viernes, 27 de octubre de 2023

Bodega y Viñedos Suc. de Jaime Picotti S.C.

Bodega y Viñedos Suc. de Jaime Picotti S.C.

 


Bodega “Regina” de Ítalo Rafaelli /

Bodega y Viñedos Suc. de Jaime Picotti S.C.

Cabe recordar a don Ítalo Rafaelli como el primer bodeguero de esta colonia, iniciando su actividad vitivinícola con la inauguración de su bodega en el año 1928. La cual, nace como una pequeña bodega para vinificar su propia producción de uva y, luego, empieza a moler la cosecha de otros productores alcanzando una capacidad de 3.200 cascos, equivalente a 640.000 litros de vino. Su enólogo era don Fernandino Ferrovante.
Asimismo, es importante destacar la vocación de servicio de don Ítalo, habiendo sido el primer Presidente de la Comisión de Fomento de la Colonia agrícola Villa Regina en el año 1930. Era expresión de su idea de comunidad, que: "Nada verdaderamente importante se ha conseguido nunca sin entusiasmo"
En el año 1936 esta bodega es adquirida por el ingeniero agrónomo don Jaime Picotti, quien ha elaborado vinos de mesa tipo blanco, clarete y un vino blanco Especial.
Ante su primera elaboración y en la descarnada liturgia de la desnudez esencial: el vino en gestación y su devoto, don Jaime al pie de la cuba llena su copa, la eleva y parodiando al filosofo racionalista Descartes, expresa:
“Bebo, luego existo” ¡Salud!
Vinos producto del trabajo y el sol, que eran fraccionados y distribuidos al principio en bordelesas y luego en envases de vidrio, siempre bajo la única marca VALREGINA.
Don Jaime era un profesional abnegado, que trabajó tenazmente y que volcó todo sus atributos técnicos y sus energías en el desarrollo y expansión de su propia actividad vitivinícola, logrando así vinos de mesa de calidad reconocida.
La bodega con los años fue ampliando sus instalaciones e incorporando modernos elementos de vinificación, hasta alcanzar una capacidad total de vasija vinaria de 1.800.000 litros. La misma, ha sido registrada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura bajo el N° N 71563.
Tras la desaparición física de don Jaime, sus herederos comenzaron a girar bajo la razón social Bodega y Viñedos Suc. de Jaime Picotti S.C.
En los albores de la década de 1990 esta firma deja de elaborar y solicita la baja de su actividad ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

* Publicado en Afiches de bordelesas de vino de la Patagonia Norte - Facebook.

 
Autor: Federico Witkowski.

*** Nota: un "lapsus" que suele pasar en investigaciones es el nombre del Sr. Ferravante.

Es Ferdinando Ferravante.

Los primeros inmigrantes de Colonia Regina fueron contactados  en Italia por Ferdinando Ferravante.

Ferdinando Ferravante, administrador de la Compañía Ítalo Argentina de Colonización (C.I.A.C), quien invita a Giuseppe Ferravante, padre de Andrés Ferravante (que fuera o es Presidente del Club Italia Unida de Gral. Roca), a trabajar en nuestra Argentina; esta familia luego se traslada a la Ciudad de General Roca y es una de las familias colaboradoras del Club Italia Unida.

Ferdinando Ferravante es uno de los fundadores de "Forza, Amore e Intelletto", primer Secretario-Tesorero de LA F.A.I. “FORZA, AMORE E INTELLETTO” en 1926 que por 1939 pasa a  llamarse  "Círculo Italiano".

Muy buen trabajo de Federico Witkowski de recuperar estas historias.

Publicado en ¡BIEN DE REGINA!

Esta foto que publica Natalia Altamirano es un recuerdo y rescate publicado en  el grupo "Villa Regina fotos antiguas. Fotos del recuerdo" el nonno Renato Picotti "Toti" en la bodega familiar.

Se observa la bordalesa de la bodega de la Sucesión de Jaime Picotti Soc. Colectiva (publicada por Federico Witkowski). Esta bodega continuada por sus descendientes entre ellos "Toti" Picotti fallecido el 19/01/2023 a los 91 años, Italia (su mujer), hijos y familiares. Recuerdos de aquellas bodegas y de una Regina y Valle del Río Negro pujante.

 

 

viernes, 29 de septiembre de 2023

El enorme legado de Alcides Llorente.

 


El enorme legado de Alcides Llorente.

El pasado 19 de septiembre se conoció la noticia de la partida del Ingeniero Agrónomo Alcides Llorente, quien dedicó gran parte de su vida a fomentar la vitivinicultura en la región. Más P se comunicó con algunos de los profesionales que lo conocieron en distintas etapas de su carrera para conocer más sobre su historia y la importancia de su legado.

