lunes, 24 de septiembre de 2018

Vinos para coleccionar: de Don Valentín Lacrado a lo largo de su historia: 1960 – 1970 – 1990.


Vinos para coleccionar: de Don Valentín Lacrado a lo largo de su historia: 1960 – 1970 – 1990.

Corría el año 1965 cuando Don Enzo Bianchi, ícono de la enología argentina, lanza "Don Valentín Lacrado", un vino de calidad superior en honor a su padre Don Valentín Bianchi fundador de esta bodega mendocina.
El legado de Valentín Bianchi continuó con su hijo Enzo Bianchi y Valentín “Tincho” Bianchi, su nieto; reconocidos enólogos que continuaron la labor de este establecimiento familiar que lleva cuatro generaciones y 90º años creando trabajo y riqueza en la Argentina.
En el marco de los festejos de su 90º aniversario, Bodega Bianchi presenta una edición coleccionable de su vino ícono "Don Valentín Lacrado", un clásico que forma parte de la mesa de los argentinos desde hace cinco décadas.
Para celebrarlos se tomaron tres etiquetas representativas de "Don Valentín Lacrado" a lo largo de su historia: 1960 – 1970 – 1990 y se ilustró una copia fiel de las mismas manteniendo aquellos elementos que se destacaban de cada década: color de la etiqueta, diseño y tipografía.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Bodega Familia Pirri.

Casi a la vera de la ruta 22, en la localidad de Ingeniero Huergo, se encuentran implantados los viñedos del establecimiento de Familia Pirri, la cual se presenta en el mercado con una amplia gama de etiquetas y productos.

Al recorrer las instalaciones con Guillermo Pirri me comenta sobre los inicios de su padre en 1962 y en la actualidad continúa junto a su hermano Edgardo (Ingeniero Agrónomo).

Actualmente trabajan con mas de 100 hectáreas de viñedos entre propios y de terceros. Estos vinos se elaboran en piletas de cemento, tanques de acero inoxidable y crianza en roble para la línea Reserva. 

La bodega cuenta con una amplia variedad de productos que van desde el "Bag in Box" (vino en bolsa de 3 litros), vinos varietales, finos y espumosos. Sus marcas principales son:

El Lobo de Río Negro: vinos genéricos en tinto, blanco, torrontés y rosado.
Cepas Rionegrinas: varietales y genéricos sin madera.
Viñas de Siracusa: varietales reserva complejos con paso por roble.
Espumosos: elaborados con método charmat y tradicional en las marcas Pirri 1931, Medianoche y Cepas Rionegrinas.

Laska Rosé: exótica y escasa cepa del éste de Europa que proviene de unas 15 hectáreas de viñedos con mas 70 años de implantación que se comercializa con la marca Viñas de Siracusa (acá la nota).

La novedad de la Bodega es su línea Cepas Rionegrinas en envase "Bag in Box" de 3 litros. Pude probar el Malbec en esta presentación y presenta una excelente relación Precio/Calidad como vino de consumo diario.

Al recorrer la Bodega con Guillermo Pirri tuve la posibilidad de probar algunos vinos 2018 y me impresionó gratamente el Laska Rosé.


http://fabianmitidieri.blogspot.com/2018/09/bodega-familia-pirri.html

jueves, 16 de agosto de 2018

Reintegros a las exportaciones: malas noticias para la Vitivinicultura.

Reintegros a las exportaciones: malas noticias para la Vitivinicultura.
En el Observatorio Vitivinícola Argentino analizamos las medidas del Gobierno Nacional y cómo impactarán en la industria vitivinícola. El proceso de ajuste que venía reclamando el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha llevado al Gobierno Nacional a suspender la baja de las retenciones para aceites y harinas de soja, la eliminación del Fondo Federal Solidario y a la reducción de los pagos de reintegros a las exportaciones de productos industriales, medida que claramente afecta a la industria vitivinícola.
Las medidas anunciadas, con un objetivo de reducción del déficit público, generarán, según el Ministerio de Hacienda, un “ahorro fiscal” estimado de $ 12.500 millones para lo que resta de 2018 y de $ 53.000 millones para 2019.
Entre las medidas se anunció una reducción de un 66% el monto total pagado en concepto de reintegros a la exportación, de acuerdo a un esquema diferenciado por producto.
Para Hacienda, la justificación de los reintegros a la exportación se debe a los impuestos indirectos que se acumulan durante el proceso de producción y que no tienen una devolución al exportarse. No obstante, sustenta esta medida, en el hecho de que la reforma tributaria y el pacto fiscal redujeron los impuestos al cheque y a los ingresos brutos.
En nuestro país, desde 1962 existen estímulos fiscales a las exportaciones. Uno de ellos, el reintegro, a pesar de haber comenzado a otorgarse en 1965, se encuentra legalmente vigente desde 1991.
Estos estímulos corresponden al reintegro que el Estado hace a los exportadores de los tributos interiores que se pagaron en las distintas etapas de producción y comercialización de bienes nuevos argentinos entre los que se encuentran tributos nacionales (Débitos y Créditos bancarios, derechos de importación y tasa estadística), tributos provinciales (Ingresos Brutos y Sellos) y municipales (tasa de seguridad e higiene).
Actualmente los niveles de Reintegro a la Exportación aplicables a diferentes posiciones arancelarias, entre ellas los productos vitivinícolas son los siguientes:
Posición arancelariaNombreValor reintegro actual
80610Uva en fresco3,50%
80620Pasa de uva3,00%
200961Jugo concentrado de uva6,00%
200969Jugo concentrado de uva6,00%
220410Vino espumoso6,00%
220421Vino en recipiente con capacidad inferior o igual a 2 l6,00%
220421Vino en recipiente con capacidad inferior o igual a 5 l6,00%
22042911Vino. Los demás5,50%
22042919Vino. Los demás5,50%

