El vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.
Alto Valle de Río Negro y Neuquén.
El estado de la vitivinicultura en la región.
Esta vez El Ángel del Vino se lanzó a recorrer bodegas en
una zona que le es bien conocida por lazos familiares (abuelos) que se
establecieron allí hace un siglo y por haberla visitado cada año durante la
niñez y adolescencia, viendo y admirando las tareas que se llevaban a cabo en
un chacra prototípica de las de la región, donde además de las tradicionales
peras y manzanas se cultivaban unas pocas hectáreas de viñedos, se hacían vinos
caseros y se enviaban uvas a una cooperativa llamada La Picasa.
El río Negro nace de la unión de los ríos Limay y Neuquén,
en la región conocida como Confluencia, que hospeda a las ciudades de Neuquén y
Cipolletti, y desemboca en el océano Atlántico en las inmediaciones del
Balneario El Cóndor, a 30 km de Viedma, la Capital provincial.
La configuración geográfica del valle del río Negro ha sufrido modificaciones a lo largo de su historia, habiendo el cauce del río experimentado desvíos y crecidas (como la que en 1899 arrasó con el primer asentamiento de lo que hoy es General Roca) que han modificado y formado los suelos de dichas zonas.
Otra influencia en los suelos se debe a que en las inmediaciones del río Negro las rocas evidencian la presencia de ambientes continentales, que luego fueron inundados por una transgresión proveniente del océano Pacífico durante el Cretácico inferior, cuando la Cordillera de los Andes era apenas una cadena de volcanes que no interrumpía la llegada del mar desde el oeste. Con posterioridad y como consecuencia de la subducción de la placa tectónica pacífica por debajo de la placa tectónica sudamericana, el terreno se elevó hacia el oeste, impidiendo para siempre la llegada de aguas del océano Pacífico (izquierda, en la figura siguiente).
Cerca de finales del período Cretácico, el valle del río Negro fue inundado nuevamente por el mar, aunque en este caso proveniente del océano Atlántico (derecha, en la figura). En un tiempo posterior, el mar se retiró, dando lugar a la depositación de sedimentos continentales.
Una característica del valle es que el mismo se ubica entre
dos estribaciones denominadas "bardas" que son el borde de la meseta
que se fue erosionado, principalmente, por el agua del río al formar el valle,
aunque en la actualidad el río ocupa una mínima parte de la extensión entre
ambas bardas, aún así es el más caudaloso de la Patagonia Argentina; pero
durante el proceso de deshielo de la última glaciación, hace unos 10.000 años
su caudal era imponente, ocupando por completo el espacio del actual valle.
A lo largo de su recorrido llama la atención la riqueza de plantaciones frutales en toda la extensión, facilitada por la construcción del canal grande, un curso de agua artificial que transporta aguas del río Neuquén, desde la localidad de Barda del Medio, que son utilizadas para el riego por inundación. Esta mega obra hidráulica extiende el valle fértil del río varios kilómetros hacia el norte y da sustento económico a la región (Navarro Floria y Nicoletti, 2001).
La Historia.
La actividad vitivinícola está profundamente vinculada con el crecimiento de cada una de las poblaciones que tras la Conquista del Desierto se fueron creando a lo largo del río Negro y durante muchos años fue un importante motor en la economía de la región.
Las plantaciones de vides fueron para los colonos, que
llegados de Europa iban poblando las distintas ciudades del Alto Valle, Valle
Medio y del Valle Inferior, una de las alternativas productivas más rápidas y
efectivas al momento de buscar darle rentabilidad a los proyectos de
crecimiento que cada uno de ellos traía en sus valijas (ver nota). Así, la
provincia de Río Negro llegó a contar con casi 300 bodegas en marcha en poco
tiempo elaborando vinos comunes que en aquellas épocas era a lo que se volcaba
la importante producción de uvas para vinificar.
Sin embargo, 1930 encontró a los productores vitícolas con un panorama muy desalentador ya que la uva prácticamente no tenía precio y, en consecuencia, los ingresos para las familias eran escasos. Pero, pese a las dificultades, quienes habían apostado a esta producción encontraron la vuelta para salir adelante y de esa forma se fueron conformando en la provincia distintas cooperativas de trabajo que permitieron nuclear a los productores, entregar su producción y seguir elaborando vinos, cambiando de esta manera la rentabilidad final.