Llorente, quien "conocía muy bien de la viticultura y sobre todo acá en Patagonia". Foto: gentileza del INTA Patagonia Norte.

“El vino es el embajador, abre puertas, hace amigos” dijo alguna vez el Ing. Alcides Dumas Llorente en una entrevista. Proveniente de una familia de inmigrantes españoles, nació en el año 1938 en Luis Beltrán, Río Negro; hizo el secundario en Choele Choel hasta que se trasladó a Bahía Blanca para estudiar Ingeniería Agrónoma. Más tarde, elegiría la ciudad de General Roca como su estancia definitiva, donde vivió junto a su esposa Mabel Baqueiro. Desde allí, trabajó incansablemente para fomentar la vitivinicultura en la región.

En una de sus primeras etapas como profesional, dio clases en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad del Comahue. Uno de sus colegas por esos tiempos, el Ing. Federico Witkowski recuerda que Alcides Llorente fue docente de la Cátedra de Viticultura a partir del año 1969 de la Universidad del Neuquén y, desde 1972, como Universidad Nacional del Comahue hasta el año 1976. Además, el Ing. Llorente fue decano de dicha facultad.

“Fue una persona de actitud resuelta que ha sobresalido por sus valores éticos y morales, de hombría de bien, que tenía un aire agudo e inteligente, sencillez cabal, conducta intachable, modestia ejemplar. Un docente que transmitía excelentemente bien los conceptos teóricos y prácticos de la ciencia vitícola” se refirió Witkowski, quien además lamentó que con el fallecimiento de Llorente “ha perdido la región patagónica y la nación argentina, a una persona que ha dedicado su vida y lo mejor de su inteligencia a la actividad vitivinícola”.

“Fueron muchas las horas de esfuerzo haciendo correctamente su trabajo y concentrándose en el uso adecuado de los recursos disponibles” agregó Witkowski y destacó que Llorente fue una pieza técnica clave en el Programa de Desarrollo Vitivinícola de la provincia de Río Negro, con una participación relevante en los programas denominados los Vinos Finos de la Zona Fría 1988 y el Champán de la Zona Fría 1989. Esta altura profesional de Llorente, le permitió ser un relevante especialista nacional y un referente internacional en el mundo de las viñas y el vino.

Nos ha dejado una cantidad importantísima de trabajos de investigación sobre la temática vitivinícola de nuestra región. Con la muerte del Ing. Llorente se ha ido el último de los referentes históricos de la vitivinicultura nacional” finalizó Witkowski, quien es profesor jubilado de la misma facultad, fue alumno de Llorente y más tarde llegó a ser profesor titular de la materia de viticultura de la Universidad ubicada en Cinco Saltos.

Entre las chacras o en el aula, dejó un enorme legado.
Foto: gentileza del INTA Patagonia Norte.


El trabajo con el Centro Regional Patagonia Norte del INTA.

Alcides Llorente era planta permanente del INTA desde fines de los 60 y, según reconoce el Ing. Mario Gallina de dicha institución, Alcides siempre estuvo en contacto históricamente con el sector vitícola de Río Negro y, a partir del año 99 o 2000, con su desarrollo en Neuquén.

“En Río Negro vio toda la dinámica de los 60’s, había casi 18.000 hectáreas de vid para vinificar y luego comenzó a decrecer esa superficie en los 70, porque bajó el consumo de vinos y porque la rentabilidad del área vitivinícola de los productores iba decreciendo, por competencia con Mendoza y por sustitución de otras bebidas por el vino”, recuerda.

En los 80’s Alcides Llorente también siguió trabajando, hasta llegar al 2004 cuando él se jubiló “que habría unas 2.500 hectáreas o 3000 en Río Negro, pero Neuquén fue aumentando la superficie, con el desarrollo del Chañar en la tercera etapa, él también participó, asistió técnicamente en las variedades a plantar y también en la evaluación de los proyectos vitícolas para el banco que era el que financiaba esos proyectos” explicó el Ing. Gallina.

Otro aporte que él hizo fue con la uva de mesa, con la cual comenzó a principios de los 90. “Él (Llorente) empezó a traer variedades de donde podía y a ponerlas en sistema de conducción de parral y de ahí difundir el cultivo a los productores que básicamente no había antecedentes acá. Después vino Expofrut al Valle Medio con un gran desarrollo de más de 100 hectáreas”.

