domingo, 9 de agosto de 2020

KARAS: SORPRENDETE CON LOS VINOS ARMENIOS QUE LLEGAN A LA ARGENTINA.

KARAS: SORPRENDETE CON LOS VINOS ARMENIOS QUE LLEGAN A LA ARGENTINA.

La familia Eurnekian presentó en el país los vinos de la bodega que inauguraron en 2004 en Armenia. Un proyecto que combina historia y un fuerte orgullo por su tierra. 
Si nunca probaste vinos armenios, ahora tenés la oportunidad de hacerlo en el mercado local con la llegada de Karas. 
Lo más probable es que jamás hayas escuchado hablar del legendario pasado armenio en materia de vinos. La razón de este silencio histórico a pesar de su importancia hay que buscarla en el mismo paso de los siglos.
El vino acompaña al hombre desde hace miles de años y al parecer fueron los armenios los primeros en hacerlo. Al menos eso quedó demostrado en 2007 tras el hallazgo de una bodega de 6200 años en la Cueva de Areni, en el Valle de Ararat.
Pero quizás no hacía falta este descubrimiento para saber que Armenia fue famosa durante siglos por sus vinos que, como el mismo pueblo, resistieron los embates de numerosos acontecimientos que casi logran borrar todo vestigio de su pasado vínico. Invasiones en la antigüedad, el genocidio por parte de los turcos en 1915 y los años de opresión soviética que terminaron en 1989 no solo obligaron a gran parte de este pueblo a abandonar su tierra, sino que fueron episodios que afectaron su legado cultural.
Sin embargo, en 1991, año en que Armenia recuperó su independencia, las cosas cambiaron. Con el apoyo de millones de exiliados, los armenios que aún permanecían en el país iniciaron un proceso de reconstrucción en el que la industria del vino hoy cumple un rol muy importante. 
Entre las familias armenias dispersas por el mundo, una muy vinculada con su reconstrucción y con la recuperación del patrimonio vitivinícola es la de Eduardo Eurnekian. “Desde que Armenia recuperó su independencia mi familia está muy comprometida con volver a darle vida a esa nación”, cuenta Juliana Del Águila Eurnekian, presidente en Argentina de Bodega del Fin del Mundo y de Karas, proyecto que su familia inició en 2004 en Armavir, Valle de Ararat, y cuyos vinos acaban de presentarse en el país.

El renacer de los vinos armenios.

Uno de los principales problemas con los que tuvieron que lidiar quienes se comprometieron con la recuperación del vino armenio fue la falta de experiencia y de mano de obra calificada. “Como consecuencia de los años bajo el yugo soviético, el habito de consumir vino, así como la costumbre de elaborarlo, casi desaparecen, al igual que las uvas nativas”, explica Juliana Del Águila Eurnekian. “Por eso nuestro proyecto tiene una finalidad social y se enfoca en la producción de grandes vinos con mano de obra local, para sumar empleo de calidad en la región”.
A pesar de los desafíos que supone la vitivinicultura en este país –los crudos inviernos del Cáucaso, la falta de experiencia reciente–, numerosas inversiones de familias que regresan a su tierra lograron activar más de 30 bodegas y Armenia ya cuenta con 16.700 hectáreas de viñedos. 
Un rasgo a destacar es que en el país se practica la vitivinicultura de altura, con viñedos plantados 2100 metros sobre el nivel del mar, en una latitud norte equivalente a Río Negro en la Argentina. Esto imprime una importante amplitud térmica y climas extremos, en los que el invierno puede llegar con temperaturas de hasta -30°C.
Como variedades nativas de los vinos armenios se destacan Areni, Siren, Voskehat y Kangun, mientras que muchos intentan recuperar otras casi extinguidas y hay quienes apuestan a cepas internacionales. 

Karas, los vinos del fuego.

