La cepa multifacética que destaca en distintos estilos.
En Argentina, y en el mundo, se celebra el 9 de mayo el día
del Moscato, como se conocen en nuestro país los vinos elaborados con cualquiera
de las uvas Moscatel.
La familia de las uvas Moscatel incluye unas doscientas
variedades de Vitis vinífera, por lo que se sugiere que puede ser la variedad
de uva cultivada más antigua. Como su nombre sugiere, se cree que esta variedad
es originaria del norte de África y fue diseminada posteriormente por todo el
Mediterráneo por los romanos. Debido a esta propagación, también es conocida
con muchos nombres según su lugar de cultivo, como Moscatel de Alejandría,
Zibibbo, Moscatel de Málaga, Romana, Gorda, Muscat y Muscatd’Alexandrie.
La Moscatel de Alejandría fue también una de las primeras uvas que ingresaron a Sudamérica, hace más de 500 años, siendo conocida en Argentina como Moscatel Blanco o Moscatel sanjuanino en la región de Cuyo. Como ya he explicado en mis notas sobre uvas criollas,a su vez es progenitora de varias uvas criollas originadas en Argentina, como el Torrontés riojano, por cruzamiento espontáneo con la Criolla Chica.
Sus racimos son grandes, bastante sueltos, y las bayas son
de buen tamaño, con pulpa carnosa y firme, de color amarillo pálido a verdoso,
con gran poder aromático y un característico perfume amoscatelado, además de un
alto contenido de azúcar. Se desarrolla muy bien en zonas soleadas.
Es una uva blanca muy difundida y versátil que se utiliza para la producción de vinos blancos tranquilos, así como para espumosos y licorosos. Sin embargo, mayormente se emplea para la elaboración de vinos dulces, con aromas potentes, elegantes y florales. Se utiliza también para la elaboración de pisco en Chile y Perú y es la principal variedad de uva en la producción del vino espumoso italiano Asti (también conocido como moscatel Asti), elaborado en la región del Piamonte.
Por otra parte, también ha sido destinada al consumo como
pasas y uva de mesa, muy apreciada por su sabor, pulpa firme, hollejo de
espesor medio y resistencia al transporte. En este sentido, fue una de las
variedades más importantes de San Juan durante décadas en el mercado interno
para consumo en fresco.
El vino Moscato o Moscatel fue incorporado por el INV a la
Ley General de vinos Nº14.878 en el año 2012, definiéndolo como el producto
obtenido a partir de la fermentación de uvas frescas que proviene, al menos en
un 85 %, de las variedades Moscato Bianco o Muscat blanc, Moscatel de
Alejandría o Zibibbo, Moscatel amarillo, Moscatel rosado, Moscatel de Hamburgo
y Moscatel Giallo.
En Buenos Aires, se popularizó a partir de los años 30 una
versión de vino Moscato elaborado por Crotta, con agregado de alcohol vínico y
mosto concentrado para obtener un grado de alcohol entre 15º y 16º y un
contenido de azúcar entre 80 y 90g/l, que da un vino dulce y afrutado. Hoy
continúa siendo un vino muy vendido que se ofrece en botellas de 930 cc y hasta
en damajuanas.
Esto tiene una clara explicación ya que se ofrecía (y ofrece) por copa (en realidad en vaso o en jarra pingüino) en las tradicionales pizzerías de la calle Corrientes e incluso dio nombre a una famosa canción de la banda Memphis la blusera: “Moscato, pizza y fainá”.
Pero hay muchas otras marcas que ofrecen Moscato, entre las
más conocidas El Abuelo o Florio, y que compiten con Crotta en ese atractivo
mercado, con valores de la botella de 930 cc que oscilan de 8 a 10 mil pesos.
Pero ojo, porque ese destino nacional y popular, mayoritario
de la Moscatel en la Argentina, no exime que algunas bodegas se hayan visto
limitadas a elaborar con ella vinos de ese estilo. El enólogo Pancho Bugallo,
socio de Sebastián Zuccardi en la bodega sanjuanina Cara Sur, elabora Cara Sur
Moscatel Blanco Parcela El Duraznero (85 mil $) el vino que considera es,
probablemente, el que tiene más potencial de guarda de todos los que hace,
afinándose mucho en botella y dejando de lado su estandarización como Moscatel
para resultar en un vino blanco salino y mineral, con mucha profundidad. La
cosecha 2021 obtuvo 94 puntos Parker.
Pancho opina que esta variedad blanca puede dar grandes vinos si está en el lugar indicado y se tienen en cuenta todos estos aspectos de la viticultura. Lucia Vairetti, enóloga de Catena Zapata a cargo del Alamos Moscatel de Alejandría (10 mil$), un blanco dulce es muy exitoso desde su lanzamiento hace más de 10 años, destaca que este vino le trae recuerdos de su infancia, porque sus abuelos maternos vivían en una finca en Lavalle (Mendoza) y tenían el parralito en la galería de su casa con uvas Moscatel. Ese aroma intenso y floral que se percibe cuando las uvas están maduras lo recordamos muchos, porque era una uva que típicamente los inmigrantes ponían en un parral para dar sombra en las casas y comer sus ricas uvas en verano.