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| Reglamento Cooperativa La Picasa y foto Coop. Limay. |
Hasta cerca de 1980 la producción de vinos en la región se mantuvo en crecimiento pero nuevamente ese año se produjo otro fuerte golpe para los productores de uvas para vinificar muchos de los cuales optaron por erradicar los viñedos y volcarse a la producción de frutas como peras y manzanas, mucho más rentables que las uvas por esos años. Tras la desaparición de los viñedos una a una fueron cayendo las bodegas.
Los cambios en los hábitos de consumo fueron otro de los factores que afectaron a las bodegas de la zona que seguían elaborando vinos comunes de mesa mientras los mercados exigían una mayor calidad. Esto también incidió en la desaparición de otro importante número de bodegas que no pudieron adaptarse a las nuevas exigencias. De las 18.000 hectáreas de viñedos que estaban implantadas en toda la provincia el número se redujo a 1.659 ha en 265 viñedos, según datos del INV del año 2018 (en Neuquén se suman 1.758 ha y 88 viñedos) que se encuentran implantadas con uvas para vinificar y uvas de mesa, en todos los casos con variedades requeridas por los mercados consumidores.
Las variedades más cultivadas son: Malbec (21% en RN y 37% en NQN), Merlot (16% en RN y 14% en NQN) y Pinot Noir (8% en RN y 13% en NQN).
Variedades Neuquén Variedades Río Negro
Variedades en % en Neuquén y Río Negro (INV 2018).
La actualidad y el futuro.
Los cambios fueron rápidamente aceptados por otras bodegas que se han ido transformando en referentes de los vinos de muy buena calidad que se elaboran en la región. Sin embargo, un dato que no deja de ser llamativo es la apuesta sobre la que han avanzado un importante número de productores vitícolas que ahora no sólo producen uva de calidad que entregan a las bodegas de la región, sino que al mismo tiempo se han transformado en pequeños elaboradores de vinos, también apostando a una buena calidad final del producto.
Así, es posible ver desde el extremo oeste del Alto Valle hasta
el Valle Inferior el surgimiento de bodegas que manejan un volumen de
producción que oscila entre los cinco mil y los 15 mil litros pero con una
fuerte apuesta a la calidad del producto. Muy lejos quedaron las viejas bodegas
que contaban por millones de litros su producción anual.

Bodega Noemía (recuperación de Bodega Napolitano).
En el INV figuran 29 bodegas registradas en Río Negro y 11 en Neuquén (datos 2021, sin contar vinos artesanales ni caseros). En la zona del Alto Valle, de ambas provincias. logramos visitar 10 de ellas: Aniello, Agrestis, Dominio de Freneza, Fin del Mundo, Gennari, Humberto Canale, Infinitus, Malma, Noemia y Familia Schroeder. No es poco, un 25 % es una muestra bastante representativa y pronto iremos publicando notas sobre la actualidad de cada una de ellas.
Si bien algunas tienen varias décadas en la zona, la mayoría de estas bodegas comenzaron su trabajo en las últimas dos décadas, con un aprovechamiento de las viejas plantaciones de vides de Río Negro que fueron reacondicionando, mientras que en Neuquén son todas nuevas plantaciones. En ambos casos se han incluido variedades óptimas para la elaboración de vinos que han demostrado las mejores condiciones para adaptarse al lugar.
La coincidencia es plena en este sentido, la actividad vitivinícola puede ser rentable si se logra unificar la producción en la elaboración; aprovechando además las excelentes condiciones de tierra y clima que tiene esta región, que la han llevado a posicionarse a nivel nacional e internacional por la calidad de sus vinos, y a ser una zona que se mira con mucho interés por parte de capitales comienzan a instalarse en la región.
Fuentes:
Este artículo ha sido en parte preparado compaginando
párrafos publicados por los siguientes autores, a los cuales damos nuestro
reconocimiento y sincero agradecimiento:
de Archuby, Salgado, Brezina, Casadío, El Ojo del Cóndor Nº
7 (10-15), IGN, 2016
La viticultura en Río Negro. Diario Río Negro on line.
Informe vitivinícola de la región Sur de la Argentina. INV
2018.
Si leíste esta nota quizá te interese también su continuación: 5 razones para el desarrollo del vino en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén
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https://angelyvino.blogspot.com/2021/10/el-vino-en-el-alto-valle-de-rio-negro-y.html
Publicado en Ángel y vino.
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