viernes, 4 de junio de 2021

La vitivinicultura es el complejo agroalimentario exportador que más empleo genera, afirman. Una hectárea de uva genera 5,6 veces más dólares que una de soja y 100 hectáreas cultivadas con vid les dan empleo a 72 personas frente a solo dos que trabajan con la oleaginosa.-.

 


La vitivinicultura es el complejo agroalimentario exportador que más valor agregado y empleo genera, y el que ofrece el efecto multiplicador más significativo, según el Observatorio Vitivinícola Argentino. De acuerdo con el trabajo, una hectárea de uva genera 5,6 veces más dólares que una de soja y 100 hectáreas cultivadas con vid les dan empleo a 72 personas frente a solo dos que trabajan con la oleaginosa.

Según datos de los Ministerios de Desarrollo Productivo y de Agricultura, y el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) a 2020, una hectárea de viñedos genera más dólares por exportaciones y más empleo que cualquier otro producto agrícola en la Argentina.

"Se trata de un aporte clave para medir el impacto real que tiene la vitivinicultura sobre las economías regionales del país", destacaron desde el Observatorio Vitivinícola Argentino -unidad ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) gestionada por la Bolsa de Comercio de Mendoza-.

Con relación a la generación de divisas, una hectárea cultivada con uva genera exportaciones promedio por US$ 4.800, casi el doble de lo que exporta una hectárea de maní (US$ 2.683) y 5,6 veces más de lo que la soja exporta por hectárea (US$ 857). Además, el complejo exportador de la uva (incluidas las ventas de uvas en fresco y pasas, vino fraccionado y a granel, y jugo concentrado o mosto) es un sector clave en la generación de empleos.

Por cada 100 hectáreas cultivadas y en producción, la vitivinicultura genera alrededor de 72 puestos de trabajo, diez veces más que los empleos que genera el maní (siete por cada 100 hectáreas en producción) y ampliamente superador a la cantidad de mano de obra que demandan los complejos exportadores de cebada, girasol, trigo, maíz y soja (entre una y tres personas por cada 100 hectáreas cultivadas).

"Estos datos reflejan el efecto dinamizador que tiene la vitivinicultura para las economías regionales y la potencialidad para generar divisas genuinas y crear empleos en zonas rurales", destaca Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino.

Por otra parte, el complejo uva con sus productos exportables llega a 108 mercados (países) del mundo, mientras que el complejo maicero llega a sólo 66 países, el maní accede a 63 y la soja a 44 mercados. "En este contexto, es pertinente discutir el rol e impacto que tienen los derechos de exportación que hoy paga el sector; un menor costo por la eliminación de las retenciones nos ayudaría a ser mucho más fuertes en los mercados y crecer más en las exportaciones", afirmó José Alberto Zuccardi, presidente de Coviar.

Este estudio fue presentado al equipo técnico del Ministerio de Desarrollo Productivo, junto con el pedido de eliminar los derechos de exportación (retenciones) que actualmente pagan los principales productos de la vitivinicultura, sector clave de las economías regionales presente en 18 provincias argentinas.

Publicado en Diario "Río Negro", 4 de junio del 2021.

https://www.rionegro.com.ar/la-vitivinicultura-es-el-complejo-agroalimentario-exportador-que-mas-empleo-genera-afirman-1842023/

sábado, 29 de mayo de 2021

Vinos sin Alma.

 


Vinos sin Alma.

Sigue siendo "moda" en nuestro País y el mundo tener una etiqueta de vino y en algunos casos hasta una Bodega. Por esa situación han pasado desde jugadores de fútbol hasta conductores de TV.


Cuando comienzan a aparecer personas "snob", personas que: según la raíz de la palabra en latín son "sine nobilitate", es decir "sin título nobiliario"; yo no lo asocio a alguien de clase inferior que quiere ser de la clase superior, sino a personas que tienen "ausencia de nobleza en su alma".
Por esto y enfocado particularmente a lo que sucede, donde cada vez mas ricos, famosos y deportistas se inclinan al mundo del vino, a comprar o fundar bodegas, por el solo hecho de tener un objeto mas: un vino; como si fuera una casa o un auto, quería repetir en el blog las siguientes palabras:

"Los ricos contratan a Michel Rolland porque se lo pueden permitir. Compran tecnología porque se lo pueden permitir. Compran tierras en zonas de moda porque se lo pueden permitir. Compran botellas que pesan tanto como el vino porque se lo pueden permitir. Compran estatus porque se lo pueden permitir. Su mundo consiste en "llevar una etiqueta", igual que la gente lleva bolsos de Louis Vuitton impregnados de vinilo. 