Catena Zapata ofrece también el La Marchigiana Moscatel (20
mil $) hecho en tinajas bajo ancestrales técnicas naturales de vinificación y
sin agregado de sulfitos. Por su parte, Aleanna, la bodega del enólogo
Alejandro Vigil, tiene su Amiguito Moscatel (26 mil $) y hasta la bodega Chacra,
que elabora en Rio Negro varios vinos de altísima gama tiene su Moscato, claro
que no a 10 o 20 mil pesos, sino a 50 mil.
Si te entusiasmaste con el Moscato y querés festejar su día, podes buscar y comprar estos vinos o, los muchos vermouths que se elaboran con ella, y descorcharlos en tu casa. O mejor aún, salir a celebrar en algunos de los locales gastronómicos que se sumaron a la movida (info provista por Gastonomique Prensa y Comunicación):
Moscato de regalo para celebrar en Casa Bellucci.
Casa Bellucci es una casa de pastas y pizzas artesanales con
moscatería que retoma una tradición porteña y la resignifica en clave actual.
La apuesta se centra en el moscato como eje, un vino históricamente vinculado a
la cultura local desde los años 30 y 40, que aquí se trabaja en distintas
expresiones: desde versiones clásicas —tintas, blancas y espumantes— hasta su
integración en cócteles y preparaciones de la carta. En este sentido, el
moscato no sólo se ofrece por medida, sino que también funciona como base para
tragos, aportando dulzor natural y perfil aromático, además de incorporarse en
recetas a través de reducciones o combinaciones con miel. La propuesta
gastronómica acompaña esta lógica con platos pensados en diálogo con ese
perfil, desde pizzas al molde y pastas caseras hasta postres donde el vino
aparece como parte del desarrollo, como el tiramisú. Con motivo del Día del
Moscato, el próximo sábado 9 de mayo, durante toda la jornada, el restaurante
obsequiará un vaso de esta bebida a
quienes visiten el lugar, reforzando su rol central dentro de una propuesta que
busca reposicionar este varietal en la escena gastronómica porteña.
Dirección: Del Barco Centenera 1699, Parque Chacabuco.
Instagram: @casabellucci.ba
Botella de Moscato Momenti de obsequio en la Casa Blanca de
Habana.
Para celebrar el Día del Moscato, La Casa Blanca de Habana,
en Villa Pueyrredón, propone una acción especial que combina tradición y
espíritu festivo: durante la noche del sábado 9 de mayo cada mesa que cene en
el local recibirá de regalo una botella de Momenti —su moscato propio elaborado
junto a la bodega Foster Lorca— para llevar, entregada al momento de la cuenta
como obsequio de cortesía. Este vino dulce natural, de perfil joven y
equilibrado entre acidez y dulzor, se sugiere para acompañar pizzas más
intensas como la de mozzarella, cuatro quesos o la azul, con base de crema y
cebollas. Para completar esta experiencia bien porteña, la recomendación es
sumar una fainá —con toppings como tomates confit, rúcula o cebolla morada— y
recrear así el clásico trío de moscato, pizza y fainá.
Dirección: Nazca 4301, Villa Pueyrredón.
Instagram: @lacasablancadehabana
Moscato para elegir en Casa Planes
La cocina porteña y 100% casera encuentra su espacio en Casa
Planes, el nuevo proyecto culinario de los chefs y empresarios gastronómicos
Guillermo Busquiazo y Cabito Massa Alcántara, en el barrio de Caballito. Cuenta
con una propuesta para todo el día, con opciones de desayuno, brunch, almuerzo,
merienda y cena, en un ambiente relajado e informal, para disfrutar de una
pausa en la ciudad. Además, cuentan con algunas de las versiones más populares
de Casa Bellucci, otro de sus emprendimientos, especializado en moscatería y
pastas artesanales. Así como ofrecen Moscato de Verano, que lleva moscato tinto
infusionado con almíbar de moscato, agua tónica y albahaca, decorado con una
rodaja de naranja en su presentación, también se pueden pedir moscato tinto y
blanco, ideales para acompañar con sus platitos, como las empanadas de carne a
cuchillo, la fainá de ricotta con mortadela y rúcula y el mbejú de gorgonzola,
entre otras creaciones de la carta.
Dirección: Planes 1400, Caballito.
Instagram: @casaplanes.ba
En botella o en formaro cocktail en el Bodegón de Kimberley
En Villa Devoto, el bodegón de Kimberley se suma a la
celebración del moscato con Momenti, la etiqueta de la casa, que se puede
disfrutar tanto en botella como en versiones más descontracturadas, como el
Moscatoni —con Sprite— o el Momenti Spritz, con agua tónica. De perfil dulce y
con una acidez equilibrada, este vino se presenta como un gran aliado de los
sabores intensos, por lo que desde la casa se sugiere acompañarlo con quesos y
clásicos del menú como las muzzarelitas, la provoleta —en sus distintas variantes—
o milanesas en versiones contundentes, como la napolitana o fugazzeta, logrando
combinaciones que resaltan el espíritu bodegonero de la propuesta.
Dirección: Joaquín V. González 3238, Villa Devoto.
Instagram: @restaurant_kac
Publicado en https://angelyvino.blogspot.com/
https://angelyvino.blogspot.com/2026/05/dia-mundial-del-moscato.html
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