 El origen de la vitivinicultura armenia está documentado en la Biblia. Noé fue quien plantó las primeras vides cuando llegó al Valle de Ararat, e incluso se embriagó con sus propios vinos”, explica Juliana al dar el primer sorbo de historia en la presentación de Karas, la bodega de su familia.
El nombre elegido para este proyecto es el mismo utilizado por los locales para identificar a las antiguas vasijas de arcilla halladas en la Cueva de Areni, aún utilizadas en las bodegas armenias. 
La bodega de la familia Eurnekian está ubicada en Armavir, una región entre los 900 y 1300 metros de altitud en el Valle de Ararat, famoso por la elaboración del brandy favorito de Wiston Churchill, que lleva el nombre de este volcán con dos conos.
Aquí, sobre suelos volcánicos con altos niveles de carbonato de calcio, piedra caliza, basalto y tuff (roca volcánica típica de la región), Karas cuenta con 400 hectáreas de viñedos. “En 2004 se consiguieron las tierras, que se cultivaron entre 2006 y 2007 con las cepas autóctonas Areni, Sereni, Voskehat y Kangun, junto a cepas francesas”, afirma Gabriel Rogel, enólogo mendocino radicado desde 2012 en Armavir y responsable de los vinos de la bodega.
La zona se destaca por su clima continental seco y una importante influencia del viento. Las estaciones son bien definidas con veranos muy calurosos e inviernos helados, que demandan enterrar las vides durante sus primeros años para evitar el congelamiento. 
Karas cuenta con dos líneas de vinos, la que lleva el nombre de la bodega y se compone de once diferentes etiquetas, y Tale of Two Mountains, una línea de vinos jóvenes con imagen moderna. De la línea Karas, en Argentina ya se pueden conseguir un Classic White Blend de Kagun, Chardonnay, Viognier y un Classic Red Blend de Syrah, Cot, Cabernet Franc y Tannat ya disponibles en este link.
Muy pronto llegará un blend de las cepas nativas Areni–Khndoghni Karas Reserve, un assembalge de Syrah, Petit Verdot, Montepulciano y Cabernet Franc, para ampliar la oferta de vinos armenios en Argentina. 
Publicado en Vinómanos.

miércoles, 22 de julio de 2020

Weinert, una bodega clásica que trasciende las épocas.

Weinert, una bodega clásica que trasciende las épocas.

Fundada en 1975, Bodega y Cavas de Weinert es un ícono de elegancia y estilo en la industria de vino de Argentina.
La bodega posee un edificio histórico de estilo neoclásico con influencias manieristas, construído en 1890. Sus viñedos se ubican en la Primera Zona, especialmente en Luján de Cuyo y sus variadas subregiones: Chacras de Coria, Mayor Drummond, Perdriel, Agrelo, Ugarteche, Carrizal y Las Compuertas. También en Maipú, en Lunlunta y Russel. 

Apasionados por el vino.

Manteniendo un estilo clásico de vinificación y añejamiento en fourdres de roble francés y esloveno, Weinert sigue la escuela tradicional de Bordeaux, que fuera introducida por el maestro enólogo Don Raúl de la Mota en Mendoza.
Actualmente su enólogo es el suizo Hubert Weber, quien llegó a Mendoza allá por enero de 1996, luego de probar en su país uno de los vinos más icónicos de la bodega: Cavas de Weinert cosecha 1985. Fascinado por este vino, Hubert solicitó una pasantía, ya que venía especializándose como joven enólogo en la elaboración de vinos en foudres de más de 1800 l. Luego de un año de práctica, y ya enamorado de nuestra provincia, tomó las riendas de la enología en Weinert a partir de la cosecha 1997. Y como él mismo dice: “Sigo practicando desde 1996”.

La especialidad: vinos de guarda.

Bodega y Cavas de Weinert produce tintos de varietales Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Franc que, luego de una vinificación siguiendo técnicas de la escuela tradicional francesa e italiana, son añejados durante largos años en foudres de roble francés y esloveno que tienen entre 2.200 y 6.000 litros de capacidad y están ubicados en sus cavas subterráneas, construídas en 1890.
Ese microclima tan especial, casi mágico, con una temperatura muy constante entre los 12-15C y 80% de humedad durante todo el año, permite una crianza prolongada donde los vinos descansan y desarrollan su estructura y complejidad aromática, sin perder la exuberancia del carácter frutal de Primera Zona. Por ello, desde la bodega sostienen que una de las principales inversiones en Weinert es el tiempo.