Otro aporte fueron las capacitaciones, después de la tercera etapa en la provincia de Neuquén con un programa del Centro Pyme. Se generaban capacitaciones en diferentes localidades donde se experimentaba con variedades y su aptitud, en varias localidades del interior neuquino. “Él también estuvo en eso y capacitando gente en cada lugar, la gente que llegaba a pedir asesoramiento al INTA” explica el Ing. Gallina.

En Río Negro Llorente era un gran conocedor de la ampelografía “ayudaba a las empresas o a los productores a diferenciar, porque era muy común que dentro del viñedo hubiera muchas variedades, antes se estilaba así, estaban todas mezcladas, entonces a purificar esos viñedos, a decir cuál era tal variedad”.

A las nuevas generaciones les diría que lo lean en alguno de sus trabajos que ha escrito por su conocimiento técnico y después por su rectitud, su seriedad, su responsabilidad en el trabajo. Conocía muy bien de la viticultura y sobre todo acá en Patagonia… no escondía para nada su conocimiento y le enseñaba a quien lo necesitara o a quién le viniera a consultar, siempre desde el INTA”, finalizó Gallina.

Llorente ha dejado una cantidad importantísima de trabajos de investigación sobre la temática vitivinícola de la región. Foto: gentileza INTA.

Siete Copas y el contacto con nuevas generaciones.

El Licenciado en enología Mario Lascano, recuerda que cuando llegó de Mendoza, Alcides ya no estaba en el INTA, pero era el referente “todo el mundo me hablaba de él. Yo lo conocía sin conocerlo y cuando tuve el gusto, la verdad que me llamó la atención que era una persona que ya estaba jubilada, pero que tenía unos conocimientos muy importantes de todo lo que era la zona” explica el enólogo de Roca.

“Me llamó la atención que era un tipo que estaba súper actualizado en todas las cosas. Tenía unos criterios muy interesantes. A mí me sirvió mucho, porque yo trabajo no solamente acá en la zona de Alto Valle, sino que trabajo en Valle Medio, de donde es él, entonces también me sirvió mucho la información que él me transmitía” dijo.

“Era una persona que estaba todo el tiempo estudiando, probando vinos de distintos lugares, era un placer hablar con él e intercambiar opiniones” recordó Lascano, el enólogo que compartió con el Ing. Llorente varias degustaciones en el grupo Siete Copas, un grupo de amigos que se juntaban todas las semanas a degustar distintos vinos y después a cenar.

Como lo definen quienes lo conocieron, el Ing. Alcides Llorente fue un referente histórico de la vitivinicultura regional y nacional. Aunque sus conocimientos también llegaron a otras partes del mundo, un inquieto, un soñador y una persona que dejó un valioso legado para las actuales y futuras generaciones en el sector del vino.

Más Producción de La Mañana del Neuquén.

* Publicado en Diario La Mañana del Neuquén.
Por Mariana Lesa Brown.29/09/2023.

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Falleció Alcides Llorente, un referente del sector vitivinícola.

 


Falleció Alcides Llorente, un referente del sector vitivinícola.

Anoche, martes 19 de septiembre, falleció el Ingeniero Agrónomo Alcides Llorente, uno de los máximos exponente de la industria vitivinícola de la Patagonia.

Era el menor de sus seis hermanos, nacido en 1938 en la localidad de Luis Beltrán donde curso el colegio primario. Los estudios secundarios los hizo en Choele Choel y el título de grado lo obtuvo en la Universidad Nacional del Sur, Bahía Blanca.

Fue becado a Francia donde se especializó en el tema vitivinícola. Desarrollo la mayor parte de su actividad profesional en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en el Alto Valle con aportes únicos para la actividad.

Una gran pérdida sufren los Valles de la Patagonia con el fallecimiento de este enorme profesional.

Publicado en La Mañana de Cipolletti.

domingo, 17 de septiembre de 2023

Emilio Lino Gennari, fundador de la bodega Gennari cumple 101 años.

 


Emilio Lino Gennari, fundador de la bodega Gennari cumple 101 años.

Emilio lleva 66 años de fructífera tarea. Junto a su hijo y nietos forman un gran equipo de trabajo con sus empleados. Su suegro fue don Juan T. Fernández recordado hombre de Roca.

Por Lic. Vicky Chávez.

Ante la búsqueda de hechos históricos del Alto Valle de Río Negro y Neuquén nos encontramos con descendientes de pioneros que gentilmente acceden a ponernos en contacto con los protagonistas. Este fue el caso de don Emilio Gennari con el que pudimos conversar.