Se puede comprar el cuerpo de un vino, pero no se puede comprar su alma."
(Alice Feiring).
Publicado en el blog de Fabián Mitidieri.

miércoles, 26 de mayo de 2021

HERVÉ FABRE: “TENEMOS MUCHAS POSIBILIDADES DE SORPRENDER A LOS MERCADOS”. Dueño de Bodegas Fabre Montmayou, el enólogo fue distinguido por Tim Atkins y nominado como Mejor Winemaker del Año de Vinos Tintos. Nueva línea de Reserva y el cuidado del equipo humano.

 

Hervé Fabre, propietario y enólogo de Bodegas Fabre Montmayou, acaba de ser nominado por tercera vez como “Mejor Winemaker del Año de Vinos Tintos” en la 37º edición del International Wine Challenge. Pionero en el desarrollo de la vitivinicultura de alta gama en Argentina, el 30 de junio sabrá si resultó ganador, tal como ocurrió en 2018. 

Integrante de una familia de comerciantes de vino de Burdeos, se sintió atraído por el impulso de los vinos del Nuevo Mundo y decidió invertir en la Argentina para elaborar etiquetas que combinan la excelencia de terruños locales con el savoir faire francés.

Para eso adquirió viejas fincas de Malbec con vides plantadas en 1908 en Luján de Cuyo, 18 km al sur de la ciudad de Mendoza, a 1.150 metros sobre el nivel del mar. Allí construyó su chateaux.

Años después, llegó al Alto Valle de Río Negro, a 40° de latitud sur, y creó Infinitus, transformando antiguas instalaciones en la primera bodega boutique de la Patagonia a partir de viñedos añejos, de baja producción y cepajes nobles.

El mes pasado, además de su nominación, recibió de parte del renombrado crítico inglés Tim Atkin el apelativo de Leyenda de la Enología, en el marco de su Reporte Especial de Argentina 2021 y como reconocimiento a su larga trayectoria y su gran aporte a la industria nacional del vino. 

Hervé Fabre Mejor Winemaker, los diferenciales.

En diálogo con Vinómanos, Fabre destaca el cuidado que la bodega destina al equipo de trabajo y anticipa proyectos.

¿Qué diferenciales piensa que encuentran los jurados en su labor como winemaker?

Creo que fuimos nominados nuevamente por nuestra perseverancia y empeño en mantener la calidad de los vinos desde hace 30 años, gracias a todos los que trabajan en los viñedos y en la bodega.

¿Cómo ve el panorama de los vinos argentinos en general, y de los tintos en particular?

Desde mi llegada al país y hasta hoy en día, la calidad de los vinos argentinos no ha dejado de crecer. Hay muchas posibilidades de sorprender a los mercados con viñedos nuevos, cortes de vinos inéditos y también profesionales jóvenes que aseguran un buen futuro para nuestra viticultura.

¿Cuáles fueron las características de la cosecha 2021 para la bodega y qué perspectivas comerciales le adjudica?

Ha sido una cosecha con gran calidad y con un volumen de uvas razonable. La gran ventaja que tiene la Argentina sobre otros países productores es una calidad casi constante en sus vendimias, lo que evita altibajos que desorientan al consumidor.

¿Qué similitudes y diferencias manejan hoy entre los viñedos que tienen en Mendoza y los de Patagonia a nivel productivo y comercial?

La gran diferencia que existe entre ambas regiones se debe a que la superficie de viñedos es mucho más reducida en la Patagonia que en Mendoza, lo que limita la oferta: no alcanza para cubrir la demanda de los mercados internacionales. No obstante, la manera de cultivar y elaborar los vinos es bastante igual entre las dos regiones con la diferencia de que en la Patagonia la cosecha empieza más tarde por tener temperaturas más frías y en consecuencia presenta una maduración atrasada de las uvas, en comparación con Mendoza.

¿Cuál es hoy el mayor desafío para la bodega?

Nuestra prioridad es cuidar a nuestra gente que trabaja tanto en los viñedos como en las bodegas, a nivel sanitario y también económico. 

¿Qué proyectos tienen en marcha?

Estamos por lanzar una nueva línea de vinos Reserva, basada en la identidad de nuestros terruños.

