miércoles, 17 de abril de 2019

Pouget, el exiliado francés que además del malbec introdujo cambios en la agricultura y la apicultura local.

Pouget, el exiliado francés que además del malbec introdujo cambios en la agricultura y la apicultura local.


Michel Aimé Pouget o Miguel Amado Pouget. Nació en Francia en 1821. Ingeniero Agrónomo emigrado primero a Chile y luego a Mendoza Argentina.
En el año 1852, Sarmiento se instala en Mendoza, y propone al Gobernador Pedro Pascual Segura la contratación del agrónomo francés Michel Aimé Pouget. El mismo acepta la propuesta, y se radica en Mendoza, en 1853 plantando allí con Justo Castro numerosas variedades de uva originarias de su país natal: entre ellas estaba el Malbec, cepa que gustó mucho a los antiguos viñateros por su alto rendimiento, su sanidad, y el buen color de sus vinos y las cepas Cabernet, Merlot, Semillon, Sauvignon, Chardonnay, Riesling y otros.
De la obra de Juan Dragui Lucero, se puede extractar los siguientes párrafos:
Pouget había estado al frente de la Quinta Nacional y, en Villuco, en el fundo del potentado Chileno D. José Patricio Larraín Gandarillas, quien introducía en su patria todas las novedades européas y estadounidenses en materia agrícola. Su fundo llamado Peñaflor fue un verdadero muestrario aplicado al trabajo de la tierra. Ya en 1844 tuvo la gloria de hacer llegar de Milán (Italia), veinticinco colmenas de las cuales solo dos llegaron con abejas. Este escasísimo plantel fue la base de la apicultura Chilena y posteriormente de la Mendocina. Gandarillas contrató para restablecer su castigado apiario, los servicios del experto colmenero D. Carlos Bianchi y puso al frente de sus cultivos al sabio agricultor Miguel Amado Pouget.
Pouget obro milagros en los fundos de Larraín Gandarillas, de Santiago de Chile y de Villuco. Hizo extensas plantaciones de acuerdo a los últimos adelantos de la ciencia francesa, e introdujo numerosas variedades en horticultura, jardinería y arboricultura.
Pouget en 1853 llega para fundar y hacerse cargo de la Quinta Normal de Agricultura de Mendoza, (esta estaba ubicada, por el Este, desde donde corre la calle Belgrano y por el Oeste, hasta el Canal Jarillal de calle Boulogne Sur Mer. Y de Sur a Norte aproximadamente desde la calle Emilio Civit hasta Juan B. Justo). en ciudad de Mendoza, Argentina; pero la falta de medios en el gobierno, la política tempestuosa de aquella época, hizo que el sabio francés se apartara de su puesto oficial y se dedicara a adelantar los cultivos de su finca particular. Enseño el arte de injertar, introdujo en Mendoza por primera vez, el cepaje francés que haría a la riqueza de la provincia.
Miguel Amado Pouget es el introductor de la abeja de la miel, (Apis mellifera ligustica), en Mendoza, en el año 1855 desde Chile donde propagó con entusiastamente la apicultura por el sistema movilista, de división horizontal. La abeja introducida por Pouget se propago rápidamente en Mendoza, donde existían grandes alfalfares para el engorde de la hacienda vacuna que pasaba a Chile. Estas abejas se propagaron en San Juan, San Luis, posiblemente La Rioja y, demás provincias del norte argentino.
La vida de Michel Aimé Pouget fue recopilada en una monografía por Juan Dragui Lucero en 1936 titulada Vida y obra de Mr. Michel Aimé Pouget, benefactor de Mendoza.
El sabio arboricultor francés, con grandes méritos y premios en su país y egresado de eminentes colegios, tuvo que exiliarse por ser republicano. Trajo cantidad de semillas y estacas de plantas de muchísima utilidad, además de las que le llegaban de Francia. Él formó a los primeros jóvenes mendocinos que conocieron y difundieron las modernas técnicas de la agricultura. También allí maduró la primera uva francesa.
Pouget plantó infinidad de especies arbóreas y arbustos desconocidos, enseñó a podar y se destacó por su arte para injertar. Llegó a injertar acacias con enredaderas como las glicinas, que daban llamativas flores liláceas, lo cual causó el asombro de los vecinos de la calle San Nicolás (actual calle San Martín).
Los continuos cambios que provocaban los enfrentamientos civiles no permitieron cumplir con lo que el gobierno había pactado para el desenvolvimiento de la Quinta Normal, por lo que no rindió los frutos esperados. No obstante, él no se desanimó y en su quinta particular (sobre calle Belgrano) continuó trabajando sin cesar y disfrutando de uno de sus placeres: enseñar.
Según Draghi Lucero: Fue el primero en introducir numerosas especies de árboles frutales y forestales. Enriqueció notablemente la horticultura y jardinería mendocina, enseñando gratuitamente los métodos científicos (...) No fue glorificado por sus contemporáneos porque no colgó un sable fratricida en su cintura, no firmó rumbosos decretos en la Casa de Gobierno, ni se golpeó el pecho frente a los altares. La podadera de Pouget creadora de grandezas reales y su sonrisa eterna de hombre superior y tolerante, no podían ser elevadas a la categoría de glorias de los amantes de los entreveros del siglo XIX...
Fuente: Apicultura Wiki / http://guarda14.com/index.php/article/view?slug=pouget-el-exiliado-frances-que-ademas-del-malbec-introdujo-cambios-en-la-agricultura-y-la-apicultura-local

viernes, 12 de abril de 2019

La familia Viola se aleja de Bodega del Fin del Mundo y relanza Malma.