Hospitalidad.

La bodega ya está planificando volver a las actividades de turismo a partir de octubre, cuando los visitantes podrán disfrutar nuevamente de sus jardines y su arboleda centenaria compuesta por ejemplares de aguaribay, robles y álamos que rodean la casa patronal de 1890, donde se encuentran el Wineshop y las salas de degustación.

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-Weinert: vinos de la línea Carrascal, con las variedades Malbec 2017, Chardonnay 2020 y Corte Clásico 2017 (40% Malbec, 35% Cabernet Sauvignon y 25% Merlot). Los tintos añejan 24 meses en los foudres de roble francés, conjugando la expresión y concentración de frutos rojos bien maduros con notas de frutos secos, té en hebras y tierra mojada. Son ideales para carnes y vegetales en la parrilla y pastas con salsas encorpadas.
El Chardonnay es fermentado en duelas de acacia, con un estilo europeo de mucho frescor y cuerpo, con notas a frutos cítricos y flores blancas, ideal para comidas asiáticas como sushi y woks o para acompañar mollejas bien crocantes al limón.
-Pedro del Castillo: nombrados en honor al fundador de la ciudad de Mendoza, son vinos con tapa a rosca originalmente destinados solo al mercado de exportación (Noruega y Finlandia). El Red Blend es un corte de 70% Bonarda y 30% Malbec sin paso por madera, manteniendo la fruta fresca y madura típica de Mendoza.
El White Blend es un corte con base de Chardonnay co-fermentado con Moscatel Blanco y Pedro Giménez, con notas de cítricos y frutos tropicales como maracuyá y ananá. Ambos son ideales para comidas cotidianas como pizza, locro, milanesas y lomitos, o para acompañar una tabla de quesos y fiambres.
Publicado en Guarda 14 del Diario "Los Andes" de Mendoza, lunes 20 de julio del 2020.
Las imágenes son de la misma publicación.

lunes, 20 de julio de 2020

Bodega mendocina fue reconocida en la segunda edición de "The World´s Best Vineyard".

Bodega mendocina fue reconocida en la segunda edición de "The World´s Best Vineyard".

Se trata de Zuccardi Valle de Uco. El establecimiento local fue distinguido como la "mejor bodega de Sudamérica y del mundo".
En una ceremonia celebrada de manera virtual, a causa de la pandemia, se anunciaron los premios de “The World’s Best Vineyard”, que ponen atención en la calidad del turismo enológico de más de 1.500 bodegas alrededor del mundo. El mayor reconocimiento fue para la bodega mendocina Zuccardi Valle de Uco, que obtuvo la distinción de “Mejor Bodega de Sudamérica y del mundo”.
Los jurados realizaron una elección entre las consideradas mejores 50 bodegas. Además de evaluar los vinos, examinaron la experiencia gastronómica, el recorrido, el ambiente, el personal, la vista, el precio, la reputación, la accesibilidad y todo lo que hace que una visita sea una experiencia gratificante para los visitantes.
Los votantes fueron referentes internacionales del mundo del vino, Sommeliers y corresponsales de viajes de lujo de todo el mundo.
La lista de los ganadores 2020 abarca bodegas de 18 países en los 5 continentes:
- Mejor Bodega de Sudamérica y del Mundo: Zuccardi Valle de Uco (Argentina).
- Mejor Bodega de Europa: Domäne Wachau (Austria).
- Mejor Bodega de Oceanía: Rippon (Nueva Zelanda).
- Mejor Bodega de Asia: Château Mercian Mariko Winery (Japón)
- Mejor Bodega de Norteamérica: Robert Mondavi (Estados Unidos).
- Mejor Bodega de África: Delaire Graff Estate (Sudáfrica).
Sebastián Zuccardi habló sobre el premio recibido en The World’s Best Vineyard: “Lo vivo como un reconocimiento a una familia que cree en el lugar donde vive y cultiva, porque la bodega está inspirada en la Cordillera de los Andes que es la que determina la identidad de nuestros vinos. La bodega busca ser parte del paisaje sin competir con el entorno, por lo que por mucho tiempo será actual ya que está basada en la identidad del lugar. Hay una coherencia muy grande entre la bodega y nuestra forma de hacer los vinos”.

