domingo, 22 de diciembre de 2019

Los vinos en lata llegan con todo este verano para competir contra la cerveza.

Los vinos en lata llegan con todo este verano para competir contra la cerveza.

Son de alta calidad a precios accesibles. Un formato para atraer a los jóvenes.

La industria vitivinícola argentina tiene grandes expectativas en la "revolución de la lata para el vino" y así varias bodegas están lanzando algunos de sus productos en este tipo de envase.
"Entender lo que significó para la cerveza este envase entre 2015 y 2018 es abrir una oportunidad de ganar mercado para el vino", aseguraron desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar).
Según datos de Kantar Worldpanel, 43% del volumen de cerveza que se vende hoy en el país es en lata, 37% más que en 2015; este año la venta de cerveza en lata creció 35% en relación a 2018 y ya tres de cada 10 consumidores de cerveza sólo lo hacen en lata.
Para la Coviar, "la lata le aporta diversidad al vino, por la oportunidad de llegar con una mayor variedad de productos a distintos y nuevos consumidores, practicidad, para abrir nuevas instancias de consumo, en especial para los blancos y rosados".
Además, brinda la posibilidad de "llegar con precios más bajos por producto, ya que se fracciona la cantidad vendida, para ampliar el abanico de opciones comerciales y de promociones a lo ya existente".
Según el ejecutivo, además de ofrecer nuevos momentos de consumo, "el vino en lata es un producto de alta calidad que mantiene el sabor intacto de la bebida en un envase práctico, innovador y cómodo".
Asimismo, Agnello remarcó que "la lata es un envase sumamente sostenible, debido a que es 100% e infinitamente reciclable, ahorra energía y emisiones de gases".
Publicado en Diario "Río Negro", 20 de diciembre de 2019.

viernes, 20 de diciembre de 2019

¿Qué vinos elegir para el verano?

¿Qué vinos elegir para el verano?

En la época más cálida del año es importante tener algunos cuidados a la hora de disfrutar un vino.

Para potenciar el disfrute del vino en verano es realmente importante tener en cuenta la temperatura de servicio del vino, entre otros.
En esta nota del sitio Vinetur, la sommelier y periodista Mariana Gil Juncal brinda varios consejos para tener en cuenta a la hora de descorchar una botella durante los meses más cálidos del año. Para apuntar.
1. Beber a bajas temperaturas de servicioLos maridajes de estación hablan justamente de este tipo de elecciones: preparaciones frescas o frías en verano acompañadas con vinos que sean servidos a bajas temperaturas. El vino blanco, rosado o espumoso debería estar conservado en una cava o refrigeradora a bajas temperaturas. Y para mantener la temperatura durante todo el servicio deberían siempre acercar a la mesa una frapera o balde con hielo para que las bajas temperaturas se conserven pese al calor del ambiente.
2. Elegir vinos ligeros. Con el calor, el cuerpo siempre estará más proclive a recibir bebidas y alimentos contrapuestos a la temperatura del ambiente. Motivo por el cual los vinos más frescos y ligeros son los ideales para el verano. Blancos, rosados, espumosos y tintos jóvenes son los aliados del verano. Un consejo: los tintos los podemos refrescar un poco más para evitar que el alcohol sea la primera sensación que percibamos tanto en nariz como en boca. Siempre es preferible servir el vino un poco más fresco que cálido.
3. Elegir vinos con refrescante acidez. La acidez del vino blanco joven es la espina dorsal. Es el alma de cada botella. Es lo que hará que podamos no sólo refrescarnos en verano, sino que además será el sostén del maridaje que elijamos. ¡Recordemos siempre que un vino blanco sin acidez es un vino sin vida! Para que un vino blanco, y también rosados y espumosos, se puedan lucir en nuestras copas la acidez debe estar siempre presente.
4. Elegir vinos con graduaciones alcohólicas medias o bajas. En el frente o en la contraetiqueta de cada vino que elijamos es obligatorio exhibir la graduación alcohólica. En verano es ideal elegir vinos que no sean tan alcohólicos para no favorecer la deshidratación. Más allá de este consejo, siempre es indispensable beber dos copas de agua por cada copa de vino. 

Qué vino elegir en verano

Vinos blancos
  • Cuidar siempre la temperatura de servicio para que resalte la acidez y aplaque las sensaciones cálidas del alcohol.
  • Temperatura de servicio: 7 a 9  grados.
  • Maridaje: ideales para acompañar ensalada con mariscos o pescados grillados.
Vinos espumosos
  • Se suman las burbujas que aportan un toque de frescura extra a la acidez.
  • Temperatura de servicio: 6 a 8 grados.
  • Maridaje: ideales con bocados frescos, mousses o patés.
  • Vinos rosados
  • Clásicos en esta época del año. Frescos como los blancos, pero con destellos de los tintos.
  • Temperatura de servicio: 10 a 12 grados.
  • Maridaje: ideales con carnes blancas, quesos suaves, ensaladas y sushi.
  • Vinos tintos jóvenes

viernes, 15 de noviembre de 2019

La Bodega Piatelli, del empresario norteamericano Jon Malinski, construye un wine resort en Cafayate, Salta. El prestigio mundial de los vinos argentinos.