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La familia Viola se aleja de Bodega del Fin del Mundo y relanza Malma.

La familia Viola firmó hace pocos días la separación del Holding Corporación América con quien se había asociado en 2009 para la gestión de Bodega del Fin del Mundo y Malma. A partir de este nuevo acuerdo la familia seguirá adelante con la gestión con Bodega Malma mientras que corporación América continuará con las operaciones de Fin del Mundo.

Los Viola fueron pioneros en la región cuando en 1999 plantaron los primeros viñedos y generaron el sistema de riego con agua del río Neuquén que da vida a la región. Como familia, fundaron la Bodega Fin del Mundo a la que le siguieron las otras bodegas de la zona que componen hoy el polo de San patricio del Chañar.
 
Empresario inquieto y líder en la región, Julio Viola, el referente de la familia,  fundó la Cámara de bodegas exportadoras de la Patagonia junto a las bodegas de Río Negro, trajo asesores internacionales y trabaja incansablemente por el desarrollo y reconocimiento de la Patagonia como territorio productor de vinos de alta calidad enológica.


‘‘Hacía tiempo que queríamos volver a ser una empresa familiar, a enfocarnos con más fuerza en los vinos y en el viñedo, a hacer lo que amamos. Estamos entusiasmados con este nuevo desafío con Malma, una bodega con muchísimo potencial en la que gracias a la escala pequeña podemos abocarnos a los vinos de alta gama”.

Julio Viola, Fundador de Bodega del Fin del Mundo

 La familia Viola completa trabaja en la bodega en diferentes áreas, involucrada desde el viñedo, el desarrollo de los vinos, la exportación y la comunicación. Siempre comprometidos y enfocados en buscar la esencia del terruño y poniendo su impronta en cada vino. Una familia apasionada por encontrar la esencia última del terruño y llevar la Patagonia Argentina al mundo como una región productora de vinos únicos. 

La bodega en sí es una obra de arte arquitectónica integrada al paisaje de bardas y mesetas con su estética apaisada. Posee instalaciones de última tecnología y un restaurant en el que se pueden degustar platos elaborados con ingredientes de la región. 
 
El complejo tiene una superficie de 5800 m², conformados por la bodega, las oficinas, Malma Restaurant, la casa de huéspedes y el centro de Visitas.  

Los viñedos propios rodean el edificio y entre las variedades implantadas se destacan el Malbec, Pinot Noir, Merlot y Sauvignon Blanc. La mayor parte de los vinos producidos se exportan a Estados Unidos, Reino Unido, Brasil y Alemania. Si bien el foco de la bodega seguirá siendo el internacional, la familia también tiene intención de promover los vinos en el mercado interno.
 
Los vinos que componen el portafolio son Malma Universo, Malma Reserva de Familia, Malma Finca la Papay y P15 principalmente.
 

Más info en www.bodegamalma.com

Fuente: https://www.vinosynegocios.com/notas/2019/3/25/la-familia-viola-se-aleja-de-bodega-del-fin-del-mundo-y-relanza-malma?ss_source=sscampaigns&ss_campaign_id=5ca52c846b3f2d0001bb8c2b&ss_email_id=5ca66cba64421a0001b0d913&ss_campaign_name=Cinco+datos+que+ten%C3%A9s+que+saber+del+Malbec+antes+de+dar+una+degustaci%C3%B3n&ss_campaign_sent_date=2019-04-04T20%3A45%3A31Z

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martes, 9 de abril de 2019

"Hay vinos buenísimos a 100 pesos".

Con solo 36 años, el argentino Martín Bruno ya es uno de los mejores sommeliers del mundo
"Hay vinos buenísimos a 100 pesos".
Escupir o tragar. Vino versus birra. El mezcladito. Precios en mercados chinos. Vinos para ponerse en pedo. Y raros al pedo.

sábado, 30 de marzo de 2019

Casa de Piedra refuerza su destino vitivinícola. Ya hay dos bodegas mendocinas que hicieron pie en la villa turística del lado pampeano: Catena Zapata y Familia Cassone.

Casa de Piedra refuerza su destino vitivinícola.



Ya hay dos bodegas mendocinas que hicieron pie en la villa turística del lado pampeano: Catena Zapata y Familia Cassone.La superficie implantada pasó en pocos años de 5 hectáreas a 105, y ya hay riego asegurado para 1.000 hectáreas.