Recientemente realizamos un estudio con el objetivo de determinar el valor de los impuestos contenidos en el precio FOB de los productos vitivinícolas exportados, donde se cuantificaron todos los tributos correspondientes al proceso de comercialización de vino argentino en el exterior, incluyendo los impuestos que se pagan tanto en forma directa de cada uno de los eslabones – agrícola, industrial y comercial – más el aporte indirecto que considera las interdependencias sectoriales hacia atrás y hacia adelante.
Asimismo, se tomaron en consideración los pagos impositivos que resultan como consecuencia de las retribuciones a los factores que realiza la cadena, siendo éstos parte del aporte indirecto (hacia adelante) de la recaudación fiscal. Por otra parte, la cadena vitivinícola utiliza insumos que pagan impuestos a la producción, que constituyen un efecto indirecto hacia atrás y forman parte, por ello, de los aportes indirectos.
En el estudio se concluyó que estos impuestos representan un porcentaje mayor al porcentaje del reintegro recibido. Estos resultados de las estimaciones realizadas, motivó a que la Industria Vitivinícola solicitara aumentar los reintegros a las exportaciones de forma de compensar los tributos interiores que los exportadores pagan en las distintas etapas de producción y comercialización de vino, esto es, disminuir la presión fiscal sobre las exportaciones vitivinícolas.
En el caso de los reintegros a las exportaciones del vino fraccionado (de 6% sobre el valor FOB) se concluyó que el porcentaje de impuestos contenidos en el valor promedio FOB es de a 8%, es decir un 2% mayor al reintegro recibido. En el caso de las exportaciones de vino a granel (5,5% sobre FOB) esta diferencia es aún mayor ya que los impuestos contenidos en el precio FOB significan un 10,5% del precio FOB, es decir una diferencia de 5 puntos porcentuales.
Cabe destacar además que la industria vitivinícola presenta una importante carga impositiva evaluada en toda la cadena productiva. Recientemente se realizó un estudio con el objetivo determinar la carga impositiva que soporta el sector vitivinícola de Argentina definiendo a la carga impositiva  como la relación entre el total de impuestos que tributa la industria y el excedente de explotación empresario. Los resultados obtenidos muestran que, evaluada en su conjunto, la industria presenta un 65,4% de carga impositiva, en tanto que en la producción primaria esta relación es de 43,4%.
A estos resultados de carácter impositivo (retenciones a las exportaciones inferiores al impuesto contenido en el precio FOB) y carga impositiva se suman a otros factores que inciden negativamente en la competitividad del sector con efectos distributivos claramente significativos hacia las bases de la cadena:
  • Altos costos de transporte que representan entre un 6% y un 12% del valor FOB, lo que nos coloca en desventaja con nuestros competidores ya que pueden operar con un costo de transporte hasta del 40% menor en relación al costo de Argentina.
  • Es posible estimar que ante un posible AUMENTO EN LAS EXPORTACIONES DE VINO DE 5% significaría la producción de MÁS DE 1.300 HECTÁREAS ADICIONALES, mientras que un aumento de 10% representaría alrededor de 2.700 HECTÁREAS MÁS
  • Se estima que en 2016 la producción, elaboración, fraccionamiento y venta de vino en los mercados externos generó más de 5.700 PUESTOS DE TRABAJO EN LA PRODUCCIÓN DE UVA mientras que EN LA ELABORACIÓN FUERON CERCA DE 6.800 puestos de trabajo de equivalencia a dedicación plena. Esto marca el impacto que tendría en el empleo el aumento de exportaciones.
  • El vino es un producto de origen agrícola, pero con fuerte valor agregado: por cada dólar facturado en exportaciones, aproximadamente 30 centavos es valor agregado
La vitivinicultura argentina tiene condiciones y características que desde el punto de vista socio económico la destacan, entre ellas la intensidad en el uso de mano de obra y el alto valor agregado, razones que justifican ampliamente la reducción de la carga impositiva de la cadena.

miércoles, 15 de agosto de 2018

El espumante es un vino y como tal no debe tributar impuestos.

El espumante es un vino y como tal no debe tributar impuestos.


La exención del impuesto a los espumantes vence a fin de año y aquí presentamos un documento de descarga gratuita, elaborado por el Observatorio Vitivinícola Argentino y la Corporación Vitivinícola Argentina, en el que se fundamenta la eliminación del impuesto interno al espumante en tanto es un tipo de vino y los vinos no tributan impuesto interno, al tiempo que las empresas han realizado importantes inversiones en los últimos años que le han dado dinamismo y diversidad a la categoría. En el último tiempo las ventas de espumantes se han resentido por lo cual eliminar el impuesto se hace fundamental.
Este trabajo, además, muestra la caracterización de los espumantes en Argentina, su producción, las ventas en los mercados interno y externo y las inversiones que han desarrollado las empresas que los producen.
En el período 2005/2015 (aplicación del Programa) el volumen de espumante fraccionado y el número de bodegas fraccionadoras creció significativamente, pasando en el primer caso de 22 millones a 49 millones de litros y de 61 bodegas fraccionadoras a 167.
En 2017 la cantidad de empresas suman 133 y el volumen de elaboración 42 millones de litros.
En línea con el aumento de la producción, las ventas (despachos) de espumante en el mercado interno crecieron de aproximadamente 22 millones de litros en 2005 a 46 millones de litros en 2015 (un crecimiento acumulado del 106%).
El último año se registró una leve caída, alcanzado los 39 millones de litros el volumen de venta en Argentina.
Fotos ilustrativas web.