Una bodega que invierte a contramano de la crisis.

La Bodega Piatelli, del empresario norteamericano Jon Malinski, construye un wine resort en Cafayate, Salta. El prestigio mundial de los vinos argentinos.
Si ser emprendedor implica, en todos los casos, ser aventurero, bien vale detenerse en Jon Malinski (76), un norteamericano que quiere invertir en la Argentina de 2019. Oriundo de Minnesota, tras una carrera de negocios diversa pero exitosa, al dueño de Bodega Piattelli no parece amedrentarlo la situación actual. Llegó a la Argentina en 2001 pero, mientras todos veían la crisis, él vio otra cosa. De manera fortuita, recaló en Mendoza y su olfato lo llevó a comprar una finca en Agrelo.
“Empecé a conocer vinos de altísima calidad que no estaban muy volcados a la exportación. Allí encontré una oportunidad. Y por eso pensé en crear Piattelli y transformarla en una compañía internacional”, explica hoy. Y asegura no saber cómo llegó a transformarse en bodeguero. Cuando arribó al país, estaba completamente retirado y su único contacto con el mundo del vino era “disfrutar mucho mientras lo bebía”.
En 2007, la finca de Agrelo entregó su primera cosecha y se transformó en una en una empresa con el lanzamiento de la marca Piattelli. En 2009, Malinski comenzó a explorar el valle de Cafayate, Salta, donde compró 200 hectáreas en las que inauguró su segunda bodega en 2012, con un centro de visitas que anticipó el paso que está dando ahora.
La próxima inversión de Malinski se anota en la línea seguida por las grandes bodegas: sumar un negocio turístico a la elaboración de vinos. Piattelli está construyendo un exclusivo wine resort en Cafayate, con cabañas de primer nivel, un spa e instalaciones para eventos que se inaugurará en noviembre de 2020. Añadió una web específica para conectar el vino con los atractivos turísticos de la zona. “No hay mejor inversión que atraer a gente de todo el mundo a disfrutar de nuestro valle y nuestros excelentes vinos. Y eso será muy bueno para nuestra marca”, explica Malinski. El empresario sabe que el momento es crítico, asimilable al momento de su llegada al país, y que “habrá ganadores y perdedores”. Confía estar entre los primeros: “Los que se enfoquen en la calidad van a ganar, porque eso es lo que pide el mercado internacional. Son tiempos difíciles, otra vez, pero los argentinos los van a saber superar y las inversiones deben hacerse. Hay que mantenerse activos y aprovechar los avances de calidad de los últimos años. Los vinos argentinos son reconocidos en todo el mundo, son de alto nivel”. Para Malinski, la clave es “reinventarse y saber cambiar antes de estar obligado a hacerlo". "Cuando uno cambia porque debe cambiar es demasiado tarde.”
Compañía. Una pieza central de su plan de negocios es Arlene, su esposa hace 50 años y, según sus palabras, su “única socia”. Lo acompañó a lo largo de su extensa e inquieta carrera empresarial, en la que no faltó nada: una fábrica de fotocopiadoras cuya venta capitalizó al extremo, ocho años tumultuosos en la Rusia post-soviética volcado a las telecomunicaciones, un explotación ganadera en Wyoming, inversiones en real estate que todavía manejan sus hijos y hasta la cría de búfalos en Lakeville, Minnesota. Malinski sugiere que Arlene es quien pone el freno si alguna aventura inversora se excede. Hoy, maneja el diseño y la estética del wine resort de Cafayate y transita a la par de su esposo los dos o tres meses al año que pasan en la Argentina, repartidos entre Mendoza, Salta y Buenos Aires.
Bodega Piattelli exporta el 80% de la producción. Estados Unidos es su cliente principal, pero también vende a Canadá, Reino Unido, Brasil, Australia, México, Corea del Sur, Suiza y varios mercados más. “Si se mantiene la relación precio-calidad, los precios incluso pueden subir un poco”, confía su dueño. Bajo la conducción de la enóloga Valeria Antolín, entre sus establecimientos de Agrelo y Cafayate tiene capacidad para producir 1,2 millones de litros de vinos malbec, cabernet sauvignon, torrontés y chardonnay. Su marca pionera es Piattelli, a la que luego se sumaron Trinitá y, por supuesto, Arlene.
Malinski se integró a la forma de hacer negocios en el país, pero eligió no tener socios locales: “El que toma las decisiones siempre debe moverse rápido. Y las sociedades a veces generan desacuerdos y demoras. Los chinos dicen que se viaja más rápido estando solo, pero se llega más lejos de a muchos. Hay que balancear las dos cosas. Y conseguí armar un gran equipo en la Argentina”.
En su filosofía para invertir no existe el miedo. Si hubiese elegido otro país, tal vez no hubiera sido lo mismo: apunta que en Estados Unidos la tierra es más cara, por lo que el rendimiento de una bodega como la suya llegaría recién en el largo plazo. En la Argentina dice sentirse como en casa y en sus visitas frecuenta al gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, a quien considera “un verdadero caballero, muy accesible”. Malinski acepta que algún empresario de su país lo mandaría al psicólogo por confiar en la Argentina, pero también cree que les falta información, vital para las buenas decisiones: “Invertir en la Argentina es para una clase especial de personas. Y en Estados Unidos hay mucha gente especial que tiene dinero para invertir. Si vienen aquí, van a encontrar un país hermoso, diverso en nacionalidades y regiones, con gente amable y una gran cultura. Todos leen los diarios y allí se ve siempre el lado malo, pero no todo es negativo”.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Quilmes se mete en el negocio del vino y lanza una “botellita”.