Los años de desarrollo productivo de Casa de Piedra se cuentan con los dedos de una mano, pero lentamente la villa va definiendo un perfil de trabajo que podría ubicarla potencialmente como la zona vitivinícola más importante de la provincia de La Pampa.
Semejante afirmación se basa en los números que presenta el área en cuestión, que indican que hasta 2013 había en el lugar una parcela experimental perteneciente al Ente Provincial del río Colorado implantada con cinco hectáreas de viñas y que hoy se transformaron en 105 hectáreas donde crecen clones de los mejores varietales.
Este fuerte crecimiento vino de la mano de inversores privados que fueron tentados por el gobierno pampeano para que vengan a probar suerte en estas tierras.
La primera de estas bodegas hizo pie a mediados de 2013 y ya tiene en producción unas 65 hectáreas, en su mayoría de la variedad Malbec. Su objetivo es llegar a las 165 hectáreas implantadas y en algún momento edificar su propia bodega para elaborar en la zona.
Familia Cassone comenzó a plantar el año pasado y ya tiene 35 hectáreas que comenzarán a producir en los próximos años. Esta firma también confirmó que tiene en sus planes hacer una bodega en el lugar una vez que alcance la escala de producción adecuada, algo que para los entendidos se logra cuando se tiene una superficie de entre 80 y 100 hectáreas.
Los encargados de comandar este desarrollo en Casa de Piedra son Luján Paierpaj (gerente general) y Alejandro Gresia (gerente de producción), ambos del Ente Provincial del río Colorado.
“Nuestra labor es hacer pruebas con distintos tipos de uvas y otros cultivos para que, una vez que se consigue el inversor, este no tenga que perder tiempo en realizar experimentos. En esta parcela demostrativa pusimos diez variedades de uvas entre las que hay cabernet franc, tannat, merlot, pinot noir, malbec, syrah, bonarda, petit verdot, todas anduvieron muy bien”, dijeron Gresia y Paierpaj a Río Negro.
Ambos mencionaron las ventajas que ofrece la zona al destacar que “las inversiones surgen porque las condiciones del ambiente son ideales para este cultivo, a lo que hay que agregar la tierra y el agua disponible. Tenemos la tierra más accesible y agua de buena calidad, a un costo también más accesible que en otras zonas productivas”.
“Acá hay pocas precipitaciones, no tenés enfermedades por humedad, la parte sanitaria es ideal, no tenés ningún otro tipo de cultivo alrededor, no hay uso de agroquímicos y las poblaciones más cercanas están a 100 kilómetros”, sostiene Alejandro Gresia.
Cabe destacar que para que se consoliden estas inversiones, el gobierno de La Pampa vende la tierra y lleva el agua que saca del río Colorado hasta la entrada de las parcelas, el resto corre todo por cuenta de la empresa o firma privada que se instala en la zona.
Hasta ahora los resultados obtenidos en las parcelas demostrativas indican que se puede alcanzar un volumen productivo de 10.000 kilos de uva por hectárea.
“El proyecto integral que ya comenzó a tomar forma tiene como objetivo unas 10.000 hectáreas productivas, en esta primera etapa son unas 1.000 hectáreas”, dijo Luján Paierpaj.
La misma experiencia que se hizo con vides se está replicando en olivos, frutos secos, avellanas y pistachos, siempre en el mismo predio experimental.
Por último, los anfitriones destacaron que “la idea es cubrir cultivos potenciales y captar distintos tipos de inversiones”.
Los primeros pasos parecen confirmar que van por el camino correcto.

Distintas realidades a un lado y al otro de la represa

“Donde hay agua hay vida, acá se pueden hacer muchísimas cosas”, dijo a Río Negro Alberto Ramón Campo, Delegado Organizador de la Comuna Casa de Piedra, quien ya se está despidiendo porque su mandato llega hasta las elecciones. “Cumplí una etapa, es hora que venga gente con nuevas ideas y que tenga fuerza para continuar con el desarrollo de la villa”, profundizó el Delegado.
En Casa de Piedra hay actualmente unas 200 personas, la mayoría trabaja en el sector público y una minoría en emprendimientos privados a lo que se suma ahora la parte productiva.
Al respecto Campo dijo: “Estas inversiones son muy importantes porque generan trabajo, pero también tenemos que concientizarnos que somos un lugar turístico y hay que seguir trabajando en este sentido”.
Luego indicó que “acá hay un plan director que es similar para ambas costas de la represa, La Pampa lo desarrolló porque le conviene, pero del lado rionegrino no se hizo nada”.
Cabe recordar que frente a un reclamo presentado por el municipio de Roca, un fallo del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro emitido en mayo de 2016 dictaminó que la zona costera sur de la represa de Casa de Piedra corresponde a los ejidos de Huergo y Mainqué.
Publicado en Diario "Río Negro", 30/03/2019.