viernes, 17 de julio de 2020

Protocolo sanitario, tema prioritario en bodegas. De cómo las medidas de prevención y las acciones para implementar con los equipos de trabajos y en cada espacio ha ido ganando terreno en las empresas vitivinícolas frente a la pandemia.

Protocolo sanitario, tema prioritario en bodegas.

De cómo las medidas de prevención y las acciones para implementar con los equipos de trabajos y en cada espacio ha ido ganando terreno en las empresas vitivinícolas frente a la pandemia.
Con una cosecha de uva que se adelantó más de lo habitual por el calor de este último verano, las bodegas supieron y pudieron enfrentar mejor todos cambios que ocasionó obligadamente el coronavirus y, así, aplicar correctamente y a tiempo los protocolos sanitarios en sus espacios y equipos de trabajo.
“Por algo suceden las cosas. En Chandon se arrancó mucho antes la cosecha y durante los primeros días de marzo, cuando vimos que el virus avanzaba, empezamos a tomar medidas con tiempo. Finalizamos la vendimia sólo con personal involucrado y se envió a sus casas a la población de riesgo de la empresa”, comentó Pablo Rabino, director de Operaciones de la bodega que, entre otras acciones, armó un comité de Covid 19 con profesionales de distintas áreas para reunirse a diario y cruzarse información sobre el tema y sobre lo que se podía hacer para prevenir contagios.
Guarda 14 visitó la planta de Chandon, en Luján de Cuyo, y realizó un video en el que muestra un recorrido por las distintas áreas y el protocolo que se implementa en cada una.
Actualmente, con sólo el 50 por ciento del personal activo en la bodega en Luján de Cuyo, se sigue implementando un riguroso protocolo de seguridad. Algo que también ocurre en bodegas como Corazón del Sol, en Tunuyán, aunque no pueda compararse el nivel poblacional, ya que en ésta son sólo 5 las personas fijas del plantel.

“A partir del 16 de marzo, la bodega quedó cerrada al turismo y como se trata de una empresa pequeña, sólo hemos ido esporádicamente a realizar algún trabajo específico. En esos casos, respetamos el distanciamiento, no tenemos contacto personal, no está permitido el ingreso de proveedores y tampoco nos cruzamos directamente ni por trabajo ni para almorzar”, explicó Carolina Fuller, responsable de Ventas.

Los puntos cruciales del protocolo en bodegas

Estaciones de alcohol en gel en puestos de trabajo y baños; uso de barbijos; muchas veces, también de guantes descartables; y la extrema limpieza en general fueron las primeras acciones que se implementaron como protocolo. “A pesar de que el uso de barbijo y de guantes era un tema de discusión en el mundo, nosotros pensamos que sumaría; por lo tanto, lo adoptamos desde el primer día”, dijo Rabino. De hecho, hoy, en Chandon cada trabajador tiene un set de barbijos personales con el día de la semana estampado para su uso diario.
Con el correr de los días y la información sobre el fácil contagio entre las personas, en Corazón del Sol comenzaron a tomar la temperatura a personal y externos; a seguir un registro para tener control sobre el ingreso de cada persona y ya cuentan con alfombras sanitizantes para el regreso al trabajo.