Productos

En su bodega mendocina, Fabre ofrece las siguientes líneas de vinos:
    • Fabre Montmayou Grand Vin.
    • Fabre Montmayou Gran Reserva Malbec y Cabernet Sauvignon.
    • Fabre Montmayou Reserva Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Syrah y Cabernet Franc.
    • HJ Fabre Malbec/Merlot, Malbec/Petit Verdot, Malbec/Cabernet Franc y Malbec Rosé
    • Phebus Malbec Magnun.

A su vez, desde la Patagonia suma otras dos: Infinitus Gran Reserva Merlot e Infinitus Barrel Selection Malbec y Cabernet Sauvignon. 

Publicado en VINÓMANOS.

https://vinomanos.com/2021/05/herve-fabre-mejor-winemaker/

lunes, 24 de mayo de 2021

Bonarda: el resurgir de una de las uvas más importantes de Argentina. Aunque en los últimos 10 años no se ha producido una importante variación en la superficie plantada con la variedad, sí han crecido la cantidad de etiquetas de Bonarda y los litros de vinos exportados en el mundo.

 


Los datos históricos indican que la bonarda es una de las uvas que ya estaba en nuestro país para los inicios del siglo XX, pero no ha sido hasta la última década que el varietal comenzó a tener cierto reconocimiento dentro y fuera del país.

Pese a que su lugar de origen es la Savona francesa, la Bonarda Argentina se elabora casi exclusivamente en nuestro territorio, ya que, en su tierra natal, donde se la conoce como Corbeau, la producción es casi nula y en Estados Unidos, donde se la llama Charbono, existen apenas un puñado de hectáreas en California.

Llamarla Bonarda Argentina no es un capricho nacionalista o un tema comercial, sino que existe una en Italia que se usa para vinos rosados que también recibe esta denominación, por lo que ese es el modo de diferenciarla.

Si se observan los datos del Observatorio Vitivinícola Argentino hasta el 31 de diciembre de 2020, la bonarda es la segunda uva de alta calidad enológica del país con 18.518 hectáreas en todo el territorio nacional (8,49%), solo detrás del malbec que cuenta con 42.999 hectáreas y el 19,7% del total. La mayor concentración de bonarda se da en Mendoza con 83,53% de la superficie cultivada. De ese total, más de la mitad se concentra en el Este y alrededor del 25% en San Martín.

Según datos de la cosecha 2021 del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la uva bonarda está presente en 11 de las 18 provincias argentinas que cuentan con viñedos: Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Salta, San Juan y San Luis.


Plan Bonarda.

Si bien en todo el país en los últimos 10 años no se ha producido una significativa variación en la cantidad de hectáreas plantadas con esta variedad, sí se ha apreciado una mayor visibilidad en las etiquetas. En parte esto se entiende porque en el año 2011 la Municipalidad de Gral. San Martín estableció como política de Estado el desarrollo y promoción de la Bonarda Argentina. En una asociación público-privada, entre la comuna y aquellos productores que querían revalorizar la uva, más allá de que si eran de

San Martín o no, lanzaron el Plan de Promoción y Desarrollo de la Bonarda Argentina, que en 2020 fue relanzado.

La idea nació a partir de un estudio que demostró el potencial de la bonarda en zonas más cálidas, como es el Este de la provincia. En aquel momento apenas se llegaba a una decena de bodegas que etiquetaban sus vinos con el varietal, mientras que la gran mayoría de la uva era utilizada en cortes por su buena producción. 

Con la exposición lograda con el plan en ferias nacionales e internacionales, el número de etiquetas se multiplicó exponencialmente, alcanzando más 60 en 2018, y se logró revalorizar su potencial enológico, acentuado principalmente la reducción de la producción por hectárea.

Así mismo, con algunos altos y bajos, el crecimiento también se ha visto reflejado en la exportación de la variedad. De 4.084.977 de litros de Bonarda que se vendieron fuera del país en 2011, se pasó a 5.601.770 en 2020, aunque, como ha pasado en el vino en general, la caída en el precio ha sido notable, pasando de 2,25 dólares en 2011 a 1,60 dólares el año pasado, según los datos del observatorio.

Pionero.

Desde hace 20 años, Roberto González, gerente enológico de Nieto Senetiner, emprendió el proyecto de elaborar vinos de alta gama con bonarda. A partir de un viñedo que en aquella época tenía más de 30 años de antigüedad comenzaron a elaborar vinos de alta calidad, con un trabajo desde las plantas, el proceso, el uso de la madera y otros detalles.

