot gris. Otra variedad que me cautiva es el tocai friulano y aunque tiene potencial en Argentina, aún no ha sido completamente desarrollada. Por otro lado, el chardonnay ha sido promovido por productores como Nicolás Catena, siguiendo el modelo estadounidense, pero desde mi perspectiva, es un enfoque equivocado. El tocai friulano es realmente una cepa intrigante que merece ser impulsada. Casi podría decir que soy uno de los pocos involucrados en su desarrollo. En cuanto a los vinos blancos, además del tocai encuentro pocas variedades destacables, ya que Argentina no es conocida por su producción blanca, aunque haya algunas de buena calidad.

- ¿Y el sauvignon blanc?

-Mi especialidad es el sauvignon blanc. Soy uno de los mayores productores a nivel mundial, pero curiosamente, no tanto en Argentina. Aquí, su cultivo es limitado debido a las condiciones climáticas continentales. A pesar de que se le atribuye un clima mediterráneo, en realidad es más continental.

- ¿En tintos?

-En los tintos, comenzamos con el cabernet sauvignon. Aquí, el cabernet sauvignon me parece más interesante que en Chile, ya que carece de ese matiz de pimienta verde que se encuentra en Chile. En cambio, en Argentina, destaca por sus notas únicas a frutos rojos. Incluso en Francia no lo elaboramos con la misma maestría, carece de la piracina que aquí es única en el cabernet sauvignon. Es lamentable que el desarrollo del Malbec haya eclipsado un poco al cabernet sauvignon, pero el Malbec es una variedad verdaderamente fascinante.

Desde mi punto de vista, hay pocas variedades en el mundo capaces de producir vinos tan complejos. Son realmente escasas las que pueden ingresar a este selecto grupo de variedades que generan vinos complejos sin necesidad de estar en blend. Por lo general, los vinos complejos son blends, pero hay pocas variedades monovarietales que logran esta complejidad. Gracias al Malbec, podemos alcanzar ese nivel.

-¿Dónde considerás que puede estar el futuro de la Argentina hoy?

- Es cierto que Argentina representa una pequeña fracción del mercado vitivinícola mundial y, en comparación con países como Chile, tiene una ventaja en la medida en que no dependemos tanto de las exportaciones porque hay un mercado nacional sólido. El encanto de Argentina radica precisamente en ese mercado interno. Sin embargo, aunque los vinos argentinos han alcanzado un alto nivel de calidad y reconocimiento internacional, actualmente los vinos europeos, que han experimentado importantes cambios, han recuperado una posición de liderazgo.

Estos países europeos, como Francia, Italia y España, se están recuperando en sus exportaciones, compitiendo fuertemente en mercados como Estados Unidos y China. Esto podría dificultar más las exportaciones para países sudamericanos como Argentina y Chile. Durante años, los consumidores nacionales en Europa absorbieron gran parte de su producción, dejando abierta la puerta para los vinos de otros países. Sin embargo, con la disminución del consumo interno en Europa, estos países ahora están más centrados en los mercados internacionales, lo que podría dificultar las exportaciones de países sudamericanos. La disminución del consumo de vino es una tendencia que se está observando, lo que añade un desafío adicional para los países productores.

“No plantes Malbec”.

La anécdota familiar contada por François Lurton revela un choque interesante entre tradición y exploración, especialmente en relación con el Malbec. “En Bordeaux, teníamos varios Malbecs en nuestras propiedades. Mi padre los eliminó todos”, comparte con una sonrisa. “No quería al Malbec”.

El contraste entre lo establecido y lo nuevo se hizo evidente cuando François decidió plantar Malbec en un nuevo terroir. “Cuando le dije a mi padre que íbamos a plantar Malbec en Argentina, porque creímos en su potencial, no estaba exactamente emocionado”, comparte entre risas.

Es más, volvió a preguntar: “¿Malbec? No, te quito la herencia”, bromeó su padre. Una anécdota que ilustra la mezcla entre la preocupación por lo establecido y el coraje de explorar lo desconocido.

A pesar de la reticencia familiar, el Malbec resonaba en la mente y los viñedos de François. “El Malbec en Francia no tiene la magia del Malbec aquí”, afirma con convicción.

Pero lo cierto es que el Malbec argentino nada tiene que ver con el Cot de Francia ni su potencial. “Es un tipo de Malbec que desapareció de Francia, ya no existe en nuestro suelo, con una intensidad de expresión frutal única. O bien, es un Malbec que se ha modificado, llegando aquí con raíces que han traído consigo un fascinante misterio genético”, reflexionó.

Publicado en Guarda 14 del Diario LOS ANDES de Mendoza.

Domingo, 31 de diciembre de 2023.

https://guarda14.losandes.com.ar/noticias/francoislurton-el-malbec-es-uno-de-los-pocos-monovarietales-que-da-vinos-complejos/