Por su parte, Chandon duplicó el transporte para el traslado de su personal. En traffics para 15 personas, sólo viajan 7 y se abastece de combustible a autos particulares para descongestionar el servicio de transporte. “Evitar contacto y aglomeraciones es nuestro objetivo. Por eso, entre tantas estrategias, aplicamos un ingreso y salida escalonados en diferentes horarios –previo paso por un túnel sanitizante-; al comedor también se ingresa por turnos y hay una persona designada para la limpieza de cada lugar de comida que desinfecta la zona antes y después de cada almuerzo”, contó Facundo Varrone, gerente de Seguridad y Salud en el Trabajo de Chandon Argentina.
“Partimos de la base que no estamos exentos de que haya algún caso en la empresa. Por eso, no ahorramos en comunicación para todos, en capacitación y en trabajar con todas las personas para generar una cultura sanitaria y que cada uno tome conciencia que puede contagiarse y contagiar a su compañero. Hasta hemos activado un simulacro. Todas cuestiones que han surtido efecto porque todos estamos atento al tema”, finalizó Rabino.

Trivento, primera bodega en certificar protocolo Covid-19.

Bodega Trivento, en Maipú, es la única bodega que cuenta con certificado de Protocolo Covid, emitido por la consultora International Dynamic Advisors (INTEDYA). Con esto puede garantizar el diseño de estándares y recomendaciones nacionales e internacionales en la lucha contra la pandemia.
“Nuestra primera preocupación fue preservar la salud de los colaboradores, sus familias y las personas vinculadas a la compañía, a través de garantizar medidas y acciones con los mejores estándares internacionales. Con la responsabilidad que esto conlleva, modificamos los esquemas laborales, segmentamos las instalaciones e implementamos estrictos protocolos de trabajo e higiene para los equipos tanto en las fincas como en las bodegas. Además, inmediatamente implementamos el trabajo remoto (teletrabajo) para las personas que podían cumplir con sus responsabilidades desde sus casas”, explicó Sylvina Cirone, gerente de Personas.
La certificación se otorga bajo las disposiciones definidas en la norma ISO 19011:2018 y tiene foco en aspectos diversos como la protección de colaboradores, clientes, proveedores, instalaciones, productos y servicios de la organización. “Además, para mantener la certificación, recibiremos auditorías regulares de las medidas vigentes, esto dentro de un plan cuyo objetivo sigue siendo la salud de las personas”, enfatizó Cirone.

La bodega cuenta con el asesoramiento de profesionales de la salud y médicos infectólogos quienes, junto a los integrantes de los comités de Gestión Covid y Alta Gerencia, evalúan permanentemente las acciones, alcance y actualización del protocolo, que ya cuenta con su séptima versión.
Cirone concluyó: “hoy estamos más expuestos y es nuestra responsabilidad como empresa contener la propagación. Este certificado no nos exime, pero sí acredita que tenemos todas las herramientas para actuar en consecuencia”.

Bodegas de Argentina en la mesa pública privada

El sector empresario mendocino, representado por Asinmet (Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza), ADERPE (Asociación de Empresarios del Carril Rodriguez Peña) y Bodegas de Argentina, trabaja en coordinación con las autoridades sanitarias de la provincia para potenciar las acciones de prevención y potencial contención de combate contra la pandemia de coronavirus Covid-19.
En una reunión en la que participaron representantes de estas cámaras empresariales, la ministra de Salud de Mendoza, Ana María Nadal, y parte de su equipo, se avanzó en la coordinación de acciones para hacer lo más efectivos posibles los protocolos sanitarios.
La intención es cuidar a los trabajadores de las empresas mendocinas, a la sociedad en general, y afinar los procesos para evitar contagios dentro de industrias y de bodegas.
Los equipos técnicos del sector privado y del Estado intercambiaron experiencias en cuanto a la implementación de protocolos teniendo en cuenta las particularidades de cada sector y de cada tamaño de empresa.

En ese sentido, se acordó seguir trabajando colaborativamente para poder avanzar en la implementación de medidas concretas adicionales que hagan más efectivos los protocolos de prevención y de contingencia.
Por ejemplo, se trabajará en aspectos que tienen que ver con el ingreso de los trabajadores a los establecimientos industriales o productivos, se reforzará la sectorización de los empleados en planta y se pondrá especial atención en los cuidados para con los transportistas.