“Era una variedad que no tenía demasiado glamour”, reconoció González, pero su trabajo le valió una medalla de oro en el Vinandino del año 2001. Esa premiación la corroboraron con una segunda distinción, esta vez en Vinitaly del 2002, donde le tocó competir con los mejores ejemplares de la patria de origen del varietal, pero salió airoso con otra medalla de oro.

Estos reconocimientos para Nieto Senetiner abrieron camino en la industria e invitaron a otros productores a experimentar en la alta gama con este varietal, algo que se reforzó con el Plan Bonarda, ya ampliado a todos los segmentos.

El compromiso de Roberto González con la bonarda no solo se limitó a los vinos, sino también a la investigación. Así, ha sido invitado a disertar sobre la variedad en Francia y ha viajado a ese país e Italia en busca de la historia de la variedad en Europa y en nuestro país también ha indagado sobre las distintas zonas. En los próximos meses, el enólogo sacará a la venta su libro, donde comparte todos sus años de investigación y su conocimiento sobre la bonarda.

¿Bonarda también en blancos?

Demostrando toda la versatilidad que puede tener el varietal, también hay enólogos que se han animado a hacer un blanco de Bonarda. Blanc de Bonarda -disponible en Tienda Los Andes- llegó un poco por la osadía de la juventud y el espíritu innovador de Matías Morcos.

“Yo era muy chico, todavía estudiante de enología, e iba ya a las ferias y me tocaba servir nuestros vinos en el stand. Me pasaba que la gente se acercaba, probaba algunos vinos, pero me preguntaban qué más había. A partir de eso se me ocurrió darle un plus a la variedad y ofrecer algo distinto. Con la irresponsabilidad de un pibe de 18 o 19 años me mandé a hacer un vino blanco de Bonarda”, recordó el enólogo de Familia Morcos.

Desde aquel momento hasta hoy, la experiencia ha sido muy satisfactoria. “Le ha ido muy bien porque fue algo rupturista en los mercados y en la comunicación. No es porque sea mío, pero en calidad está muy bueno porque es una uva que tiene una versatilidad hermosa”, explicó Morcos.

Además, la bodega sanmartiniana lleva a la cepa emblema del departamento en la línea Familia Morcos, donde presenta un Bonarda de estilo más tradicional. Por otra parte, Matías está llevando adelante un proyecto con pequeños productores del Este en el que intenta revalorizar fincas que han quedado un poco abandonadas y elabora distintos Bonardas con ellos para resaltar su trabajo y el varietal.

Otras expresiones de Bonarda.

Después de Mendoza, San Juan es donde podemos encontrar la mayor cantidad de hectáreas (2.210). Desde allí nace el Mil Vientos Bonarda de Bodega Merced del Estero.

Este vino nace de un viñedo ubicado en La Bebida, Rivadavia, con una altura de 750 msnm, perteneciente a un antiguo brazo del río San Juan, ubicado en una hondonada por donde aún pasa un cauce natural llamado el Estero de Zonda.

Para Sebastián Rodríguez Landi de Merced del Estero, la bonarda “comercialmente es una variedad que no tiene el reconocimiento que se merece”. También contó que es una de las variedades que mejor se adapta a las condiciones climáticas y de cultivo sanjuaninas, dando vinos con niveles de color alto, un perfil aromático frutado predominando la fruta roja, en boca da taninos dulces, acidez agradable y niveles de alcohol moderado.

En Salta, donde hay apenas 48 hectáreas plantadas, el departamento de Cafayate es el que concentra la mayoría con 30. Allí encontramos a Bodega El Porvenir, donde decidieron elaborar un Bonarda que busca mostrar un vino fácil de beber, con mucha fruta y frescura.

Lucía Romero de El Porvenir contó que para lograrlo aprovecharon la frescura natural que le aporta la altura y la amplitud térmica de la zona, sumado a una cosecha temprana. Así lograron un vino que puede acompañar las comidas, pero que también se adapta a distintos momentos de consumo. Debido a la buena aceptación de este vino que lanzaron en 2019, la producción ha ido creciendo y también ha podido  ser exportado a Canadá e Inglaterra.
Publicado en Guarda 14 del Diario "Los Andes" de Mendoza, domingo 23 de