Quilmes se mete en el negocio del vino y lanza una “botellita”.

Llegará con tapa a rosca en 375 ml. Se venderá solo en CABA en 400 puntos. Desarrollan prueba piloto con “vino tirado¨.


El gigante de la cerveza pone un pie en la industria del vino. El rumor corría desde hace unos meses, pero nada hacía suponer que lo haría desembarcando en segmento de consumo “personal” y con un tinto y otro blanco en botella 375ml. A lo que también le sumarán el desarrollo la categoría de “vino tirado”.
“Root” es la marca con la que la empresa saldrá al mercado. Serán dos vinos: uno malbec- syrah y  el otro chenin, en envase de 375ml y con tapa a rosca.
Además, también extenderán en algunos puntos el concepto de “vino tirado”, es decir, que al igual que se hace con la cerveza, harán punta con este concepto que hasta la semana pasada, era exclusivo de la cerveza. 
Fuentes cercanas a la empresa confirmaron que se trata de una prueba piloto pequeña que realizarán sólo para CABA en 400 puntos de ventas. Explicaron que encontraron que el consumidor argentino, en el segmento de vino, tenía muy pocas ocasiones de consumo “personal” y así surgió parte del proyecto.
Hasta el momento sólo comercializarán 85 mil botellas en esta primera etapa, pero si el proyecto funciona la idea es comenzar a trabajar para agrandar este espacio.
De hecho, a pesar de que Quilmes tiene una de las distribuciones de bebidas más grandes de la región, con la que llega diariamente a 300 mil puntos de venta, lo cierto es que es que este proyecto contará con un tercero. En este caso, la empresa Conyntra, especializada en la distribución de productos gastronómicos premium -en su mayoría importados- será la encargada de colocar en producto en Capital Federal.
La “botellita”, que contiene dos copas (375ml), se venderá a $ 100 tanto el tinto como el blanco. Este producto es elaborado en Mendoza, bajo una sociedad estratégica con el grupo Origin Wine, que en nuestra provincia controla Mendoza Vineyards y Finca La Anita.
Cabe recordar que Cervecería y Maltería Quilmes es una de las compañías de bebida más grande de América Latina, y que si bien, se la asocia a las cervezas, lo cierto es que, produce, elabora, distribuye y comercializa también, gaseosas, aguas minerales, jugos e isotónicos, en alianza con PepsiCo y Nestlé.

Un espacio que crece.
Hasta hace unos meses, la ocasión de consumo llamado “personal” para la industria del vino era, prácticamente, un espacio desconocido.

Así lo muestran los números del INV, que advierten que en el caso del envase en botella, las de hasta 650 cm, tienen menos del 1% del total del share del mercado del vino. Y el vino en lata, para el mercado interno todavía no aparece en desagrado del organismo.
Sin embargo, en las últimas tres semanas, Bodega Estancia Mendoza, Bianchi, Zuccardi y Peñaflor, decidieron sacar al mercado vino en lata. Nada mal para una industria que es acusada sistemáticamente de no innovar al ritmo que lo hace su competidora más cercana, la cerveza.
Los últimos números dados a conocer por el INV, muestran que los despachos al mercado interno mostraron un aumento para el período enero - setiembre del 2,3%.
Esa suba en el volumen está dada por la suba de las ventas en tetra brik, en botellas de 1,125 litros y en bag in box, que en último tiempo volvió a crecer.
La suba de la venta en tetra está dada por los precios relativos y el hecho, de que el vino hoy se ubica, en precio debajo de la cerveza. En tanto, el “botellón” creció 34,5%, impulsado principalmente por una bodega de la zona Este. En tanto, el bag in box, creció 59%.

Publicado en Guarda 14 del Diario "Los Andes" de Mendoza, lunes 28 de octubre de 2019.