Don Emilio Lino nació el 23 de septiembre de 1922 en Colonia Rusa, localidad cercana a General Roca. Es hijo de padres italianos de Mandola, pueblo cercano a Nápoles. Julia y Nazareno Gennari tuvieron diez hijos. Vivieron con sus padres en Bahía Blanca y luego arribaron al valle, asentándose en Colonia Rusa. Don Lino cursó la escuela primaria en el Colegio San Miguel de la localidad de Stefenelli. Realizó el servicio militar en la Brigada 6ta. de Caballería en Neuquén.

Se casó a los 23 años con Nélida Fernández hija de Juan T. Fernández de la localidad de Mainqué con la que tuvieron tres hijos. Hugo, papá de Marcela Gennari; Osvaldo y Ana.

Nos relató que en 1957 comenzó con su esposa el emprendimiento en Fernández Oro que en un principio se dedicó al secado de fruta. Fue muy curioso cómo encontró el predio donde comenzó con la empresa. En ese entonces vivía en Huergo, ya tenía unos ahorros para comprar una casita y un pedazo de tierra donde poder plasmar su sueño. Se subió al tren con la idea de encontrar en Neuquén lo que estaba buscando.

Por error se bajó en la estación de Ferrocarril de General Fernández Oro, cuando ya había partido el tren, tomó conocimiento que no estaba en Neuquén sino en “Parada 81”, así le decían a la localidad.

Comenzó a caminar por las vías en dirección a Neuquén y vio un cartel que decía propiedad en venta. El lugar le gustó, tenía una casa, 3 hectáreas de tierra y sus ahorros le alcanzaban. Esa noche le comentó feliz a su esposa que había encontrado el lugar soñado. Así fue como a los pocos meses ya estaba instalado con su familia, en Fernández Oro.

Ya en la próxima temporada comenzó con el secado de fruta, fundamentalmente pera, que exportaba a Alemania. Llegó a tener 150 obreros trabajando de sol a sol, luego comenzó con el secado de ciruela y durazno. En 1969, comenzó a elaborar vinos, actividad que le gustó mucho siempre, los que recibieron importantes premios en la Fiesta de la Vendimia. La uva proviene de una chacra de Mainqué hasta el día de hoy. Una tierra especial para la plantación de vid ya que posee tierra arcillosa y es una zona con marcada amplitud térmica en verano.

Entre sus recuerdos aflora el hecho de que don Lino repartía él el vino en su camión a Neuquén, Plaza Huincul, Cipolletti, Roca y Villa Regina.

“Garrón de Piedra” era el nombre de sus primeros vinos debido al apodo del padre de Ceferino Namuncurá -santo al que le pedían ayuda para que el emprendimiento prosperara – que caminaba descalzo sobre las piedras.


Gran labor comunitaria.

El acompañamiento familiar fue muy importante: con su esposa vivieron en ese pequeño Fernández Oro que crecía a paso lento. El pueblo no tenía iglesia, por lo que se juntaron varios vecinos y levantaron la capilla “Santa María Goretti”. La imagen de la virgen la trajo la esposa de Gennari en tren desde Buenos Aires. Luego participaron activamente en el club, haciendo kermeses y rifas para ampliarlo. Sus hijos iban a la escuela en Cipolletti y en Neuquén, junto a familias amigas consiguieron a través del señor Koprio – que repartía leche- trasladar a los niños a la escuela. Ese fue el germen de la empresa KO-KO.

Gennari recuerda su vida como una vida de mucho trabajo y feliz “se podía trabajar y crecer”. Antes la palabra tenía valor, compraba y vendía sin necesidad de firmar ningún contrato. Cuando tuve necesidad de dinero para ampliar la bodega o el secadero iba al banco y siempre me otorgaban un crédito a plazo que podía devolver”.

Cuando Osvaldo fue más grande se incorporó a la empresa ayudándole en la producción de vinos y fruta. En el año 1996 se incorporó Ana en su carácter de contadora pública y se hizo cargo de la administración. En el año 2003 formaron la sociedad Gennari SA que sigue vigente hasta el día de hoy.


En la bodega se puede ver hasta la fecha al hijo de don Lino, Osvaldo Gennari trabajando y a uno de sus nietos, como también a numerosos empleados. Después de 66 años, continúa el ejemplo de trabajo constante.

Muchos de los habitantes del Alto Valle recuerdan aún cuando Gennari repartía vino en almacenes barriales del Neuquén y Cipolletti. Hoy sus ojos continúan brillando, plagado de recuerdos. La tarea ha sido cumplida.

Publicado en Diario LA MAÑANA DE CIPOLLETTI.

https://www.lmcipolletti.com/cipolletti/emilio-lino-gennari-fundador-la-bodega-gennari-cumple-101-anos-n1057113